Enlaces accesibilidad
El mejor cine español

Películas gratis y online: las diez más vistas de Somos Cine

Por
Somos cine - La librería

RTVE Digital  tiene el mejor cine español en streaming y gratis. En el  portal de Somos Cine, puedes disfrutar de las mejores películas online. Desde que se estrenara el pasado mes de abril, han sido muchas las ficciones que se han añadido a nuestro catálogo.

Cada sábado, La 1 apuesta por el cine español y emite una película que más tarde se incorpora a Somos Cine. Algunas de las últimas han sido El fotógrafo de Mathausen y 100 metros, pero tienes muchas más donde elegir. Aquí te dejamos las diez más vistas esta semana en RTVE Digital. 

La librería

A finales de los años 50 Florence Green decide hacer realidad uno de sus mayores sueños: abandonar Londres y abrir una pequeña librería en un pueblo de la costa británica. Pero para su sorpresa, esta decisión desatará todo tipo de reacciones entre los habitantes de la localidad.

Dirigida por Isabel Coixet, obtuvo 31 nominaciones y 7 premios, de los cuales 3 son premios Goya a mejor película, mejor guion adaptado y mejor dirección.

Para todos los públicos Somos cine - La librería - Ver ahora
Transcripción completa

(NARRADORA) "Me dijo una vez:

'Cuando leemos una historia, la habitamos'.

'Las tapas del libro son como un tejado y cuatro paredes,

una casa'".

"A ella, más que nada en el mundo,

le encantaba el momento en el que terminas un libro

y la historia sigue viva en tu cabeza

como un sueño muy real".

"Y después de eso, le encantaba dar largos paseos

para despejar la mente de todas las emociones y sensaciones

que el libro había despertado en ella".

"Aquella misma mañana,

después de años confusos de lectura, de paseos

y de duelo por la muerte de su marido,

Florence Green se despertó sabiendo con exactitud

lo que quería hacer:

iba a abrir una librería

en el pueblecito donde había acabado viviendo".

(HOMBRE) Estoy seguro

de que esta librería será todo lo que usted dice, señora Green,

pero no puedo ofrecerle un compromiso definitivo

en nombre del banco.

La decisión no depende de mí.

¿Y me asegura, con sinceridad,

que tiene amplia experiencia en el sector?

Conocí el negocio a fondo cuando era niña

y no creo que haya cambiado mucho desde entonces.

Y lo más importante es que...

me encanta leer.

Bueno, no estaría de más informarle de una o dos cosas.

Considérelas como consejos, si prefiere.

Se lo voy a plantear... -"Tenía un gran corazón".

"Y una enorme paciencia".

"Pero ni siquiera con esas dos virtudes,

bastaba para soportar el tono grandilocuente y paternalista

del señor Keble, el banquero de Hardborough,

a quien todo el mundo llamaba señor Cabeza de Patata a sus espaldas".

(KEBLE) "Debo comunicarle que ha personas que consideran"...

que existen otros usos posibles para Old House,

Aunque, claro, siempre se puede efectuar una reventa.

No tengo ninguna intención de revender, señor Keble,

ni mucho menos.

¿Para qué más quieren utilizar Old House?

No han hecho nada con ella en estos siete años.

Había pájaros anidando,

faltaban la mitad de las tejas y apestaba a rata.

¿No es mejor llenarla de libros para que los hojeen?

Yo leo antes de irme a dormir.

Y suelo caer redondo, sin remedio, a la tercera página más o menos.

¿Lo ve?

Está claro que los libros son útiles.

Buenos días.

"El tiempo en esta parte del mundo era totalmente... impredecible".

"A veces, las cuatro estaciones podían estar presentes

en una sola mañana".

"Aquel día soleado, salió del banco sintiéndose enfadada,

orgullosa, impaciente y tremendamente viva".

"Estaba decidida a perseguir su sueño,

y nadie, ni el señor Cabeza de Patata,

iba a detenerla".

¡Hola, señora Green! ¿Está ocupada?

¡Hola, señor Raven! Ahora mismo no, ¿por qué?

¿Puedo... lanzarle el cabo?

Sí, claro.

¡Cuidado!

Resbala mucho. Así se rompió la pierna Izan ayer.

Pero soy plenamente consciente

de que usted es una mujer que no... se asusta con facilidad.

¿Cómo sabe eso?

Corre el rumor de que está a punto de abrir una librería aquí.

¿Por qué le parece algo atrevido?

La única persona que lee aquí es el señor Brundish.

Y no creo que vaya a salir de su casa

para ser cliente suyo.

Creo que le vi ayer en la colina. Bueno, lo vi un poco de reojo.

Imagino que tuvo una larga conversación.

Sí, no paremos de hablar.

Sí, claro.

Buena suerte, señora Green.

¿Usted no lee, señor Raven?

Pues no.

Los libros me deja agotado.

(RÍE) Con la vida real, ya me basta.

"El señor Brundish vivía solo

en la casa más antigua de Hardborough".

"No le gustaba en particular su propia compañía,

pero tras largos años de lucha,

había llegado a una tregua duradera consigo mismo".

"Adoraba los libros con la misma pasión

con la que detestaba a sus semejantes".

"A menudo, atesoraba la fantasía

de que los volúmenes que devoraba de la mañana a la noche

no habían sido escritos por seres humanos,

sino que eran fruto de la generación espontánea".

"No había nada que le molestara más que los retratos de los escritores

que se incluían a menudo en determinadas ediciones".

(MUJER) No había nada antes de que lloviera, ¿no?

-No es rojo.

Es un teja muy oscuro o... herrumbre.

En fin, ¿cómo va Old House?

¿Cómo se las apaña?

Sam Wilkins fue y arregló el baño y el tejado...

y reparó la cisterna lo mejor que pudo.

Ese lugar es como un viejo fósil.

Incluso la paja tiene 500 años.

Bien, levanta los brazos. Ajá.

Ya está.

Sigue pensando en irse a vivir allí, ¿no?

Dormí por primera vez allí anoche. ¿Qué?

¿Tan pronto? Les dije a todos que ya verían.

Pero nadie creyó que fuese a mudarse a Old House

con la humedad que hay y todo. Ya sé que no lo creían,

pero no estuvo mal.

Un poco tétrico por la noche, pero es...

porque aún no estoy acostumbrada.

La madera de una casa vieja como esa crujirá por todas partes.

No creo que el rojo sea un color para mí.

Y no me queda muy bien por detrás, pero...

si me paso el tiempo allí pegada a la pared...

Demasiado rojo, ¿no cree? No es...

No es rojo.

Es un color teja muy oscuro. Sí.

Se acostumbrará a él con el tiempo.

Necesita alguna joya para que destaque.

¿Verdad? Sí, sí.

¿Está segura? Claro que lo estoy.

El general y la señora Gamart

no la invitan cada día a una fiesta. No.

Deje de angustiarse.

Está...

guapa.

Además, cuando llegue allí, olvide de su aspecto;

nadie se fijará.

Y ya conocerá a todos los invitados.

(Interior, música de época)

Disculpen, ¿para acceder? Por ahí.

Eso es, por ahí. Gracias.

Hola. Aquí tiene.

Gracias. A usted.

Soy Florence Green.

Soy la que va a abrir la librería.

(HOMBRE) (RÍE)

¡Eso es, claro!

Enseguida lo he sabido.

Por supuesto.

Violet estaba muy interesada en ese asunto.

Quería tener una de sus conversaciones de costumbre...

con usted, sobre la librería.

Está bastante ocupada ahora mismo.

Pero creo que desea hablar con usted después.

Y bien, ¿qué clase de cosas tendrá en la tienda?

Bueno, eh... (CARRASPEA)

Básicamente libros. Ajá.

No se publican muchos libros de poesía ya, ¿verdad?

No veo demasiados por ahí.

Tendré poesía, desde luego, pero...

no se vende tan bien como otras cosas,

como la novela y el ensayo...

Tardaré un tiempo en averiguar qué clase de libros traeré.

Desde luego. De momento,

he pedido, sobre todo, clásicos

Zucker, Dickens, Keats... Esas cosas.

Ah.

"Es fácil estar muerto".

"Decid solo esto: 'Están muertos'".

¿Sabe quién lo escribió? No.

Eh... Lo siento mucho, no lo sé.

Lo sé. Sí, claro.

Sé quién es usted.

Debe de ser la señora Green.

Sí.

Y yo sé quién es usted, por supuesto, señor North.

Nunca me habían invitado a venir a Desdet.

Supongo que usted vendrá a menudo. Oh, sí.

Sí que me invitan con frecuencia.

Oh, gracias. Es muy amable. ¡Uh! No mucho.

Aquí tiene.

Vive sola, ¿verdad?

Acaba de instalarse en Old House.

¿Usted sola?

Es viuda de guerra.

Lo sé.

¿No ha pensado en volver a casarse?

No.

No.

El problema es que fui muy feliz de casada.

Qué raro...

Siempre tuve la impresión

de que justo cuando una mujer se queda viuda,

es cuando empieza a ser feliz.

¿Está segura de que sabe lo necesario

para dirigir un negocio?

Nunca habíamos coincidido, señor North, pero

imaginaba que, debido a su trabajo,

usted agradecería que hubiera una librería en Hardborough.

Eh...

Seguro que conoce a escritores en la BBC

y a pensadores y gente así, y...

supongo que vendrán aquí de vez en cuando

para visitarle y respirar aire fresco.

Si vinieran...

uf, no sabría qué hacer con ellos.

Los escritores irán a cualquier sitio donde haya bebida gratis.

(RÍE)

De los pensadores no lo sé.

Sí. En fin, creo que Kattie, mi... supuesta novia,

los atendería.

En cualquier caso, los dos deben venir a mi tienda.

Cuento con usted.

En ningún caso.

¿Por qué se ha vestido de rojo?

El rojo solo es para las criadas cuando salen en su día libre.

No es rojo, es... teja oscuro.

Oh. Querida mía.

Oh. Florence, ¿verdad?

Oh.

Quería hablar con usted desde que ha llegado,

pero mis invitados insisten en apartarme de mis prioridades.

Muchas gracias por venir.

Gracias por invitarme. Es todo un placer.

Es una fiesta encantadora. Todo el mundo habla

de su nueva empresa.

Qué gran olfato tiene para los negocios.

Bueno, sí, pero es... Bruno.

¿Le han presentado a mi marido?

Eh.

Ven a decirle a la señora... eh...

Green. ...a la señora...

lo encantados que estamos de verla.

Y pensar que todos hemos rezado

por que hubiera una buena librería en nuestro pueblo, ¿verdad, Bruno?

Por supuesto, querida. Rezar no hace ningún mal.

Las cosas irían mucho mejor si todos rezáramos más.

Solo una cosa, señora Green.

Es un detalle sin importancia.

No se ha trasladado todavía a Old House, ¿verdad?

Sí, ya llevo allí una semana.

Pero si no hay agua.

Sam Wilkins me conectó las tuberías.

No olvides, Violet, que has pasado mucho tiempo en Londres

y no has podido controlarlo todo, querida.

¿No...? ¿No debí trasladarme? Eh...

Creo que puedo ahorrarle muchas decepciones,

y quizá algo de dinero.

De hecho, espero ayudarla.

Hay otras ubicaciones mucho más apropiadas,

en Hardborough en especial, para una librería.

Estamos tan acostumbrados a ver Old House vacía

que lo hemos ido postergando año tras año.

Casi nos ha dejado en evidencia el tener tanta prisa,

señora Green,

pero el hecho es que a muchos no nos convence nada

la repentina transformación de Old House en una tienda.

Muchos de nosotros creemos que debería ser una especie de...

centro de arte local.

Bien, Violet, también podrías rezar por eso.

Música de cámara en verano, conferencias en invierno...

Simplemente, no hay ninguna otra casa antigua

que tenga el correcto, eh...

ambiente.

He estado negociando esta compra más de seis meses y...

Verá, es...

es difícil para mí

creer que queda alguien en Hardborough que no lo sepa.

De hecho, estoy segura

de que todo el mundo lo sabe. Ya.

Y nosotros tenemos una gran ventaja.

Sería una lástima... desaprovecharla.

Y es que ahora tenemos exactamente a la persona adecuada

para encargarse del asunto,

para ocuparse del centro.

Usted lo entiende, ¿verdad?

¿Por qué no lo piensa un poco, por favor?

¡Oh, Sonia! (MUJER) ¡Señora Gamart!

Tienes un aspecto maravilloso. Cuánto me alegra verte...

"Le dolían los pies y la cabeza".

"Y se arrepentía de haber seguido el consejo de la modista

para elegir el color del vestido".

"Eso era todo".

"Ni por un momento pensó en las consecuencias

que le acarrearía su inocente decisión

de irse a vivir a Old House".

Estás radiante.

¿No es ese lord Gosfield?

Por Dios, qué invitados tienes esta noche, Violet.

Gracias.

Lord Gosfield. Hola, ¿cómo está?

Oh, cuánto me ha costado venir a hablar con usted esta noche.

Espero que Bruno le haya explicado la idea

del nuevo centro de Hardborough. -Oh, sí.

Sí, querida.

Estábamos hablando de eso.

¡Señora Green!

Hola. ¡Señor Deben!

Buenos días. Suerte que la encuentro.

¿Cómo está? Muy bien, gracias, muy bien.

Eh...

Quiero preguntarle algo sobre mi tienda.

Quiero hablarle de la tienda.

Eh... Va a ser subastada. Sí.

No será hasta abril, podría ser incluso más tarde.

Bueno, el hecho es que...

preferiría mucho más llegar... a un acuerdo privado antes de eso.

Como usted mostró cierto interés por la propiedad,

y como no va a quedarse en Old House...

Imagino que entenderá que estoy muy ocupado para...

prestar atención a los rumores que me llegan.

Bien, es razonable pensar

que hará una oferta para comprar otra propiedad.

Ha habido un malentendido, señor Deben, pero...

Sí, pero no importa lo más mínimo, y me...

eh... me gustaría mucho ayudarle.

La señora Gamart tuvo... (CARRASPEA)

...la amabilidad de hablarme de su idea

de crear un centro de arte, del cual estoy segura...

que todos los que vivimos en Hardborough nos beneficiaríamos,

y yo creo que es ella la que estará buscando propiedades.

Y... ¿qué mejor lugar que su pescadería?

Sí. Entiendo.

Vaya. Ha sido muy amable.

Gracias por su ayuda. De nada.

Gracias. Señor Deben.

Buenos días. Sí, gracias, señora Green, sí.

"Florence se las había arreglado para vivir la vida hasta entonces

fingiendo que los seres humanos

no estaban divididos entre exterminadores y exterminados,

siendo los primeros en todo momento los predominantes".

(Graznidos de cuervo)

Ajá. No...

No sabía si estaría en Londres o...

En Londres no, estoy aquí. Bueno, eso creo.

¿Puedo...? Sí.

Eh... ¿Nescafé?

Vale. No lo he probado nunca.

He oído hablar de él, pero...

Me han dicho que no se hace con agua hirviendo.

Sí.

(TARAREA)

Esto es muy pequeño para usted. Oh, lo sé, lo sé.

¿Sabe qué? Me alegro mucho de que haya venido.

Nadie más me obliga a afrontar la verdad.

Qué suerte, porque vengo a preguntarle algo.

Uh.

Cuando la señora Gamart estuvo hablando en la fiesta

sobre la persona ideal para dirigir un centro de arte,

entendí que se refería a usted, por supuesto.

No a mí.

¿En la fiesta de Violet?

Esperaba que me fuera de mi casa y...

no solo eso, que me fuera también del pueblo,

con la idea de que usted fuera a Old House a...

a dirigirlo todo.

Si se refirió a mí,

dudo mucho que Violet utilizara la palabra "dirigir".

(RÍE)

Eh...

¿Le apetece un Nescafé o...

no? No.

Ni lo uno ni lo otro.

¿Segura? Sí.

¿Le importa si yo...? No, por favor.

Además, debería irme ya.

¿Ya? ¿En serio?

Sí.

Gracias de todos modos.

Bueno, es... es un placer verla.

(HOMBRE) "Bueno, por lo que he oído, y casi por casualidad,

usted estaba replanteándose"

la operación de la librería.

Pues ha oído usted mal, señor Thornton.

He venido para reclamar que se resuelvan lo antes posible

todos los asuntos pendientes

para que pueda montar la librería sin más demora.

Pero... me dijeron que usted... ¿Qué?

¿Que me iría de Old House, que es, por cierto, mi único hogar?

Hay muchas otras propiedades vacías en Hardborough,

y da la casualidad de que tengo una lista de... las más alejadas.

Espero que no haya más demoras.

Haga que me envíen todos los documentos pendientes,

y le agradezco mucho su ayuda.

(NIÑO) ¡Venga, tira!

¿Os puedo ayudar en algo, niños? Somos exploradores del mar.

Sí, ya lo veo.

¿Y qué estáis haciendo aquí?

El señor Raven nos ha mandado venir.

¿Qué quiere que hagamos?

Pues quiero poner todas las estanterías.

¿Sabréis hacer eso?

¿Cuántos taladros tiene, señora?

¿Cuánto rato lleváis esperando bajo la lluvia?

A ver si encuentro las llaves...

Vale. Deprisa.

(Martillazos)

(Trajín de herramientas)

"Cuando la señora Green abrió

la primera caja de libros que había pedido,

todos los problemas y los obstáculos de los días anteriores

desaparecieron de golpe".

"Con cada edición,

las caras y las palabras de la señora Gamart,

del banquero,

del abogado

y de Milo North

se desvanecieron".

"Y por un momento,

sintió que su difunto marido, a quien había querido tanto,

estaba con ella de nuevo".

"Y este fue su momento más feliz en la librería".

Un trabajo...

muy solitario el suyo.

¡Oh! Perdóneme por las botas de pesca.

No me siento sola en absoluto.

Esa estantería está torcida medio centímetro.

Y ese enyesado... tiene un aspecto horrible.

Puede decírselo cuando los vea.

No. No, todo está fantástico, señor Raven.

No podría estar más satisfecha con el trabajo de los chicos.

¿Eres tú, Wally? ¿Te pitaban los oídos?

-¿Qué haces aquí, chico?

Traigo un mensaje para la señora Green.

¿De quién? -Del señor Brundish, señor Raven.

¿Qué?

¿Ha salido de Hall House

y te ha entregado una nota? No.

Se ha asomado a la ventana

y me ha dicho que le entregue esto a la señora Green.

No entiendo que esto pueda ser para mí.

No he hablado nunca con el señor Brundish, jamás.

No me puedo creer ni que se sepa mi nombre.

Cuando lo encuentro en el promontorio,

sale disparado como si hubiera visto un fantasma.

Seguro que sabe quién es.

Se entera de todo lo que pasa en el pueblo

No sé cómo lo hace.

No haga caso de los bordes negros.

Pidió esos sobres en 1919, cuando todos volvían de la I Guerra,

y cuando la señora Brundish murió.

Durante su luna de miel.

Ah, ¿sí?

¿Cómo murió?

Pues se ahogó...

cruzando las marismas.

Ivy ha ido a recoger moras

para hacer una tarta para el señor Brundish.

"Apreciada señora".

Me gustaría desearle suerte.

En tiempos de mi bisabuelo, hubo un librero en High Street,

que, si mi memoria no me falla,

dejó inconsciente a uno de sus clientes

con un bloc de notas cuando se puso pesado.

Se produjo cierta demora en la última entrega

de una nueva novela que, si no recuerdo mal...

creo que era "Dombey e hijo".

Desde aquel día, nadie ha reunido el coraje necesario

para vender libros en este rincón olvidado del mundo.

Nos está haciendo un gran honor.

Sin lugar a dudas,

debería visitar algún día su tienda, si me decidiera a salir.

Pero tengo la norma de no hacerlo bajo ningún concepto.

A pesar de todo,

si considera valiosa alguna novedad literaria,

le ruego que no dude en enviármela, por favor.

En el caso de las biografías,

es mejor, en mi opinión, que sean sobre buenas personas,

mientras que las novelas,

son mejores si tratan sobre gente desagradable.

Le ruego que me las envíe con el chico que le ha entregado esta carta

con una nota, evidentemente, indicando su precio.

La saluda...

atentamente...

"...Edmund Brundish".

Mi primer cliente.

(Ladridos)

Pásate luego y te daré un paquete para el señor Brundish.

Gracias, señora Green.

Necesitará alguien joven y despierto que la ayude un poco por las tardes.

Estaba pensando en una de las chicas Gipping.

La señora Gipping está al corriente del asunto

y puedo preguntarle qué hija le convendría más a usted.

Yo creo que la menor, Christine.

Es la más lista, pero...

seguramente no querrá dejársela por esa misma razón.

Hola, señor Thornton. Bienvenido. Gracias. Buenas tardes. ¿Cómo está?

"Fahrenheit 451".

¿Qué clase de libro es este?

Eres Christine Gipping, ¿verdad?

Había pensado que tu hermana mayor...

Mi hermana mayor se pasa el tiempo con Charlie Cats.

De hecho,

al venir hacia aquí,

he visto sus bicis ocultas bajo las hojas junto al cruce.

No tendrá problemas de ese tipo conmigo.

Aún no me pasan esas cosas, y los chicos me parecen repulsivos.

Eh...

¿Y qué me dices de tu otra hermana?

Se pasa el tiempo en casa cuidando de Margaret y de Peter.

Son los pequeños.

No pienses que no te quiero ofrecer el trabajo a ti, pero es que...

no pareces lo bastante mayor.

Ni fuerte.

Es difícil de saber a primera vista.

Usted parece mayor, pero no parece fuerte.

De todos modos, da igual. Elija a la que quiera.

Pero mi hermana mayor se ausentará la mitad del tiempo

y la mediana no aparecerá.

Yo solo la aviso.

Debe saber también que no me gusta leer.

Me gustan la Geografía y las Mates.

Está bien. Iré esta tarde para hablarlo todo con tu madre.

Y no te preocupes, no te obligaré a leer.

Como quiera.

Le dirá que puedo trabajar

todos los días después de la escuela y el sábado entero,

y que no me pague menos de 12 chelines con 6 peniques a la semana.

Ah, y que me mande callar si hablo demasiado.

¿Y cuándo harás los deberes?

Puedo hacerlos cuando llegue a casa después de cenar.

Me gusta tu chaqueta.

¿Te la has tejido tú? Parece bastante complicado.

Salía en una revista femenina.

Pero las instrucciones eran para manga corta.

¿No tiene hijos, señora Green?

No.

¿Debería tenerlos? No lo sé.

Dicen que la vida ha pasado de largo para las que no tienen hijos.

Hay pocas postales a la vista.

¿Saco más?

Deberían estar ordenadas por...

románticas y naturaleza o algo así.

Eh... ¿Esto lo considera romántico?

(RÍE) Madre mía. ¿Qué es esto?

No las había visto.

Hay vendedores que no son conscientes

de lo que envían.

Tenemos que tirarlas. Eh...

Seguro que hay gente en el pueblo

a la que no le molesta recibir estas postales en el buzón.

Tienes razón.

¿Qué? Deja de mirarlas.

Son muy obscenas.

¿Dónde está la papelera?

No las tire a la papelera.

No las tire, por favor. Tómate una taza de té.

(Graznidos de gaviotas)

(NIÑO) ¿Por qué llega Christine tan tarde?

Porque trabaja para una señora.

¿Por qué?

Porque tiene una tienda de libros para que la gente lea.

¿Por qué?

No lo sé.

(Bocina de barco)

Buenas tardes, señora Gipping.

Acompáñeme, señora Green.

Vamos a hablar.

No sé si Christine ya le ha dicho lo de los 12 chelines.

Sí. Sí, sí, me lo ha dicho. Bien.

(Madera crepitando)

Apreciada señora.

Ahórrese el trabajo

de enviarme más libros de poesía y novelas falsamente complicadas.

Por favor, en cuanto le sea posible, envíeme más libros de Ray Bradbury.

Atentamente, Edmund Brundish.

"Muy pronto,

el negocio de la señora Green empezó a prosperar".

"Tenía los días totalmente ocupados, de la mañana a la noche".

"Y durante un breve periodo de tiempo,

se olvidó de todo lo referente a la señora Gamart

y a sus planes para convertir Old House

en un centro para las artes".

Buenos días, señora Green. Hola, Wally.

Gracias por hacerme este favor.

Aquí tienes.

¿Quieres venir de excursión, Christine?

No puedo, mañana llega un pedido nuevo.

Pues... vale.

Adiós.

¿No te gustaría ir de excursión?

No. Wally me cae bien, pero...

Sí, lo sé.

Los niños te parecen repulsivos.

Pero créeme,

eso se te pasará.

Sí, supongo.

Es que... prefiero estar aquí,

en la librería, con usted.

Es divertido trabajar aquí.

Aunque no me guste leer.

Señora Green, ensucian las postales.

(SUSURRA) Hay que dejarles que hojeen.

Es tradición en una librería. Sí,

pero lo dejan todo desordenado y no compran nada.

(HOMBRE) ¿Señorita?

Póngame estas, por favor.

Florence.

Señor North, qué sorpresa.

Oh.

Ajá.

Parece que Violet no se saldrá con la suya.

¿Ha venido algún día?

Hemos abierto hace poco. Vendrá.

Al final, aparecerá.

Tiene demasiado amor propio como para no hacerlo.

(RÍE)

Estoy seguro de que se está muriendo de curiosidad.

Será bien recibida. ¿Ya está ganando dinero?

Aún no. ¿Necesita algo como esto?

Es el primer volumen.

¿Hay un segundo volumen?

Sí, pero se lo he prestado a alguien o me lo he dejado por ahí.

Debería guardarlos juntos.

Como una colección.

"Lolita" Ajá.

¿La ha leído? ¿Es buena? La hará rica, Florence.

¿Es buena? Solo almaceno novelas buenas.

No salen con rapidez.

Según Graham Greene, es una obra maestra.

Aunque los hay que opinan lo contrario.

Gracias por sugerírmelo. Eh...

A veces necesito recibir un buen consejo.

Es muy amable.

¿Siempre comete ese error?

Hasta la próxima.

En casa tenemos una azul: tiene la Abadía de Westminster.

Pero da toda la vuelta a la lata.

Voy a encender la estufa.

Mi madre dice que esas de parafina no son seguras.

No son peligrosas, siempre que...

recuerdes limpiarlas bien.

Y que no eches el líquido por los dos lados a la vez.

No hagas eso nunca.

Jamás, ¿me oyes?

Me gusta esta bandeja.

Me la puede dejar de herencia. ¿Qué?

Creo que no me apetece pensar en mi testamento todavía.

Pero cuando lo haga, recordaré eso. ¿De verdad?

¿Está segura?

¿La bandeja es de Japón?

No, es... es una laca china.

Mi abuelo la trajo de Nankín.

Viajaba mucho.

No creo que hagan ya lacas como esta en China.

Gracias.

¿Te gustaría que te ayudara a hacer los deberes o a estudiar?

Podríamos leer cosas juntas o... No hay nada que leer.

Te dan unos dibujos y debes decir cuál es el que no encaja.

O te dan números como... eh...

8, 5, 11,

9, 22 y 16,

y tienes que decir cuál es el que sigue.

No tengo ni idea de cuál es el siguiente.

(RÍE)

No tienes frío, ¿verdad? No.

Ese Milo es un hurón.

Sonríe como un hurón.

(RÍE) Ojalá se vaya al infierno.

(RIENDO) ¡Basta, Christine!

Es demasiado buena. Él es una mala pieza.

Cuando sea mayor, intentaré ser como él.

Es mucho más práctico.

Sé que no te gusta nada leer, pero hay un libro...

que, siento decirte que tienes que leer.

¿De qué trata?

Trata de...

piratas buenos y niños malos.

Prométeme que al menos... lo abrirás algún día.

Bueno, si me deja la bandeja china en su testamento,

puedo intentarlo.

Hecho.

"Apreciado señor Brundish".

"Le adjunto un ejemplar de una novela que acaba de publicarse.

'Lolita'".

"Debo confesarle mi desconcierto con ella".

"Me gustaría conocer su opinión sincera sobre la novela

y pedirle un consejo".

"¿Cree que es un libro adecuado para venderlo en mi librería?".

"Sinceramente, Florence Green".

"Posdata: si no le gusta el libro, no es necesario que lo pague".

Me estás echando polvo.

Y usted también a mí. Basta.

Basta.

Basta.

Me rindo, me rindo. Me rindo.

"Entre las diferentes especies de animales

que habitan el planeta Tierra, encontramos los mamíferos...".

(Puerta cerrándose)

Hola, señora Gipping. ¿Va todo bien?

He pensado que debía saberlo cuanto antes.

El señor Brundish me ha encargado una tarta de fruta para el domingo.

Y también me ha pedido que le pregunte...

si le gustaría tomar el té en Hall House esa tarde.

¿Este domingo? Eh...

Sí, este.

Sí.

Sí, de acuerdo, ya...

Sí, le enviaré una nota.

Gracias por el mensaje, señora Gipping.

No he llevado nunca una tarta al señor Brundish.

Espero que no se vuelva un hábito.

(Puerta cerrándose)

¡Señora Green! ¿Es cierto?

¿Va a tomar el té en Hall House este domingo?

Sí, señora Keble, es cierto. ¡Oh!

¿Hay algo que deba saber antes de ir allí?

Señora Green. Señora Deben.

¿Cómo está su marido?

Sigue sin encontrar un comprador para la pescadería, creo.

Pobre... -Seguro que al general

y a la señora Gamart les hierve la sangre con esto.

Nunca los han invitado a Hall House, ¿sabe?

Ah, sí, eso he oído.

¿Tomará él té en Hall House?

Guarda con celo su intimidad.

Desde la trágica muerte de su querida esposa.

(CARRASPEA) Es que...

le vendo libros y... eh...

le pido consejos sobre la librería.

No me diga. -Oh, claro.

Ya...

Vaya.

Bueno... Muy bien.

Debería volver ya. ¡Oh!

Y empieza a llover, ¿eh? A cántaros.

Buenas tardes.

Buenas tardes. -¿Consejos sobre la librería?

-¿Qué consejo necesita?

¿Hola?

¿Señor Brundish?

(Pasos subiendo escalones)

Pase al comedor, por favor.

Usted me hizo una pregunta.

Sí, así es.

Sobre una novela nueva.

Tuvo el detalle de plantearme una pregunta seria,

creyendo que yo sería imparcial.

No cabe duda de que creyó que yo estaba solo en el mundo.

Nunca.

No pensé ni por un segundo... Imagino que le habrán contado

todo tipo de cosas sobre mí, y todas malas.

No.

En serio.

Que soy viudo, seguro que le han dicho eso,

e imagino que también le habrán dicho

que mi esposa murió mientras recogía moras

para hacerme una tarta, que es la última...

versión que circula por el pueblo.

Bueno, eh...

nada de lo que se dice por ahí es verdad.

¿No se ahogó? No.

Eh...

En el sexto mes de nuestro matrimonio,

ambos, habiendo sido unos amigos inmejorables,

decidimos que una separación amistosa

sería lo mejor para los dos.

Ella vive en Londres.

No la veo desde hace 45 años,

pero según mi información, aún goza de muy buena salud.

Aunque, por lo visto,

ha engordado unos cuantos kilos.

Siempre le encantaron los dulces, aunque...

no recuerdo que hiciera nunca una tarta en toda la vida.

Supongo que para la gente de Hardborough,

es mucho más pintoresco imaginar que Hall House...

está habitada por un viudo afligido.

Como usted ya sabe, la literatura ha hecho mucho daño.

Esas malditas hermanas Brontë, por ejemplo,

de las que usted no me ha enviado ningún ejemplar en sus paquetes;

por lo cual, le estaré siempre agradecido.

Claro. Imaginaba que ya las habría leído.

Una de... las hijas de los Gipping, la tercera,

le echa una mano en la tienda, creo,

¿y esa es toda la ayuda de que dispone?

Eh... Tengo un contable que viene de vez en cuando y...

luego está mi abogado.

Tom Thornton. No llegará muy lejos con ese.

Ya... Reconozco que no estoy muy contenta con él.

¿Sabe, señor Brundish?

Existe cierta... responsabilidad

a la hora de llevar una librería.

Imagino que la hay.

Sobre todo si no la aprueba todo el mundo.

Hay... eh... ciertas personas

que están bastante molestas con su librería, señora Green.

Me refiero a Violet Gamart.

Que tenía otros planes para Old House

y que ahora parece que aún se siente más ofendida por algo.

Estoy segura de que tiene... buenas intenciones.

¿Buenas intenciones, Violet Gamart?

¿Esa harpía?

Lo que ella quiere es un centro de arte.

Y yo le pregunto: ¿para qué demonios necesita este condenado pueblo

un centro de arte?

¿Y cómo podría tener el arte... un centro?

Pero se le ha metido en la cabeza que sí, y esa es la razón

por la que quiere librarse de usted.

No se detendrá hasta que lo consiga.

No puede hacer nada.

Es mi librería. Es mi hogar.

