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El discurso de Azaña que restauró RNE

  • Una grabación que conservó la viuda de Azaña y que un anónimo entregó a la Embajada en México
  • “En este documento está resumido su legado político”, explicó el historiador y catedrático Santos Juliá en RNE

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Retrato de Manuel Azaña en los años 20
Retrato del político y escritor Manuel Azaña en los años 20

Manuel Azaña, el presidente de la Segunda República Española, pronunció el 18 de julio de 1938 desde el Ayuntamiento de Barcelona su famoso discurso que terminaba con “Paz, piedad y perdón”. El registro sonoro estaba perdido y Radio Nacional de España lo restauró en 2007. Un resumen de los momentos más destacados se ha puesto a disposición del público a través del proyecto de RNE Palabra de Azaña.

Una persona entregó a la Embajada de España en México los seis discos de pizarra: “Sabemos quién es, pero nos ha solicitado que mantengamos el anonimato”, explicaba Rogelio Blanco Martínez, director General del Libro, dependiente del Ministerio de Cultura, en Radio Nacional en 2007. Añade: “Quería hacer entrega de ese documento que él recibió de la viuda de Azaña [Dolores Rivas Cherif] y que ella recibió de quienes lo pudieron salvar después del destrozo del archivo de Radio Barcelona”.

Azaña y Negrín en Barcelona

Manuel Azaña y Juan Negrín despiden a las Brigadas Internacionales en Barcelona el 26 de noviembre de 1938.

Cuando Blanco Martínez se lo comunicó a los contactos que tenía de gente próxima al Partido Republicano, “se sintieron realmente emocionados y extrañados de la existencia de este documento. Solamente se reconocía como voz de Azaña unas palabras en el Cigarral de Marañón [en Toledo]. Fue realmente una sorpresa”, explicó en En días como hoy. Ese discurso conocido hasta ese momento es de 1932, cuando no era presidente.

En el Ayuntamiento de Barcelona

Unas palabras que fueron pronunciadas en el segundo aniversario del comienzo de la Guerra Civil que se inició con el fallido golpe de estado que lideraron los generales Mola, Sanjurjo, Queipo de Llano o Franco, entre otros, en 1936. “En este documento está resumido su legado político”, explicó sobre este discurso en Radio Nacional Santos Juliá, catedrático de Historia Social y del Pensamiento Político de la UNED, editor de las obras completas de Manuel Azaña y autor de su biografía.

En días como hoy - Rogelio Blanco, director general del libro, y Santos Juliá, historiador y catedrático, sobre el discurso de Azaña - Escuchar ahora

“Azaña es una presencia muy singular en la política española de los años 30. Es más singular todavía durante la Guerra Civil porque él tiene una posición muy particular pensando que los españoles tendrían por necesidad que se llegara a una paz. Se manifiesta siempre contrario a las políticas de exterminio, de liquidación del adversario, pensando que la nación estaba por encima de las divisiones temporales”, añadió el historiador en el programa de Juan Ramón Lucas.

Manuel Azaña en la plaza de toros de Madrid en 1931

El presidente de Acción Republicana interviene en el mitin organizado por todos los partidos republicanos. rne

Azaña planteó “la llamada a la responsabilidad de las potencias democráticas de Francia y Gran Bretaña, que no solo abandonaron a la República, sino que permitieron que además alemanes e italianos hollaran, bombardearan, sometieran a las ciudades españolas a grandes sufrimiento”, destacó Juliá en el aspecto internacional.

Por otra parte, “la guerra es un hecho español, como dice él en este documento, ese hecho español, dice en esa ocasión, está agotado, hay que terminarlo, es decir, hay que buscar un camino de paz. Decir que la guerra en España acabaría con la paz no tenía acogida, no era oportunismo, sino todo lo contrario, porque todos estaban por una victoria que aniquilara al enemigo. Eso es lo que le da a la voz de Azaña una entidad por encima de cualquier otra, ya que no ve más perspectiva posible para un futuro que la paz”, apuntó el doctor en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid.