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El egipcio Ayman al Zawahiri, muerto este fin de semana en un ataque estadounidense en Afganistán, era un médico que llegó a convertirse en uno de los terroristas más buscados del mundo, el líder de la red Al Qaeda, sucesor de Bin Laden y cerebro de los atentados del 11-S. Fue uno de los detenidos por el asesinato del presidente egipcio Anwar el-Sadat en 1982, y tras cumplir tres años en la cárcel, huyó a Arabia Saudí y Pakistán para unirse, junto a su organización islamista, a la Yihad Afgana contra los soviéticos. Allíconoció a Bin Laden, con quien fundó Al Qaeda. Pronto se convirtió pronto en su mano derecha y en el cerebro gris y gran responsable del auge y expansión de la organización terrorista.

FOTO: SITE INTELLIGENCE GROUP / AFP

Estados Unidos ha matado al líder de Al Qaeda, Ayman al-Zawahiri, en una operación antiterrorista llevada a cabo por un dron en Kabul, Afganistán, durante el fin de semana pasado. Los detalles de la operación incluían una maqueta de la casa, en pleno centro de la capital afgana, muy cerca de las embajadas. El líder de Al Qaeda nunca salía a la calle, pero sí se dejaba ver en el balcón. Por eso, aprovecharon que lo hizo a las 6:18 de la mañana, hora local, para lanzar los misiles. El presidente Biden asegura que la misión fue un éxito. El ataque utilizó drones para lanzar la conocida como bomba ninja o cuchillos voladores. Una versión modificada de misil que reduce las bajas porque no lleva explosivos, sino seis cuchillas que se despliegan poco antes del impacto del misil y atraviesan cualquier superficie.

FOTO: Hamid Mir/Editor/Ausaf Newspaper for Daily Dawn/Handout via REUTERS

El presidente estadounidense Joe Biden ha confirmado la muerte del líder de Al Qaeda y sucesor de Bin Laden, Ayman Al Zawahiri. Biden, en una comparecencia televisada desde el balcón de la Sala Azul de la Casa Blanca, ha explicado que la operación antiterrorista "fue un éxito" y ha asegurado que no hubo más víctimas civiles. Además, ha apuntado que cualquier amenaza a Estados Unidos será "vigilada" y el país actuará en consecuencia.

Estados Unidos ha matado al líder de Al QaedaAyman al-Zawahiri, y en Las Mañanas de RNE hemos hablado con Chema Gil,  profesor colaborador del Centro Universitario ISEN de Cartagena y codirector del Observatorio Internacional,  quien ha señalado que se trata de “un golpe más fuerte que el de Osama bin Laden”. Gil ha explicado que en el ataque se han alcanzado también a miembros del gobierno talibán de Afganistán, desde donde, indica, “han calificado la acción como el final de los acuerdos de Doha”. Y ha destacado la labor de las analistas de la unidad que en su momento trabajaron incesantemente para encontrar a binLaden ya que, señala, es lo que ha servido como guía para dar ahora con al-Zawahiri, al que ha calificado como “el más terrorista de todos”.

Ayman al-Zawahiri era uno de los terroristas más buscados en todo el mundo, fue el cerebro de los atentados del 11-S y llevaba en busca y captura diez años. El presidente de EE.UU, Joe Biden, ha confirmado su muerte tras una operación de la CIA en lo que asegura Biden es un acto de justicia.

Ayman al-Zawahiri estuvo al lado del Osama Bin Laden desde los inicios de Al Qaeda y era, según explicaron aquellos que más conocían a la red terrorista, la persona que manejaba y organizaba las distintas células que poco a poco se fueron estableciendo por el mundo. Por eso, Estados Unidos le consideraba clave también en los anteriores ataques contra las embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania y el buque USS Cole.

Manteniendo una imagen de autoridad religiosa,  aludiendo a la Yihad siempre como base para justificar sus acciones terroristas en distintos países, Ayman al-Zawahiri asumió el mando de AL Qaeda nada más morir Bin Laden en aquella operación estadounidense en Pakistán hace 11 años, aunque vio como su organización perdió fuelle frente al empuje del Daesh. Ayman al-Zawahiri ha muerto en Kabul porque precisamente los talibanes fueron el hogar de Al Qaeda hasta la invasión de Estados unidos en 2001 y aparentemente era también el refugio, otra vez, de quien ha dirigido la que se consideró en su día la primera red terrorista de la historia.