La gente como Violet Gamart

me ha convertido en lo que soy, señora Green.

Gracias a sus contactos y a sus conocidos,

la señora Gamart es una mujer muy poderosa.

Eso... ¿no le preocupa?

No.

¿Puedo volver a la razón de mi visita?

Estoy pensando en realizar un primer pedido de... "Lolita".

De 250 ejemplares, lo cual sería un riesgo considerable.

Por supuesto no le consulto desde un punto de vista comercial,

eso estaría mal.

Lo que me gustaría saber antes de realizar el pedido es...

si le parece que es un buen libro,

y si cree que hago bien en venderlo en Hardborough.

Yo no concedo tanta importancia como usted, me parece a mí,

a los conceptos del bien y del mal.

He leído "Lolita", como me pidió.

Es un buen libro.

Y por tanto, debería vendérselo a los habitantes de Hardborough.

No lo entenderán, pero eso es algo bueno.

Entender vuelve perezosa a la mente.

Gracias.

Gracias, señor Brundish.

Bien, le he dado mi opinión.

Ahora deje que le diga qué es lo que admiro...

de los seres humanos.

Lo que más valoro...

es la única virtud que comparten con los dioses y con los animales,

y que, por tanto, no volveré a calificar como una virtud.

Me refiero...

al coraje.

Y usted, señora Green,

posee esa cualidad... en abundancia.

Me gustaría...

Me gustaría ayudarla.

Usted hace que crea...

una vez más en cosas...

cosas que creía olvidadas.

(SUSPIRA)

Gracias por el té, señor Brundish. Todo estaba delicioso.

Sí, por favor,

vuelva cuando desee.

Y buena suerte con...

Lolita.

Sí, gracias.

No debo preocuparme. Mientras hay vida, hay esperanza.

Dios, qué idea más horrorosa.

Sí.

Gracias

por su consejo, señor Brundish. No hay de qué.

¿Cree que "El vino del estío" llegará pronto?

No le puedo agradecer lo suficiente

que me haya dado a conocer a Ray Bradbury.

Haré que Wally se lo traiga.

O quizá se lo traiga

yo misma.

Bien.

Me gustaría que así fuera.

Señora Green, traigo su pedido.

(CHRISTINE) Nunca hemos tenido tantos del mismo.

Y qué largo.

Este libro ya es famoso, Christine. Todos han oído hablar de él.

Aunque no creo que hubieran pensado

que podrían comprarlo en Hardborough.

Lo que no pensarán es en encontrar 250 ejemplares.

Ha perdido la cabeza con este.

4 de septiembre de 1959.

Apreciada señora Green:

Tengo en mi poder una carta de John Drury & Co.,

representantes legales de la señora Violet Gamart de Desdet,

en la que indica

que el estado actual de su escaparate

atrae una atención bastante indeseable de compradores

potenciales y reales.

Asimismo su cliente les asegura que se siente

personalmente agraviada por el hecho

de que ella, en su condición de juez de paz

y presidenta de numerosos comités, cuya lista se adjunta,

debe realizar sus compras de forma expedita.

"Apreciado señor Thornton:

Ya lleva varios años siendo mi abogado

y eso me permite inferir que representarme

significa actuar de forma activa en mi nombre".

"Ha visto el escaparate con sus propios ojos".

Apreciada señora Green:

En respuesta a su misiva del 5 de septiembre

he intentado acercarme en dos ocasiones

al escaparate de su librería, pero me ha resultado imposible.

Por lo visto acuden clientes de todos los pueblos colindantes...

"Apreciado señor Thornton:

¿Qué me aconseja exactamente?".

"Atentamente, Florence Green".

Creo que deberíamos eliminar la aglomeración,

evitar que sus clientes

se reúnan en la parte más estrecha de High Street

antes de que se presente una denuncia formal.

Y también creo que deberíamos poner fin

a la venta de esa novela banal y sensacionalista de Nabokov

que ha dado lugar a tan numerosas protestas.

Sí, señora Green.

"Apreciado señor Thornton:

Un buen libro es la preciada esencia del espíritu de un maestro

embalsamada y preservada

a fin de conseguir una vida más allá de la vida".

"Razón por la cual es, sin duda, un artículo de primera necesidad".

"Atentamente, Florence Green".

(THORNTON) "Apreciada señora:

"En referencia en su solicitud de una prohibición expresa

con respecto a la señora Florence Green...".

(LEE) Apreciada señora:

En referencia a su solicitud

lamentamos informarle,

tras haber sido debidamente asesorados,

de que sería mejor...

(THORNTON) "...abandonar este asunto...".

Pues la multitud señalada

parece que ha sido contenida por la policía local.

(THORNTON) "Mis más sinceras disculpas, señora Gamart".

(Cerámica rota)

(KATTIE) ¿Por qué no vienes a Londres?

Oh, no se me ocurre nada peor que vivir en Londres.

Ya sabes lo que pienso de la gente. Mira esto.

Es totalmente impresionante. Pues yo no me quedaré aquí.

¿Cómo que no te quedarás? ¿Adónde vas a ir?

Por el amor de Dios, ¿tienes que seguir haciendo esto?

¿Por qué te vas echando chispas?

No entiendo a qué viene todo esto. ¿Por qué no podemos pasar

unos días aquí tranquilos? Estoy harta de gente como Violet.

¿Qué? No la aguanto más.

Espera, Kattie, ten cuidado o te resbalarás.

Cuidado, espera.

¡Ah! (RÍE)

¿Qué hace aquí sentada, Florence?

No...

No sé por qué salgo a pasear. Los paseos son para los jubilados.

Yo debería ir a trabajar. ¿Hay sitio para mí en esa piedra?

Sí, desde luego. Soy Kattie, señora Green.

Florence. Milo me ha hablado de usted.

(RÍE) Kattie no creía que hubiera lugares bonitos en Hardborough.

Por eso la he traído aquí, para que lo descubra.

¿Y a qué se dedica usted en la BBC, Kattie?

Trabajo para el DPG. Ah.

El departamento de programas grabados,

controlando gastos. No es muy emocionante.

Bueno, es... Acabamos de almorzar

con Violet Gamart.

Sí, hemos intentado darle una buena imagen.

La señora Gamart ha sido muy amable.

Bueno, no tanto.

No me gusta la gente amable, excepto Florence.

No me halague, por favor.

Tengo la sensación de que cada día trabaja menos.

No olvide que la BBC es una empresa pública

y que su sueldo se paga con fondos púbicos.

Eso es tarea de Kattie.

Ella se ocupa de mi hoja de gastos.

(SUSPIRA) Bueno...

¿No tienes frío, querida?

Quizá sea hora de volver ya a nuestra humilde morada

y de dejar en paz a Florence perdida en sus pensamientos.

Creo que me quedaré un poco más.

Siempre que no la moleste, Florence. No, claro que no.

Oh.

Milo me dijo que es viuda.

Sí, sí, lo soy.

Viuda.

Es una palabra extraña, siniestra, ¿no cree?

Mi marido murió hace 16 años.

¿Cómo se conocieron?

Nos conocimos en una librería, en Londres.

Fue amor a primera vista.

Tuvimos que organizar la...

organizar y clasificar la sección de poesía juntos en Maller's.

Él me leía por las noches.

George Eliot y Thackeray.

"Nunca des un caballo inquieto a una mujer".

Ese nos encantaba.

Éramos muy felices.

Hacíamos un millón de cosas y nada.

Y luego llegó la guerra.

Pero aún conservo todas sus cartas, todas.

Y aún puedo

oír su voz en mi cabeza cuando las leo.

Milo no le hizo justicia cuando me la describió.

Ay, Dios, ahórreme la evaluación de Milo.

No quiero saber lo que piensa de mí.

Aún no sé lo que piensa de mí.

O si siente algo por mí.

O, ya puestos si siente algo en general.

Forma parte de su estilo

tenerte adivinando siempre.

Ya sabe lo que dicen.

Con esa clase de hombre,

nunca sabes si esconde un rico mundo interior

o absolutamente nada.

A mí nunca me leerá en voz alta.

¡Tía Violet!

Tu proyecto de ley ha superado la tercera lectura.

Excelente.

Y tengo que darte las gracias por motivarme, tía Vi.

¿Qué quieres decir?

La idea se me ocurrió durante tu fiesta de primavera.

Tu maravillosa campaña a favor de un centro de arte

se podría cumplir con este proyecto de ley.

Y otras comunidades también podrían beneficiarse

de filántropas como tú, ¿sabes?

Solo he hecho lo que consideraba correcto.

La ley de acceso a lugares de valor público

garantizará que los ayuntamientos

puedan adquirir sus propiedades históricas

mediante una expropiación para uso público.

¿No es maravilloso?

Oh, tu padre nos estará mirando desde el cielo

y sonriendo orgulloso de este momento.

Me alegra mucho que hayamos quedado para vernos hoy,

justo cuando se ha aprobado el proyecto de ley.

¿Te apetece almorzar pescado? Conozco un lugar fantástico cerca.

Vivir en Hardborough

te quita las ganas de comer pescado en otro sitio.

Está tan fresco allí... Es cierto.

¿Prefieres tomar un té? Muy bien.

Y luego seguiré con lo que estaba haciendo.

Tengo una amiga enferma que requiere mi atención.

Eres una mujer maravillosa y generosa, tía Vi.

(MUJER) Seguid con los ejercicios. ¡Bajad la cabeza!

(SRA. TRAILL) Eh, mirad el pupitre. Seguid con los ejercicios.

No hace falta que os levantéis.

Soy el inspector.

(CHISTA)

Perdone, pero creo que no le conozco.

Señora Traill, me llamo Sheppard.

Si lo desea, puede examinar el permiso

de la autoridad del Ministerio de Educación

que me faculta, conforme a la ley de comercios de 1950,

para visitar cualquier escuela en la que tenga motivos para creer

que hay alumnos escolarizados

y que además desempeñen algún tipo de empleo.

¿Empleo? A todos les encantaría tener un empleo,

pero, aparte de los negocios familiares y de repartir periódicos,

ya me dirá a qué pueden aspirar.

Por cierto,

no recuerdo que nos haya visitado con anterioridad.

Debido a la escasez de personal,

nuestras visitas no son tan frecuentes como nos gustaría.

¿Y quién le ha sugerido que venga hoy?

Solo hay una alumna

que tiene empleo fijo después de clase.

Christine Gipping, que trabaja con regularidad.

-¿Dónde?

En la librería Old House.

Levántate, Christine.

(Puerta abriéndose)

(MUJER) Si me disculpa.

Esta es la niña. -Señorita, acompáñeme, por favor.

Buenos días. -Buenos días.

No piense que tengo algo contra usted.

La ley es la ley, eso es lo que he venido a decirle.

La experiencia es importante. Si no tienes estudios ni experiencia

no te contratan, pero ¿cómo la consigues?

Pero le decimos a Christine que si necesita referencias,

solo tiene que acudir a usted.

Sí, por supuesto, solo tiene que pedirlas.

Christine es una niña maravillosa, señora Gipping,

y le tengo mucho, mucho afecto.

Pero ahora tendrá la oportunidad de concentrarse en sus estudios.

No quiere dejar de ganar dinero, ¿sabe?

No, claro que no, pero...

Supongo que después de lo que ha pasado en la escuela...

Oh, hemos mirado por ahí

y esperamos que la contraten los sábados en la nueva librería.

¿La nueva librería?

Sí, abrirán muy pronto en la tienda de Deben.

La pescadería.

No tenía ni idea.

Oh, debe estar atenta a la competencia, señora Green.

Le dará las referencias a Christine, ¿verdad?

(NARRADORA) "Ella no tenía forma de saberlo,

pero la nueva librería no era una empresa como la suya,

sino una inversión del ingenuo lord Gosfield

siguiendo el consejo del general y de la señora Gamart".

Gracias por venir, señora Green. No hay de qué, señor Keble.

¿Se da cuenta del escaso capital activo que tiene en la actualidad?

Sí, es difícil no notarlo.

Me atrevería a decir que el negocio ha caído últimamente.

Pero he pensado que le gustaría saber

que hay un posible comprador para su librería.

Muchas gracias.

Señor Keble,

la librería no está en venta.

Mensaje recibido.

Gracias por venir.

Ha sido de incalculable ayuda.

Bueno.

Te echaré mucho de menos.

Yo no quiero irme.

No quiero trabajar en esa otra librería.

Mi madre es que no entiende nada.

No, por favor.

No te preocupes por eso.

¿Cómo no voy a hacerlo?

No puede llevar la tienda sola.

Y nadie del pueblo la ayudará.

No, me las apañaré, desde luego.

Me... Me arreglaré.

Espero que vengas por aquí

de vez en cuando, por las tardes.

No tendré tiempo.

Ya, no.

No, claro, estarás ocupada.

Ah, tengo algo para ti.

Ya no tendrá que esperar a mi entierro.

Es muy buena, señora Green.

Demasiado buena, puñeta.

(Puerta abriéndose y cerrándose)

Buenas tardes, Florence.

Señora Green. Señor Brundish.

¿Cómo van las cosas por ahí abajo?

Eh...

Creo que lo sabe tan bien como yo, ¿no?

Desde luego, sí, sé algunas cosas.

¿Y qué piensa hacer?

¿Hacer?

¿Hay algo que pueda hacer?

Sí.

No.

Continuar.

Eso es lo que iba a hacer.

Florence,

me gustaría mucho haberla conocido en otra época de mi vida,

en otra vida totalmente distinta.

Pero voy a hacer

lo poco que esté a mi alcance para ayudarla.

Señor Brundish, es...

Es tan reconfortante oír eso...

Se lo agradezco mucho.

Yo...

No debe... No hay nada que usted... Yo...

Iré a hablar con ella, hablaré con esa mujer.

Puede que me escuche, puede...

que ponga fin a este acoso despreciable.

¿Haría algo así?

¿En serio?

¿Abandonaría su reclusión por mí?

Sin duda, lo haré.

No sé si servirá de mucho, pero estoy dispuesto.

También podría pegarle un tiro, pero...

No estoy seguro de que fuera de su agrado.

No sé cómo agradecérselo. Es...

Es lo más...

Es el gesto más noble

que alguien ha hecho por mí.

Bien.

Trabaja demasiado, Florence.

Intento concentrarme. Por favor, deje esos libros.

Acaban de llegar y no los he revisado.

Se puede triunfar si uno da todo lo que tiene.

No veo por qué.

Todo el mundo da todo lo que tiene al final, ¿no?

Moriremos.

Morir no puede ser un triunfo. Es joven para pensar en morir.

Ah, creo que Kattie la palmará.

Malgasta mucha energía. ¿Cómo está Kattie?

Ni idea.

De hecho, ella me ha dejado.

Se ha ido a vivir con otro, ¿sabe?

En Wodwich.

Él está en el servicio internacional de la BBC.

Le estoy abriendo el corazón.

Sí.

Es un momento especial, ¿verdad?

Se lo habrá contado a todo el que le haya escuchado.

Pero le afecta a usted en particular porque a partir de ahora

tendré mucho más tiempo libre. Verá, podré trabajar aquí

a tiempo parcial como ayudante suyo.

Supongo que echará de menos a la niña.

Christine aprendió mucho mientras estaba aquí

y era sumamente amable con los clientes.

Yo puedo serlo más.

Bueno...

¿Cuánto puede pagarme?

A Christine le daba 12 chelines con seis peniques a la semana

y no puedo ofrecerle nada más de momento.

Si le interesa el empleo,

puede pasar por las tardes durante una semana

para probar, período de prueba.

Y recuerde que no le he ofrecido el trabajo,

lo ha pedido usted.

¿Le han dicho alguna vez que tiene unos tobillos maravillosos?

¿Por qué no se calla?

¡Váyase ya!

Derrama todo tu amor en todo su esplendor,

pues una noche u otra noche vendrá el jardinero con su candor.

Y las flores recogidas marchitas son.

Christine.

Ándese con ojo, señor North.

Oh.

Qué expresiones más desagradables te enseñan en esa escuela.

No he venido aquí a ver a gente de su calaña.

¿Por qué...?

¿Por qué ya no ayudas a la señora Green?

Te echa de menos.

Ya está usted, ¿no?, entrando y saliendo.

Dicen que le quitarán la librería.

¿Dicen? ¿Quiénes? ¿Lo dices tú? Ya sabe quiénes.

Tienen otros planes para Old House.

¿Y a ti qué más te da, si eres una pulga?

Quieren quitársela, ¿sabe?

Así que irán a por ella. La llevarán a juicio

y tendrán que jurar decir la verdad,

toda la verdad y nada más que la verdad.

Esperemos que el asunto no llegue tan lejos.

Yo no tenía tiempo de sentarme cuando la ayudaba.

No me extraña, eres una niña.

O una mujer.

Ninguna de las dos sabe cómo relajarse.

Ándese con ojo. He venido a coger esto.

Es de mi madre.

Gracias.

Déjeme un momento.

Oh, qué sorpresa más agradable, señor Brundish.

Oh, por favor, siéntese.

Gracias.

He venido a preguntarle algo.

No sé si esta es la forma apropiada, pero no se me ocurre otra mejor.

Si no está de humor para preguntas, debería decirlo ahora.

¿Le gustaría tomar un té?

No.

No, no quiero su té.

Quiero que deje en paz a Florence Green.

¿Le ha pedido ella que venga a verme?

Claro que no.

Ella solo es una mujer que quiere conservar una librería.

Si la señora Green tiene algún motivo de queja,

podría recurrir a un abogado.

Aunque creo que es bastante propensa a cambiar de asesor legal.

La librería tiene corrientes de aire.

Es imposible hipotecarla otra vez y dicen que es húmeda.

Déjela en paz. Esa mujer no le ha hecho nada.

No se le ha ocurrido, al ser alguien que debe de estar muy preocupado

por el bienestar y el futuro de este lugar,

que un edificio de tal interés histórico

podría dedicarse a algo mejor? La antigüedad no es lo mismo

que el interés histórico,

de lo contrario, usted y yo seríamos mucho más interesantes.

Se lo repito: quiero que deje a mi amiga Florence Green en paz.

¡En paz!

Por lo que parece, su amiga no ha tenido en cuenta

las restricciones que impone la ley,

algo que he observado en varias ocasiones.

Y en ese caso no puedo hacer nada al respecto.

La ley tendrá que seguir su curso. ¿Se refiere a una ley

que no existía hace un año

y que el Parlamento ha aprobado a nuestras espaldas?

Estoy hablando de una orden de compra obligatoria

o de desahucio, que sería el término apropiado.

¿Ha encargado a su querido sobrino ese proyecto de ley?

No negaré que el proyecto de ley de mi sobrino

pueda afectar a la librería, ya que es esencial

que la propiedad haya estado vacía cinco años.

Eso, sin duda, sería aplicable a Old House.

Pero hay muchas disposiciones

que se deben tener en cuenta, señor Brundish.

Los vulgares mortales como yo y, por supuesto, como usted,

no sabríamos por dónde empezar.

Me interesa la política y, en consecuencia,

estoy familiarizada con la burocracia,

pero esto me supera por completo. Nosotros no sabríamos

ni quién sería la persona adecuada a la que escribir.

Señora, sé perfectamente bien a quién escribir.

Durante estos años, si no me hubiera empeñado en saberlo,

habría perdido varias hectáreas de pantanos, tierras de labranza

y dos buenos molinos. Por ese motivo sé seguro

que si no se ha hecho nada todavía,

aún podemos formar un frente común contra ellos.

Sin duda podemos pensar en formas de facilitar el proceso

si se lleva a término.

Hay otras muchas propiedades para alquilar

en pueblos más grandes que Hardborough.

Yo no estoy hablando de eso.

Usted debería hablar de lo que yo estoy hablando.

Ojalá pudiera hacer algo más.

Entiendo, pues, que no piensa hacer nada.

No debe hablarme de ese modo, señor Brundish.

No se da cuenta de lo que dice.

Parece que me toma por una persona atroz.

¿Es eso?

No puedo contestar con un sí o con un no.

Sospecho que por "atroz" quiere decir "inesperadamente ofensiva"

y la verdad es que ha sido bastante ofensiva, pero también

repulsiva.

Señora Gamart,

es decir, se ha comportado exactamente como esperaba.

Buenas tardes, general.

No desea ningún libro, ¿verdad?

No exactamente, eh...

Solo he venido a decir que...

se ha ido un buen hombre.

Sí. (CARRASPEA)

Creo que conocía a Edmund Brundish bastante bien, ¿no?

Me siento como si así fuera.

Pues yo nunca crucé ninguna palabra con él.

Estuvo en primera línea, claro,

pero no donde yo.

Se alistó en las Fuerzas Aéreas.

Quería volar.

Qué raro.

Ah, también fue raro que viniera a vernos aquella misma mañana.

Quería hablar con su esposa, imagino.

Sí, tiene razón. Violet me contó todo lo que hablaron.

Eh... Porque hizo un gran esfuerzo por ir a verla a casa

para felicitarla por su brillante idea.

Me refiero al centro de arte.

Lamento no haber tenido la oportunidad de hablar con él.

Debo decir que nunca me habría imaginado

que tuviera interés por el arte.

Pero bueno...

Se ha ido un buen hombre.

Cualquiera podría sufrir un ataque como ese

si lo piensa.

No debe llegar tarde a su almuerzo, general.

Salga de mi casa y no vuelva nunca más.

Y, por favor,

no se les ocurra ni a usted ni a su mujer volver a calumniar

a un hombre que tenía más dignidad,

sensibilidad

y compasión de las que ustedes dos tendrán en toda su...

No mencione su nombre nunca más.

Y olvide el mío.

Pero ella...

Violet...

¡Váyase!

Así pues, podemos decir que me ha desahuciado

la ciudad de Flynn Market.

Como mencionamos en la última conversación telefónica,

al parecer hay una nueva ley parlamentaria

que permite al ayuntamiento de Flynn Market

asumir la propiedad de Old House.

Sí.

Y me gustaría saber si es posible.

¿De dónde ha sacado el ayuntamiento los fondos necesarios

para echarme de mi casa?

Por lo visto han encontrado un benefactor.

Lo que me preocupa es si Old House se considera habitable o no.

Si resulta que no es habitable para el ser humano

o si existe la amenaza de que se hunda,

será imposible solicitar una indemnización.

No verá ni un penique.

Yo la estoy habitando y sigo siendo humana.

Y no es tan húmeda como creen. En verano es bastante seca

y en pleno invierno... (CARRASPEA) Esta es una inspección

del sótano, según la cual la propiedad

se asienta sobre un centímetro de agua.

Perdone, pero ¿qué inspección?

No me han informado de ninguna inspección.

Al parecer,

en varias ocasiones, cuando se ausentó de la propiedad,

un experto en albañilería y enyesado,

el señor John Gipping,

fue enviado por el ayuntamiento

a inspeccionar el estado de las paredes y del sótano.

¿John Gipping? ¿El padre de Christine?

Entendemos que entró de forma pacífica.

No recuerdo que yo le dejara entrar.

Ah, su ayudante, el señor Milo North.

Todo el mundo entendió que actuaba como su empleado

y que seguía sus instrucciones.

¿Tiene algo que comentar?

No. Lo que nos deja

en una situación difícil es el hecho de que el señor North

también ha firmado una declaración según la cual

el grado de humedad del edificio le ha afectado a la salud.

Y ha quedado incapacitado

para aceptar cualquier tipo de empleo normal.

Ya.

(GRUÑE FASTIDIADO)

¿Por qué?

No hay ningún porqué.

Me lo pidieron con insistencia,

así que pensé que sería mejor hacerlo.

Si busca una nueva ayudante,

entiendo que Christine está disponible.

Ya no trabaja en la nueva librería.

Intentó venderle "Lolita" al vicario.

Florence...

(CHRISTINE) ¡Señora Green!

¡Señora Green! ¡Christine!

Señora Green.

(RÍE)

Señora Green. Adiós.

Señora Green.

"Durante muchos años,

recordaré cómo intentó sonreír

al ver el libro que tenía en las manos".

"Luego se dio cuenta de lo que había hecho".

(Campanadas de alarma)

(Campanadas de alarma)

"Ella había cumplido su sueño

y ellos se lo arrebataron".

"Pero lo que ella poseía en el interior de su ser

era algo que nadie podría quitarle nunca:

su coraje".

"Y fue ese coraje y su pasión por los libros

lo que me dejó en herencia,

junto con la bandeja de laca china".

"Qué razón tenía cuando dijo que nadie se siente solo nunca

en una librería".

Somos cine - La librería - Ver ahora

La memoria del agua

Una joven pareja, tras la muerte de su hijo, lucha por mantener su relación. Este inmenso dolor los ha fracturado como pareja y a pesar de lo mucho que se quieren, no pueden sobreponerse a la inmensa pérdida. Asistimos a la sutil construcción de sus nuevas vidas, y observamos sus movimientos por olvidar lo que fueron como pareja. Pero la posibilidad de un nuevo reencuentro aparece y ellos saben que esa decisión podrá cambiar el sentido de sus vidas para siempre.

Dirigida por Matías Bize, esta película obtuvo dos nominaciones a los premios Platino, incluyendo mejor fotografía y mejor actriz (Elena Anaya) y una nominación a los premios Forqué a mejor película hispanoamericana.

No recomendado para menores de 12 años Somos cine - La memoria del agua - Ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por Accesibilidad-TVE.

(Ruidos)

¡Eh!

Tranquila, tranquila.

Vamos para adentro.

Vamos.

Tengo que irme.

¿Adónde quieres ir?

Necesito irme, no puedo estar aquí.

Entremos.

Te preparo un café, descansas.

Vamos.

No quiero estar contigo, Javier.

Entremos.

No.

Vamos a salir juntos de esto.

Amor.

Mira, escúchame.

Estoy tranquila, ¿vale?

Solo que necesito estar lejos de ti.

¿Quieres un tiempo?

Nosotros ya no podemos y tú lo sabes.

No.

Sí, sí lo sabes.

Me voy unos días. ¿Está bien?

No, no, es que yo tengo que irme.

¿No te das cuenta? Yo tengo que irme.

Es horrible pero no puedo mirarte.

Eso me mata.

¡Puta piscina esta!

(Ladridos)

Tómate el tiempo que sea necesario.

Y cuando sientas que tienes que volver,

te voy a buscar.

Vendemos esta puta casa y nos vamos de viaje.

A viajar

al sur.

Podemos recorrer el sur.

Podemos arrendar una cabaña cerca de un lago.

¿Ok?

Ok.

Llámame a cualquier hora,

día, noche.

Cuando quieras.

Alguna vez deberías llorar, Javier.

(Ladridos)

(Arranca el motor)

(Música piano)

(Música piano)

No se preocupe que la casa no se niega al paisaje.

Ventanales grandes.

Podemos poner termopaneles, ¿les parece?

Sí.

Me preocupa la sombra.

Encuentro que en la playa el calor es un tremendo tema.

En verano lo único que te puede proteger del calor

es tener una rica sombra. -Pero con ventanas, mi amor.

Sí, pero en verano que en realidad es cuando vamos a venir para acá

si tenemos el sol entrando en la casa todo el rato

desde todos los lados, vamos a querer sombra,

una sombra que nos proteja el paisaje.

Podemos proyectar un segundo piso que dé sombra al primer piso

y que permita los ventanales.

Pero tiene razón, el tema es la temperatura.

A ver cómo lo resuelvo, puede ser ventilación cruzada.

¡Ah, bien!

Sí pero para qué tanta ventana.

Me gustaría tener una casa donde yo ande en pelotas

y no sentir que me pueden estar mirando

desde todos los ángulos. -Mi amor, quién anda en pelotas.

Llevamos 10 años juntos y nunca has ido en pelotas.

Porque siempre hemos vivido en casa con las tremendas ventanas.

Javier, disculpa, cambio de planes.

Ya no queremos ventanas, queremos un búnker.

Y bien seguro, ¿eh?

Y ahí la piscina.

(Hablan en inglés)

66 antenas o radiotelescopios de alta precisión

que observan el universo

en longitudes de onda milimétricas y submilimétricas.

Este observatorio transformó la investigación

de la física del universo frío.

Regiones que son oscuras en luz visible

pero que en la sección milimétrica del espectro electromagnético

brillan intensamente.

Mañana, 12.

Vale.

Chao. Chao.

Hola.

¡Marcos!

Hola.

¿Qué haces aquí?

No sé, estaba pensando

cambiar de profesión.

¿Sí? Sí, sí.

Pensaba dedicarme a la astronomía o ser astronauta, definitivamente.

Tú sabes que a mí me gusta el tema.

¿Te acuerdas cuando nos conocimos en el norte?,

y tú andabas con esa mochila enorme.

¿Te acuerdas que fue lo primero que te dije?

Sí, me dijiste que me encontraba ante el mejor cielo del mundo.

¿Y te acuerdas qué quise hacer después?

¿Acostarte conmigo?

¿Qué haces? ¿Tienes que seguir trabajando?

No sé, podríamos ir a comer.

No puedo.

(Suena un timbre)

¿Qué tiene?

No sé, se pela.

Y el ratón comienza a moverse solo.

Parece el computador embrujado.

¿Tenéis respaldo? No, todo está aquí.

La música no me importa los documentos tampoco

pero las fotos,

las fotos me importan.

¿Cuál es la clave?

Pedro.

Me deja verlo y deme un par de días.

Este computador es muy viejo, papá, te voy a regalar uno.

¿Para qué?

Para pasar todo el día mandando mensajitos,

realizando algo y olvidándome de quién tengo frente a mí.

No, gracias.

La mejores cosas de mi vida

no necesitan un cargador ni tener wifi.

Con tu tío Jano o tu tío César 40 años de amistad.

Una buena conversación nos bastó, siempre.

Le regalaron dos celulares y no nos vimos más.

¡Claro! Si se suponía que íbamos a estar conectados.

Como contigo.

A ver si algún día quieres venir a quedarte.

Podemos ver películas.

¿Quién dice que los hijos no pueden estar con sus padres

como si tuvieran 8, 12, 15 años?

A veces uno se siente solo

y quiero estar con alguien.

No significa hablar

sino solo estar.

¿Me estás invitando a alojarme? ¿Por qué no?

O irnos de campamento.

O al sur.

A ti te gustaba tanto el sur.

Me lo dices y programamos.

Como antes.

Ahora vamos a hacer una pausa de unos 10 minutos

y después seguimos.

Muchas gracias.

Toma.

Han dejado esto para ti.

¿Sabes quién te lo ha regalado?

Sí, sí sé.

¿Y quiere algo contigo?

No.

Es solo que...

está muy solo.

¿Marcos?

¿Te puedo ayudar en algo?

Estoy buscando un regalo. ¿Niño o niña?

Niño. ¿De qué edad?

4 años. ¿Y qué le gusta?

¿Qué le gusta? Sí.

¿Algo que le guste?

La nieve.

Le gusta la nieve.

¿Eso que se agita y cae nieve? No, antes teníamos pero ya no.

¿Alguna otra cosa que le guste?

Le gusta hacer torres

ciudades con torres.

Tenemos un castillo con piezas de madera

y unas pelotitas que pueden ser como nieve.

Está bueno

¿Cómo se dice, Borja? -Gracias.

¿Qué te sirvo?

¿Cerveza, vino?

Hay pisco sour también. Cerveza.

¿Sí? Ok.

No ha llegado.

(Música)

(Risas)

(Risa de niño)

Un día Pedro le pidió a Violeta que fueran novios, ¿lo sabías?

Ella me lo contó.

Pero ella no podía porque estaba de novia con Gastón,

así que le dijo que le esperara un día

y entonces, Pedro le dijo: "No puedo esperar tanto tiempo".

No sabía esa historia.

Sí.

Íbamos a ser consuegros entonces.

¿Sabes qué me dijo la otra noche?

Me dijo: "Mamá, Pedro viene a verme

y me contó que estaba en el planeta Marte con el robot.

Me dijo que estaba con el robot ese que anda buscando piedras.

¿Eso te dijo?

Sí.

¿Y te dijo si estaba bien?

¿Si se veía bien?

Que pasa siempre lo mismo, sueña, y luego no se acuerda de nada.

(Risas y conversaciones)

Hola.

¿Cómo estás?

Bien.

¿Y el trabajo?

Bien, ahí.

Van saliendo cosas y... Eso es bueno.

Sí.

¿Y tú? Súper.

Sigo con la casa de Jonás y vamos a la playa

y finalmente me resultó un proyecto. Ah, qué bien.

¿Sigue en venta el terreno ese de arriba?

Ya lo vendieron.

La otra vez fui y estaba nevado.

Solo por eso hubiera comprado ahí para ver nevar.

Hacíamos guerras de nieve.

¿Sabes qué?

Sigo comprando leche de soya.

No lo hagas más.

Ahora me gusta.

En serio.

Voy al auto a por algo de abrigo.

Tengo un poco de frío.

Te acompaño.

(Ruidos)

Hola.

Hola, Javier.

¿Y?

¿Volvieron ustedes?

Qué rápido.

Voy a entrar.

Nos vemos.

Solo me está acompañando.

Esta.

