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Siete curiosidades de la película 'Mar adentro'

  • Mar adentro es un homenaje a la historia de Ramón Sampedro que reabrió el debate de la eutanasia
  • La película fue la más exitosa de los premios Goya y se coronó como la más taquillera en Japón

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Escena de 'Mar adentro', de Alejandro Amenábar.
Escena de 'Mar adentro', de Alejandro Amenábar.

Se cumplen 17 años de Mar adentro, una película que fue pionera en reabrir uno de los debates de actualidad más controvertidos de los últimos años: la eutanasia. La historia de Ramón Sampedro y sus 25 años postrado en una cama a causa de su tetraplejia fue un punto de partida para las discusiones sociales y políticas que han acontecido en los últimos años y que han acabado en la pertinente ley orgánica que vio la luz este junio.

Alejandro Amenábar apenas había rodado Tesis cuando se hizo con los derechos de Cartas desde el infierno, un compendio de poemas y cartas que serían el motor de la adaptación cinematográfica y que darían título a la película. Recordamos el filme a través de siete curiosidades y anécdotas y el archivo sonoro de Radio Nacional.

1. La segunda adaptación

Aunque Mar adentro fue la más exitosa, la historia de Ramón Sampedro tuvo un precedente audiovisual. Condenado a vivir fue un telefilme presentado en las televisiones autonómicas en 2001 dirigido por Roberto Bodegas y con Ernesto Chao como pratogonista. Los carteles de ambas adaptaciones se han comparado por su particular parecido.

2. Cosechando éxitos dentro y fuera

Mar adentro no sólo fue una película que abrió un debate social y que catapultó a Amenábar a la fama. Consagró a su director en el mundillo, pero también a gran parte del equipo que formó parte del proyecto. El filme se coronó como la película más galardonada de la historia de los premios Goya hasta la fecha con 14 estatuillas conseguidas de las 15 a las que optaba.

Además, la historia viajó a través del mundo y fue proyectada entre abril y noviembre de 2005 en Japón, donde recaudó 140 millones de yenes y se posicionó como la cinta española que más recaudó en su momento en el país. Llegó a las salas niponas como Umi o tobu yumei, que podría traducirse como Un sueño que vuela sobre el agua.

3. Un protagonista comprometido

Para prepararse para su papel, Javier Bardem decidió sumergirse de lleno en la vida de Ramón. Leyó Cartas desde el infierno y su implicación fue tal que se sometió a cinco horas de maquillaje diarias que le mantenía estático. El actor declaró que las largas jornadas de caracterización le ayudaron a comprender al personaje y su escasa capacidad de movilidad.

Además, dedició apoyarse en Federico Pérez, compañero de la cinta que formaba parte del reparto como conductor de ambulancia y que ayudó a Bardem con el acento gallego.

4. Preparando el estreno

Seguramente Alejandro Amenábar no esperaba la exitosa acogida que tuvo su película, pero sí que intentó allanar el terreno y dar a conocer la imagen que tendría Javier Bardem antes del lanzamiento.

Ya fuera por prevención o como promoción, el hecho es que el director hizo llegar a todos los medios una foto con el actor caracterizado a tres meses del estreno. La idea era que el público se familiarizara con la apariencia de Bardem y que se acostumbraran al maquillaje y así pudieran prestar mayor atención a su actuación y a la historia con el visionado de la película.

5. Realidad y ficción

Amenábar decidió dejar el nombre real de Sampedro en su guion, pero hizo un par de modificaciones en las coprotagonistas.

Belén Rueda, que colgó al director cuando le pidió que formara parte del proyecto porque pensaba que era una broma, encarnó a Laura Palmés, una periodista enferma de esclerosis múltiple que dio a conocer la historia de Sampedro a través de un reportaje y que fue rebautizada como Julia. Por su parte, Lola Dueñas fue la encargada de representar a Ramona Maneiro, la amiga del fallecido que le proporcionó el cianuro que acabaría con su vida. En este caso, el cambio de nombre fue a petición de la familia de Sampedro y Amenábar deicidió que el personaje se llamara Rosa.

6. Doble homenaje

Sin duda la obra de Amenábar fue un tributo a Ramón Sampedro, un acercamiento hacia su vida y la difícil y compleja situación a la que se enfrentó. El trabajo de un equipo veterano que venía de crear Los otros recibió críticas mayormente positivas y la historia quedó enmarcada en dos horas de metraje, pero el filme no sólo fue un homenaje a su protagonista.

Mar adentro está dedicada a Sonsoles Peña, una amiga de Alejandro que falleció de cáncer el año anterior al estreno.

7. Sonando a la tierra

Es bien sabido que Alejandro Amenábar suele ser el compositor de la banda sonora de sus películas y gracias al presupuesto con el que contaba pudo añadir al proyecto a la London Session Orchestra que interpretó los temas para la cinta.

Además, el director quería que la música tuviera tintes de Galicia porque la historia transcurre allí, concretamente en la provincia de La Coruña, y decidió reclutar al gaitero gallego Carlos Nuñez e incluir parte del folclore sonoro de la tierra. Dada su repercusión, hoy en día se organizan rutas por las playas y paisajes de la película.