Informa Santiago Barnuevo

Sandra Urdín ha dirigido el programa especial dedicado a los 20 años del 11S junto al equipo de corresponsales y enviados especiales de RNE a Nueva York y en el que han participado, entre otros, William Rodríguez, conserje de la torre norte del World Trade Center y superviviente de la tragedia, el exdiplomático Jorge Dezcallar, el psiquiatra Luis Rojas Marcos, la escritora Elvira Lindo y José Luis De San Pío, padre de la única víctima española en los atentados.

TVE entrevista a William Rodríguez. Era encargado de mantenimiento de la Torre Norte del World Trade Center cuando se produjeron los atentados del 11 de septiembre. Recuerda cómo, gracias a su llave maestra, una de las cinco que existían, pudo abrir las puertas para que se salvaran cientos de personas. Ahora, se encuentra con una de aquellas supervivientes a quien el atentado le pasó factura. Ella dice que las autoridades estadounidenses se han olvidado de los supervivientes: “Estados Unidos no me quiere”.

[Especial: 20 años del 11-S

FOTO: EFE/Raquel Manzanares

Los ataques del 11-S pusieron en cuestión los servicios secretos de Estados Unidos, que fueron incapaces de detectar los planes de los terroristas. Ahora, con el fin de la guerra en Afganistán, muchos consideran a Estados Unidos, un país debilitado.

[Especial: 20 aniversario del 11-S]

FOTO: Bomberos y fuerzas de seguridad trabajan entre los escombros del World Trace Center dos días después de los atentados. EFE/EPA/BETH A. KEISER / POOL.

Plena guerra de Afganistán y un general confiesa "No sabíamos qué estábamos haciendo". "No había ninguna estrategia", alerta un funcionario. "Las cifras siempre se manipulaban", cuenta otro. Una agencia federal los entrevistó, habló con cientos de militares, diplomáticos y asesores para entender qué fallaba en Afganistán.

[Especial: 20 aniversario del 11-S]

FOTO: Una bandera estadounidense cuelga de la fachada del Pentágono durante los actos en memoria del 20 aniversario del 11-S. REUTERS/Al Drago.

Tom Canavan es uno de los miles de supervivientes del 11-S. Se encontraba en una de las torres y quedó atrapado bajo los escombros. 20 años después sigue teniendo presente el atentado. Las heridas siguen abiertas y Estados Unidos no olvida a las víctimas de un atentado que marcó su historia.

[Especial: 20 aniversario del 11-S]

FOTO: Varias personas portan velas y carteles con los rostros de algunas de las víctimas del 11-S durante una vigilia en Nueva York. ROBERTO SCHMIDT / AFP.

El siglo comenzó con atentados yihadistas masivos en Madrid, Londres o París, 20 años después la guerra contra el terror para expulsar a los terroristas de sus santuarios ha tenido como efecto indeseado la extensión del yihadismo a otros países. Ha cambiado el tipo de ataques, ahora cometidos con frecuencia por "lobos solitarios" y proliferan nuevos grupos terroristas en el Sahel, la zona más preocupante por su cercanía a Europa. En la imagen, la ciudad siria de Deir Al Zur, bastión terrorista destruido. FOTO: EFE/Rania Zanoun

Los atentados del 11 de septiembre de 2001 fueron de los primeros acontecimientos históricos no anunciados que tuvieron un registro masivo de imágenes y sonidos desde casi el primer momento. La extensión de la telefonía móvil permitió que muchas de las víctimas, incluso en los aviones secuestrados, pudieran llamar a sus familiares. También se grabaron las llamadas a las centralitas de emergencia. Muchas de esas grabaciones donde se escuchan cosas tan duras como “voy a morir” o “no puedo respirar”, se han ido desclasificando o divulgando con el paso de los años. Rafael Bermejo y Javier Monterde, del equipo de reportajes de los SSII de RNE, han recogido todas esas historias en este trabajo.

Roger Pardo, subsecretario adjunto de Defensa cuando se produjeron los ataques del 11-S tenía su despacho en la zona donde se estrelló el avión del Pentágono. “La nariz del avión quedó en lo que era mi despacho”. Nos ha contado cómo pasó todo, qué sintió en aquellos primeros momentos y cómo se gestionó la tragedia desde la Administración Bush. Desde el primer momento, asegura, tuvieron claro que el autor de los ataques era Al Qaeda. Pardo mira ahora con tristeza el papel que está jugando su país desde la retirada de las tropas de Afganistán y la llegada de los talibanes: “Estados Unidos ha perdido su credibilidad en el mundo (…) Los talibanes saben que nos tienen arrinconados psicológicamente”.