Ahí.

Y yo creo que esa, ahí delante, Ana. Gracias.

¿Has pagado? Sí.

Pues mañana te hago la transferencia.

Claudio no viene a buscar las cosas,

en la caja hay un juguete y la bicicleta.

Sí, es verdad, me dijo que no las quería.

Se quedan en la calle entonces.

Claudio me dijo que no las quería.

Sí, a ti pero a mí, no. No puedo leer tu mente.

Se quedan en la calle.

Vale, se quedan en la calle.

(Arranque de motor)

(Suspiro)

(Música piano)

(Música piano)

(Música)

Cuidado. Gracias.

¡Guau!

Bien, me gusta.

Muy bonito. -Me gusta, me gusta.

Javier, a mí me gustaría que en la parte de mi escritorio...

Ya se ha alojado.

Me gustaría un tragaluz para ver las estrellas.

Lo vi en internet. Muy bonito.

¿Qué te parece la idea? -Igual un tragaluz es un cacho, ¿no?

En la noche es linda la estrella pero en el día

tenía el sol en la cabeza desde las 7 de la mañana.

Bueno, pero me gustaría ver las estrellas.

Así que si puede hacerlo.

¿Desde cuándo te gusta contemplar las estrellas?

Siempre me ha gustado.

Que no sepas las cosas que me gustan es otra cosa.

A ver.

¿Cómo estás? Bien.

Tengo un congreso dental ahora y luego bastante trabajo.

Qué bien. Sí.

¿Y tú?

Sí, también.

Mucha segunda vivienda,

todos tratando de escapar de Santiago.

(Timbre)

Nos toca.

Proceda.

Bien, la escritura va al conservador y luego al banco.

Le van a avisar cuándo retirarla.

Gracias.

Fuimos muy felices en esa casa.

Me alegro.

Gracias.

¿Qué haces ahora?

¿Nunca estuvimos aquí?

Nunca.

Un día que fuimos al cine,

¿te acuerdas que luego al salir fuimos a comprar unos libros

y nos sentamos en un café?

Era un café parecido a este pero era otro.

¿No era este? No.

Hubiera jurado que era este.

No.

(Suspiro)

No.

¿No? No.

¿Por qué?

Porque no.

Pero ¿por qué?

Estoy con Marcos, Javi.

¿Qué significa "estoy con Marcos"? Sabes lo que significa.

No, dímelo.

Javi.

¿Qué significa? ¿Acláramelo? ¿Me perdí algo?

¡Javi!

Qué mierda significa "estoy con Marcos".

(Música)

(Música)

(Música)

(Música)

(Música)

(Ladridos)

Entonces, la fisiopatología de la hipoxia

puede presentar

diferentes niveles

de expresión.

Las principales consecuencias fisiopatológicas,

(Se cierra una puerta)

de la asfixia por inmersión son la hipoxemia prolongada

y acidosis.

Lo primero que sucede bajo el agua

es...

un bloqueo respiratorio inicial con posible aspiración

al no poder ventilar se...

Al no poder ventilar se produce una apnea voluntaria

evitando así no llevar líquido a los pulmones.

En grado variable

del laringo espasmo.

Puede...puede ocurrir

el efecto mamífero del hundimiento

provocando apnea,

bradicardia y vaso constricción

en los lechos vasculares.

Los pulmones...

Los pulmones se llenan de líquidos no esenciales

para la circulación.

(Voz entrecortada por llanto)

El agua

el agua fría se mueve rápidamente a través de la membrana

alveolo capilar.

(Abren una puerta)

El agua fría se mueve rápidamente a través

de la membrana alveolo capilar hacia la microcirculación.

Hacia la microcirculación, el surfactante es destruido

produciendo inestabilidad alveolar atelectasias,

y alteraciones en la ventilación perfusión.

Hasta un 75 % del flujo sanguíneo puede circular por estos pulmones.

A continuación pasaremos a ver unas imágenes

que muestran diferentes casos clínicos.

(Resoplido)

Gracias.

(Suspiro)

Vale.

(Música piano)

(Suspiro)

(Música piano)

(Alarma móvil)

¿Cómo está?

Tiene fractura de esternón.

Le están haciendo un tac ahora. ¿Y cómo fue?

Venía por la Costa Negra y se salió de la pista.

Se chocó contra un árbol.

(Chirrido de puerta)

Está durmiendo ahora.

Está bien.

Gracias.

Ella es alérgica a un tipo de antibiótico.

No recuerdo, lo tenía anotado en algún lugar.

No sé si alguien se lo dijo al doctor

pero es importante.

Sí, ellos saben.

No me acuerdo si tenían o no tenían que ser derivados de la penicilina.

Ellos lo saben.

Ella me lo contó, está todo bien.

Y el auto quedó hecho mierda.

Tuvo mucha suerte.

Iba muy rápido al parecer.

Qué raro.

Ella no maneja rápido.

Quizá ahora sí.

Quizá ahora maneja rápido.

Amanda está haciendo otras cosas.

Cosas nuevas.

Ella está intentando tener una vida nueva.

¿El acompañante de Amanda?

Dígame.

Se le administró este medicamento y se va a proceder

a tomar esa radiografía.

Necesitamos su firma como tema de conocimiento.

Les voy a dejar todos los planos de la casa

para que los guarden para cualquier cosa.

Ya.

Al final puse enchufes por todos lados.

(Risas)

Lo vi.

Mejor dejarlos puestos y olvidarse del tema.

Bien, bien.

Acá dejé una rack externo en el quincho

por si deciden ampliar más adelante.

Eso tienes que hablarlo con la dueña porque ahora hay jefa.

-Qué mentiroso.

Anda diciendo a todo el mundo que él no tuvo nada que ver

en las decisiones que se tomaron en esta casa.

¿Es cierto que él decidió bastante?

Sí, absolutamente, la casa es de los dos.

Y he puesto un lugar donde quiero construirme una pieza

pero para mí. -¿Ya?

Tener mi estilo, mis cosas, mis juguetes.

Me avisas antes y separamos las camas

entre otras cosas.

Estamos conversando. En otro momento.

La piscina.

Le puse suelo térmico y antideslizante.

Muchas gracias, Javier.

Vamos a ser muy felices acá.

Sí.

¡Me encanta!

(Ruido coches)

El cielo está brillante como fosforescente.

Y hace frío, mucho frío.

Debe ser tarde ya en Chile.

Mañana tienes que trabajar.

Mañana es su cumpleaños.

¿Qué?

Estábamos saliendo del último control y rompí aguas.

Ahí, en la consulta del ginecólogo.

El doctor me dijo que no teníamos tiempo

de llegar a ningún quirófano que Pedro estaba naciendo ya.

Así que, empecé a empujar

y a empujar y a empujar

y no sé por qué pero yo estaba tranquila

y Javi estaba muy nervioso.

Y de repente, oí que estaban hablando

y que contaban: uno, dos, tres y a la de tres

Javier me sentó en la camilla de golpe

y Pedro salió lanzado en un instante.

Fue increíble.

Y a Pedro me lo pusieron aquí en el pecho.

Estaba temblando.

Era muy pequeño.

Y entonces, yo intenté tranquilizarle

y no sabía cómo y empecé a decirle:

"Pedro, Pedro, Pedro, Pedro, mi amor, Pedro".

De repente, yo creo que reconoció mi voz o algo, no sé.

Me miró así con los ojitos por primera vez.

Me miró diciéndome así como: "estoy aquí, mamá".

"Nada me va a mover de aquí".

Y se tranquilizó.

Bueno.

Me gustaría tanto estar allá contigo.

Bueno.

Mañana me cuentas cómo va todo, ¿vale?

Vale.

Intenta dormir.

Un beso.

Un beso.

Miren.

(Música)

(Música)

(Suspiro)

(Música)

(Música)

(Música)

(Música piano)

¿Qué piensas?

No sé.

Pero ¿significa algo?

¿Vamos a dar una vuelta?

¿Corta o larga?

Larga.

Música

(Música)

(Trinos)

(Trinos)

¿Qué?

(Voces y risas)

Por favor, adelante.

(Música)

(Música)

(Música romántica)

(Música romántica)

(Música romántica)

(Trinos)

¡Amanda!

Amanda.

¿Eh?

¿Qué pasó?

No sé.

No, dime.

De momento me acordé cuando estábamos bien

antes de Pedro cuando éramos novios.

Esto es como borrarlo como si no existiera.

No es así. Sí, es así.

Si nosotros somos felices él no existe.

Él se borra del universo y yo no quiero borrarlo dos veces.

Por las noches me despierto

y me entran ganas de ir a verlo a su cama.

¿Te acuerdas cómo me llamaba por las noches?

Pues entonces, me levanto y camino y voy

y a mitad del pasillo me doy cuenta de que no está.

Y me quedo ahí, congelada,

sin saber qué hacer porque él no está

y no quiero volver a mi cuarto.

Prefiero quedarme...ahí,

suspendida para siempre porque sé que es bueno.

Es bueno sentir ese vacío porque eso significa

que está presente.

Es enfermo, pero me lo estás quitando.

No te lo puedo quitar porque él está aquí, con nosotros.

Mentira.

La gente dice que está aquí

en mi corazón,

y no sé qué más estupideces.

¡Es mentira!

Dime en qué parte está.

Muéstrame en qué parte está para sacarme esa parte

y volverlo a mirar de nuevo.

¿Sabes lo que he pensado? He pensado en el momento.

Se estaba riendo ahí y me decía que me iba a dibujar un bote.

Esa fue nuestra última conversación.

Entonces, alguien llamó por teléfono

30 segundos.

Tenía que haber estado ahí, 30 segundos.

Nadie tuvo la culpa. No, te equivocas.

Todas las personas del mundo tuvieron la culpa.

Yo la primera.

Tú por no estar.

El tipo que llamó por teléfono el que construyó la piscina.

No sé, tu tía Maite,

que la habías invitado a la playa esa semana

y no la anterior, ¿te acuerdas?

Nadie es inocente.

Pedro sí.

Pedro es lo único inocente y verdadero

en todo el mundo.

¿Cómo quieres que piense en ti, en mí, en nada?

Simplemente, cómo quieres que piense en algo.

¡No me lo quites!

Por favor, no me quites a mi hijo.

Necesito

volver.

Quiero irme a Santiago, ahora.

Me hace mal esto.

Nadie quiere olvidarlo.

Ya lo perdimos a él.

No nos perdamos nosotros.

Quizás hay un plan.

Quizás Pedro envió la nieve para que sepamos

que no estamos solos que tenemos que estar juntos.

Vino un frente frío por algo caótico del clima, no hay un plan.

Estamos solos, Javier.

Solos en el universo y a nadie le importa una mierda.

Todos.

Tú, yo, la gente a la que amamos.

Estamos todos perdidos, no sé, ahí a la deriva

esperando a que alguien, que un padre venga y nos saque.

Es mentira.

No existe nadie,

y a nadie le importamos.

Tú me importas.

Hay un sentido.

No, mi amor,

no hay ningún sentido.

Yo ya no tengo a mi hijo y eso es todo.

Eso es todo lo que importa en el universo.

(Música)

(Música)

(Música)

Hola, viejo, ¿estás ocupado?

No, solo que,

podríamos hacer un viaje juntos.

En el sur.

No, se me ocurrió.

No sé como cuando era chico.

Cuando era chico íbamos a acampar juntos.

Eso es todo.

Yo también, viejo.

Yo también.

(Llanto)

(Música piano)

(Música)

(Música piano)

Subtitulación realizada por Paloma Masa Barroso.

(Música)

# Las montañas no te quieren dejar

# Que bajes a verme antes de que empiece

y ya no pare de nevar.

# Crea tanta nieve en las montañas

# ya no puedes regresar.

# Baja una avalancha y te deje un poco más

# cerca del mar.

# Yo

# iré a buscarte donde estés

# y voy pisando el hielo con mis pies.

# Pierdo el equilibrio

# y me congelo de una vez.

# Las ballenas desde el agua

# me dicen que me quede aquí en el mar.

# Que también aquí hay montañas sumergidas en la profundidad.

# O podríamos quedarnos

# en la cima de algún glaciar.

# Flotando a la deriva que nos lleve

# adonde nos quiera llevar.

# Yo

# iré a buscarte donde estés.

# Yo

# pisando el hielo con mis pies.

# Yo

# iré a buscarte donde estés.

# Yo

# pisando el hielo con mis pies.

# Pierdo el equilibrio

# y me congelo de una vez.

# Pierdo el equilibrio

# y me congelo de una vez #.

Somos cine - La memoria del agua - Ver ahora

La vida de Adele

A sus 15 años, Adele no tiene dudas de que una chica debe salir con chicos. Su vida cambiará para siempre cuando conozca a Emma, una joven de pelo azul, que le descubrirá lo que es el deseo, y el camino hacia la madurez. Así, Adele crecerá, se buscará a sí misma, se perderá y se reencontrará… y todo ello bajo la atenta mirada de los que le rodean… La película LGTBI+ que hizo historia en el Festival de Cannes de 2013.

Somos Cine - La vida de Adèle - Ver ahora

Dolor y gloria

La película de Pedro Almodóvar que arrasó en los Goya y nos representó en los Oscar. “Dolor y Gloria” narra una serie de reencuentros, algunos físicos y otros recordados después de décadas, de un director de cine en su ocaso. Primeros amores, segundos amores, la madre, la mortalidad, algún actor con el que el director trabajó, los sesenta, los ochenta y la actualidad. Y el vacío, el inconmensurable vacío ante la imposibilidad de seguir rodando. También habla del teatro como elemento que dinamita/dinamiza el pasado y lo arrastra hasta el presente. Habla de la creación, cinematográfica y teatral, y de la imposibilidad de separar la creación de la propia vida. Con Antonio Banderas, Asier Etxeandia y Leonardo Sbaraglia.

No recomendado para menores de 16 años Somos cine - Dolor y gloria - Ver ahora
Transcripción completa

(Trinos)

Me gustaría ser un hombre para bañarme en el río desnuda.

¡Uh! ¡Qué valor!

¡Qué cosas tienes, Rosita! -Di que sí.

Y que te dé bien el agua en todo el pepe.

¡Hija mía, qué gusto! -Pues sí, pues sí.

Oye, antes de echarte al agua,

quítame al niño de encima, que me tiene "deslomá".

A ver, Salvador, vente aquí.

(MURMURA)

A ver... Mira... Aquí tienes un palo para jugar.

Vale. Venga.

Ayúdame, Mari, con las sábanas. -Voy.

¡Los pececillos jaboneros!

¡Mira! ¡Ahí los tienes!

¡Los pececillos jaboneros!

(MARISOL) Cántanos algo, Rosita. Qué bonitos.

(ROSITA) # A tu vera...

Qué bonitos son.

(TODAS) # A tu vera, # siempre a la verita tuya.

# Siempre a la verita tuya # hasta que de pena muera.

# Que no mirase tus ojos,

# que no llamase a tu puerta. #

Salvita, no te muevas de ahí.

(TODAS) # Que no pisase de noche

# las piedras de tu calleja.

# A tu vera, # siempre a la verita tuya.

# Siempre a la verita tuya # hasta que de amor me muera.

# Mira que dicen y dicen,

# mira que la tarde aquella,

# mira que se fue y se vino

# de su casa a la alameda

# y así, mirando y mirando,

# así empezó

# mi ceguera. #

(ESPIRA)

(Murmullos)

(MUJER) ¡Salva!

¡Soy Zulema!

¡Qué sorpresa! ¡Zulema!

¡Ay, qué alegría!

¿Puedes tomarte un cafecito conmigo o andas con prisa?

(SUSPIRA)

Si no escribes ni ruedas, ¿qué vas a hacer?

Vivir, supongo. Yo no puedo vivir sin actuar.

Cada vez está más difícil, pero hago todo lo que me proponen.

¿Ves a Alberto?

Creo que estuvo en Argentina... No, no, en México.

Estuvo trabajando en culebrones, pero ya ha vuelto.

Eh...

Me lo encontré en un festival de cine latino en la Riviera Maya.

Estuvo encantador.

Pasado, pero fue un encuentro muy... muy lindo.

¿Tú le has visto? No, no.

Desde el estreno de "Sabor" no lo he vuelto a ver.

Pero eso fue hace...

¿30 años?

32.

¿Sabes? Volví a ver la película la semana pasada.

¿No la habías vuelto a ver?

No. Desde el estreno no.

Y está mal decirlo, pero... me conmovió.

A mí me ha encantado siempre.

La Filmoteca ha restaurado el negativo

y van a hacer varias proyecciones.

Quieren que la presente y pensé en hacerlo con Alberto.

Me alegra que ya no le guardes rencor.

El cabrón nunca hizo el personaje que yo había escrito.

Entonces quería matarlo.

Pero... realmente no le guardo rencor.

Vista ahora la película,

su interpretación está mejor que hace 30 años.

Son tus ojos los que han cambiado, cariño.

La película es la misma.

¿Sabes cómo localizarle?

Vive en El Escorial.

Sí, en casa de alguien.

Trabaja intermitentemente, pero está guapo.

Sin renunciar a... Bueno, a tú ya me entiendes...

Me sorprende que seas tú el que no trabaja.

Siempre pensé que eras de los que no se jubilan.

Yo también.

¿Sigues teniendo el mismo teléfono? Sí. Sí, sí.

Te paso su contacto y también te paso el mío...

por si alguna vez te aburres

y escribes algo que solo pueda hacer yo.

(TOCA EL PIANO)

(Piano sonando)

(CURA AGUSTÍN) Hasta aquí. Os dejo con el padre José María.

(CURA JOSÉ MARÍA) Buenos días, chicos.

Lo primero que vamos a hacer es elegir a quiénes formaréis el coro.

¿Alguno ha cantado en un coro antes? Que levante la mano.

Bueno, vamos a hacer una prueba.

Tú, ven aquí, tú mismo.

-¿Cómo te llamas? -Rodolfo.

Vamos a ver, Rodolfo, cómo andas de vocalización. Repite conmigo.

(ENTONANDO) Cu, cu, cu, cu, cu...

-(DESENTONANDO) Cu, cu, cu, cu, cu...

-A ver...

(ENTONANDO Y ACOMPAÑADO DEL PIANO) La, la, la, la, la, la...

-(DESENTONANDO) Tarararara...

-Tú, el de al lado. ¿Cómo te llamas?

Salvador.

Bonito nombre. ¿Te gusta cantar?

Eh... No sé.

Pero te gustará la música, ¿verdad?

Sí, me gustan los Beatles y el cine.

Pues aquí ampliaremos

y dirigiremos tus gustos hacia temas menos paganos.

Vamos a hacer una prueba de vocalización.

(ENTONANDO Y ACOMPAÑADO DEL PIANO) La, la, la, la, la...

(ENTONANDO CON VOZ ANGELICAL) La, la, la, la, la...

Ri, i, i, i, i...

Ri, i, i, i, i...

La, la, la, la, la...

La, la, la, la, la, la...

(ACOMPAÑADO DEL PIANO) La, larala, la, la, la...

La, larala, la, la, la...

Vamos a calentar esas voces, chicos.

"Así fue como me convertí en el solista del coro".

(CANTAN)

"Los curas decidieron que no asistiera

a las clases de Geografía e Historia,

ni a Ciencias e Historia del Arte".

"Durante los tres primeros años del bachillerato,

el tiempo de esas asignaturas yo me lo pasaba ensayando".

"Y siempre aprobaba".

"Hicieron de mí un absoluto ignorante,

que aprobaba todas las asignaturas sin presentarme a los exámenes".

"Con el tiempo, me hice director de cine

y empecé a aprender geografía española

viajando para promocionar las películas que dirigí".

"Viajaba porque tenía éxito".

"Mi conocimiento de la geografía

coincidía con mi expansión como cineasta".

"Empecé a conocer mi cuerpo a través del dolor y las enfermedades".

"Viví los 30 primeros años con relativa inconsciencia,

pero pronto descubrí que mi cabeza, y lo que había dentro de ella,

además de ser fuente de placer y conocimiento,

entrañaba infinitas posibilidades de dolor".

"Conocí pronto el insomnio, la faringitis crónica, la otitis,

el reflujo, la úlcera y el asma intrínseca".

"Los nervios, en general, y el ciático, en particular".

"Y todo tipo de dolores musculares:

lumbares, dorsales, tendinitis, ambas rodillas y hombros".

(Pitido de acúfeno)

"Esto es un tinnitus".

"También tengo".

"Estos son sibilancias o pitos".

"También los padezco".

(Pitido agudo)

"Además de los tinnitus y las sibilancias,

mi especialidad son los dolores de cabeza".

"Migrañas, cefaleas de tensión o en racimo y dolores de espalda".

"A partir de la operación de artrodesis lumbar,

que me inmovilizó más de la mitad de la espalda,

descubrí que mi vida giraría en torno a la columna vertebral".

"Tomé conciencia de cada una de las vértebras

y la cantidad de músculos y ligamentos

que componen la mitología de nuestro organismo,

y que, como con los dioses griegos,

nuestra única forma de relación es a través del sacrificio".

"Pero no todo es tan físico e ilustrable".

"También padezco penalidades abstractas".

"Dolores del alma, como el pánico y la ansiedad,

que añaden angustia y terror a mi vida".

"Y, naturalmente, alterno desde hace años con la depresión".

"Las noches que coinciden varios dolores,

esas noches creo en Dios y le rezo".

"Los días en que solo padezco un tipo de dolor...

soy ateo".

Es aquí. Es aquí.

Muy bien.

Quédese con la vuelta. (TAXISTA) Muchas gracias.

Adiós. Gracias. Adiós, buenas.

(Telefonillo)

"¿Quién es?".

Alberto, soy Salvador.

"¿Qué Salvador?".

Salvador Mallo.

(Se corta la comunicación)

(Ladridos)

(Pasos acercándose)

¿Qué haces aquí?

Tengo que hablar contigo. ¿De qué?

De "Sabor".

¿Me invitas a entrar?

¿Te apetece tomar algo?

Lo mismo que tú. Me estaba preparando un té.

Pues eso.

Anda, mira.

Me encanta que tengas aquí "Sabor".

¿Para qué has venido?

32 años me ha costado reconciliarme con esta película.

32 años...

¡Qué bonito! ¿Qué son esos árboles? ¿Abetos?

Pinos.

¿Me vas a explicar de una puta vez

para qué has venido a verme después de 32 años?

La Filmoteca ha restaurado "Sabor". Han decidido que es un clásico.

Y la han programado para un ciclo de cine rodado en Madrid.

Me llamaron para pedirme que la presentáramos juntos.

¿Y no saben que no nos hablamos desde el rodaje?

Bueno... Si lo saben, no me han dicho nada.

Alberto, los chismes envejecen, como las personas.

Oye, ¿te importa que nos sentemos? No, no... Siéntate.

Muchas gracias.

Pero ¿y por qué te da a ti ahora por que la presentemos juntos?

Porque no la presentaste en el estreno.

¡Porque tú me lo prohibiste, maricón!

Por eso creo que es justo

que la presentemos los dos en la Filmoteca.

¿Y quién te dio mi dirección?

Zulema. Oh... Hum.

Me la encontré por casualidad y hablamos de ti.

Oye, yo voy a fumarme un chino.

Si el espectáculo te repugna, puedes irte.

Y ya nos llamamos para lo de la Filmoteca.

¿Me invitas?

No te reconozco, Salvador.

¿Qué es, la primera vez? Sí.

¿Y para qué quieres probar la heroína a estas alturas?

Por curiosidad.

Seguro que tú te estás documentando para algo.

(CARRASPEA)

La gota, la gota, la gota, la gota...

(TOSE)

(A LO LEJOS) "¡Salvador!".

¡Salva! ¡Salva!

¡Ven a echarme una mano!

Mamá, me he encontrado una novela. Muy bien, déjala ahí. Agarra.

(Pólvora)

¿Qué coño iba a saber yo que aquí era fiesta?

¡Si en nuestro pueblo no es fiesta! Yo tampoco.

Pues vaya nochecita nos espera, hijo.

Qué vergüenza.

(Pólvora)

Abre el chocolate, Salvador.

Voy, mamá.

Mamá, hay dos cromos.

Ay, deja los cromos ahora, hijo. Vamos a comer.

Liz Taylor y Robert Taylor. ¿Tú crees que son hermanos?

Pues supongo.

(SUSPIRA)

Come.

Ay, qué pena, hijo.

Aquí tirados como gitanos.

A mí me gusta la estación.

Tú eres muy novelero.

Yo no sé a quién habrás salido.

Arrópate, no te vayas a poner malo encima.

¡Huy, por Dios, qué tomate!

No te lo había visto.

Trae para acá, que te lo coso.

Mira, con el huevo.

Uy. Échate para allá. Venga, a dormir.

¿Tú sabes que tu padre, en la mili,

aprendió a coser, y a zurcir y a planchar camisas?

Lo hacía muy bien.

¿Tú crees que voy a ir a la mili?

Pues me imagino que tendrás que ir, hijo.

Pues yo no quiero ir a la mili.

Ni yo que vayas. No sirve para nada.

Mamá... ¿Qué?

¿Tú crees que Liz Taylor le coserá los calcetines a Robert Taylor?

Pues no sé...

Hombre, yo en las fotos no le veo mucha pinta de que le guste zurcir.

¿Estás bien?

(OLFATEA)

No te olvides de respirar, ¿eh?

No.

(Tañidos a lo lejos)

¡Por Dios, qué noche más larga!

Creí que no llegábamos nunca.

Te dije que esperaras unos días hasta que estuviera instalado.

Tu madre ya estaba harta de nosotros.

No digas eso. Ah, ¿no?

¿Sabes lo que dijo hace tres días? ¿Qué?

"¡Hay que ver este mes cómo subió la cuenta del pan!". ¿Tú te crees?

No se lo tengas en cuenta. Ya sabes cómo es.

Yo no voy a ser una carga para nadie.

Ese mismo día hice las maletas, y aquí estamos.

¡Salva! Salva, ven aquí. ¿O es que prefieres estar solo?

Ay, Jacinta, no me digas esas cosas. Ya...

Lo que digo es que podías haber esperado unos días.

Oye, ¿falta mucho? No.

(AFILADOR) ¡El afilador!

-Ya hemos llegado.

¿Aquí está nuestra casa?

Estamos encima.

¿Cómo que encima?

Encima.

(Zumbido)

(ALARMADA) ¿Una cueva? Es lo mejor que he encontrado.

¡Por Dios, Venancio! ¿Una cueva? ¡Salva, tira! Vamos.

¡Pero cómo vamos a vivir en una cueva!

Hay más de 300 familias viviendo en cuevas.

Es algo típico de este pueblo. No es ninguna vergüenza.

¿Esta es nuestra casa, papá?

Esta es, hijo, esta es. Pasa.

¡Una cueva!

(DESCONSOLADA) Por Dios...

Fue idea tuya dejar el pueblo y venirnos aquí.

Qué dirían en el pueblo si nos vieran...

No he tenido tiempo de encalarlo,

por eso quería que esperarais un poco.

Está todo manga por hombro. Todavía hay que apañarlo.

¡Mamá, mira, el cielo!

Mira.

(Voces indistintas)

(SUSPIRA)

Lo he limpiado lo mejor que he podido.

¿Y estás contento de que hayamos venido?

Jacinta, quería otra cosa para vosotros.

¿Tú crees que estoy contento de traeros aquí, a una cueva?

Pero no había otra cosa. Que no pasa nada...

Yo la arreglo para que parezca una casa, venga.

Pero es que tu madre... De verdad.

Decirme lo del pan delante del niño...

Mira, si a él le ha encantado...

Venga, que no te quiero ver tan serio, que te pones muy feo.

Papá, ¿puedo ponerme a barrer?

(COLOCADO) Necesito un taxi que me recoja.

En... Un momento.

¿Cuál es la dirección? Calle Pontón, 89.

Ah... Calle Pontón, 89, en San Lorenzo de El Escorial, sí.

El destino es Paseo del Pintor Rosales, 108.

Eso es.

Sí, en Madrid, claro, claro.

Muy bien... Quince minutos... Vale, gracias.

Te ha quedado claro lo de la Filmoteca, ¿verdad?

Sí. El 18, dentro de tres semanas.

Ya estoy pensando hasta en el modelo.

Pero antes nos llamaremos, ¿no?

Bueno.

¿Qué me das?

Dos besos como viejas amigas. Si hasta nos hemos fumado

el chino de la paz. Vale.

Venga, venga.

(TAXISTA) Buenas.

(Móvil)

¿Hola? "Soy yo".

Salvador, ¿es verdad lo de la Filmoteca?

Sí, sí, sí.

"Tenme informada, hombre. No pases tanto de mí".

No... Pensaba decírtelo.

"No, si me encanta que proyecten 'Sabor' y que salgas,

pero ¿seguro que quieres un coloquio con gente?".

"Se va a llenar...". No es que quiera un coloquio.

Pero tengo curiosidad por ver si la película

ha sobrevivido estos 30 años. "No lo dudes".

Pero si decides no ir, me lo dices y lo arreglo.

Mejor cancelarlo ahora que en el último momento.

Muy bien. Adiós.

Me voy ya. ¿Necesita algo? No, gracias, Maya.

Hasta mañana. Hasta mañana.

"Era el hombre más solo que la muerte ha visto jamás".

"Entré en la habitación donde estaba Johannes".

"Se había dado la vuelta, haciéndose un ovillo,

así que no había sitio para mí".

"Al intentar hacerme un hueco, se despertó e hicimos el amor".

"Pero la soledad me acompañaba

y no lograba expulsarla de mi corazón".

"Estábamos todo lo cerca que dos personas pueden estar,

pero cada uno en su mundo".

(Timbre)

(Timbre)

(Timbre)

(RESOPLA)

Hola.

¿No pensabas abrirme?

No esperaba a nadie y me duele la cabeza.

Si quieres, me voy. No, no, entra. Ya que estás aquí...

¿Y vives así, a oscuras?

Cuando me duele la cabeza, sí. ¡Pobre!

Pero pedazo de casa tienes, tío.

¿Quieres tomar algo?

Cualquier licor.

Qué maravilla.

(Golpe)

(Tos aparatosa)

(TOSE CASI AHOGÁNDOSE)

¿Qué...? ¿Qué hago? ¿Qué...? ¿Qué...?

Respira por la nariz. Respira por la nariz. Por la nariz.

(TOSE) Espera, espera... Agua.

Tranquilo...

Espera. Respira.

(TOSE CON FUERZA)

Bebe.

Cuidado, bebe. Despacio, despacio, despacio. Despacio.

(TOSE)

¡Joder, me atraganto con nada!

(RECOBRA LA RESPIRACIÓN Y TOSE)

¡Qué susto, coño! Creía que te ahogabas.

Estoy bien.

Me pasa de vez en cuando, y es horrible.

(TV de fondo)

(ASPIRA)

(Mechero encendiéndose)

(Aspiración)

(Chicas canturreando en TV)

(Sirenas a lo lejos)

(LEE) "Mi idea del cine siempre estuvo ligada

a la brisa de las noches de verano".

"Solo veíamos cine en verano".

Las películas se proyectaban sobre un muro enorme,

encalado de blanco.

Recuerdo especialmente las películas donde había agua:

cataratas, playas,

el fondo del mar, ríos o manantiales.

Con solo escuchar el rumor del agua,

a los niños nos entraban unas ganas tremendas de orinar.

Y lo hacíamos ahí mismo, a ambos lados de la pantalla.

En el cine de mi infancia siempre huele a pis.

Y a jazmín.

Y a brisa de verano.

(CANTA "KISS")

(Doble clic)

(COLOCADO) ¿Qué haces ahí?

Leyéndote.

Acabo de leer "La adicción".

Pues no deberías.

Algo tenía que hacer.

Tú estabas grogui.

¿Puedo?

Sí, sí.

¡Uy, qué bueno!

Oye, me ha flipado el cuento, tío.

No es un cuento.

Bueno, pues lo que sea.

Podría llevarse al escenario tal cual.

Gracias, pero no es un texto dramático.

Da igual.

Yo podría interpretarlo.

Sé muy bien de lo que habla. ¿Tú?

Tú estás en el lado opuesto a ese texto.

Olvidas que soy actor...

y que sufro muy bien.

Salvador, necesito volver a actuar.

Yo hace tiempo que me bajé del pedestal, ¿eh?

Mira, estoy en contacto con la sala Mirador.

Sé que es una sala muy pequeñita, muy "off".

Para montar "El bello indiferente", de Cocteau.

Con hombres. Para darle un punto.

Pero, si te digo la verdad, prefiero con mucho tu texto.

Dame una copia para los de la Mirador.

¡Alberto, para!

Pero ¿para qué lo escribiste?

Lo escribí para olvidarme de su contenido,

pero no quiero hablar de ello.

¿Te importa pasarme lo que queda en la papelina?

Toma. No soy una camella, tío.

Toma. Te la regalo.

Pero adminístrala con discreción. Vale.

Que estos descubrimientos tardíos son los peores,

y te veo muy "killer". Vale.

Oye, piensa en lo que te he dicho de la sala Mirador.

Sí, sí, sí.

¿El dolor de cabeza se te ha quitado?

Totalmente.

¿Ves? Eso es.

("¿Cómo pudiste hacerme eso a mí?")

(Pasos acercándose)

¿Estará de camino? No sé.

Esta gestión la has llevado tú personalmente.

No lo entiendo. Se la enseñé restaurada y le encantó.

-¿El baño? -Ahí a la izquierda.

-Gracias.

¿Por qué no le llamas?

-Oye, perdona, ¿va a haber coloquio?

-Sí, sí, sí. El director está de camino.

-Vale.

(Sonido de móvil y vibración)

La Filmoteca.

Sí, trae, trae, trae.

¡Yo no doy crédito, tío!

¡Montas todo este numerazo para después no ir!

¡Con lo que me ha costado que me dejaran esta chupa!

Ve tú.

¿Eh?

¡Pero cómo voy a ir yo solo! No quiero que me vean así.

¿Que te vean cómo?

¡No vamos a un concurso de belleza, sino a un puto coloquio!

No quiero que me vean drogado y titubeante.

Cuando pises el escenario, te vienes arriba.

Con lo que tú has sido... Uy, eso era antes...

Y sin haber tomado heroína.

(Móvil)

Salvador, ¿dónde estás?

En casa. "¿Todavía?".

La película ha terminado, el público os está esperando.

"Ah, ¿sí?".

Estoy con Salvador Mallo.

Eh... Pensábamos ir los dos. Alberto Crespo está conmigo.

Y el protagonista, Alberto Crespo.

¿Os importaría repetir el aplauso para que lo oigan?

A ver si así se reaniman, ¿eh?

(Aplausos por el mano libres)

¿Me está escuchando todo el mundo?

"Sí, Salvador.

"Eh... Bueno...".

Quería pedir disculpas a los espectadores.

En el último momento... no me encontraba bien.

Eh...

"Estoy con Alberto Crespo. Él se ha quedado"

para acompañarme. "Salvador, disculpa,"

están levantado la mano, creo que te quieren preguntar algo.

-Es una preguntita para el director.

"Señor Mallo, ¿qué piensa usted

de la interpretación de Alberto Crespo en la película?".

"Hay gente que dice que no quedó contento

y que se distanciaron por eso".

(ESNIFA)

-Salvador, ¿has escuchado la pregunta?

Sí, sí, sí, la he escuchado.

-Yo he leído que, después de "Sabor", discutieron,

"que no se habían vuelto a ver".

Mira... El tiempo es misterioso.

Volví a ver la película hace un mes,

y me parece que la interpretación de Alberto ha ganado mucho

desde que la estrenamos.

(SORBE)

-¿Qué era lo que no le gustaba entonces?

Su pesadez.

Su ritmo letal.

Yo concebí un personaje dinámico, un cocainómano divertido y mordaz.

Alberto no tenía la ligereza que yo le pedía.

No porque fuera incapaz,

sino porque tomaba la droga opuesta al personaje.

Tomaba caballo.

El ritmo de su interpretación

"era más grave, el humor del texto desaparecía".

Pero tengo que ser justo.

Ahora creo que esa gravedad le va bien

al personaje, le da...

peso.

(Golpe a través del móvil)

¿Cómo te atreves?

No pensaba decirlo, pero dicho está.

Ten cuidado conmigo, ¿eh?

¡No voy a permitir que me humilles otra vez!

¿Tú quién coño te crees que eres? Solo he dicho la verdad.

Antes de rodar, me prometiste

que no tomarías caballo en el rodaje.

¡Te di el papel por eso y me mentiste!

¡Hiciste lo que te salió del rabo!

Y algún día tenía que decírtelo.

¡Estás como una puta cabra!

Yo le doy todos los recados.

Ya.

Últimamente me huye.

¿Seguro que está bien? Come poco. Y se atraganta muchísimo.

Tú prepara toda la comida en puré.

¿Sale a pasear?

Yo no lo veo.

Pero camina por aquí por la casa, por el pasillo.

Ya. He visto

unos mocasines en la entrada y nunca le han gustado.

Pues se los pone. Aunque tiene mil zapatillas muy bonitas.

Maya, dile que a ti no te importa

abrocharle los zapatos y las zapatillas.

Debe costarle muchísimo abrocharse los cordones. Pobre.

Sí, se lo digo, señora Mercedes, pero él no quiere.

Yo creo que le da vergüenza, y me da mucha pena.

No sé qué hacer.

Pues ponerle buena cara y cuidarle en todo.

Y si tú ves algo raro, me llamas.

Señora Mercedes, aquí todo es raro.

Ya.

(Murmullos)

(Murmullos y risas)

(Voces indistintas)

(ACENTO EXTRANJERO) ¿Puedo ayudarte en algo?

No sé.

¿Qué buscas?

Dos micras.

Diez euros.

Diez euros. Sí.

Pero no me vayas a traer una mierda.

Si es buena, volveré.

Dame la pasta.

No, no, no. Cuando traigas el material.

Al contado y ahora.

Espérame aquí.

(HOMBRE 1) ¡Vamos!

(Gritos)

¡Vamos! ¡Vamos!

(HOMBRE 2) ¿No tienes caca?

(HOMBRE 1) ¡Vamos!

¡Maricón! ¡Vamos! ¡Vamos, que te voy a matar!

-¡Ah! -Tranquilo, tío.

(HOMBRE 1) ¡Ah!

¡Ven aquí! ¡Ven aquí! ¡Dios!

(MURMURAN)

¡Maricón, ven aquí, ven!

(Sirenas)

(Tañidos a lo lejos)

Sí, sí.

-¡Mira el niño! Tan pequeño y mira cómo lee.

-¡Oye!

-¿Sabes también escribir? -Sí.

¿Y cuánto nos cobrarías

por escribirle una carta a una tía mía de Bilbao?

No lo sé.

¿Qué pasa?

Queríamos que su hijo nos escribiera una carta.

Porque mi novio es analfabeto.

-¿Cuándo voy a aprender? Si me paso todo el día trabajando.

-Si no perdieras el tiempo dibujando...

¿Tú eres albañil? -Y pintor.

Claro... Qué pena. Tan guapo, que seas analfabeto.

Pues mi Salvador puede enseñarte a leer y a escribir, ¿verdad?

Por las noches, cuando termines de trabajar.

A la hora que a ti te venga bien.

¿Y me podrías enseñar las cuatro reglas también?

Sí. Por supuesto.

Las cuatro reglas, para que nadie te engañe.

Si es que en este mundo en que vivimos,

ser analfabeto es un atraso.

Voy a por el papel y el lápiz para escribir la carta, ¿eh?

-¿Cuánto nos cobraría? Nada, mujer, nada.

Mira, como tú eres albañil,

podrías ayudarme a terminar la cocina

y a pintar un poco las paredes, ¿eh?

Cuando a ti te venga bien.

-Como no sean los domingos... -¡Los domingos, muy bien!

A cambio, mi Salvador

te enseña a leer, a escribir, las cuatro reglas.

Y la carta de hoy, gratis. -Gracias.

(Eduardo) "A, B, C, CH, D...".

Eduardo, ¿cuándo me vas a poner la pila?

Que tengo que lavar todo en estos baldes...

Antes quería terminar de jalbegar las paredes.

No, la pila, la pila es más urgente.

Ya me he acostumbrado a los desconchones.

Es que Salvador me pone muchos deberes y no tengo tiempo.

Salvador...

Si quiere aprender a leer y a escribir,

debe aprenderse el abecedario de memoria.

Venga, Eduardo, empieza otra vez.

"A, B, C,

CH, F,

J...". No, Eduardo.

Es: "F, G, H, I, J, K".

Antes lo habías dicho bien.

Es que son muchas letras.

No te quejes más. Son las que son.

(CONDESCENDIENTE) No, Eduardo, no se coge así. Dame el lápiz.

Mira, se coge así.

¿Vale? Ahora hazlo tú.

¿Así? Sí.

Así.

No, Eduardo, no hace falta apretar tanto.

Deja la mano suelta, yo te la llevo.

(AMBOS) "U".

Estoy un poco nervioso.

No pasa nada. Así está mucho mejor.

¿Te gusta dibujar? Mucho.

Entonces, aprenderás muy rápido a escribir

porque escribir es como dibujar pero con letras.

Ahora hazlo tú solo, venga.

"U, U".

Eso es.

Lee la frase.

(EDUARDO, LEYENDO CON DIFICULTAD) Una... santa...

ca-tó-li-ca...

apos...

tó-li-ca.

(EDUARDO, LEYENDO DE SEGUIDO) Una santa católica apostólica.

¿Y esta quién es?

¡España! ¿Quién va a ser sino?

Hum...

Escríbela toda seguida.

Muy bien, Eduardo, ahora lo haces mucho más seguido que antes.

Hay un montón de invitaciones.

No estaría mal que salieras a algún sitio.

Cecil Beaton... Yo te acompaño donde quieras.

Ya me gustaría a mí. Ha empezado la temporada de danza.

Vienen Dimitris Papaioannou y Jan Fabre a los Teatros del Canal.

Las butacas de los teatros públicos son las más incómodas para mí

y no quiero salirme a la mitad.

¿Has ido a ver al doctor Galindo?

No. Estoy harto de médicos.

¿Cómo consigues la Oxicodona?

Me la consigue un amigo, su madre es farmacéutica.

Ha llegado este libro para ti.

(LEE) "Cómo acabar con la contracultura".

Y yo qué sé...

Ah, del Guggenheim nos piden dos de los Pérez Villalta.

Le van a dedicar una antológica. No, no, di que no.

Esos cuadros son mi única compañía.

Yo vivo con esos cuadros, Mercedes.

(Móvil)

Perdona.

Hola.

Dime.

Sí.

Sí, sí, sí, te escucho.

Oye, tengo que dejarte. No... No puedo seguir hablando.

Oye, no es asunto tuyo dónde estoy.

(COLOCADO) ¿Pasa algo?

No.

Estoy separándome de Luis.

No sabía que tuvierais problemas.

No quería molestarte.

La cosa viene de lejos y...

Y ahora que tengo que pasar tanto tiempo en casa,

no podía seguir engañándome.

Lo siento.

Así que, si no te importa,

me gustaría seguir encargándome de tu correo.

A la gente le gusta que se le responda.

Pero siempre es que no.

Pues algo deberías hacer.

Tienes demasiado tiempo libre para pensar en tus dolencias.

Dale a tu cerebro algo para que se entretenga.

También me gustaría hacer más cosas, Mercedes, pero...

Podrías escribir.

Tienes un montón de documentos llenos de ideas para desarrollar.

Te hago una lista.

No quiero escribir si después no puedo rodarlo.

Y tú mejor que nadie sabes

que no me puedo enfrentar a un rodaje en estas condiciones.

Sin rodar, mi vida carece de sentido.

Pero así están las cosas.

Llámame, ¿eh? Llámame para lo que necesites.

Sí, sí.

Bueno...

Jacinta, has dejado la cueva preciosa.

Uy, y esa luz, Dios mío, qué maravilla.

A veces llueve.

Bueno, hija, pero no hay que ser tan egoísta, Jacinta.

La lluvia es necesaria. Piensa en el campo, en los agricultores...

Pues también es verdad. Claro.

Bueno, Salvador. A ver...

Desde que tu madre me dijo que, con nueve años,

eras todo un maestro, pensé: "Este niño debe ser para Dios".

Él ha ido siempre por delante de los de su edad.

¿Te gusta enseñar, Salvador? Sí.

¿Y te gustaría estudiar? Sí, mucho.

¿Por qué?

Para saber más y poder enseñar más cosas.

Muy bien.

Muy bien. A eso lo llamo yo vocación.

Hablaré con el padre José María, y él se encargará de todo.

Muchas gracias.

Salvador, el próximo curso ingresarás en un seminario

para estudiar el bachillerato, ¿eh?

A ver cómo te portas.

No a todo el mundo le dan una beca para estudiar.

¿Entonces lo de la beca ya es seguro?

Sí, mujer. Estate tranquila.

Y tú a ver cómo me dejas. Piensa que eres uno de los elegidos.

Bueno, me voy, que todavía tengo alguna visita que hacer.

¿No quiere un poco más de zumo?

No, muchas gracias. Estaba buenísimo. Adiós, Salvador.

Qué bonitas han quedado las paredes encaladas, está precioso.

Están mejor, sí.

Si te digo la verdad, te tengo mucha envidia.

¿A mí?

Vivís en unas catacumbas, igual que los antiguos cristianos.

Pues sí, así vivimos.

¿Voy a coser el domingo?

Sí, te espero el domingo en casa, hija.

Muchas gracias. De nada.

Mamá. ¿Qué, mi amor?

¿Un seminario es un sitio para ser cura?

Sí. ¿Te hago una tortilla de patatas de esas que te gustan a ti?

¡Guapo!

¡Yo no quiero ser cura!

No hace falta que lo seas.

¿Entonces por qué quieres que vaya?

¡Pues porque para los pobres no hay otro modo de estudiar!

Por eso.

¿Qué quieres que haga yo?

(SUSPIRA)

(Pasos corriendo)

¡Salvador!

¡Salvador!

¡Salvador!

¡Cuidado qué niño!

¡Salvador!

¡Baja de ahí!

¡Baja!

¡No quiero ir al seminario!

Cuando termines el bachillerato, te sales.

Ya se nos ocurrirá una manera de que hagas una carrera.

Que no te veas como tu padre...

¡No quiero ir al colegio! ¡Quiero quedarme aquí!

¿Y qué vas a hacer aquí, hijo?

¿Eh? ¿Qué vas a hacer aquí? ¿Matarte a trabajar en el campo o en la obra?

¿Es eso lo que quieres?

No quiero ser cura.

(LEE) "La vida me disgusta como una medicina inútil".

"Y es entonces cuando siento con visiones claras

lo fácil que sería alejarse de este tedio

si tuviese la simple fuerza de querer alejarlo de verdad".

(Telefonillo)

"¿Quién es?".

Soy yo.

"¡Vete!".

Ay...

(Telefonillo)

Si no te vas, llamaré a la policía. Alberto, vengo a negociar.

Te doy los derechos para interpretar "La adicción".

No te creo. Vete. Estoy ocupado. De verdad.

Aquí traigo una copia del texto. Por favor, ábreme.

Como sea una trampa, vas a salir de aquí

más contrahecho de lo que ya estás.

¿Qué pasa? ¿Estás en huelga de hambre?

¿Sigues con la idea de hacer Cocteau en la sala Mirador?

Sí, pero tengo muchas dudas.

El texto es muy bonito, pero se ha quedado antiguo.

Si de verdad me das "La adicción", me pongo a "full" con ello.

Tendría que informar a los de la Mirador, claro.

Aquí lo tienes.

¿A qué se debe este cambio?

Le he dado una vuelta al texto, como me dijiste, y...

Te sigo contando si me invitas a un té.

Claro.

¿Algo más?

Sí, no quiero firmarlo yo. Y no digas que es mío.

No quiero aparecer por ningún lado. Muy bien. ¿Me dirigirás tú?

No, no. Hombre, eso ayudaría.

No, no, no. Dásela a los del teatro,

que la lean y que juzguen si les interesa,

pero no des mi nombre.

¿Entonces quién es el autor? Tú.

O inventamos un seudónimo.

¡No, no, no! Yo lo firmo, yo lo firmo.

Pero no te entiendo...

Es un texto confesional.

No quiero que nadie me identifique. Ya.

Eh... Sobre la puesta en escena,

te sugiero un escenario vacío.

Una pantalla. Una silla,

si no sabes qué hacer con los brazos y las manos.

Sé perfectamente qué hacer con los brazos y con las manos.

Después de corregirlo,

reconozco que ha quedado un poco melodramático.

No te preocupes, también controlo el melodrama.

De algo me servirán mis años mexicanos.

Por eso te lo digo. Tienes que huir de sentimentalismos.

Controla la emoción.

No llores, los actores aprovecháis cualquier pretexto para llorar.

No es mejor actor el que llora,

sino el que lucha por contener las lágrimas.

Déjame que te dé un beso, maricón.

Oye, yo, si no te importa, voy a ponerme a trabajar ya.

Tú, si quieres quedarte, estás en tu casa.

Por cierto, tengo un montón de revistas de los 80.

Que en alguna sales tú, vestido de mujer.

Que muy pronto se te olvida a ti esa época.

Bueno, pero antes invítame, anda, y dame la dirección de tu "dealer".

Dile que yo mismo iré a recoger el material.

Que no hace falta. Si ahora te lo traen a casa, como Telepizza.

Mechero.

Toma.

No. Todavía no.

¿Y eso?

Estoy bajando la dosis, lo justo para poder trabajar.

¿Y puedes hacerlo?

¿Cómo crees que he llegado hasta aquí?

Entrando y saliendo.

Es una esclavitud.

Pero esta función es vital para mí.

Y tengo que hacerla lo más limpio que pueda.

No quiero perder ni un ápice de la emoción

que has puesto en estas páginas.

¿Vendrás a verme?

No sé. No, no creo.

Esta vez no hago a Shakespeare, ni a Chejov, ni a Lorca.

Te hago a ti.

Si lo haces mal, me sentiré fatal.

Y si lo haces bien, me sentiré mucho peor.

(RESOPLA CONMOVIDO)

(LEE) En el cine de mi infancia siempre huele a pis.

Y a jazmín.

Y a brisa de verano.

(Música instrumental)

(Se mueve al compás de la música)

(Para la música)

Conocí a Marcelo en un váter lleno de gente.

No era la primera vez que lo veía.

Pero fue esa noche,

después de rozarnos casualmente,

cuando descubrí que me gustaba aquel chico.

El fin de semana lo pasamos entero en la cama.

Y cuando quise darme cuenta,

había pasado un año y ya no podíamos vivir el uno sin el otro.

Estábamos en 1981...

y Madrid era nuestro.

Un día, encontré a Marcelo más pálido de lo habitual.

Últimamente había adelgazado...

y estaba muy ojeroso.

Le pregunté si no se sentía bien,

y él me confesó que había empezado a tontear con el caballo.

Me sorprendió porque yo no lo había tomado nunca.

Bebía y esnifaba cocaína, como todo el mundo.

Pero caballo nunca.

Intuí que aquello no era bueno y no me gustó.

Yo estaba en plena vorágine. Escribía crónica nocturna,

participaba en programas musicales,

cantaba en un grupo de punk paródico,

preparaba mi primera película.

La rodé, se estrenó, tuvo éxito.

Escribí la segunda, la rodé.

Yo hacía mil cosas, no dormía,

mientras Marcelo languidecía tirado en el sofá de casa

o encerrado en el cuarto de baño.

"O fuera de casa, en algún lugar que yo desconocía".

"Yo me pasaba la noche yendo y viniendo de la ventana a la cama,

pendiente de escuchar el ruido de la puerta".

Aquí tiene sus entradas. -Gracias.

Madrid se había convertido en una plaza difícil,

como dicen los taurinos.

Así que viajábamos continuamente,

cualquier cosa con tal de salir de Madrid.

Lo peor eran los primeros días.

Mientras Marcelo se recuperaba del mono, yo le cuidaba y escribía.

No sé cómo, pero escribía.

Marcelo era muy joven,

los monos le duraban poco. Tres, cuatro días...

Después nos tirábamos a la calle y disfrutábamos como niños.

(SUSPIRA)

Recuerdo la Costa de Marfil.

Decenas de jóvenes musculosos

lavando la ropa en el río sobre llantas de coche.

El malecón de La Habana, de día o de noche.

La Habana Vieja latiendo dulcemente

al ritmo de percusiones que no cesan.

Recuerdo México D. F.

Marcelo y yo, borrachos,

escuchando a Chavela Vargas cantando "La noche de mi amor".

(CHAVELA VARGAS) # Quiero

# la alegría de un barco volviendo,

# mil campanas de gloria tañendo. #

(Para la música)

Aquellos viajes, cuya única razón era huir de Madrid,

huir del caballo,

se convirtieron en mi mejor escuela.

En esos viajes encontré la inspiración

para escribir las historias que, años después, contaría

y los colores que las iluminarían.

Pero no podíamos pasarnos la vida viajando.

Tarde o temprano había que volver a Madrid.

Y Madrid era un campo de minas, un callejón sin salida.

Yo estaba desesperado, no sabía qué hacer.

Excepto repetirme.

Los dos... nos repetimos durante tres largos años.

Yo creía que la fuerza de mi amor

vencería su adicción, pero no fue así.

El amor no es suficiente.

El amor tal vez mueva montañas...

Pero no basta para salvar a la persona que quieres.

Bajo el muro encalado de blanco

donde se proyectaban las películas de mi infancia,

yo rezaba para que a las protagonistas

no les pasara nada.

Pero no lo conseguí.

Ni con Natalie Wood ni con Marilyn.

Después intenté salvar a Marcelo y salvarme yo.

Si Marcelo se salvó, fue lejos de mí.

Y en cuanto a mí, yo me quedé en Madrid...

y el cine me salvó.

(Llaman a la puerta)

Entra.

Hola.

(ACENTO ARGENTINO) Buenas noches.

Buenas noches.

Pasa, adelante.

¿Nos conocemos?

Sí.

No te recuerdo.

Hace tiempo, cuando preparabais "Sabor" con Salvador Mallo.

Lo siento, no lo recuerdo. Nos vimos dos o tres veces.

Soy Federico, el Marcelo de tu monólogo.

¿Te ha gustado la función?

No sé...

Gustar no es la palabra. Me ha impresionado mucho.

Tú eras el que llorabas, ¿verdad?

Sí, supongo.

Siéntate.

Imagino que tendrás algunas preguntas que hacerme.

¿Salvador vive?

(Móvil)

¿Qué tal ha ido la función hoy?

Muy bien. Llena.

Lástima que la sala sea pequeña.

Mejor, así ganas en intimidad.

Hoy ha venido un espectador muy íntimo.

"¿Quién?".

Te lo digo si prometes venir a verme al teatro.

"¿Quién es ese espectador tan íntimo?".

Federico.

¿Qué Federico? "Federico Delgado. Tu Marcelo".

"Ha venido a verme al camerino".

¿Ha reconocido el texto?

Cada palabra.

Me ha pedido tu teléfono y tu dirección.

"¿No le has dicho nada más?".

No.

De los chinos que te fumas no le he dicho nada.

"Gracias. Un día iré a verte".

Ya...

(Móvil)

(Móvil)

(FEDERICO) "¿Salvador?".

Sí.

"¿Eres tú? No te habría reconocido. Soy Federico".

Federico...

"Estoy en Madrid".

¿Y qué haces aquí?

"He venido a ver a unos abogados por una herencia".

"Me voy mañana por la noche. Me gustaría verte".

A mí también, pero estaba ya en la cama.

¿Te importa si nos vemos mañana? "¿Te va bien a mediodía?".

"Por la tarde es la reunión con el abogado".

Perfecto, sí.

"No te he preguntado cómo estás".

Viejo.

"Cinco años más que yo, ni uno más".

¿Y tú cómo estás?

Uf... Ahora mejor. Al salir del teatro estaba hecho polvo.

He ido a ver "La adicción".

¿Y cómo sabías que se representaba?

"Por casualidad".

Fui a caminar por Embajadores

para dar una vuelta por nuestra calle.

Estuve frente a nuestra casa.

Claro, el teatro está un poco más arriba.

"Sí".

Entré para hacer tiempo

y porque recordaba a Alberto Crespo por tu película.

"Y te encontraste de golpe con...".

Sí. De golpe.

No sé cómo pedirte perdón.

Yo no sabía cómo te sentías tú, todo lo que habías sufrido.

Fue una buena escuela.

"¿Cómo?".

No tienes por qué pedir perdón.

Yo no hice nada que no quisiera hacer, Federico.

Ah...

Intenté ayudarte hasta donde pude.

Y yo te lo agradezco y quisiera podértelo demostrar algún día.

Oye, mira, yo no creo que pueda dormirme después de esto.

¿Me das veinte minutos para ducharme y vestirme y nos vemos en mi casa?

Venga. Sí.

(Telefonillo)

¿Sí?

"Soy Federico. ¿Me abres?". Venga.

(Ascensor abriéndose)

¡Cuánto tiempo, cabrón! Ven aquí. Sí.

(RÍEN AMBOS)

Mucho.

¿Me habrías reconocido si me ves por la calle?

Tendría que haberme fijado, pero sí.

Los ojos son los mismos.

Perdona que te haya levantado. No... Pasa.

Parece un museo.

Todo lo que he ganado

lo he invertido en esta casa y en estos cuadros.

Después te hago un "tour". Sí...

¿Qué quieres tomar? Cualquier cosa.

¿Tequila?

Sí. Tequila. En honor a Chavela.

Cuando la mencionas en tu monólogo, no pude contener las lágrimas.

Bueno, pues venga.

Tequila por Chavela y para celebrar nuestro encuentro.

Sí.

Me encanta tu casa.

¿Tú dónde vives ahora?

En Buenos Aires.

En Buenos Aires tenías un tío...

Sí. Me fui allí en el 85.

¿Tan pronto?

Sí.

¿Te hago un resumen ahora o después de brindar?

Salud.

Salud.

Uh...

El resumen.

Después de separarnos, me quedé un año con mis padres.

En ese momento las rutas del caballo no pasaban por Argentina,

así que me fui allí con mi tío

y empecé a trabajar con él en su restaurante.

No podía tomar caballo porque no había,

así que fue el mejor modo de dejarlo.

Conocí a Lucrecia, mi mujer, nos casamos.

Ahora tengo dos hijos mayores, mi propio restaurante

y en todos estos años solo he vuelto a Galicia para ver a mis padres.

Esta es la primera vez que piso Madrid.

Como dices en tu monólogo, Madrid se había convertido

en una plaza difícil para mí, un campo minado.

Lástima que tú vivieras aquí...

Yo necesitaba Madrid.

También te necesitaba a ti, pero no en esas condiciones.

"El amor no basta para salvar a la persona que amas",

ya lo dices en tu monólogo.

No hablemos del monólogo, es un texto muy triste.

Me he quedado más tranquilo

cuando dices que, mientras me cuidabas,

seguías evolucionando como escritor y como cineasta.

¿De verdad te sentías así?

Tú no interrumpiste nada, Federico.

Al contrario.

Llenaste mi vida como nada ni nadie...

lo ha hecho hasta ahora.

Así que no habías vuelto a Madrid desde entonces...

No. Pero seguía todo lo que hacías.

Y... Y me alegraba

cuando reconocía alguna escena claramente inspirada en nosotros.

Cada película tuya era un acontecimiento en mi vida

y me llenaba de orgullo que tuvieras éxito en todo el mundo.

Eres el único director español que conoce mi familia.

Tu nueva familia...

Sí.

¿Saben algo más?

¿Te refieres a nosotros?

Lucrecia, mi mujer... Bah, mi exmujer, nos estamos separando.

Sí, se lo conté. No sabe que eres tú,

sabe que estuve con un tío en Madrid durante tres años.

Y también se lo he contado a uno de mis hijos para animarle.

Con el tiempo le contaré que eres tú.

Es muy cinéfilo

y no me lo perdonaría que no se lo dijera.

¿Tienes pareja ahora?

Sí.

¿Y tú?

No.

¿Hombre o mujer?

Mujer.

Mi experiencia con los hombres terminó contigo.

No sé cómo tomármelo.

Tómatelo como un halago.

Él es Mauro, es el más chiquito.

Y este es Federico. Ya tiene 22.

Se parece mucho a ti.

Sí. A este es al que ya se lo he contado.

Muy guapos los dos.

Tienes que venir a Buenos Aires.

La ciudad te va a encantar y seguro que te inspira también.

Quiero que conozcas a mi familia,

que vengas a comer al restaurante, que nos emborrachemos juntos.

Bien...

Por los viejos tiempos.

¿Quieres que me quede a dormir contigo?

Claro que quiero,

pero vamos a cerrar nuestra historia como Dios manda.

Nunca nos importó Dios

y nuestra historia la podemos cerrar igual de bien mañana por la mañana.

En cualquier caso, me alegra ver...

que todavía te excitas conmigo.

Lo mismo digo. Tú también te has excitado.

Sí, vete. Vete.

Vete. Sí, me voy.

Tienes razón, como siempre.

Bueno, recuerda que has prometido venir a visitarme a Buenos Aires.

(CHISTA)

Buen viaje.

Muchas gracias por venir. De verdad.

Te llamaré para recordártelo.

Sí... ¿Salvador?

"Mercedes, ¿te pillo bien?".

Sí, sí, dime.

Mira, me gustaría ir a ver al doctor Galindo cuanto antes.

¿Qué has tomado? "Nada".

Un simple ansiolítico, hace dos horas,

y unos chupitos de tequila.

Y voy a tomar mi ración legal de pastillas

"trituradas con yogur líquido".

¿Quieres que pida cita con el digestólogo?

Sí, cuanto antes.

"Muy bien".

Venga, adiós. Adiós. Besos.

(Puerta abriéndose)

¿Salvador Mallo?

Sí.

Pasen por aquí, por favor.

Gracias. De nada.

Buenos días, doctor. (GALINDO) Buenas, adelante.

Muchas gracias por hacernos un hueco, doctor.

No hay de qué. Cuéntame, Salvador.

Los dolores de espalda me están machacando.

La Oxicodona casi no me hace nada.

Pues habrá que cambiarte de analgésico.

¿Cómo no has venido antes?

Estaba muy bajo de ánimo. Sí. Ha estado muy deprimido.

¿Y qué has hecho para controlar el dolor?

He empezado a tomar heroína.

¿Y piensas seguir tomando? No. Por eso estoy aquí.

¿Con qué periodicidad estabas tomando?

Cada dos o tres días.

Al final, un día sí y otro no. Fumada en chinos.

¿Y cuándo has tomado por última vez? Antes de anoche.

¿Voy a tener síndrome de abstinencia?

Un poco, pero con una desintoxicación compasiva

y controlada no vas a sufrir.

¿"Compasiva y controlada"? Sí, así se llama.

¿Tienes a alguien que te asista? Sí, sí. Yo voy a estar con él.

¿Y cómo has controlado este día y medio que no has tomado?

Con ansiolíticos y una voluntad férrea.

Esa voluntad la vas a seguir necesitando.

Tu mente ya conoce el efecto de la heroína y eso no se olvida.

¿Sigues con el Paxtibi para la cabeza?

Sí, y con todo lo demás.

Para el asma, la tensión, el insomnio... Sí.

Pero sobre todo necesito que me ayude

con los dolores de espalda

y que ponga un poco de orden en todo lo que tomo.

También con las migrañas.

Los dolores de espalda y de cabeza me paralizan totalmente.

Entiendo.

¿Tienes algún proyecto, Salvador?

Sí, mejorar mi calidad de vida.

Me refiero al trabajo.

Te vendría bien estar ocupado.

¿No lo echas de menos?

No hay un solo día que no piense en ello.

Pero la cuestión no es si lo echo o no de menos.

El cine es un trabajo muy físico

y, desgraciadamente, yo no estoy en condiciones.

En realidad, ese es mi gran problema.

Hay gente que está peor que tú y sale adelante.

No, lo sé, lo sé.

Pero yo no he sido capaz.

Mi madre murió hace cuatro años.

Dos años después me operé de la espalda.

Creo que todavía no me he recuperado,

ni de una cosa ni de la otra.

Necesito ayuda, doctor.

Bien. Voy a cambiarte la Oxicodona por otro opiáceo.

La idea de la heroína se te pasará por la cabeza.

Debes estar atento.

Sí.

Te voy a extender las recetas y ahora te explico las pautas.

¿Os importa si salgo al pasillo y me muevo un poco?

No, no, sal. Sal.

Doctor, muchas gracias.

No hay de qué.

Bueno, vamos a ver... Hay algo más, doctor.

¿Algo más?

Salvador se atraganta con frecuencia.

Hace una hora, cuando veníamos al hospital,

por solo beber un poquito de agua creía que se ahogaba.

El digestólogo le ha hecho una endoscopia y...

Y han descubierto un bulto que le presiona el esófago.

Por eso se atraganta tan fácilmente y no... No sabemos qué es ese bulto.

¿Conoce él el resultado de la endoscopia?

No.

Le han mandado un TAC para estar más seguros.

Pero el digestólogo no... No descarta que sea un tumor.

¿Qué hago?

¿Se lo digo?

No, no, evítale al menos dos días de angustia

y, por favor, llámame con los resultados del TAC.

Claro.

Mercedes, ¿me alcanzas la caja esta, por favor?

Sí.

Gracias.

Salvador, me emociona mucho que me hayas instalado

en la habitación de tu madre.

Aquí está tu merienda.

Esas magdalenas renegridas ni pensarlo.

Son integrales.

Un día me traerás un plato de alfalfa para comérmelo

porque ahora dicen que es buena para el corazón.

¿No te vas a tomar la leche? Tienes que hacer por tomártela.

Después.

Siéntate.

Ay... ¿Qué estás haciendo?

Tratando de desenredar estos rosarios.

Venga, te ayudo.

No, tú no sabes.

¿Te acuerdas de cómo tienes que amortajarme?

Sí, mamá, sí.

Si estamos en el pueblo, llamas a la Petra, ella está acostumbrada.

Y si me muero aquí, que espero

que no, porque quiero morir en mi cama,

Maya y Mercedes te echarán una mano.

¿Tenemos que hablar de esto ahora? Sí.

En la cabeza...

media mantilla... porque soy viuda.

Déjame que te ayude. Ven, te ayudo.

Vamos a ver.

Así. Y el hábito de Jesús de Medinaceli, con su cordón...

Eso es, con su cordón.

Entre las manos, me pones un rosario.

Me pones este, el viejo.

El nuevo quiero que te lo quedes tú.

¿No prefieres que te ponga el nuevo? No.

Quiero ir descalza.

Si me atan los pies para enterrarme,

tú me los desatas y dices que te lo he pedido yo.

Al sitio donde voy... quiero entrar muy ligera.

¿Te acuerdas de esta pluma?

Claro. Me la regaló tu padre.

Con ella le escribí todas las cartas cuando éramos novios.

¿Y el huevo de madera, mamá?

¡Cuánto habré zurcido yo con este huevo!

De todas estas cosas, es lo que menos valor tiene.

Pues dámelo.

Toma, acabas de heredarlo.

Últimamente pienso mucho en ella.

Es la primera vez que te oigo decir

que todavía no has superado la muerte de tu madre.

También pienso mucho en mi infancia.

Cuando estoy en duermevela, que es la mayor parte del tiempo,

acabo siempre pensando en mi madre cuando yo era niño.

Pero nunca has hablado de ella ni de tu infancia en tus películas.

A mi madre no le gustaba.

¿Tú crees?

Me lo dijo una de las últimas veces que estuvo en el hospital.

Qué limpias tienes las piernas, mamá.

En eso he salido a mi familia.

En mi familia no hay varices.

Qué pena, hijo mío.

¿Por qué?

Tú no vas a tener una buena vejez.

¿Y eso?

Has salido a la familia de tu padre.

Desde luego, mamá, qué cosas tienes.

Anda, cuéntame cómo has pasado la noche.

Regular.

He estado toda la noche con mi vecina Lola.

¿Aquí, en la habitación?

No, hombre, no, en sueños.

He soñado toda la noche con ella.

Yo acababa de llegar al pueblo...

y oigo que la Lola me toca la puerta,

como siempre cuando me oía llegar de Madrid.

Aunque era un sueño, yo recordaba que Lola estaba muerta.

Pero le abrí la puerta... Y allí que la encuentro,

igualita que siempre,

solo que se trasparentaba un poco.

Pero yo no me asusté, ¿eh?, y le dije:

"Lola, supongo que no estás bien

y quieres que yo haga algo,

pero tienes que decirme qué y te prometo que lo haré".

"No, Jacinta, yo estoy bien", me responde ella.

"Pero cómo vas a estar bien", le decía yo.

"Si estuvieras bien, no te aparecerías".

"Me aparezco a ti... porque mis hijas se asustan muchísimo".

"Pero ¿y cómo vienes al pueblo con el frío que hace?".

"Yo ya no tengo ni frío ni calor",

me respondió,

"y en ningún sitio se está como en tu casa".

"En eso llevas toda la razón, hija mía", le dije.

¿Y qué más?

No pongas esa cara de narrador, ¿eh?

No, no, no quiero que pongas nada de esto en tus películas.

No me gusta que salgan mis vecinas, no me gusta la autoficción.

¡Y qué sabes tú de autoficción!

Te he oído explicarlo en una entrevista.

A mis vecinas no les gusta que las saques.

Piensan que las tratas como a unas catetas.

Ay, mamá, dice unas cosas...

Si no puedo tratarlas con más respeto ni más devoción...

Cada vez que tengo ocasión,

hablo de ti y digo que me he formado contigo y con las vecinas.

Todo... os lo debo a vosotras.

No les gusta.

Vamos a dar un paseo, que hoy no se ha movido aún.

No me he movido porque no tenía a donde ir.

Ahora si tiene a donde ir. Vamos. ¿Dónde?

Al pasillo.

Eso es.

No has sido un buen hijo, hijo mío.

¿No?

No.

No me perdonaste que te recomendara a la beata de Paterna.

Y creo que te vengaste por eso.

Yo tampoco quería que fueras al seminario, pero éramos pobres.

Es verdad que no quería ir,

pero de eso a que quisiera vengarme de ti... ¡Cómo puedes pensar eso!

Después del bachillerato, te faltó tiempo para irte a Madrid.

Y cuando murió tu padre,

te dije si querías que me fuera a vivir contigo.

Tú escurriste el bulto,

dijiste que llevabas una vida que... no era para poder compartir conmigo.

Y era verdad, pero no como tú lo entendiste.

Yo lo entendí perfectamente.

Estoy muy mal de los remos, pero la cabeza la tengo estupendamente.

Cuando no estaba viajando, estaba rodando.

Tú no hubieras soportado la soledad de un piso en Madrid,

aquello no era vida para ti.

Habría cuidado de ti.

Me habría adaptado como me he adaptado a tantas cosas.

Pero no quisiste... y aquello me dolió.

Mamá...

Siento mucho no haber sido nunca el hijo que tú deseabas.

Cuando decías: "¿A quién habrá salido este niño?",

no lo decías precisamente con orgullo.

Y yo me daba cuenta.

Te he fallado simplemente por ser como soy.

Lo siento mucho.

Pásame el San Antonio.

Toma.

Esta noche rezaré por ti.

Muchas gracias.

Salvador... Sí...

Yo te he traído a este mundo...

y me he desvivido por sacarte adelante.

Lo sé, mamá.

Llévame al pueblo.

Este es mi único y último deseo.

Muy bien.

Nos iremos al pueblo, tú y yo,

y Maya, para que haga las haciendas de la casa.

Te cuidaré día y noche.

Esta vez no te fallaré, mamá.

Pero no pude cumplir mi promesa.

Al día siguiente tuve que volver a ingresarla en el hospital.

Hiciste todo lo que pudiste.

Sí.

Pero ella quería morir en el pueblo...

Y yo le había prometido llevarla.

La pobre murió...

en la UCI de un hospital, sola.

Te invitan a dar una conferencia en Islandia. Bien pagada.

No entiendo cómo puedo gustar tanto en Islandia.

Yo tampoco.

Y esta es de una galería pequeña, pero no la he tirado.

Me parece bonito el dibujo.

(MUJER) ¿Salvador Mallo?

Sí. (MUJER) Puede pasar.

Siéntese por aquí despacito.

A la misma vez que yo le suba las piernas,

usted gire el cuerpo y vaya tumbándose.

Gracias.

(Golpes leves)

("Come sinfonia", Mina)

(Golpes leves)

Oye, ¿tu madre cuándo viene?

A la hora de comer.

Cuando se va a coser a la casa de la beata,

se queda ahí toda la mañana.

A ver.

A ver, Salvador, no te muevas. Quédate ahí.

¿Puedes coger el libro con las dos manos?

Así.

A ver, levanta la cabeza.

(RESOPLA)

¿Qué te parece?

Es muy bonito.

Todavía tengo que terminarlo. Me lo llevo a casa y lo acabo.

Sí.

Oye, ¿te importa que me lave un poco?

Es que mira cómo me he puesto.

Sí, voy a por la pastilla de jabón.

Toma. Gracias.

(Ruidos de agua)

(Ruidos de agua)

(Ruidos de agua)

(Ruido de chicharras)

¡Salvador! ¿Me traes una toalla?

Voy, Eduardo.

(Ruido de chicharras)

Estás ardiendo.

Has debido coger una insolación.

¡Salvador! ¿Qué ha pasado?

Que le ha dado mucho el sol.

Estaba leyendo.

¿Es que no te dabas cuenta de que te estaba dando el sol,

que estás ardiendo?

No me di cuenta. ¿Y tú qué?

He terminado de colocar los azulejos

y, como se desmayó, pues me lo traje aquí.

¿Que te has desmayado?

Un poco. Se me fue la cabeza.

Ay, Dios mío... Quédate aquí, voy a por un paño con vinagre.

¿Y tu padre qué, en el bar?

Sí.

(RESOPLA)

¡Pues me dijo que se quedaría en casa!

¿Y qué hace aquí este balde?

Me he lavado un poco.

Podías esperar a llegar a tu casa, ¿no?

Que me cuesta acarrear el agua hasta aquí, oye.

Es que estaba muy sucio. Le traigo un balde y le seco el suelo.

No, tráeme el agua. Yo lo seco.

¡Han quedado bonitos los azulejos!

Sí, muy bonito. Gracias.

Voy a por el agua.

Antes que nada, quiero tranquilizaros. No hay tumor.

Eso está totalmente descartado.

Bueno, pero algo me pasa, porque me atraganto hasta con los purés.

Sí, eso que te pasa, esa disfagia, se debe al síndrome de Forestier.

Aquí lo veréis más claro.

¿Veis esta parte blanca, junto a la vértebra?

Es un osteofito, una osificación.

Aquí podéis ver el esófago, desplazado por esa osificación.

No hay prácticamente espacio

para los alimentos, incluso los líquidos.

Por eso te atragantas.

¿Por qué ha crecido tanto ese hueso ahí?

El síndrome de Forestier es una enfermedad rara

y no se conocen las causas que la provocan.

Sabemos que afecta a tendones, ligamentos y cápsulas articulares,

que se calcifican sin que sepamos por qué.

En tu caso se ha calcificado

el ligamento anterior de la columna cervical.

¿Y se puede hacer algo? Una cirugía.

Hay que quitarte esa calcificación cuanto antes.

Pero, tranquilos, no es una operación de riesgo.

Os informarán mejor el digestólogo y el cirujano que te opere.

Muy bien. Gracias.

Buenas. Hola.

(ACENTO FRANCÉS) ¿Le interesa la acuarela?

Sí, me gustaría comprarla. ¿Quién es el autor?

Es anónimo, casi todas las obras están sin firmar.

¿Cómo ha llegado hasta aquí?

Lo compré en Els Encants de Barcelona.

Es una de mis obras favoritas.

¿Entonces no tiene ni idea de quién es el autor?

En la parte de atrás hay escrito algo.

Pero son todos artistas anónimos

que probablemente ni siquiera sepan que son artistas.

(EDUARDO) "Querido Salvador:

Te mando el dibujo a tu casa porque no tengo la dirección del colegio".

"Estoy contento de poder escribirte".

"Me enseñaste tú y te estoy muy agradecido".

"Ya estoy trabajando en la tienda del tío de Conchita

y se me dan bien los números".

"Todo gracias a ti".

"Aquí se vive bien, pero echo de menos la vida en las cuevas".

"Y a ti en especial".

"Cada vez que escribo, pienso en tu mano dirigiendo la mía".

"Seguro que estás aprendiendo mucho en el colegio,

que lees muchos libros y ves muchas películas".

"Te doy mi dirección de Bilbao. A ver si me escribes y me cuentas".

"Tu alumno. Eduardo".

(Tecleo)

("Come sinfonia", Mina)

(Tecleo)

(Canta "Come sinfonia")

(TECLEA)

(Tecleo)

Salvador, tendrías que empezar a vestirte en media hora.

Avísame un poco antes.

(TECLEA)

("Come sinfonia", Mina)

¿Qué crees que pasó con el dibujo?

Eduardo lo envió a Paterna, lo recibiría mi madre.

Yo ya estaba en el colegio de los curas

y no me lo mandó ni me habló de él.

¿Vas a intentar buscarlo?

¿A Eduardo?

Ahora es más fácil con Google o volviendo a Paterna y preguntando.

¿50 años después?

Es un buen argumento para una historia,

y tal vez la escriba, pero buscarlo sería una locura.

¿Cómo llegaría el dibujo al Rastro de Barcelona?

Ni idea. Por casualidad.

Lo importante es que el dibujo ha llegado a su destinatario.

(HOMBRE 1) Salvador... ¿Qué hay?

(HOMBRE 2) Nos vamos a cambiar de cama poquito a poco.

(HOMBRE 1) Despacito. Muy bien, la cabeza aquí.

Sí.

(MUJER) Le tengo que desabrochar aquí un poquito, ¿vale?

Muy bien. Y le voy a poner unas pegatinas.

(GALINDO) ¿Qué tal, Salvador?

Hola, doctor.

Ya me he enterado. Con razón no podías tragar.

Pero, tranquilo, eso te lo vamos a quitar enseguida.

Doctor...

Dime.

He vuelto a escribir.

Ah, ¿sí? Qué buena noticia.

Sí. Me alegro mucho, Salvador.

¿Y qué es, drama o comedia?

No lo sé.

Eso no se sabe.

(Pólvora)

Mamá...

¿Hum?

¿Tú crees que habrá un cine en Paterna?

Con que tengamos una casa me conformo, hijo mío.

(Pólvora)

Corta. (HOMBRE) Hemos cortado.

-38-5, primera. Claqueta final.

Somos cine - Dolor y gloria - Ver ahora

Campeones

Si quieres emocionarte una y otra vez esta es tu película. La historia de superación de un grupo de chicos que en su momento robaron el corazón de todos con más de tres millones de espectadores en el cine. Protagonizada por Javier Gutiérrez, destaca la interpretación de Jesús Vidal, que ganó el Goya a Mejor Actor Revelación.

Marcos es un entrenador de baloncesto que es condenado a entrenar a un grupo de chicos discapacitados intelectuales. Lo que comienza siendo un trabajo forzado, acaba ayudándole a salir de su crisis existencial.

Para todos los públicos La película de la semana - Campeones - ver ahora
Transcripción completa

# Lejana y de colores.

# Dentro de poco amanecerá.

# Seremos campeones. #

¡Eh!

¡Eh!

¿Qué pasa?

¡Que ya voy! ¿Qué pasa?

Es que estaba sin ticket, por eso le he puesto la sanción.

Hombre, no me joda, han sido cinco minutos.

No, han sido 42 y el máximo son 10, por eso le he puesto la sanción.

¿Le pagan para joder a los demás?

No, por controlar el aparcamiento.

Estaba usted sin ticket.

42 minutos.

Que sí, que sí, que ya me lo ha dicho.

Lo decía porque me parecía

que se había quedado usted con alguna duda.

¿Con alguna duda?

Ya veo que contratan a los más espabilaos

para este trabajo, ¿eh?

Yo me voy al mío, que llego muy tarde.

(MEGAFONÍA) "¡Triple!".

"Oh, là, là, Edwin Jackson!".

"Yes!".

(TODOS) ¡Estu, un, dos, tres!

(Palmas)

(PÚBLICO) ¡Oh!

-¡El rebote! -¡Oh!

-¡Pasa, pasa!

(TODOS) ¡Estu, un, dos, tres!

(Cánticos)

(Palmas)

(Pitido)

(Aplausos)

¡Ruido!

# "Happy birthday to you". #

"¡Marcó triple!".

¿Tampoco ha venido hoy? No ha venido, no.

¿No estará enferma?

Me importa tres cojones. Eh... Quita.

"Yes!".

¡Jordi!

¡Pita, coño!

(Silbato)

Te estás equivocando.

¡Buscamos el "extra pass"!

(PÚBLICO) ¡Uh!

Así no vamos a ganar.

-¡Vamos, largo!

(Pitido)

(ACENTO ARGENTINO) Jugamos una posición larga

y finalizamos en un dos por dos con bloqueo directo para Jackson.

Si está haciendo una mierda de partido.

Posesión larga

y si no anotamos, defendemos.

Toma.

Primero, este ataque.

Agotamos posesión.

Jugamos largo...

y finalizamos en "pick and roll" para Jackson.

¿Está claro?

Bien, si no anotamos, defendemos.

Y cambiamos en cada bloqueo.

A ver, Fernández.

¿Cómo vamos a defender? Tendremos que hacer falta.

¿O ahora vamos a ser los únicos gilipollas

que defendamos esta situación?

Sabané, Wilson y Grimau,

para Jackson.

Está claro, ¿no?

Defendemos.

(Pitido)

¡Defendemos!

¡Vamos, vamos, vamos, vamos!

-¡Un, dos, tres! (TODOS) ¡Estu!

No escucha.

No escucha, se cree Dios.

Nos vamos a cubrir de mierda, ya verás.

Vete al vestuario ¿Cómo?

Que te vayas al vestuario.

¿Qué eres, el árbitro tú ahora o qué?

No, soy el primer entrenador y tú, mi segundo,

así que te guste o no, soy el que manda en este equipo.

Este equipo te importa una mierda. Sal de la cancha.

No tienes ni puta idea. ¡Que salgas!

¿Qué haces, coño? -¡Marco!

(TODOS) ¡Eh!

(Crescendo musical)

Ya está, ya está.

(Gritos y silbidos)

(Continúa música)

(Abucheos)

(PÚBLICO) ¡Fuera, fuera, fuera!

¡Fuera, fuera!

(Continúa música)

(Decrescendo musical)

"El baloncesto profesional nos ha dejado una imagen lamentable".

"En el encuentro de la Liga Endesa que el Movistar Estudiantes

y Tenerife Iberostar han disputado esta tarde,

el emblemático entrenador del equipo madrileño,

Francisco Carrascosa,

ha sido violentamente empujado por Marco Monte...,

Montes. ...el segundo entrenador".

Me llamo Marco Montes, cojones.

"Y esta es la sala Apolo de Barcelona,

que esta noche está ha sido testigo de un único concierto de Mermelada,

la mítica banda de "rhythm-and-blues" de los 80,

ha reunido a sus integrantes". Otro.

# Coge el tren. - # Coge el tren.

- # Coge el tren. - # Coge el tren.

- # Coge el tren de las 3:10.

# ¡Contaminación!

# Esto es un follón.

# Coge las maletas. #

¡Coño!

# Coge el tren. - # Coge el tren.

- # Coge el tren. #

¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda!

(Sirena)

# ¡Sopla! #

¡Mierda!

(Para la música)

Pero bueno...

¡Ahí va, ahí va, ahí va!

Pero ¿cómo os paráis ahí?

¿No habíais visto que venía?

¡Oh!

Marco Montes.

(Puerta)

Fuera.

Ya era hora, llego tarde al trabajo.

Ya lo creo que va a llegar tarde, tiene el juicio ahora.

¿No se pone los zapatos?

No... ¿Qué juicio?

¿De qué juicio me habla? Vamos a tener un juicio rápido.

Si no lo estropea más, puede que tengamos suerte.

Yo me pondría la corbata. ¿Que tengamos suerte?

¿Usted quién es? Su abogado,

también estoy encantado de conocerle.

¿No entra? No.

No, no, yo prefiero subir caminando si no le importa.

Eh... ¡Señor Monte!

-Conducir con una tasa de alcohol que triplica lo permitido,

daños a un vehículo policial,

lesiones pendientes de determinar,

resistencia a la autoridad... No, no, no.

Yo no me resistí a nadie.

Le pedí a un agente su número de placa, nada más.

Cállese, por favor. Estoy diciendo la verdad.

¿Quiere que añada desacato a la lista?

Yo la veo ya cargadita. -No, nada que añadir.

Perdone, abogado, me está preguntando a mí.

Más repetidos insultos a los dos agentes referidos.

Aparte de pagar los daños

y de la retirada del permiso de conducir dos años...

¿Cómo, cómo, cómo?

-Está muy bien, podría ser más. Pero ¿cómo que más de dos años?

¿Cómo que más de dos años? Vamos a ver,

a mí me parece un poquito desmesurada la condena

por conducir con dos copitas.

La condena viene ahora, señor Monte.

Montes. Montes.

Se enfrenta a una pena de prisión no inferior a los 18 meses.

Pena que podrá ser conmutada por la realización de trabajos

en beneficio de la comunidad en un destino

y por un periodo que le serán comunicados

en los próximos días en este tribunal.

Se levanta la sesión.

Le dije que íbamos a tener suerte. Pero ¿cómo que suerte?

¿Cuándo voy a hacer ese trabajo si ya tengo el mío?

Lo siento mucho, no me dejas otra opción.

A ver, presidente.

Eh... Lo que pasó el otro día

no fue para sentirse orgulloso, pero...

todo lo hago por el bien del equipo.

¿Lanzaste al primer entrenador al banquillo por el equipo?

No lo lancé, fue él quien perdió el equilibrio.

Díselo, Paco.

Paco, por favor, díselo.

Llevo tiempo avisándote. ¿De qué?

Eres el mejor segundo que he tenido. ¿Entonces qué cojones hacemos?

No sé cuáles son tus problemas,

pero no le convienes al equipo.

Paco, no me jodas.

No, eso ya lo estás haciendo tú solito.

Me voy abajo.

-La decisión está tomada.

Ya no perteneces a este club.

Asociación Los Amigos.

Va a trabajar usted con personas con discapacidad intelectual.

¿Qué coño es eso? Cuide su lenguaje, señor Montes.

Bueno, perdone, señora jueza, pero...

Su señoría.

Perdone usted, su señoría, es que no entiendo a qué se refiere.

¿Está hablando usted de... subnormales?

-Le ha pedido que cuide su lenguaje. Ahora no he dicho "coño".

No, lo que ha dicho es peor.

Es ofensivo. ¿Lo de subnormal?

Pero si hace años existía lo del día del subnormal.

Que salían los mongólicos a la calle a pedir dinero con una hucha.

He dado dinero a los mongólicos, a los subnormales.

Así pues, deberá ponerse a disposición de dicha asociación

durante los próximos 90 días. ¿90 días?

Pero eso son 3 meses.

Enhorabuena, señor Montes. ¿Enhorabuena por qué?

Porque veo que sabe dividir.

¿Discapacitados intelectuales?

¿Y eso qué son, escritores en silla de ruedas?

No, mamá.

A ver, eso serían intelectuales discapacitados,

yo voy a trabajar con discapacitados intelectuales.

Ahora te vas a juntar con subnormales.

Walter, una copa de vino por favor. -Sí, señora Amparo.

Se les llama discapacitados intelectuales

porque lo de subnormal es ofensivo.

Toda la vida se ha celebrado el día del subnormal

y nunca ha pasado nada.

Como el día del cáncer o del sida. Sí.

Pues ahora no se puede decir eso.

No, no, no, Walter, al niño no le pongas.

¿Y eso por qué?

No sé, es como lo de los gais. ¿Y qué pasa con los gais?

Pues que ahora se les llama gais. ¿Y cómo se les llamaba antes?

¿Antes? Maricones.

Hala.

Pero ¿a ti quién te ha enseñado a hablar así en esta casa, eh?

Porque yo desde luego no.

(Móvil vibrando)

(Móvil vibrando)

¿Por qué no lo coges? Si es Sonia.

Porque no, mamá.

Pues déjame que lo coja yo.

A lo mejor es de la tienda y es urgente.

Mamá, ¿qué va a ser de la tienda? No quiero hablar con ella y ya está.

(Móvil vibrando)

Marquito, mira que le fastidias la vida a todo el mundo.

¿Que fastidio a todo el mundo?

No sabes lo mal que lo estoy pasando.

Lo que yo daría por que se arreglara lo vuestro.

Mamá...,

no te preocupes por mí. No, si es por mí,

para que te marches a tu casa, que aquí invades mi espacio.

Tanta prisa con este pedido y luego no pasan a recogerlo.

Luego dicen que la Policía acude cuando les llamas,

pues aquí llevan los uniformes 15 días.

Con las prisas no se va a ningún lado, hombre.

Se me pone el cuerpo a mí "rehiloso" de tanta prisa que le meten a uno,

hay que estar calmado.

Vamos a ver, ¿dónde lo pongo yo esto ahora?

Esto lo coloco aquí, pero ya le digo que...

-Alfonso. -...no me van a coger igual.

Que no, que no.

No y es que no.

-Nos está esperando papá.

¡Vamos, hijo!

¡Venga, vamos!

(Música suave)

¡Bueno, bueno, bueno, bueno!

Qué honor que un profesional como tú esté interesado

en trabajar con un equipo como el nuestro.

Interesado no sería la palabra.

Ni equipo tampoco.

Tenemos la sección de fútbol sala con la que hemos jugado campeonatos.

Ya veo. Impresionante.

Y nos gustaría aprovechar que vas a estar con nosotros

para que seas entrenador.

Ya, verá...

Es que no tengo ni idea de fútbol sala, sé de baloncesto.

Es que es eso lo que necesitamos, un entrenador de baloncesto.

¿Tienen sección de baloncesto? Sí, sí.

Pero nos hemos quedado sin entrenador.

¿Y cuántos días tengo que entrenar a la semana?

Bueno, eso depende de ti.

Ah, perfecto.

Pues con... un día está bien.

¿Un día solo? Un día es perfecto, sí.

Una horita, para no sobrecargarlos demasiado.

Bueno, lo que pasa es que estar aquí beneficia a los chicos, ¿sabes?

Para ellos, el deporte... es secundario.

Una manera de normalizar la situación.

Y cuanto más tiempo están aquí entrenando, más socializan,

más felices son.

Bueno, usted no se preocupe

que en esa horita van a socializar a tope.

¿Y todos estos trofeos son de fútbol sala?

No, no, son de ping-pong. Ah.

Y también alguno de bailes de salón.

El sobrino de Vicky ha ganado varios.

Vicky. Vicky.

Victoria, tu amiga.

¿Mi amiga Victoria?

Bueno, bueno, ya nos dijo que cuando te enteraste

de que necesitábamos un entrenador de baloncesto,

te ofreciste a ayudarnos.

¿Vicky, Victoria? No caigo.

Sí, hombre, Victoria.

La jueza.

Ah. Ah, sí, claro, Victoria.

Su sobrino lleva más de 10 años con nosotros.

Ah, que su sobrino está aquí. Sí, sí.

¿Y qué le pasa? Paquito tiene síndrome de Down.

¡No!

Tiene dificultad para expresarse, pero lo entiende todo.

Qué máquina.

Está emocionado con lo del nuevo entrenador.

Como todos.

¿Y este es el pabellón?

No es nuestro, es del Ayuntamiento.

Qué lujazo.

Además de cedernos el local, nos da 1000 euros.

Hemos tenido mucha suerte.

Ya te digo, 1000 euros al mes. ¿Qué al mes? ¡Al año!

¿Cuándo les digo a los chicos que empezamos?

El lunes.

El lunes estaría bien, así tienen tiempo durante la semana para...

¿Para?

¿Eh? ¿Para qué?

Bueno, para sus cosas.

(Móvil, tono de pasodoble)

Es Victoria.

Sí, Vicky.

¿Qué tal?

Sí, sí, está aquí conmigo.

Muy majo, muy majo el chico, sí.

Empiezan a entrenar el lunes.

Sí, solo el lunes.

Sí, y una hora, una hora solo.

Dice que es mejor.

Sí, espera que ahora mismo te paso. No, no.

Un momentito que no sé qué me hace con las manos.

Es Victoria.

Gracias.

Eh... ¿Sí, dígame?

¡Señoría!

Una broma que tenemos.

Sí, dígame, perdón.

No, se lo estaba diciendo aquí precisamente...

Claro, claro, claro, no, si es muy poco.

Muy poco, es...

Es poquísimo.

Sí, pero es que...

Eh... Ya, ya, ya, ya.

Bueno, pues...

Claro, sin problema, ¿eh?

Venga.

Adiós.

Sí, se lo paso.

¿Sí, Vicky?

¿Sí?

¡Ah!

¡Qué bien!

¡Qué bien, qué bien, qué bien! ¡Qué bien!

Bueno, un beso, Vicky.

Hasta pronto, guapísima.

Adiós, adiós.

Qué bueno, ¿no? Sí, sí.

Al final van a ser martes y jueves y dos horas cada día, sí, sí.

Qué bien. Qué contentos se van a poner.

No sabes la alegría que les vas a dar.

Es mejor así.

Claro, y luego, los sábados partido para que no te aburras.

También, también, también. Me ha comentado Vicky, muy bien.

Marco.

Estate tranquilo, nadie sabrá que estás aquí por una condena.

Bueno, y los chicos... te van a encantar.

Bueno, eh...

Mi nombre es Marco Montes.

y voy a ser vuestro entrenador durante los próximos tres meses.

Vamos a comenzar por algo muy sencillo.

Os colocáis en parejas, hacemos dos calles,

comenzamos con un trenzado de pases, fintas y tiros al aro.

Luego cambiamos de posición.

¿Lo habéis entendido?

Fantástico. Bueno, a ver cómo os movéis.

¡Perdón!

Bueno, elegid cada uno una pareja.

Yo tengo novia.

Es mentira, no tiene. -Sí tengo novia, tengo dos.

-No tienes dos, es la misma que se cambia el pelo.

Que no, que son dos. -No, que es la misma.

Bueno, que cada uno elija una pareja y ya está.

Es que yo tengo novia. -Si es puta.

¡Eh, eh! ¡Eh!

Es puta. -Bueno, es puta, pero es mi novia.

¿O las putas no pueden tener novio?

-Sí pueden, pero si la pago yo, es mi novia.

Bueno, pues págaselo.

Sí, hombre, voy a darle dinero a tu novia.

Yo juego de alero.

-Yo de...

(TARTAMUDEA) Yo de... Yo de pívot porque me aclaro más.

Bueno, muy bien.

Eh... Vamos a ir por partes, ¿vale?

Vosotros, los de las novias, venid aquí.

Coged una pelota.

No, solo una.

Madre mía.

El de rojo, coge una pelota.

¡Voy! ¡No, no! Tú no.

Estoy hablando con ellos, vosotros esperad ahí.

Coge una pelota.

¿Qué pasa? Que le ha dado una ausencia.

Se ha quedado ausente.

¿Cómo que ausente? Se ha quedado empanado.

Hay que esperar.

¿Hay que esperar a qué? A que vuelva.

¿De dónde? Del "empanamiento".

Mira, ya está.

Bueno, eh...

A ver, coged una pelota.

Avanzáis hacia canasta, pasándoos...

¿Adónde vas?

¿Adónde vas? ¿No has dicho que coja la pelota?

No, se lo he dicho...

(PITA)

¿Cómo te llamas? Jesús Lago Solís.

Muy bien.

Pero todos mis amigos me llaman Jesús, que es más corto.

Vale, Jesús, vas a... Jesús Lago Solís.

Que sí, ya lo he entendido, Jesús. ¿Tú cómo te llamas?

Yo me llamo Marco, Jesús.

Ah, como yo. Jesús.

No, Marco a secas.

Yo en realidad me llamo Jesús Lago Solís.

Vale, muy bien, pues yo me llamo Marco.

¿No has dicho que te llamabas Jesús?

No, te lo he dicho a ti. Te he llamado Jesús.

Si yo me llamo Jesús Lago Solís. Pues yo me llamo Marco, ¿vale?

Lo que vamos a hacer... Yo me llamo Sergio.

Vale, pues muy bien. Jesús y Sergio.

Vais a formar una pareja... Yo ya tengo.

Ya sé que tienes novia,

pero olvídate de ella un ratito. ¿Cómo me voy a olvidar?

Eso no está bien.

Ya jugarás luego con ella.

Yo con ella no juego, nosotros follamos.

¿Qué te dije? ¿Es puta o no es puta?

-Vamos a su casa, nos tomamos unos cubatas y hacemos de todo.

Vale.

Muy bien, eh...

Pues Jesús y Sergio. Costa, Costa. Sergio Costa.

Un poco fresca sí es. Di la verdad.

Jesús y Sergio Costa. Es Zorrilla.

Oye, olvídate de tu novia ya. Que no, que es mi apellido.

Sergio Costa Zorrilla.

Bueno, pues perdona. Perdóname.

Eh...

Jesús y... -Jesús Lago Solís.

Jesús Lago Solís y Sergio Costa Zorrilla,

vais a formar una pareja... Mira este.

¿Y esos zapatos?

-Van a juego con el protector.

Pues el próximo día traes zapatillas

y el protector tampoco te hace falta para entrenar.

Bueno, a ver...

¡Estoy emocionado, entrenador!

¡Dame un abrazo! ¡Ah!

Usted es una buena persona y lo estás haciendo muy bien.

Sí, pero yo le veo muy bajito para el baloncesto.

Es bajito.

No es bajito, lo que pasa es que aún no ha dado...

el estirón.

O sea, enano.

Lo veo imposible.

Antes de que te des cuenta, habrás rellenado todos.

No, si digo convertir a esta gente en un equipo.

Eso no es imposible. Es difícil, pero no imposible.

Pero si no saben ni pasarse la pelota.

Eres el entrenador, que aprendan. Ese es tu trabajo.

No, mi trabajo es entrenar a jugadores normales.

Estos ni son jugadores ni son normales.

¿Y quién es normal, Marco?

¿Tú y yo somos normales?

No sé...

Tampoco es necesario que los conviertas en los Lakers.

Ni siquiera que jueguen bien.

Solo que ellos se consideren un equipo.

Los entrenadores siempre estáis de paso,

pero para ellos, esto es su vida. Tampoco será para tanto.

El último nos dejó el mes pasado.

Justo cuando nos habíamos inscrito en la liga.

Vaya, a lo mejor la teníais ganada. O no.

Pero ellos estaban muy ilusionados.

¿Te imaginas cómo se quedaron cuando les dije

que no podíamos competir porque no teníamos entrenador?

Eh... No te prometo nada.

No te pido ninguna garantía.

Solo que no tires la toalla.

Ellos no la van a tirar.

Pero ¿cómo voy a enseñarles a encestar una canasta

si no saben ni correr?

Bueno, pues empieza por ahí.

Oye, ¿qué te iba a decir yo? Con tu mujer entonces, ¿qué pasa?

Hace días que no hablamos. (ASIENTE)

Mejor, no quiero que sepa lo que ha pasado.

Pero ¿os habéis separado o qué?

Eh...

Joder, qué pena, con lo buena que está.

¿Qué te ha puesto? Los cuernos, claro.

¿Qué coño dices tú de cuernos?

¿Se los has puesto tú entonces? Joder, ya te...

Que no, que no, no va de eso.

¿Entonces qué problema tenéis?

Que ella quiere unas cosas, yo quiero otras...

A lo mejor se merece un hombre mejor que yo.

Ya, es que está muy, pero que muy buena.

Oye, eh...

Perdóname, pero estás hablando de mi mujer.

Que lo digo para animarte, Montes, y te digo más, aprovecha.

¿Que aproveche qué? A desmadrarte.

Si mi cuñado también tuvo un juicio rápido

y lo mandaron al barco de Greenpeace con unas voluntarias noruegas

que te enseña las fotos y no te lo crees.

"Me seguís a mí".

En línea recta y sin desviaros.

¿De acuerdo?

Vamos a comenzar despacio y luego iremos apretando.

¿Apretando el qué?

Pues que luego iremos más deprisa. Ahora, siguiendo la línea.

¿Derechos?

Mejor yo...

(ININTELIGIBLE)

(ININTELIGIBLE)

¿Perdón?

(TARTAMUDEA) Lo que Paquito se refiere es...

que si seguimos en línea recta

o cambiamos de sentido.

(TARTAMUDEA) Me refiero al sentido de la izquierda que...

Que sí, que ya está. Venga, vamos.

(PITA)

Cogemos aire por la nariz, profundo, llegando a los pulmones...

y echamos ese aire despacito por la boca.

¡Uno, dos!

¡Uno, dos!

¡Uno, dos!

¡Uno, dos!

¡Uno, dos!

¡Uno, dos!

¡Uno, dos!

¡Uno, dos!

¿Y tus compañeros? Se están duchando.

Ayer vieron cómo me duchaba

y ahora ellos...

(ININTELIGIBLE)

Un poquito...

y así. Voy para allá.

(ININTELIGIBLE)

¿Sabe?

Tú eres el sobrino de la jueza, ¿verdad?

Sobrino, sí.

Señora jueza, ¿podemos hablar...? No tengo tiempo, señor Montes.

Yo no puedo seguir entrenando a esas personas.

¿Prefiere la cárcel? No, no, no.

Lo pongo en marcha. No, claro que no.

¿No podría pagar una multa? Lo que quiera.

Ya le puse una cantidad, 90 días.

¡Señoría!

Señoría, perdone, ¿y no hay otra cosa que yo pueda hacer?

Claro que hay otras, pero esta es la que debe hacer.

Si me permite, tengo mucho trabajo.

Vaya casualidad que me haya destinado usted

a la asociación donde está su sobrino, ¿no?

Que digo yo que será una coincidencia

y no estará usted intentando aprovecharse de esta situación.

¿No?

Pues sí, es una coincidencia

porque yo no soy quien elige los destinos.

Ya.

Le habría enviado al hospital de tetrapléjicos.

Hay mucha gente en silla de ruedas

por culpa de personas que cogen el coche con dos copitas.

(CARRASPEA)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

¿Sí, hola?

"¡Marco!".

¿Qué pasa?

"Marco, no sabes qué alegría. ¡Que nos han cogido!".

¿De qué hablas, Julio? "En el Campeonato Nacional

y como tenemos entrenador

y encima siendo tú,

pues que nos han dejado inscribirnos".

"¡Que nos hemos inscrito!".

Julio, son las... 6:30 de la mañana.

¿Tú crees que son horas de dar esta noticia?

"Perdóname que no te haya llamado antes,

pero es que pensaba que estabas durmiendo".

"¡El Campeonato Nacional, Marco!".

"¡El nacional! Qué alegría, ¿no?".

Una alegría tremenda, Julio.

Tremenda.

"¿Marco?".

Y una cosa le voy a decir, yo el puente me lo pienso coger.

Se ponga como se ponga quien se ponga

y si luego yo, con el puente, que son mis días libres,

me quiero ir al pueblo, pues me voy al pueblo.

Si me quiero quedar, pues me quedo

porque a lo mejor se me antoja quedarme,

pues ya veré yo lo que hago con esos días.

-Huy, perdón.

¡Sonia!

¡Qué sorpresa! ¿Cómo estás?

Bien. ¡Joder!

Cuando Marco me ha contado lo vuestro,

me he quedado de piedra.

Es que no caigo en quién eres.

Iván.

Iván Bajero. ¡Ah!

Compañero de Marco, nos hemos visto mil veces.

¡Del Estu! ¡Ah! ¿Qué tal?

Bien, muy bien.

Claro, es que así, sin chándal, no te reconocía.

Bueno, no pasa nada. Aunque bueno, ya excompañeros, como vosotros.

¿Ya no estás en el club?

Sí, el que ya no está es Marco.

¿No te lo había dicho?

Pues ya hace unos cuantos días.

Claro, si ya me había dicho que no os estabais viendo.

No te ha dicho tampoco lo de los subnormales.

¿Cómo?

Sí, la condena que le metieron por conducir...

¡Joder! Y que le quitaron también el carné.

Eso sí te lo habrá dicho, ¿no? Siento el disgusto,

pero él está bien, ¿eh?

Si yo te puedo ayudar en algo...

¡Eh! ¿Quieres que quedemos tú y yo un día a tomar una copa

y así te desahogas?

¿Tú sabes dónde está Marco ahora? Ni idea.

Pero ¿tú le ves, Julián?

Iván. ¡Ay!

Iván. Mira, te dejo mi tarjeta.

Habíamos quedado el sábado que viene.

¿Dónde? En el Kiss.

Vale, pues no le digas que voy a ir. No, no.

(Mensaje de móvil)

(Música melancólica)

¡Ah!

Bueno, pues al parecer, vais a competir en un campeonato

y competir significa ganar

y a mí me gusta ganar, me gusta ganar siempre,

así que para ganar os voy a exigir que me lo deis todo en la cancha.

Yo mi Play no te puedo dar, porque no he terminado el FIFA.

¿Qué Play? La PlayStation.

La PlayStation te la puedes quedar. Vale.

El resto, ¿lo ha entendido? A medias.

Suficiente.

¡Vamos a lo táctico!

Empezaremos por donde lo dejamos el otro día.

En parejas, dos calles y tiros al aro.

Chicos, venga, en parejas.

A ver, eh... Juanma y..., y Benito, ¿no?

¿Y nosotros qué?

Primero vamos a ver lo que hacen Juanma y Benito

y luego lo hacemos todos.

¿Qué hacéis? Estiramientos.

Yo estoy calentando.

¿Hacemos lo mismo que ellos?

No, no, esperad.

Ya hemos calentado, primero vamos a hacer lo que hicimos el otro día.

¡Juanma!

Ven aquí.

No, pero coge la pelota, hombre.

La botas dos veces avanzando hacia canasta, se la pasas a Benito,

él hace lo mismo... ¡Entrenador!

No, no me abraces, nos abrazamos luego.

Ponte a jugar. Vale.

¡Huy!

¿Era eso?

La idea no era esa, pero está bien. Joder.

Que cada uno coja una pelota y vaya practicando.

Tú conmigo, Manuel.

(PITA)

¿Tú qué haces?

Tirar a canasta.

¿Cómo vas a meterla desde ahí? ¿Que no?

¡Ay!

-¡Joe, qué puntería, macho!

Mira, Román...,

aquí el único que parece saber jugar un poquito a esto eres tú

y se nota que eres el más listo con diferencia.

Aunque eso tampoco es tan difícil.

Lo que está claro es

que con este equipo, no vamos a ganar un puto partido

así que a mí al menos me gustaría no hacer el ridículo,

por eso necesito que juegues con nosotros.

Entrenador, tengo un problema.

Bienvenido a mi mundo, Marín.

Ah, muchas gracias.

¿Qué te pasa, a ti?

¿A mí?

Ah, que tengo una discapacidad del 39 % por problemas en el parto.

¿Y?

¿No puedes jugar? Sí, sí que puedo.

¿Entonces?

Ah, es que como me ha preguntado que qué me pasa...

No, no, no. Tú me has dicho que te pasaba algo

y entonces sí, te he preguntado.

Sí, es que ayer fui al médico de la espalda

y me dijo que tengo una pequeña desviación de la columna.

¿Y no vas a poder jugar? Sí, sí que puedo.

Es muy poco.

De hecho, el médico me recomendó que jugara.

¿Entonces?

Es que tendré que ir al fisio, me harán masajes y es unos días.

Y te coincide con los entrenamientos.

No, es por las mañanas.

Entonces, ¿cuál es el problema?

¿Entonces qué?

¿Que cuál es el problema, Marín, cuál es el problema?

Es que estas zapatillas son nuevas

y me duelen mucho los pies.

Prueba a cambiarlas.

Es que no tengo el ticket.

No, no, que te las cambies de pie.

Es que de pie no puedo.

Siéntate. Hazlo sentado, haz el favor.

Vale. (SUSPIRA)

¡Anda, coño!

Mucho mejor.

¿Ves?

¡Muchísimo mejor!

Si es que soy un poco disléxico.

Lo digo para que usted no crea que soy tonto.

No, yo no he dicho eso.

Ya sé que usted me dijo que era listo

cuando le puse la multa,

pero es que algunos me llaman tonto y eso es porque no me conocen.

-Marquito.

(OLFATEA)

¿Qué haces? ¿Qué haces? Ver si has estado bebiendo.

Mamá, demasiados problemas tengo para que vengas...

¿Has ganado ya algún partido? Todavía no hemos jugado ninguno.

Pues ya ganaréis.

¿Tú crees que me importa algo? Pues debería, es tu equipo.

¿Te acuerdas de aquel entrenador que decía

que no podías ser jugador profesional porque no dabas la estatura?

No tenía ni idea.

Pues sí, sí tenía idea. Tenía toda la idea.

¡Ni idea, tenía! ¡Ni idea! Me acuerdo perfectamente de él.

Fui a verle y le di un bofetón.

¿Que tú hiciste qué?

Con razón me echaron del equipo. Que no, que no, que no fue por eso.

Fue por lo otro, porque eras bajito

y porque no supo ver todas tus virtudes.

¿Cómo lo sabes si nunca viniste a verme?

Nunca fuiste a un partido. El mundo está lleno de gente bajita

que consigue grandes metas sin que su madre vaya a verles.

Ah, ¿sí? ¿Como quién? Julio César por ejemplo.

¿Julio César era bajito?

No lo sabemos.

¿Y de los que sabemos?

Mira, Marco, duerme la mona

y no me vomites en las sábanas, quité la funda de cuando te meabas.

Mamá, si sigues animándome así, me voy a ir a dormir a un hotel.

Hijo, no me digas esas cosas...

que sabes que me ilusiono.

(Puerta cerrándose)

Esas piernas flexionadas, el culo hacia fuera.

Muy bien, Fabián, perfecto.

Marín, he dicho con la derecha.

Es que tengo una tendinitis.

Vale, pues tú con la izquierda.

Por eso lo digo.

Avanzad. Muy bien, Benito, muy bien.

Cambiándola de mano a medida que avanzamos

para luego ir practicando con los pases, ¿de acuerdo?

¿Y... y eso cómo es?

Bueno, pues tú me la tiras a mí y yo te la tiro a ti.

Fácil, ¿no? ¡Eh!

¡Oh!

¿Por qué me tiras la pelota?

¡Entrenador!

Ya, ya. Para tu sitio, venga.

Quizás le ha roto la nariz. No creo, Marín, que me la haya roto.

Yo me la he roto tres veces y tengo sinusitis.

Vaya por Dios.

Y asma.

¿Hay algo que no tengas?

Fibromialgia no me han detectado,

pero a veces me duele la cabeza y veo luces.

-Es que es un hipocondriaco.

-Eso me lo han recetado también. Hipocondriaco.

¿Alguien ha visto a Román?

No.

Ha dejado el equipo.

¿Que ha dejado el equipo? ¡Si es el único que sabe jugar!

Bueno, jugar jugar, juegan todos.

Hale, hasta el jueves.

Pero ¿qué van a saber jugar todos?

Si no saben botar la pelota sin hacer pasos, dobles

o cosas que te aseguro que son ilegales.

Ese chico, por ejemplo, tiene una falta de coordinación absoluta.

No es capaz de avanzar cuatro pasos seguidos con la pelota controlada.

¡Coño!

Pero ¿qué hace ese descerebrado?

Es que se puede matar o puede matar a alguien.

Benito nunca ha tenido un accidente. ¿Y tú?

¿Yo?

Bueno ya, pero es que este señor, Julio...

Este señor ahí donde le ves

(Despertador)

"se organiza la vida él solo".

"No tiene familia".

"Se levanta todos los días a las 4:00 de la mañana

para ir a trabajar a la cocina de un restaurante".

"Fabián no es tan independiente".

"Vive en una casa tutelada con otros tres compañeros".

"Por las mañanas va a un taller de jardinería

donde le ha dado por hablarle a las plantas,

pero no creas que les dice cosas cariñosas, no, no, las regaña".

A ver si estamos calladitas, que al final la tenemos

y tú cállate, que eres la peor.

¡Mira cómo la echo!

Tú lo sabes, ¿no?

Jesús trabaja en un centro ocupacional

"donde desarma motores

y los vuelve a armar una y otra vez".

"Es tan buen mecánico, que tiene aprendices

que van al centro solo para verle trabajar".

"Él les llama sus 'followers'".

También le gusta mucho la música.

Tiene un grupo con el que ensaya todos los domingos.

# ¡Hay que esperar! ¡Hay que esperar!

# ¡Hay que esperar!

# ¡Hay que esperar! #

"Cada uno tiene su historia".

"Alguno se quedó anclado en la infancia".

"Alguno maduró mal en el vientre de su madre".

"Alguno sufrió al nacer".

Perdone. -¿Sí?

Que este tinte se sale.

-Mira, Sergio, como no te puedo pagar las horas extras,

quédatelo... y has salido ganando, hijo.

Ah, vale.

Por eso se pinta el pelo de colores.

Hasta luego. ¡Ey! ¿Qué tal?

¡Eh! ¡Bonito!

¡Bonito! Es una perra.

¡Ah! ¡Bonita!

Juanma trabaja en un centro

"de acogida de animales, le encantan".

"A cambio puede vivir allí".

Por eso huele como huele. No, no.

Es que de pequeño estuvo a punto de ahogarse

y le ha cogido tanto miedo al agua que ni se lava.

Yo le cogía y le metía en la ducha directamente, porque anda que...

No, eso no funciona así.

Tiene que meterse él solito.

Su problema es el miedo, no el olor.

Buenas tardes, Julio. Buenas tardes.

Buenas tardes, entrenador,

y muchísimas gracias por todo.

A ti, a ti, Marín, siempre.

Pero ¡bueno!

Esto es muy preocupante.

El Vueling de las 19:45 Madrid-Roma va con retraso.

Yo ya no sé. Esto es un caos aéreo.

Esto a ti también te parece normal. Bueno, hay quien se tira

días y días detrás de un matorral observando pájaros

y en vez de locos, les llaman ornitólogos.

Todo es muy relativo.

Oye, Julio, ¿y Román?

Román... Lo de Román es otra cosa.

Pídeme lo que quieras, pero la caravana no te la dejo.

No te pienso dejar la caravana.

Se ha molestado, pero es que está impoluta,

es que duerme en garaje.

Le echo yo gasolina 98, que es un poquinino más cara,

pero le viene muy bien al motor.

No, no le dejo yo la caravana a nadie.

¿Por qué no se la dejas a tu hermana?

Pero ¿cómo le voy a dejar la caravana?

Me rasca las marchas, me changa el motor...

La caravana la tengo como de colección.

Si es un trozo de hierro con cuatro ruedas.

Eso es como si le digo a usted que es un trozo de carne con patas.

Aun siendo verdad, seguro que le molestaría.

¿Y a mí me la dejarías, Antonio?

Se la dejaría porque sé que no me la va a pedir.

"A ver, chicos".

Escuchadme un segundo.

El sábado jugamos nuestro primer partido oficial

y lo hacemos en casa.

¿En casa de quién? -En la mía no, que no cabemos.

Es muy pequeña.

No hombre, no, lo hacemos aquí, en nuestro pabellón.

Así que el sábado antes del partido, diré el equipo titular,

pero vais a jugar todos.

Pero solo pueden jugar cinco, entrenador.

Ya lo sé, iremos cambiando durante el partido.

Saldrá uno que esté jugando por otro que no.

¿Y los otros?

¿Cómo que los otros?

Si sale uno y entra otro, solo jugarán seis.

No, eh... Jugaréis todos.

-Pero ¡si solo pueden jugar cinco!

¡Ay! Bueno, el sábado lo veremos, ¿vale?

Yo no sé si podré jugar de todas maneras, entrenador.

¿Por qué no?

Por un dolor repentino en el cuello. Creo que tengo contracciones.

Tranquilo que de aquí al sábado no las tendrás.

Ya, pero ¿y si las tengo?

Pues si las tienes, ya lo solucionaremos, Marín.

Si lo sé, pero el no saberlo me da ansiedad.

Ansiedad.

¿Eh? (SUSURRA) Ansiedad.

Además, Román ya no está. No me lo recuerdes.

Ah, perdón, perdón, perdón. Perdón.

A ver, Julio me ha dicho que os dieron dos equipaciones.

Una azul y otra roja.

Pues el sábado tenéis que venir con la azul.

La roja mola mucho más que la azul. Ya, pero el otro equipo va de rojo

y nuestra primera equipación es la azul

así que el sábado, todos de azul. ¿Y si viene mi novia a verme?

Si es puta, ¿qué más le da? -Pero le gusta el rojo.

Si viene tu novia a verte, dirá:

"Pero qué guapo está de azul".

Esas cursiladas no las piensa mi novia.

Ella es más de hacer guarrerías.

-Mejor todos iguales, ¿no?

Porque la...

Porque la roja mola más.

¿Qué pasa, también viene tu novia a verte?

No, viene mi madre, pero si me pongo la azul, no me va a reconocer.

Pues si viene tu madre, también te reconocerá de azul.

¿Van a venir tus padres?

Eso, diles a tus padres que vengan.

Eh...

De azul.

El sábado todos de azul.

(RESOPLA)

¡Hombre! ¿Qué tal? Encantado.

¿Yo no dije que teníamos que venir todos de azul?

Azul. -Dijiste de rojo.

¡No! No, dijo el azul.

¿Entonces por qué vienes de rojo?

Porque me queda mejor y tú lo sabes. Te he leído el pensamiento.

Yo, como soy daltónico, no sé cómo voy.

Además, camiseta azul es de maricones.

Lo del entrenador no es camiseta, es polo.

-Peor me lo pones. El polito es de maricones, maricones.

Bueno, eh...

Vamos a ver. Primero van a salir Manuel..,

Fabián, Paquito... ¡Bien!

¡Yo, yo, yo, yo! ¡Yo, yo, yo!

¿Dónde está Benito?

No ha podido venir, ha tenido que ir a trabajar.

Azul.

Si había pedido permiso al jefe.

El jefe es un capullo y se ríe de él. A mí me lo ha dicho.

Bueno, a ver, eh...

Vamos a centrarnos. Manuel, eh...

Sí. Fabián...

Estoy leyendo un libro.

Ah, ¿y qué tal?

Bien, pero me gustó más la película.

Muy bien.

Eh...

Y... Juanma..., ¡Bien!

...dale tu camiseta a Sergio. Yo no me pongo su camiseta ni loco.

Si no te la pones, no juegas, tú verás.

Azul.

Y... y Jesús.

¡Toma! Yo de rojo, para que me reconozca mi madre.

(Pitido)

¡Jesús!

¿Quién te ha puesto ese niqui? ¡Vas haciendo el ridículo!

¡No, que soy yo, mamá!

(PITA)

(Vítores)

(Aplausos)

¡Tiramos la pelota! Eso es. Muy bien. Jugamos con pases.

Pasamos y nos movemos.

(Pitido)

Bien, Paula.

Chicos, "timing" en el corte y en el bloqueo

y, Paquito, no forzamos el tiro. ¡Buscamos el "extra-pass"!

¡Venga, vamos!

¿Qué dice? No sé, serán cosas de baloncesto.

A ver, chicos, mantenemos la presión siempre en el jugador del balón.

No quiero que piense.

Jugamos en "pick and roll" para Sergio.

¿Rocanrol de qué? ¡En "pick and roll"!

(Música rock)

No es tan difícil.

El próximo día, quien no traiga la equipación correcta no juega.

¿Entendido? Completamente.

Si es que cuando usted habla claro, se le pilla todo.

Y tú prepárate, ahora te voy a sacar.

¿A mí? Ah, bueno, pues muchísimas gracias.

A ver, Nicky Lauda, ¿te vas a pasar toda la mañana con esa cacerola?

Que no hay que sacarle brillo, que hay que quitarle la mierda.

No te enteras de nada.

Luego sacas la basura y friegas el suelo

y no pongas esa cara.

Me dijo que podía ir al partido.

No me toques más los huevos con el baloncesto de los cojones.

Encima que te tengo aquí, solo piensas en escaquearte.

¡Venga, a currar todo el mundo! Y el que tenga alguna queja,

a la calle, que tengo cola para trabajar aquí.

(Canción "Stumblin' In")

¿Y tú?

¿Qué haces aquí?

No, eso tendría que preguntarlo yo. ¿No decías que no podías venir?

Pues sí, al final he podido.

No, ya veo que has podido, ya, ya.

¿Y tú por qué has venido?

Coño, yo he venido a tomarme una copa.

¿O es que no puedo salir solo? Puedes, puedes.

¿Y dónde vas tan emperifollado?

No me jodas, no me jodas. No...

Puta casualidad. Mira que no habrá bares.

Oye, yo os dejo que habléis de vuestras cosillas.

Hola, Marco.

Hola, Sonia, ¿qué haces aquí?

He venido a verte.

¿Y cómo sabías dónde estaba?

Porque me lo ha dicho tu amigo, el que se acaba de ir.

¿Iván?

¿Por qué no contestas mis llamadas?

Eh... ¿Qué llamadas? No he visto ninguna llamada.

Estaba preocupada.

Pensé que habías tenido un accidente.

Nada, no fue nada. ¿Cómo que nada?

Si me ha contado Iván lo de que te han echado del club

y que te han condenado a entrenar a unos discapacitados.

¿Qué os pongo?

Eh... A mí, un gin-tonic.

¿Por qué te escondes, Marco?

Yo no me escondo.

No me apetecía hablar antes ni tampoco ahora.

¿Y cómo quieres solucionar los problemas?

¿Problemas? ¿Qué problemas? No lo sé.

Dímelo tú que eres el que te has ido de casa.

He preferido irme antes de que me echases.

¿Qué?

Que he preferido irme antes de que me echases tú.

Ya está.

Pero ¿por qué dices eso?

Si a mí me encantas.

Cómo me gustaría tener un hijo con tus ojos.

Has venido a eso, ¿no, Sonia? A sacar el tema.

Oye, ¿me pones un gin-tonic?

Siempre huyes, tío.

Huyes de todo.

¿Qué? Como un niño.

Que eres un Peter Pan.

¿Eres psicóloga ahora o qué?

No hace falta serlo para ver

que así no vas a lograr nada en la vida.

Habló Penélope Cruz, la actriz que se iba a comer el mundo

y ha terminado de dependienta en la tienda de su suegra.

No ha sido buena idea venir a verte. Pues no, no ha sido una buena idea.

(Música triste)

(Móvil vibrando)

A ver, chicos, vamos a formar un círculo a mi alrededor.

Cuando yo diga un nombre, el que tenga la pelota,

se la pasará a quien yo haya dicho.

Y cuando yo diga "canasta",

el que tenga la pelota en ese momento,

lanzará a canasta. ¿Entendido?

¡Sí! -Sí.

¿Entendido? -Sí.

Muy bien.

Hay que esperar, ¿no?

No. Es que estaba mirando, que se ha colado un pájaro.

A mí me encantan los pájaros. -Y a mí. Yo como mucho pollo.

Eh... Fabián, venga.

Vamos, Jesús.

Sergio. Marín.

Manuel.

Fabián.

Muy bien.

Benito.

Paquito, Paquito.

Jesús.

¡Cuidado, hombre!

Venga, Sergio.

Oye, cuidado, un poco más de cuidado.

Marín.

Juanma.

¡Eso es!

¡Canasta!

Muy bien.

Un abrazo, entrenador. No, no, no, no.

Primero nos duchamos y luego nos abrazamos.

Venga, a la ducha, vamos.

(Trinos)

¿Le has dicho que el sábado teníamos partido en Cuenca?

Sí, claro. ¿Y qué te ha dicho?

Que..., que... Pues que no le toquen los cojones.

Ah, muy bien.

¡Juanma!

¿Sí?

A la ducha.

Yo no creo en las duchas.

¿Cómo que no crees? No cree.

(TARTAMUDEA) Yo creo que sí me deja

porque me apetece mucho,

pero tengo una duda. ¿Qué duda?

Esa.

Tranquilo, que todo va a salir bien.

Si tienes más dudas, me las preguntas.

-¡Oye, oye, oye!

Una rata.

Bueno, es un ratoncito.

¡Sálvale, entrenador, sálvale!

¡Sálvale!

Juanma, a ver.

¿Dónde está? A lo mejor se ha ido por el desagüe.

Si está ahí, se ahoga seguro. -Sí, porque es estrecho y no cabe.

¡Sálvale, entrenador, sálvale!

(Música épica)

Juanma, ¿y si le salvas tú, que tú entiendes de animales?

Eres quien mejor va a hacerlo, Juanma.

El ratón te necesita, que se va a ahogar.

¡Juanma, el ratón necesita a alguien como tú, Juanma!

Alguien que acuda a su llamada de auxilio,

el ratón está gritando tu nombre.

¡Juanma, Juanma, Juanma!

¡Solo tú puedes hacerlo, Juanma!

¡Venga, vamos, que se nos ahoga, vamos!

¡Eso es, chicos, eso es!

¡Trabajo en equipo, coordinación de la jugada!

Ayudándonos unos a otros.

¡Sacando a Juanma de la zona!

¡Vamos, venga, vamos, vamos!

¿Dónde está?

Hay que encontrarlo, Juanma, venga.

¿Dónde está, Juanma? ¡No lo encuentro!

¡Búscalo! ¡Búscalo, Juanma!

¡Vamos, loco, va!

(GRITA)

¡Vamos! ¡Entrenador!

¡Arriba, Juanma, arriba, arriba!

(GRITA)

¡No!

El ratón se ha escondido

porque quiere que todos estemos limpios.

¡Ah! ¡Ah! ¡Quiere que todos estemos limpios!

¡Ah! ¡Ah!

¡Ah!

¡Ah! A ver si va a coger hongos.

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah! ¡Ah!

¡Ah! ¡Ah!

¡Ah! ¡Vamos, vamos, vamos, vamos!

¡Ah! ¡Vamos, Juanma!

¡Ah! ¡Enjabónate!

Eso es.

¡Ah! ¡Ah!

¡Ah! ¡Ah!

¡Ah!

(GIME)

¡Uh!

¡Ah!

¡Ay!

¡Uf!

¡Ah!

¡Ah!

¡Oh!

¡Ay!

¿Lo veis, chicos?

Así se curan los miedos, de golpe.

¡Ah! ¡Ah!

¿A que ahora ya crees en las duchas? ¿Me das un abrazo, entrenador?

Tengo una duda.

¿Qué duda? ¿Cómo nos vamos a ir hasta Cuenca?

Vais a Méndez Álvaro, cogéis el autobús hasta Cuenca,

que os deja a 300 metros del polideportivo.

¿Vamos a ir en transporte público?

No, si te parece, vais en helicóptero.

No sé, hombre. ¿Y quién viene conmigo?

Los jugadores. Tú y los jugadores, ¿quién quieres que vaya?

¿Y quién va a cuidarlos?

No, los chicos se cuidan solos.

Lo único que puede pasar es que al sacarles de su ambiente,

se comporte alguno raro. ¿Que alguno se comporte raro?

Todos se comportan raro ya sin ir a ningún sitio.

En su ambiente no se comportan raro.

Mira, ahí está tu parada. Hale.

Hasta luego.

(Claxon)

Ya sabía yo que tenía que darte una buenísima noticia. Collantes.

¿Cómo que Collantes? Collantes, el nuevo fichaje.

Muy grande, para sustituir a Román.

Collantes.

(Sirena)

Estás hecho un pimpollo, ¿eh?

(TARTAMUDEA) Me he echado polvos de talco

en las dos axilas y en los pies.

¿Y el equipo? No llevarás todo el equipo en esa bolsa...

No, lo tengo aquí.

Juanma, ¿no he dicho la equipación roja?

¿No lo he dicho mil veces? La tengo aquí.

(TARTAMUDEA) Las dos por si acaso.

Vale, muy bien, perfecto.

¿Y qué llevas en la bolsa entonces? Polvos de talco, por si sudo más.

¿Y la muda para cuando te duches después del partido?

La tengo aquí. Anda, tápate, tápate.

(RÍE) Tápate.

Bueno, pues ya solo falta Collantes.

Espero que Julio le haya explicado bien cómo llegar.

El año pasado entrenó con nosotros.

Le llamamos mosca cojonera.

Ya me dijo Julio que era muy grande.

¿Grande? Si es muy pequeñaja. ¿Cómo que pequeñaja?

¡Collantes!

(Música electrónica)

(TODOS) ¡Collantes! ¡Collantes! ¡Collantes! ¡Collantes! ¡Collantes!

¡Collantes! ¡Collantes!

¡Collantes! ¡Collantes!

¡Collantes! ¡Collantes!

¡Collantes! ¡Collantes!

¡Collantes! ¡Collantes! ¡Collantes!

Manda huevos de quedar aquí, que vivo a tomar por saco.

Buenos días, Collantes.

¿Tú quién coño eres?

Bueno, yo soy Marco, tu entrenador, bienvenida al equipo.

A mí no me tutees. A mí me dices usted o señorita.

Ah, bueno, pues perdone usted.

¿Y esto qué es? Es mi tabla, ¿qué pasa?

Pues pasa que vamos a jugar al baloncesto, no a surfear.

Ya, pero me gusta llevarla

por si hay piscina con olas en el hotel.

-Yo traigo bolsas para el vómito,

que a veces me mareo en los autobuses.

-¡Ah!

¿Qué hotel? Si nos vamos a Cuenca y volvemos en el mismo día.

Joder, qué tío más negativo. ¿De dónde lo habéis sacado?

Ha venido él. -Eh, el autobús.

Una cosa, una cosa. ¿Qué día es hoy?

# Hoy es sábado.

# Qué bonitos son los sábados.

# Me gustan los sábados.

# Qué bonitos son los sábados.

# Me gustan los sábados.

# ¡Vivan los sábados! #

(Pitido)

Vamos, atacamos, Pedro.

¡Tira, Pedro!

(PÚBLICO) ¡Pedro! ¡Pedro! ¡Pedro! ¡Pedro!

¡Vamos, vamos, vamos!

¡Cuidado con ese hombre!

¡Defensa en ayudas!

(Vítores)

¡Eso es, Pedro, arriba! ¡Muy bien, muy bien, Pedro!

Muy bien, eso es. ¡Muy bien, Pedro!

Pedro, Pedro...

-¡Bien! -¡Venga, vamos!

(Pitido)

(Aplausos)

¿Dónde está Collantes? No está.

No está.

-¡Con Pedro!

-¡Falta, falta!

¡Oye, marcaje individual!

¡Defensa en ayudas, chicos!

(Vítores)

(PÚBLICO) ¡Pedro! ¡Pedro! ¡Pedro! ¡Pedro!

-¡Vamos!

(Pitido)

Eh...

Vamos a ver, ¿qué pasa con el 7 de ellos?

¿Qué pasa con ese chico?

Ese chico no tiene nada, no tiene nada.

Las está metiendo todas.

Ese chico no...

(Aplausos)

-¡Sí, señor! -¡Otra! ¡Otra!

-¡Sí, señor! -¡Bien!

¡Por favor!

Collantes, ¿tú dónde coño te habías metido?

Fumando un pitillo.

Es que aquí dentro no..., no se puede.

No dejan.

¡Pasad el balón, chicos!

¡Marcadme a ese tío, por favor!

(Aplausos)

Yo lo puedo anular.

Pues sal y anúlalo.

¿Del todo o un poquito? Del todo.

Vuelvo enseguida.

(Música electrónica)

Pasadle a Pedro, chicos.

¡Fabián!

Ya sé por qué la llamáis la mosca.

¡Ah! ¡No, no!

Cojonera. La mosca cojonera.

¡Anulado!

# Hemos ganado.

# Qué bonito es ganar.

# Nos gustan los sábados.

# Hemos ganado. ¡Me gustan los sábados! #

(VOMITA)

# ¡Nos gusta ganar!

# ¡Nos gusta ganar!

# ¡Hemos ganado!

# ¡Hemos ganado!

# ¡Nos gusta ganar!

# ¡Nos gusta ganar! #

Collantes.

Yo ya tengo novio, te lo digo para que no te emociones.

Ah, qué suerte.

¿Y tú tienes novia o qué? No, yo no tengo.

Es normal.

¿Tan feo soy? Pues, hombre, Bertín Osborne no eres.

Ya, pues mira, no tengo novia porque estoy casado

y con una chica muy guapa, Sonia. Ah, ¿sí?

¿Y por qué no ha venido al partido? Qué casualidad, ¿no?

-Es que han regañado.

Hombre, Manuel, bienvenido al debate.

Muchas gracias.

-¿Y por qué habéis regañado?

Es que no hemos regañado, es que estamos...

-Peleados.

Estarán peleados.

A esta gente les pasa mucho.

Otro que se suma a la reunión. ¿Y tú qué sabes?

Lo sé porque si no, estarías contento de que hayamos ganado.

Es porque no han venido sus padres.

Adiós, Sergio. Hasta luego.

-No es porque no hayan querido, es porque estarán muertos.

No, no están muertos. -¿Y tu mujer por qué pasa de ti?

Es que no pasa de mí ni yo paso de ella.

¿Entonces? ¿Entonces qué?

Entonces, no es tan fácil.

Pues haz algo. Llévale unas galletas.

¿Cómo que unas galletas?

No vas a llevarle flores como si fueras un "pringao".

Además que las flores, ojo,

ojito con las flores, que las carga el diablo.

# Hemos ganado. Qué bonito es ganar.

# Hemos ganado. #

Déjale. -La madre que le parió.

¿Quieres?

-Ni le contestes. Vámonos de aquí, por favor.

# Me gustan los polvos.

# Me gustan los polvos.

# Qué ricos son los polvos.

# Me gustan los polvos.

# Qué ricos son los polvos. # Ven aquí.

# Qué buenos son los polvos.

# Qué ricos son los polvos.

# Qué ricos son los polvos.

# Qué ricos son los polvos. #

(ININTELIGIBLE)

¿Eh?

Que qué hay de comer, de cena.

(ININTELIGIBLE)

Pero ¿está por ahí vuestro monitor?

Sí, sí, está...

-El encargado. -El encargado.

-¿Se puede volver a su asiento ya, por favor?

No.

¡Que me haga el favor de volver!

-Ene, o, no.

(ININTELIGIBLE)

Parece un niño, mami.

¡Ni idea!

¡Paquito!

¡Ahí va!

¡Me cago en mi madre!

(Frenazo)

-¡Ostras!

-¿Qué ha pasado? ¡Ah!

¡Joder!

(VOMITA)

¿Estáis bien, chicos? De puta madre.

# Me gustan los sábados. #

Hijo. -Hasta aquí.

# Me gustan los sábados. #

A ver, tú, Bustamante,

o te callas de una puta vez o te bajas aquí mismo.

¡Oiga!

Cuidado con cómo habla al caballero. Está cantando porque está contento.

Ningún cartel prohíbe cantar. Es que no hay derecho.

Oye, que les pongan una furgoneta especial.

Porque es que no son normales, hombre. ¡Por Dios!

-Sí que somos normales.

Lo que pasa es que tenemos distintas capacidades.

Anda tú, "capacidades", cállate. A ver si vamos a tener aquí un lío.

Vamos a tranquilizarnos un poquito. Vamos a tranquilizarnos.

Disculpen, es que vienen de ganar un partido

y están alborotados, pero no quieren molestar.

Ah, ¿no? Pues le están tocando las pelotas al resto.

Y llevan droga, que le han ofrecido al niño.

Yo estoy limpio, entrenador.

O se sientan y se quedan calladitos

o se apean del autobús.

-Discúlpeme, señor, pero tengo una pregunta.

¿Usted está casado o no ha engañado todavía nadie a día de hoy?

Mira, bonita, no te doy una bofetada porque eres mongólica.

¡Ah!

¡A mí no me tutees!

¿Cómo iremos a los partidos? A tomar por culo los partidos.

¿Y el campeonato? A tomar por culo el campeonato.

Tomar... culo.

(Coque Malla "La señal")

# Tú deberías volver,

# deberías estar otra vez a mi lado. #

¿Sonia?

# Yo no debería haberte tratado tan mal.

# Sabes que pasan los días,

# pasan los años

# y sigo esperando. #

(JADEA)

# Yo no debería haberte dejado marchar. #

(JADEA)

(JADEA)

Con nuestra canción, no.

(JADEA)

Con nuestra canción, no.

¡Ah!

¡Ah!

(GRITA) ¡Ah!

¡Ah! ¡Perdón, cariño, lo siento!

Lo siento mucho, no te he visto.

Perdona. ¿Cómo que perdona?

¡Me has reventado la nariz! Me has asustado.

Ya te he dicho que lo siento.

Vengo a hacer las paces porque no me contestas

y me llevo una hostia.

¿Y esa nariz? ¿Cómo?

¿Has estado bebiendo?

Sonia, acabas de darme un golpe.

No, eso ya lo traías. ¿No decías que no me habías visto?

Te he visto un poquillo de refilón justo antes de darte.

O sea que me has dado un puñetazo aposta.

Y otro no te vendría mal,

que ahora voy a ser yo la que no contesta.

No hago bien las cosas, pero no es para ponerse así.

No, bien no las has hecho, como siempre.

Muchas gracias.

¿Qué tal te va con el equipo?

Muy bien.

Muy bien, ya hemos ganado un partido.

Qué guay. ¿Y cuándo jugáis el siguiente?

No vamos a jugar más. ¿Y eso?

Yo no puedo hacerme cargo

de un grupo de tíos de 30 años que se comportan como niños de 6.

Te da miedo ocuparte de ellos. ¿Qué miedo? No digas tonterías.

Mi condena es a entrenarlos, no a sacarlos a pasear,

que un día tenemos un disgusto.

Eres su entrenador, debes protegerlos y defenderlos.

Soy su entrenador, no su padre. Tú no quieres ser el papá de nadie.

Tú no tuviste y los demás tampoco. ¿Cómo?

Me voy, no sé muy bien qué he venido a hacer.

Sí que vais a jugar, Marco.

Pues ya me dirás cómo porque no pienso subirme con ellos

ni a un autobús ni a un tren. ¡Alquiláis una furgoneta!

El club no tiene dinero.

Yo sé quién tiene una y me la deja. No tengo carné.

¿Alguna excusa más? ¡No es ninguna excusa!

Conduce tú, que eres tan guay y te importa tanto mi equipo.

¡Mierda!

(Portazo)

Arrancas.

(Motor)

Ya está bien.

Es un motor divino, como la gloria.

Y embragas, con el pie bien pisado hasta abajo

y ahora vas buscando la marcha, muy suavecito, muy poquinino,

muy poquinino y ahí ya ha entrado.

Cuidado, que no rasque, que no rasque.

Y cuando el piñón, ya sueltas...

(Chirrido)

¡Vamos a ver, hombre!

¡Estaos ahí tranquilos, hombre, por favor!

¿Te lo explico otra vez? (AMBOS) No.

¿Seguro que te ha quedado claro? -Sí.

Antonio, confía.

# Me gustan las caravanas.

# Me gusta viajar. #

Qué suerte, cómo se lo van a pasar esos gamberros ahí dentro.

# ¡Me gusta viajar!

# ¡Me gustan las caravanas!

# ¡Qué bonitas son las caravanas!

# ¡Me gusta viajar!

# ¡Me gusta viajar! #

¿Has probado a pisar el embrague?

Collantes, que las mujeres nos tenemos que apoyar.

A mí no me tutees.

¿Y tú por qué no conduces? Que esta no tiene ni puta idea.

Eh... Porque no tengo carné.

¿Por qué no te lo sacas?

Tengo, pero me lo ha quitado una señora.

Qué "hijaputa".

¿Quieres que se lo diga Paquito a su tía, que es jueza?

Para que la meta en la cárcel a esa señora.

Sí, vale. No, no, no.

Déjalo, no le digas nada.

(Aplausos y vítores)

Fabián, he traído la merienda.

Así no me mareo.

(Música pop)

Mi gorrita.

# Esta vez solo quiero ganar. # ¡Muy bien!

¡Pásamela!

# Ganarle tiempo al tiempo.

(Vítores)

# Voy a salir a caminar.

# Me pongo en movimiento. #

¡Vamos, Sergio!

-¡A Marín, a Marín!

# Nos gustan las calles, nos gusta la ciudad. #

¿Ha entrado?

Bastante.

# Nos gusta el rocanrol.

# Nos gusta todo lo que venga

# porque este es el momento. #

¡Saca a mi chico o te monto el chocho!

# Este es el momento. #

(Ambiente estadio)

(Aplausos)

¡Dale, Sergio!

Vamos a hacerlo...

# Mira qué luz tan especial.

# Lejana y de colores.

# Dentro de poco amanecerá.

# Seremos campeones. #

¿Y tú qué? Mira para delante, anda.

# Nos gusta el silencio,

# nos gusta olvidar,

# nos gusta que te acerques.

# Nos gusta tu canción. # ¡Tiempo!

¡Muy bien, chavales, muy bien!

Estos tíos son muy buenos en ataque

así que vamos a seguir defendiendo fuerte, sin miedo al contacto...

Para nada. Hay que atacar. Lo están haciendo genial.

Genial.

El entrenador soy yo.

No tiene ni idea. Hay que atacar.

Robar el balón y atacar. Atacar.

¿A que os vais a la caravana? ¡Vale, vale, vale, vale!

¡Este!

¡Bien! ¡Eso es!

¡Sí!

¡Vamos!

-¡Bien!

(Vítores)

¡Vamos, entramos hasta el fondo! ¡Tira, tira!

¿Qué pasa?

"Elige una carta, la primera que se te ocurra".

El caballo de oros. El caballo de oros.

¿Eh?

¿Qué os ha parecido?

¡Qué bueno!

(Vítores)

Muy bien, muy bien.

Juanma, como sigas así, te vas a quedar como una pasa.

# Me gustan las duchas.

# Qué ricas son las duchas. #

# Este es el momento. #

(Vítores)

(RÍE)

Te tenía que ver aquí Carrascosa, en la caravana.

"Voy a explicaros la mecánica de tiro".

Eso es, el brazo en ángulo recto. La muñeca también.

Apoyamos la pelota en las yemas de los dedos.

¿Tú me quieres?

¿Que si yo te quiero? Sí.

Te quiero un huevo, Manuel.

# Este es el momento.

- # Este es el momento.

- # No hay otro momento.

- # Este es el momento.

- # Ahora es el momento.

- # Este es el momento.

- # Ya llegó el momento.

- # Este es el momento.

- # Este es el momento.

- # Este es el momento #.

A ver, chicos, venid aquí.

Esos tíos son muy malos.

Así que vamos a salir como sabemos y los vamos a machacar.

¿Estamos de acuerdo?

Yo no estoy de acuerdo. -No.

¿En qué no estamos de acuerdo? -En machacarles.

Si vamos a salir a ganar, no a humillar.

No.

¡Eso es!

¡Vamos, vamos!

(Ambiente cancha)

(Aplausos)

-¡Venga!

(Pitido)

¡Uh!

Con esta victoria, os colocáis terceros en la clasificación.

¿Qué supone para vosotros estar jugando el Campeonato Nacional?

Muy bien.

# Este es el momento.

- # Este es el momento.

# Este es el momento. #

¿Todavía estás con eso? Ponte a fregar, que pareces tonto.

# Este es el momento.

- # Este es el momento.

- # Este es el momento.

- # Este es el momento.

- # No hay otro momento. # ¡Eso es! ¡Muy bien!

(Vítores)

Si ganamos el partido, estamos en la final, ¿qué te parece?

Que nunca lo hubiera creído.

Nos defendemos fuerte, ¿eh?

¡Fuertes en defensa, chicos!

¡Vamos, Fabián!

¡Eso es!

¡Va, va, va, va, va!

¡Venga, vamos, vamos, dando el pase!

¡Venga, ahí, a Juanma!

¡Muy bien, muy bien!

(Aplausos)

¡Tira desde ahí, Fabián!

¡Tira, tira, tira!

¡Eso es, muy bien! ¡Menudo partidazo, chicos!

¡Muy bien, muy bien!

¡Esos brazos, arriba! ¡Venga!

¡Román!

Hola, entrenador.

Hola, Román. ¿Cómo estás? Hace tiempo que no sé nada de ti.

Me gusta. Lo está haciendo bien.

Es que es muy bueno.

Montes es muy bueno.

Está aprendiendo.

(TARTAMUDEA) O sea, la discapacidad la va a tener siempre,

pero nosotros le estamos enseñando a manejarla.

# Este es el momento.

- # Este es el momento. # ¡Bajamos a defender!

# No hay otro momento.

- # Este es el momento. #

(Vítores)

- # Ahora es el momento.

- # Este es el momento.

- # Ya llegó el momento. # (AMBAS) ¡Muy bien!

¡Somos la leche!

¡Toma!

# Este es el momento. # (TODOS) ¡Somos la caña!

¡Somos demasiado!

# Este es el momento.

# (EQUIPO) ¡Oe, oe!

# ¡Oe, oe, oe, oe, oe!

# ¡Oe! #

¡Román!

Vamos a jugarnos el título en el último partido.

Digo vamos porque me gustaría que jugases ese partido.

¿No quieres hacer el ridículo? No.

El ridículo ya lo hice la última vez que hablé contigo y lo siento.

¿Sabes qué? Yo te veo bajito, pero no para el baloncesto.

¿Y eso qué significa? ¿Que sí, que no?

Están como cabras.

Lo que están es felices.

Se sienten un equipo de verdad.

Y lo son.

Y gran parte del mérito es tuyo, Sonia.

Ya te digo.

¿Y tú y yo?

¿Tú y yo, qué?

Que podíamos volver a ser un equipo, tú y yo.

¿Tú y yo?

Sí.

¿Quieres?

Claro que sí, Marco.

Pero lo que a mí me gustaría es que fuéramos uno más.

Ya.

Quiero ser madre y no quiero esperar más.

Es que...

¿Me vas a poner excusas siempre?

Es que no es fácil.

Hay que pensarlo bien, Sonia.

Y tú sabes que después de los 40

y siendo tú además madre primeriza pues...

se multiplican las posibilidades. ¿De qué?

Pues...

De tener un hijo con síndrome de Down.

Con síndrome de Down o autismo o como cualquiera de estos chicos.

Sonia.

Sonia. Entrenador.

¿Qué pasa, Marín?

Bueno, a mí tampoco me gustaría tener un hijo como nosotros.

No, perdona, no quería decir eso.

Si puedo elegir, prefiero que estén bien, no soy tonto.

Lo que sí me gustaría es tener un padre como tú

y muchísimas gracias por todo.

No puede ser, Marco.

Pero si es la final.

¿Cómo no vamos a jugar la final?

Los finalistas son Los Enanos.

¿Y?

No nos vamos a reír de ellos.

Los Enanos son de Tenerife y se juega en su casa, en Canarias.

Pero eso es maravilloso, Julio.

¿No te das cuenta? Va a ser inolvidable para los chicos.

El club tiene que pagar los viajes.

El avión, los hoteles...

Está completamente fuera de nuestras posibilidades.

Vamos segundos y podemos ganar. Digo yo que alguna solución habrá.

¿Te das cuenta de que la mayoría no ha visto nunca el mar?

No te preocupes por los chicos.

Ya se lo he comentado y lo entienden.

(Música triste)

Venga, bonito.

Pero qué contento estás, Jesús.

No, estoy triste.

¿Cómo que estás triste? Pero si estás sonriendo.

Es que es por dentro.

Primera.

Abre.

Arriba.

Primera y cae.

Y primera.

Abre.

(Graznidos)

(Puerta abriéndose)

Hijo, me voy. No hagas tonterías y cuida bien de la casa, ¿eh?

Pero ¿y a dónde vas?

De ejercicios espirituales.

¿Y cuándo vuelves?

Pues no sé, en unos días, ya te avisaré.

Mamá.

¿Sí?

Diviértete mucho.

(Timbre)

Eh, Antonio, ¿qué tal?

"Regularcino", ando todavía con el disgusto.

Ya, claro. Oye, ¿está la jefa por ahí?

La jefa, por ahí detrás está. Por ahí.

¿Te puedo coger esto un segundo?

Cogedme lo que queráis ya, ¡quedaos con "to"!

¿Qué necesitas ahora, Marco?

Una actriz.

Ahora mismo.

¡Bombón!

Mira a ver si está tu jefe,

que tenemos que preguntarle unas cosillas.

Aquí se cumplen los horarios a rajatabla.

Ah, ¿sí? Sí.

¿Sabe lo que hay aquí? No.

Vídeos, grabaciones y testimonios de trabajadores

que demuestran sus abusos

hacia la persona de Benito Recuenco Valdegómez.

Persona con una discapacidad intelectual

por la que obtiene

una bonificación fiscal nada despreciable.

Vamos a ver... No, no vamos a ver nada.

Le vamos a cerrar el chiringuito,

le vamos a poner una multa de 60 000 euros

y se chupará seis años en Alcalá-Meco.

Bueno, ¿y no hay alguna manera de...?

¿Perdón?

¿No nos estará usted proponiendo alguna cosa, verdad?

No, no. ¡Ah!

Pero seguro que hablando encontramos alguna solución, ¿no?

# Me gusta volar.

(TODOS) # Me gustan los aviones. Qué bonito es volar.

# Me gustan los aviones.

# Me gusta volar.

# Qué bonito es volar. # (TODOS) Me gustan los aviones. #

¡Vamos, chavales! # Qué bonito es volar. #

Nos ha pagado el viaje el jefe de este.

Es el nuevo patrocinador del equipo. -Qué buena gente hay en el mundo.

Dios bendiga a este señor. -Sí

y me ha dado 15 días de vacaciones.

-Demos gracias al Señor. -Desde luego.

A ese señor hay que darle las gracias, que se ha estirado.

Se ve el mar.

Todo el mar.

¿Por qué?

No sé..., pero es mucho más grande de lo que me imaginaba.

Me alegro de que hayas venido.

Es que desde que se ha hecho cargo del equipo tu mujer,

apetece todo volver a jugar.

Ya me ha dicho que quiere tener un hijo.

(Risas infantiles)

Pero ¿tú qué haces en el avión?

Con mis ojos.

Enfermera, dígale por favor al piloto que gire un poco a la izquierda,

no vaya a ser que nos demos

con el Ryanair Tenerife-Liverpool de las 5:45,

que va con retraso.

Pero ¿está usted bien? -No, si está bien.

Lo que pasa es que es alérgico a los accidentes aéreos.

Le hacen reacción.

(Silbido)

(Música tradicional canaria)

Muy bien, ya solo necesitaría una tarjea de crédito como garantía.

Así que nos quedamos en el hotel, ¿no? No me jodas.

Que me he traído los esquís. -¿Tenéis ping-pong?

Tenemos un gimnasio totalmente equipado.

¿Y cuerda? -Hay de todo.

-Guay. Estas son las llaves.

Tenemos habitaciones dobles, hay que compartir habitación.

Yo con Sonia. No, tú nada.

Lo siento.

-Lo dice en el buen sentido, está buenísima.

Lo siento. Tú con Jesús.

Yo con este no duermo en la misma cama.

Hay dos camas, Sergio.

Ah, pues me pido la litera de arriba,

que a veces me meo y prefiero la de arriba.

Yo comparto con Collantes. ¡Bien!

¡Mierda!

Hala, venga, seguidme. Vamos, chicos.

Voy un momento a ver el mar. Vale.

Luego nos vemos.

Hale, vais subiendo en dos grupos.

¿Adónde vais, adónde vais? ¡Que no cabéis todos!

Subid en dos grupos, por favor.

No sé si van a caber dos grupos, uno casi no cabe.

Primero un grupo y luego el otro.

Usted primero, entrenador.

No. No, no. Yo voy a subir por las escaleras. Sonia, ocúpate.

Si es en la planta 7.

Bueno, así hago ejercicio.

Ponte el chándal. (PAQUITO) No pone nada de chándal.

No pone. Mirad, chicos.

Yo es que le tengo pavor a los ascensores. Lo reconozco.

De pequeño me quedé encerrado en uno y es que no puedo ni acercarme.

A mí me pasaba con el agua y mira.

Venga, arriba.

¡Entrenador, una culebra!

¡Una culebra, entrenador! ¿Una culebra?

¡Una culebra! ¡Ven!

¡Venga! Voy.

¡Una culebrita! ¿Qué haces?

¡Eh, eh, eh! ¡Marco!

¡No, no, eh!

¡No! Dejadle salir. ¡Sonia!

¡Sonia! ¡Que le da algo! ¡Marco!

¡Dejadle salir!

Yo no he subido porque tengo claustrofobia...,

¡Marco! ...no te pienses que soy un cobarde.

¿No veis que no puede con todos?

¿No ves que sí? Si esto está preparado para grupos.

Pero si es sólo para cuatro personas. ¡Ah!

¡Mierda!

¿Veis lo que pasa? Que alguien le dé a la campana.

¿Dónde hay una campana? ¡Ahí, donde los botones!

¡No llego! ¡Que le dé alguien que llegue!

(Alarma)

Voy a pedir ayuda.

Voy a llamar al novio. Para despedirme.

¿Y si saltamos para que se ponga en marcha?

-Me has leído el pensamiento, macho. Así se arregló el de mi casa.

-¡Escuchadme una cosa! Tiene que ser todos a la vez.

¡Venga!

(TODOS) ¡Eh, eh, eh, eh, eh!

¡Eh, eh, eh, eh, eh! (GRITANDO) ¡Parad!

(Estruendo)

Qué raro.

¡Ah!

(Estruendo)

¡Por favor, por favor!

¡Por favor!

¿Estás bien? ¿Qué? Dime.

(Risas)

¿Qué tal ha ido todo, entrenador? No, no.

No, no, qué va, fenomenal, mamá.

Al llegar tuvimos un susto, pero no ha sido nada.

No, no, nada, nada, en serio.

Oye, que..., que me hace mucha ilusión que me llames.

¿Los chicos?

Bueno, los chicos se han ido a descansar temprano

porque mañana hay que estar a tope.

(Chillidos)

Espera un segundo.

(Chillidos)

(Música electrónica)

¡Uh!

¿Qué pasa, entrenador? ¡Venga! ¡Vamos!

¡Más fuerte!

¡Ah!

¡Ah!

¿Mamá?

(Gritos)

Eh... Sí, sí, estoy aquí, lo que pasa es que...

Bueno, ¿qué tal tus ejercicios espirituales?

Pues mira, están siendo muy provechosos, hijo.

Porque me paso el día,

excepto ese ratito que he dedicado para llamarte,

rezando y pidiendo por vosotros dos.

Pero ¿qué estás, en un convento o...?

Sí, bueno. Un sitio de esos muy retirado.

-Buenas noches, señor Marco.

Manuel.

¿Eh? ¿Qué?

¿Te puedo preguntar una cosa? Sí.

¿Por qué haces esto?

Porque el tiempo pasa más rápido.

¿Haciendo esto el tiempo pasa más rápido?

Sí, pero hay que esperar unos años.

Es campeón olímpico.

¿Cómo que campeón olímpico?

Ganó una medalla de oro en Sídney 2000.

¿En los Juegos Olímpicos?

Bueno, sí, en los nuestros, en los Juegos Paralímpicos.

Román era el capitán del equipo español.

¿En serio?

Sí, pero le quitaron la medalla.

Estuvo a punto de suicidarse.

¿Por qué?

Porque le afectó mucho. Que por qué le quitaron la medalla.

Pues porque los únicos que tenían discapacidad eran él y otro.

El resto no tenía discapacidad ninguna.

Había un ingeniero, un arquitecto, un periodista...

Que tampoco significa mucho

porque he visto a periodistas y juegan fatal.

¿Cómo hicieron eso? Es un fraude.

La Federación los llevó para eso,

para ganar y tratar de sacar más subvenciones.

Una vergüenza.

¿Y no se dio cuenta nadie?

Bueno, sí, después salió en la prensa

y les hicieron devolver las medallas a todos.

Incluso a Román.

Por eso no se fía de los entrenadores.

(Ambiente estadio)

(PÚBLICO) ¡Enanos! ¡Enanos!

¡Enanos! ¡Enanos!

¡Enanos!

No son tan enanos.

Son más bien... grandotes.

¡Bah!

Entrenador, no es un amistoso, ¿no?

¿Amistoso? No. Esta es la final del Campeonato Nacional, Marín

y la vamos a ganar porque somos unos campeones.

Pero tú, de todos modos, ponte el protector, anda.

(Pitido)

(Vítores)

¿Salgo ya, entrenador?

No, saldrás en lugar de Sergio.

¿Voy calentando?

No, no.

¡Eh!

¡Vamos, corre, Benito!

¡Vamos! ¡Vamos!

¡Román!

¡Sí!

¡Vamos, chicos, atrás, atrás!

¡Rápido!

¡Tapona!

(Pitido)

(Aplausos)

¡Vamos, Sergio!

¡Ay! ¡Oye!

(PITA)

¡Eh, eh, eh!

-Perdona, se me ha ido la olla.

Vas a salir tú. ¿Sin calentar?

Sin calentar. Venga, vamos.

¡Venga, Manuel!

¡Muy bien, venga, Manuel!

¡Pásamela, pásamela!

¡Venga, Juanma! ¡Tira!

¡Juanma!

¡Ah!

Hay que seleccionar mejor el tiro, ¿eh?

¡Defendemos en zona!

¡En zona!

¡Defendemos! ¡Vamos!

¡No!

¡No pasa nada, equipo!

¡Vamos, equipo!

¡No pasa nada, chicos!

¡Vamos, hay que defender, chicos!

(Pitido)

¡Venga, vamos!

¡Vamos!

(PÚBLICO) ¡Enanos!

¡Enanos!

¡Enanos!

¡Enanos!

-¡Lanza!

¡Lanza! ¡Lanza!

(Pitido)

(Vítores)

¡Atacamos, chicos!

¡Venga, chicos! ¡Muy bien, Manuel!

¡Muy bien! ¡Defendemos, chicos!

¡Defendemos! ¡Muy bien, Manuel!

¡Vamos!

-¡Vamos, vamos!

-¡Uh!

¡Muy bien! ¡Venga, vamos!

¡Vamos!

¡Venga, chicos, vamos, vamos!

¡Bien!

¡Tenemos el rebote!

¡Vamos, Román!

(Pitido)

¡Vamos, nos colocamos en defensa!

¡Ese rebote, vamos, vamos!

¡Ábrete, Román, ábrete!

¡Vamos, vamos, vamos!

¡Muy bien! ¡Venga, Manuel!

¡Bien!

¡Eso es!

¡Muy bien!

¡Sí!

(Pitido)

(Aplausos)

¡Manu, ábrete!

¡Collantes, juego para Román!

¡Venga, a Román, a Román!

¡Román!

¡Para Román!

-¡Román!

¡Vamos!

¡Vamos, vamos, vamos, chicos!

¡Bien!

¡Muy bien, venga!

(Pitido)

¡Vamos!

¡Muy bien, Sergio!

¡Bravo!

Pero ¡qué canasta, Dios mío!

(SIN AUDIO)

(Vítores)

(Aplausos)

(Pitido)

(Pitido)

-¡Oh! -¡Vamos!

¡Vamos, vamos, vamos, vamos, vamos!

(Latidos de corazón)

¡Jugamos en equipo!

¡Eso es!

(Vítores)

¡Muy bien! ¡Muy bien!

¿Cuánto queda?

Un minuto, Manuel.

¡Chicos, robamos y atacamos!

¡Marín, bloqueo!

¡Que no pase, Marín, que no pase!

(TODOS) ¡Eh!

(PITA)

¡Árbitro!

Entrenador, se me ha torcido el dedo 90 grados.

No exageres, Marín.

¡Ah!

Vete a la enfermería, así no puedes jugar.

Es que quiero jugar.

Queda un minuto y perdemos de uno, el equipo me necesita.

Así no, no puedes jugar.

No puedes. Vete a la enfermería.

(Crujido)

Mucho mejor. De todas maneras, creo que iré a enfermería,

no vaya a ser que pierda la mano

y se me complique luego por todo el brazo.

Vete.

(Pitido)

¡Sí!

(Aplausos)

(Pitido)

(TODOS) ¡Eh!

¡Vamos! -¡Vamos!

¡Sí!

¡Vamos, vamos!

¡Vamos! ¡Vamos!

¡Aguantamos la posesión! ¡Jugamos en triple, vamos!

¡Vamos! ¡Vamos!

¡Chicos!

¡Nos defendemos!

¡Es nuestro!

(Vítores)

¡Atacamos!

¡Vamos!

¡10 segundos!

¡Tira, Benito, que empatamos!

¡Tira, Benito!

¡Tira!

¡Tira!

¡Hacia aquí!

¡Hacia aquí!

(Pitido)

¡Eh!

¡Yuju!

-Enhorabuena.

Muy bien, macho.

¡Ole!

¡Ole!

¡Eh, eh, eh!

(Risas)

(TODOS) ¡Eh, eh, eh, eh, eh!

-¡Uh!

¡Segundos!

¡Hemos quedado segundos!

¡Uh!

(PÚBLICO) ¡Amigos! ¡Amigos!

¡Amigos! ¡Amigos!

¡Amigos! ¡Amigos!

¡Amigos!

¡Amigos! ¡Amigos!

¡Amigos! ¡Amigos! (COLLANTES) ¡Yuju!

(PÚBLICO) ¡Amigos! ¡Amigos!

¡Amigos!

-¡Somos unos cracks, entrenador! Pero si hemos perdido, chicos.

Qué va, hemos quedado subcampeones.

Pues eso. Subcampeón es mejor que campeones.

Ah, ¿sí? ¿Tú crees?

-Hombre, pues claro.

¿Qué es mejor, un marino o un submarino?

-¡Te quiero mucho, entrenador!

(PÚBLICO) ¡Amigos! ¡Amigos!

¡Un abrazo, entrenador!

(RÍE)

(TODOS) # ¡Oe, oe, oe!

# ¡Subcampeones, subcampeones!

# ¡Oe, oe, oe!

# ¡Subcampeones, subcampeones!

# ¡Oe, oe, oe! #

Mamá.

(TODOS) # ¡Subcampeones!

# ¡Oe, oe, oe! #

¡Qué partidazo, hijo!

Gracias, pero siento que no hayamos ganado.

¿Ah? ¿Que habéis perdido? Bueno, eso a una madre le da igual.

Lo importante, hijo, es que tú estés bien.

Yo estoy bien, mamá.

Yo estoy muy bien.

Hacía mucho tiempo que no me sentía tan bien.

Lo has hecho muy bien...

y lo mejor es que lo has hecho por tu equipo.

Mi equipo eres tú, Sonia.

Me encantaría que lo hiciésemos crecer,

que trajésemos otro jugador al equipo.

O jugadora.

Con tus ojos.

No, con los de Román, no te jode.

¡Sergio!

¿Estás tonto, Sergio?

(Graznidos)

¡Eh!

¡Vente a bañar!

Ahora voy.

Muy bien esa Muralla China, Benito.

Bien.

¿Qué tal, Román?

Estoy bien.

Me alegro.

¡Ah!

Has jugado como un campeón.

Usted tampoco lo ha hecho tan mal.

Muchas gracias, hombre.

Ha confiado en nosotros.

Sois unos campeones, como para no confiar.

Bueno, subcampeones.

No, tú ya no.

Tú ya eres un campeón.

Y eso no te lo va a quitar nunca nadie. ¿Me oyes? Nunca.

Bueno, el próximo campeonato tendremos que ganarlo.

Lo ganaremos.

Me gusta.

¿El qué?

Que digas "lo ganaremos" en vez de decir "lo ganaréis".

Ya.

¿Nunca nos vas a abandonar?

Tú no me necesitas, Román. Tú sabes de baloncesto más que yo.

Tengo ventaja. Jugué muchos años en el Getafe.

¿En el Getafe?

No sabía que el Getafe tenía equipo de personas de discapacidad.

No, en el primer equipo. Paco Carrascosa era mi entrenador.

Íbamos a subir a la división de honor cuando tuve el accidente.

¿Tuviste un accidente?

De moto. Me llevó por delante un tío que conducía borracho.

A él... A él no le pasó nada,

pero yo me golpeé en la cabeza y estuve en coma.

Cuando desperté y vieron que tenía afectada la cabeza, me dejó mi novia.

Tuve que abandonar la universidad también, quería ser arquitecto.

Lo siento mucho, Román.

No, si estoy contento.

Estoy contento porque estamos juntos y estando juntos vamos a ganar.

Mi padre se marchó de casa cuando tenía nueve años.

Ya me lo dijo Sonia.

Nosotros nunca te vamos a abandonar, entrenador, nunca.

(Graznidos)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

¿Quién llama tan temprano?

¿Eh?

Es muy pronto.

(Móvil)

Cógelo.

Seguro que es Julio, ya verás.

A lo mejor es importante.

Qué va a ser importante.

(Móvil)

¿Hola?

(CARRASPEA)

¡Paco!

¿Y cómo lo sabías?

Sí, sí, sí. Subcampeones, sí.

¿Cómo?

¿Qué pasa, Marco?

"Los dos sabíamos que este momento"

iba a llegar.

Bueno, si no hubiera surgido esto...

Hace un mes que firmaste el último parte.

Nos has dado mucho más de lo que te correspondía

y no sabes lo agradecido que te está el club.

¿Entonces? Al Estudiantes, ¿no? Vuelves a casa.

No, no, a la Selección Española.

¡Coño! Entrenador de la Selección Española.

No, no.

Han fichado a Carrascosa, mi antiguo jefe

y me ha pedido que sea su segundo.

Pero sí es un sueño para mí.

Quieren que me incorpore enseguida, Julio.

No sabes cuánto me alegro por ti.

Y sabes que aquí dejas una pandilla de buenos amigos para siempre.

Te los has ganado.

Sé que no va a ser fácil despedirte de ellos,

pero verás como lo entienden.

Bueno, preferiría que lo hicieras tú.

Bueno, pero tendrás que decirles adiós

y ellos querrán decírtelo a ti.

Pues diles que me es imposible,

que volveré a verles en cuanto tenga tiempo.

¿Te vas sin despedirte, entrenador?

(COLLANTES) No dice nada. -Callado. No dice nada.

A ver, yo tengo que seguir mi camino.

Tengo una gran oportunidad y me tengo que ganar el pan.

-Claro que sí, entrenador, solo queríamos darte las gracias.

-Has sido muy, muy buena persona.

-Y nos has enseñado mucho.

Yo también he aprendido.

Sí. -Y nos has leído el pensamiento.

Y se te ha quitado el miedo a los ascensores.

Y además, de golpe. -De golpe.

-Y mi novia está orgullosa de mí porque nos ha visto por Internet.

Y eso que es puta.

-Es puta, pero está orgullosa.

-Nos has convertido... en equipo.

Y nos has tratado como un padre, como un padre bueno.

Vosotros sí que me habéis tratado bien.

El mérito es vuestro, chicos.

-Bueno, no hemos tenido mucho tiempo para encarrilarte del todo,

pero estamos contentos.

Estás llorando, entrenador. -Está llorando.

No, hombre, qué voy a estar llorando.

-Será alérgico. A mí me pasa a veces.

-No es por eso, es que Manuel le está apretando tan fuerte

que se le saltan las lágrimas. -Casi te lo cargas.

No.

-Es que nos has tratado como a personas.

Es que es lo que sois. A mí no me tutees.

(Risas)

(TODOS) ¡Eh!

(TODOS) ¡Somos la leche, somos el cacao!

¡Somos la caña, somos demasiado!

¡Naranjas, limones, Amigos campeones!

(Trinos)

La película de la semana - Campeones - ver ahora

Rec 4

Ángela Vida, la joven reportera que entró en el edificio con los bomberos, logra salir convirtiéndose en la única superviviente, pero lo que el ejército no sabe es que dentro lleva una extraña infección. Ángela será llevada a un centro de máxima seguridad a varias millas de la costa, completamente aislado y rodeado de agua por todas partes. Un viejo petrolero que ha sido acondicionado para la cuarentena.

Dirigida por Jaume Balagueró, esta película obtuvo en 2014 dos Premios Gaudí: Mejores efectos visuales y maquillaje y peluquería y 9 nominaciones.

Somos Cine - Rec 4 Apocalipsis - Ver ahora

Relatos salvajes

Uno de los mayores éxitos de nuestro portal, esta cinta argentina con Ricardo Darín es una antología de cuentos visuales inolvidables. El éxito, el vértigo, la competencia y la desigualdad del mundo en que vivimos, producen que muchas personas se estresen o depriman. Algunas explotan. Esta es una película sobre ellos. Vulnerables ante una realidad que súbitamente se altera y se torna impredecible.

No recomendado para menores de 16 años Somos Cine - Relatos salvajes - Ver ahora
Transcripción completa

(Bullicio aeropuerto)

Hola. ¿Llego? Hola. Documento, por favor.

Sí.

Te hago una consulta, el pasaje me lo pagó una empresa en realidad.

¿Sabés si puedo anotar las millas a mi nombre?

No, no tiene millas esta tarifa.

Ah, bueno. No pregunté nada entonces.

Están embarcando por la puerta tres.

Gracias.

(Motores de avión)

Te ayudo. Bueno.

¿Trabajo o placer?

Las dos cosas, espero.

¿Qué hacés?

Soy modelo.

Perdón, debí haberlo imaginado.

Gracias.

¿Desfile o publicidad?

Desfile, desfile.

¿Usted? ¿Qué hace?

Me mataste. ¿Por qué?

Ese "usted" me hundió

hasta el quinto círculo del infierno.

Tengo que hacerme un entretejido urgente.

(RÍE)

Soy crítico musical. Suena terrible, ya lo sé.

No... ¿Rock?

Ahora la querés arreglar. (RÍE)

Clásica.

Ya.

Mi primer novio era músico clásico.

En realidad, estudiaba música clásica.

¿Cómo se llama? No, no es conocido.

Nada, presentó unos trabajos

cuando estábamos juntos en aquella época,

pero que yo sepa nunca publicó.

O editó. No, ¿cómo se dice bien?

Vos elegí el término que quieras

y yo lo instalo en la comunidad artística.

Pasternak. Gabriel Pasternak.

Pasternak...

De haberlo sabido te decía que era sepulturero y no crítico.

Presentó su tesis en el concurso del conservatorio

cuando yo era presidente del jurado. Lo defenestré.

Sí, yo estaba con él en ese momento. Fue tremendo lo que le hicieron.

Estuvo una semana en cama después de leer la reseña.

Y a veces es así, tengo que dañar la autoestima de un pobre infeliz

para proteger los oídos de toda una población.

Eventualmente puedo equivocarme, pero en este caso esto era un...

(RESOPLA)

...un engendro impresentable.

¿Lo seguís viendo? No, no.

No terminamos muy bien que digamos.

Igual le tengo cariño. No era una mala persona.

Mala no sé, pero para presentar algo así en un concurso...

algún problema tenés que tener.

¡Gabriel Pasternak, cómo olvidarlo! (RÍE)

Nos reímos durante meses.

Discúlpenme que los interrumpa,

pero estaba escuchando la conversación.

No puedo creer tanta casualidad.

Yo fui profesora de Gabriel Pasternak

en la escuela número siete de El Palomar.

No...

Tuve la difícil tarea de comunicarle que repetía el año.

Doy fe de que ese chico tenía problemas.

En 30 años de docencia nunca vi nada igual.

Alaridos pegaba, lloraba como una criatura recién nacida.

(HOMBRE) ¿Profesora Leguizamón? Sí.

Soy lgnacio Fontana, ¿se acuerda?

¡Ignacio Fontana!

Pero esto es increíble. Acá hay una conexión cósmica.

Justamente, Pasternak, ¿no era compañero tuyo?

Sí. ¿Ustedes son amigos? Uh, sí, íntimos...

(RIENDO) Pobre flaco, cómo le dábamos...

(GERENTE) Esto es más que increíble.

Yo fui gerente de Casa Tía,

donde este enfermito del que ustedes hablan trabajó un tiempo.

Como siempre tenía algún problema con los clientes,

se lo tuvo que echar.

Cuando le digo... Perdón.

¿Alguien más conoce a Gabriel Pasternak aquí?

(MUJER) -Yo... (HOMBRE) -Sí, yo lo conozco.

(HOMBRE) Sí, ¿por?

¿Por qué están en este avión?

¿Ustedes sacaron los pasajes? (TODOS) No.

Trabajo en una inmobiliaria

y me lo mandaron para que fuera a ver unos campos.

(HOMBRE) Me citaron a una reunión con el Ministro de Turismo,

lo sacaron ellos.

Yo me lo gané en un sorteo.

No se podía cambiar la fecha. O viajaba hoy o nada...

(RESPIRA NERVIOSA)

Gabriel Pasternak es el comisario de a bordo de este vuelo.

Hicimos el "training" juntos, éramos amigos.

Después me invitó a salir

y cuando le dije que no se empezó a poner...

No, no importa eso ahora.

Apenas despegamos fui a llevar cafés a la cabina.

La puerta está cerrada con llave, los pilotos no contestan.

Estoy desesperada.

(GABRIEL MEGAFONÍA) "¡Para! Para o te pego una...".

Yo lo engañé con su único amigo...

Con él.

(Pitido)

(Motores)

(Gritos)

¡Gabriel! Gabriel, ¿estás ahí?

Soy Víctor, Víctor Jensen.

¡Hablá conmigo, por favor!

-¿Usted quién es? -Fui su psiquiatra durante años.

En algún momento aumenté demasiado la sesión, se ofendió y no vino más.

¡Abrí, Gabriel, escuchame!

¡Vos no tenés la culpa de nada!

¡Vos sos la víctima de esta situación!

Te lo digo lisa y llanamente.

¡Los que te arruinaron la vida fueron tus padres!

(Gritos)

¡Desde que naciste te exigen demasiado!

¡Depositaron en vos todas sus frustraciones!

¡Ellos son los responsables de tu sufrimiento!

¡Nosotros acá, Gabriel, no tenemos nada que ver!

(Gritos)

(Avión lejano)

(Avión acercándose)

(Música)

(Continúa la música)

(Truenos)

(Alarma coche activada)

Buenas noches. ¿Uno solo?

Veo que sos buena para las matemáticas.

Uno, sí.

Donde quiera.

De plato del día tenemos lentejas con arroz.

Hum, ¡qué rico!

(Cadena retrete)

(SUSPIRA)

¿Pidió?

¡Eh!

Ese tipo es de mi pueblo.

Usurero, un mafioso.

Nos remató la casa,

y por su culpa mi papá se terminó suicidando.

Dos semanas después del entierro,

se trató de levantar a mi mamá.

La acosó tanto que nos tuvimos que venir para acá.

¿Sabés cuántas veces soñé con tenerlo así?

Delante de mí.

Yo algo le voy a decir.

¿A decir?

¿Por culpa de ese tipo se suicidó tu papá,

y lo único que se te ocurre es insultarlo?

¿Por qué no le ponemos veneno para ratas en la comida?

En el depósito hay.

Una buena dosis y en cinco minutos le revienta el corazón.

(Truenos)

¿Mucho trabajo?

No, con esta lluvia...

No, porque hace un rato que te estoy llamando.

Tenés que mirar más al salón, bebé.

Perdón. ¿Ya sabe lo que va a pedir?

Traeme unas papas fritas a caballo.

Si me quedo con hambre te pido otra cosa.

¿Para tomar? Coca Light.

¿Coca Light?

Coca... Light.

Papas fritas... a caballo.

¿Querés que te lo anote?

Lo odio, lo odio.

Hacele unas papas fritas a caballo.

¿Vos estás loca? ¿Querés que vaya presa?

¿Presa?

¿Te creés que a este escuerzo

le van a hacer una autopsia los del FBI?

Papas fritas a caballo.

Van a pensar que fue el colesterol.

(CHASQUEA LA LENGUA)

Hacele las papas fritas, ¿querés?

¿Te pido una opinión?

Vos que parecés una chica despierta. Vení, acercate.

¿Qué te gusta más? ¿Esta...

...o esta? Me quedo con el rojo.

El rojo. ¡Esperá, esperá!

¿No estoy demasiado serio ahí? No, me parece bien.

Gracias.

Además, no es tan terrible la cárcel.

Tiene mala prensa, nomás.

Te dan de comer, no pagás el alquiler,

vivís sin preocupaciones...

Y si te toca un buen grupo hasta la pasás bien.

Jugás a las cartas...

¿Vos estuviste presa?

Un tiempo.

Y te aseguro que me sentía mucho más libre que acá.

Esto es una mierda.

¿Qué hiciste?

Nada de lo que me arrepienta.

Encima se va a presentar a intendente.

Ese hijo de puta. ¿Lo podés creer?

¿Pero cómo no lo voy a creer?

Si los hijos de puta gobiernan el mundo.

¡Despertate, nena!

¿Qué decís?

¿Le hacemos un favor a la comunidad?

¡Estupendo!

¿Se lo pusiste?

Hacete la mosquita muerta ahora. Decime que no te diste cuenta.

¿Qué? "¿Qué?".

Así está el país.

Todos quieren que alguien dé su merecido a estos personajes

pero nadie se atreve a mover un dedo.

Sentite orgullosa, nena.

Por una vez en tu miserable vida

estás haciendo algo que vale la pena.

No, yo no estoy haciendo nada, ¿eh? ¿Ah, no?

¿Te quedás acá discutiendo conmigo en lugar de ir a sacarle el plato?

Tranquila. Vos no te tenés que preocuparos por nada.

Si hay una investigación yo voy a decir

que eché veneno en la cocina porque estaba lleno de bichos,

que por otro lado es absolutamente cierto,

y que casualmente una piedrita cayó adentro de una olla.

¿Qué me van a decir?

Es una locura esto. (SUSPIRA)

Che, esta mierda no estará vencida, ¿no?

(RESPIRA NERVIOSA)

No dice la fecha.

¿Cómo es?

Cuando un veneno está vencido, ¿es más o menos dañino?

(Vehículo acercándose)

¿Y? ¿Todo bien? Sí.

Sentate.

(TOMA AIRE)

¿Qué tomás, Alexis?

Eh, no sé... ¿Una Fanta?

Se las voy a calentar un poquito. ¡No, dejá! ¡Dejá!

Si necesito que me las calientes, te lo pido.

¿Me traés una Fanta, por favor?

Me tiene podrido esta piba.

Tenemos que hacer algo, están comiendo los dos.

¿Ponerle más veneno?

¡Es un chico!

Pero va a crecer y de tal palo tal astilla.

¡Es mejor que terminemos con toda la estirpe ya!

Che, vos sabés que me estoy sintiendo...

¿Qué te pasa a vos?

¿Estás bien? Permiso, esto debe estar congelado.

¡No, dejá! ¡Dejá!

¿Pero quién carajo te enseñó a atender?

¿Podés dejar comer a la gente en paz?

(RESPIRA NERVIOSA)

¡Uy, pendeja! La concha de tu madre...

¡Pará, papá! ¡Pará!

¡Ahora las vas a juntar!

¡Ahora las vas a juntar! ¡Las vas a juntar!

¡Llamá a la ambulancia! ¡Juntalas! ¡Una por una!

(GRITA)

¡Toma! (GRITA)

¡Acá tenés! ¡Delincuente!

¡Te voy a sacar el hígado como a un pollo!

(LLORA)

(VOMITA)

(Radio policía)

(Sirena)

(Música)

(Continúa la música)

Dale, salame, movete.

¿Qué te pasa, hermano?

Qué pedazo de conchudo que sos, ¿eh?

¿Sabés que sos un negro resentido?

¡Forro!

Ay, madre mía de mi corazón...

Madre mía de mi corazón...

(Música)

(Música radio)

(Rueda pinchada)

No lo puedo creer.

(Puerta abriéndose)

(Puerta cerrándose)

(Teclas móvil)

¿Qué tal?

Estoy acá a la altura del kilómetro 60

de la ruta que une Salta capital...

Sí, perdón... UIA 719.

Diego Iturralde.

Muy bien. Mirá, te decía...

Pinché una goma, acá a la altura del kilómetro 60

de la ruta que une Salta capital con Cafayate, digamos...

Y quería saber cuánto tiempo tardarían en venir más o menos,

porque el coche es nuevo y la verdad que no me doy mucha maña con él.

(SE QUEJA)

¿Qué pasó?

¿Te asustaste?

Dale flaco, seguí.

¡Seguí! ¡Dale! ¡Dale!

(RESOPLA)

Oh, Dios...

En serio, ya fue, no tengo ganas de pelear.

(RÍE)

Si te ofendí, te pido disculpas.

Discúlpame si te ofendí.

Bueno...

¿Listo?

¿Ya está?

Cuidado con...

¿Qué hacés? ¡Pará!

¡Dale, hermano! No te hice nada...

¿Por qué no me gritás de nuevo lo que me gritaste antes?

¿Cómo era?

(RESOPLA)

(Claxon)

(Claxon)

(Claxon camión)

(Claxon)

(SUSPIRA) ¡Ay, Dios!

Dios santo...

¡Ya te pedí perdón! No sé qué más querés que haga.

Si me tengo que bajar me voy a bajar pero no me parece necesario.

¡Oh, la jod...! ¡Pará!

¡Puta que te parió!

(Teclas móvil)

(Golpe)

Buen día, oficial.

Estoy a la altura del kilómetro 60

de la ruta que une Salta capital con Cafayate

y hay un individuo que me está atacando.

(Golpe)

¡Está blindado! ¡No lo podrás romper!

¡Cagón!

La patente del hombre es...

No la llego a ver, ¿pero podría mandar una patrulla urgente?

(Móvil comunica)

Perfecto.

Apúrese que está fuera de sí.

(Móvil comunica)

Seguro que vienen enseguida.

¡Bueno, basta, loco, ya está!

Me destrozaste el auto. ¡Tomatelás!

(Teclas móvil)

¿Qué hacés?

La concha de su hermana puta...

La puta que lo parió.

¡Ay!

¡No! ¡La puta que lo parió!

¡La puta que te parió! ¡Hijo de puta!

¡No, la concha de tu hermana! ¡Hijo de puta!

¡Ah! Hijo de...

¡Pero por favor! ¡Por favor!

(Claxon)

(SUSPIRA)

¡Cagón!

(RESPIRA AGITADO)

(RESPIRA AGITADO)

(Música tensión)

(Motor arranca)

(Motor acelera)

¿Qué hacés?

¡Pará, hijo de puta!

(GRITA)

(Ovejas de fondo)

(Ruido metálico)

(Golpes)

(Ruido cristales)

¡Estás muerto!

¡Tengo tu patente, hijo de puta!

¿Escuchaste? ¡Tengo tu patente!

¡UIA! ¡Te voy a buscar y te voy a matar!

(RESPIRA AGITADO)

(RESPIRA AGITADO)

(Ruedas chirrían)

(Coche acelera)

(Música tensión)

(GRITA)

(GPS) "Recalculando...".

(Golpes)

(Golpes)

(Música radio)

(Claxon)

¡Ah!

(GRITA)

(Continúa la música)

(GRITA)

(TOSE)

(SE QUEJA)

(INTENTA RESPIRAR)

¿Eh?

(GRITA)

Atento, base. Acá Móvil 29.

¿Me confirma el kilómetro, por favor?

(Música)

(Explosión)

(Música radio continúa)

¡Atento base, atento base!

(Sirenas)

(Radio policía)

¿Qué hipótesis maneja, comisario?

¿Crimen pasional?

(Taladro)

¿Cómo estamos afuera?

(RADIO) "Todo listo, Simón".

(Música)

(HOMBRE) ¡Simón!

(Sirena)

Gracias.

Vamos.

(MEGAFONÍA) "Atentos, que vamos a detonar".

(MEGAFONÍA) "Cinco, cuatro, tres, dos...".

(Sirena)

(Explosiones)

(Aplausos)

(Sirena)

Buen trabajo.

Ahí, gracias.

Firmá.

(Móvil)

Sí, mi amor.

No, paso por la oficina a devolver un par de llamados y voy.

A las cinco voy a estar ahí con la torta, no te preocupés.

A las cinco estoy ahí con la torta, tranquila.

¿Cómo no voy a llegar?

Espero que le guste como quedó.

Sí, le va a encantar. Gracias.

Serían 360.

(SUSPIRA) ¿Qué, es importada?

(RÍE) Uno, dos... ¿Factura tenés?

Sí, tenemos croissants, vigilantes...

El ticket. Factura.

¡Ah! Sí, claro. Ahora se la traigo.

(Música)

(HOMBRE) ¡Manga de hijos de putas que son!

(MEGAFONÍA) "El que sigue".

¿Qué tal? Mirá, yo estacioné mi auto...

La cédula verde, por favor.

Sí.

Si podés, hablame bien. Le estoy hablando bien, señor.

Más o menos.

El servicio de acarreo son 490 pesos,

y la multa por infracción la va a recibir en su domicilio.

Sí, pero es que no me escuchás lo que yo te quiero explicar.

El cordón estaba absolutamente despintado,

o sea, no había ninguna forma de que yo me enterara

de que ahí no se podía estacionar. Hum, comprendo.

Ahora, si quiere retirar el vehículo de acá

tiene que abonar el servicio de acarreo, ¿sí?

Después puede hacer un descargo de lunes a viernes de 8 a 14

en la Dirección Nacional de Tránsito, Carlos Pellegrini 211, primer piso.

Eh... No, mirá. ¿Sabés que vamos a hacer?

Yo te voy a pedir que vayas a hablar con quien tengas que hablar.

Yo me quiero llevar mi auto de acá sin pagar un solo centavo,

que me devuelvan lo que gasté en el taxi hasta acá,

y que me pidan las correspondientes disculpas.

¿De qué te reís? Hablo en serio.

¿Dónde está la oficina donde te piden disculpas

cuando cometen un error?

Estamos todos en la misma, señor. ¡Apúrese, por favor!

Mire, el acta del oficial decía que su vehículo estaba en infracción.

Nosotros no necesitamos más que eso.

Le vuelvo a reiterar, si quiere su vehículo, debe abonar.

De lo contrario, retírese y déjeme seguir atendiendo.

¿Y si no tengo plata?

Puede cancelarlo con tarjeta de crédito, débito o venir otro día

pero se le va a cobrar el estacionamiento.

Sabés que sos un delincuente, ¿no?

Estoy haciendo mi trabajo. No.

Los que trabajan para delincuentes son otros delincuentes.

Bueno, es una manera de verlo.

Miserable servidor de este sistema corrupto.

(SUSPIRA)

Gracias, que tenga un buen día.

(Cláxones)

(Publicidad radio)

(Mensaje móvil)

(Música)

Que los cumplas feliz,

que los cumplas feliz,

que los cumplas, Camila,

que los cumplas feliz.

(SOPLA)

(Aplausos)

Feliz cumpleaños, hija hermosa.

¿Tú crees que sople otra vez?

Ni me hables, Simón, por favor. Oíme...

Hola, amor... Feliz cumpleaños.

Acá esta la torta.

Hola, chicos.

¿Qué tal, don Antonio? ¿Cómo anda? ¡Hola, querido!

¿Bien? Bien, todo bien, querido.

Hola. Hola.

¿Qué tal? ¿Cómo estás? Ya nos íbamos.

Yo soy el padre.

Esperá que los acompaño.

¿No te podías tomar un taxi e ir después?

¡No! ¡No!

¡Te perdiste el cumpleaños de tu hija, Simón!

¡Pero qué fácil que es todo para vos!

¡Estoy harto de que me roben la plata!

El cordón estaba absolutamente despintado.

¿Vos tenés idea de la indignación que a mí me produce eso?

¿Vos tenés idea de la indignación que me produce

que siempre encuentres una excusa para todo?

¿Que culpes a la sociedad por todo?

Hoy fue la grúa, ayer había sido el tránsito,

mañana va a ser la manifestación,

la verdad es que vos perfectamente podrías haber salido con tiempo,

me podrías haber ayudado a organizar las cosas,

y hubieses estado para recibir a los amiguitos de tu hija.

Pero no, todo es prioritario menos tu familia.

No.

Y yo como una pelotuda pienso que vas a cambiar.

¿Y sabés qué? La sociedad no va a cambiar.

Vos no vas a cambiar.

Y yo estoy cansada.

¿Qué significa eso?

El ingeniero sos vos, calculalo.

El gobierno habilita una empresa privada

para que levante guita en pala, obviamente a cambio de una comisión

para los funcionarios que nosotros mismos elegimos.

Indignante, pero es así.

Tenés dos caminos:

O pagás y trabajás un poco, o te revienta el corazón del estrés.

(Pitido turno)

¿Y sabés, qué, flaco? Yo tengo muchas razones para vivir.

Quiero navegar, viajar por el mundo con mis nietos...

No te calentés.

"Take it easy". Hum.

(Pitido turno)

¿Qué tal? Buen día. Buen día.

Mirá, me hicieron esta multa.

Yo ya pagué el acarreo, pero hay un error,

porque el cordón estaba despintado.

¿Me permite? Sí.

Son 560 pesos.

Mirá...

Yo estoy un poco nervioso, te pido que por favor me escuches.

Sí.

El cordón estaba sin pintar.

Creo que deberías mandar a alguien donde me levantaron el auto,

para verificar que tengo razón.

Después, en nombre del gobierno, pedirme disculpas,

porque tengo razón, devolverme la plata del acarreo,

e indemnizarme por todo este tiempo que me están haciendo perder.

El acta de infracción dice que el auto estaba mal estacionado,

y eso se considera prueba suficiente.

La multa son 560 pesos que usted tiene que abonar sí o sí.

Si no paga, empiezan a correr los intereses.

¿Vos me estás escuchando?

Prueba suficiente, las pelotas.

¡Te estoy diciendo que el cordón estaba sin pintar!

Primero le voy a pedir que no me insulte, estoy trabajando.

Segundo, usted debería informarse sobre cómo funciona la ley.

Que desconozca las normas

no implica que esté exento de pagar las consecuencias por incumplirlas.

Usted mañana mata a alguien y dice: "No sabía que no se podía matar".

Va preso. Está bien, por ahí nadie se lo explicó, pero va preso igual.

¿Se entiende?

Este ejemplo que acabás de dar es bastante desacertado.

Con ese criterio yo tendría que saber de memoria

en qué calles se puede estacionar y en las que no,

independientemente de que estén bien o mal señalizadas.

Exacto.

La información está disponible

en la página del Departamento de Tránsito.

Bien... Necesito hablar con un superior tuyo, por favor.

No hay ningún superior.

¿Ah, no? Ajá.

¿Sos el presidente de la república, pelotudo?

Caballero, hay mucha gente.

Si usted no quiere pagar, por favor déjeme seguir atendiendo.

¿Qué se siente ser un chorro? Decime, contame.

¡Seguridad! Cabina siete.

¿Llamás a Seguridad? ¡Qué bien!

Estoy haciendo un reclamo, me defiendo como ciudadano

y soy un delincuente, llamás a Seguridad.

¿Querés llamar a Seguridad?

¡Llamá a Seguridad! ¡Llamala!

(Alboroto)

¡Llamá a Seguridad ahora! ¿Qué hacés? ¡Dejame!

Firme acá, por favor.

¡Querido! ¿Qué hacés?

¿No te violaron, no?

No se puede creer.

La verdad, no se puede creer.

¡Qué locura!

Seija mandó al abogado de la compañía y pidió que se hiciera cargo de todo.

Al fin un poco de buena onda, porque la verdad que últimamente...

Sí, buena onda más o menos.

Aparece tu nombre, tu apellido,

se menciona que sos ingeniero en la firma...

A los socios de Seija no les gustó un carajo lo que hiciste.

El gobierno de la ciudad es uno de nuestros principales clientes.

Te van a desvincular, Simón.

Ya lo tienen decidido.

(ABOGADA) Entiendo que ahora está sin trabajo, señor Fischer.

Sí, ¿por?

¿Eso es un crimen?

Yo no dije que fuera un crimen, no.

No, pero me pareció percibir cierto tono condenatorio.

No es un crimen pero bueno, sí un problema

a la hora de hacerse cargo de la mensualidad para su mujer, ¿no?

La doctora se refiere a la cuota alimentaria para Camila

que incluye vestimenta, colegio, obra social...

Discúlpeme...

De la anualidad de mi mujer me hago cargo desde que la conozco.

Y a mi hija no le va a faltar absolutamente nada.

Si yo tengo un problema, quédese tranquila que lo voy a resolver.

Bueno, por suerte la señora Malamud sí está trabajando en la actualidad,

así que no vemos ninguna necesidad

de otorgarle al señor Fischer la tenencia compartida.

Perdón, perdón.

Yo me vengo haciendo cargo de todo desde hace años,

y por un mes en el que ella tiene trabajo y yo no,

¿no tengo derecho a compartir la tenencia de mi hija?

Espero que el juez tome conciencia de la injusticia de esta situación.

Lo que no va a tomar a bien el juez seguro,

es la violencia hacia su mujer...

¿Qué violencia, a ver?

Yo estoy describiendo una realidad.

¿Dónde está la violencia? ¿Dónde la ve?

Veo violencia, señor Fischer, en muchas partes.

Veo violencia al salir a la calle,

veo violencia al prender la televisión.

Sin ir más lejos veo violencia, por ejemplo,

en un artículo en este periódico,

y estoy convencida que mientras menos contacto tenga

una criatura con episodios por el estilo,

mejor será para su integridad psicofísica.

Victoria, ¿vos me querés sacar a mi hija?

No, no es eso, no te quiero sacar a tu hija, no es eso.

Pero ¿qué pasa? ¿Te estás volviendo loca? ¿Todos?

Muy bien, mi clienta y yo damos por terminada

la instancia de mediación y optamos por el silencio

hasta volver a encontrarnos en Tribunales.

¿Vos no pensás decir nada? ¿Quién te contrató, ella?

(ABOGADA) Haga terapia, señor Fischer.

¿Cómo? Se lo digo de corazón.

(Música)

(RECEPCIONISTA HABLA POR TELÉFONO)

Bueno, pero después charlamos que tengo gente.

Un besito, chao.

¿Qué tal? Hola, buenas tardes.

Soy Simón Fischer, hablé hace unos días

con la secretaria del ingeniero Ederer.

Quedé en traerle mi material. Muy bien.

Déjeme todo a mí y yo se lo doy.

Ay, ¿sabés qué? Preferiría entregárselo en mano,

y si está el ingeniero, sería mejor,

porque me encantaría comentarle una cosa un segundo.

Yo trabajé más de diez años

en la empresa Seija, Raffo, Martínez y Asociados.

No soy un improvisado.

(RÍE) El ingeniero está en obra en este momento.

¿Y su secretaria? Salió a almorzar.

Son más de las cuatro de la tarde.

No manejo sus horarios yo.

¡Uy, no! ¿Sabés qué? Mejor no te dejo un carajo.

Por mí se pueden ir todos a la mierda.

Vos, Ederer y su secretaria.

¡Fundamentalmente su secretaria! ¡Todos a la mierda!

¿Almorzando a las 4 de la tarde? Se creen que uno es un pelotudo.

¿El Chevrolet azul?

(Campanas)

(Música)

(Cajero trabajando)

(Continúa la música)

Vos sos un maleducado, y esto es completamente fascista.

Vale.

-¿Pago primero y discuto después? -Exactamente.

Hasta que no pase una tragedia no van a parar.

(Explosión)

(Alarmas coches)

(Sirenas)

(Música)

Ay, gracias, muchas gracias.

Que los cumplas feliz. Gracias.

Que los cumplas feliz. Gracias.

Que los cumplas, "Bombita"...

Que los cumplas feliz.

(Aplausos y vítores)

(Música)

(Silbido)

(RESPIRA AGITADO)

Papá...

¡Papá! (GRUÑE)

¿Qué pasó?

(RESPIRA AGITADO)

¿Qué pasó, Santiago?

¡Hablá!

(LLORA)

¡Prometeme que no va a ir a la cárcel!

Vamos a hacer todo lo posible.

(TELEVISIÓN) "Sucedió hace instantes. En plena avenida del Libertador,

un conductor atropelló a una mujer embarazada

y se dio a la fuga, no se detuvo a auxiliar a la víctima...".

Santiago, ¡a mí decime la verdad!

¿Qué tomaste? ¿Fumaste marihuana?

¿Eh?

"...aunque no pudieron identificar ni modelo ni patente.

En este momento la policía se encuentra analizando las imágenes

de las cámaras de seguridad que cubren todo el corredor norte

para dar con los datos del propietario.

Atropelló y huyó, otro hecho lamentable de un asesino al volante,

otra vez en la zona norte del gran Buenos Aires".

¿A nombre de quién está el auto? Mío, personal.

¿Declaraste esta dirección? Sí.

(LLORANDO) ¿Qué hice...?

¿Qué hiciste? ¡Nos arruinaste la vida a todos, pelotudo!

¡Ayudalo, Mauricio, por favor te pido, ayudalo!

Santiago, escuchame.

Necesito que me respondas algunas preguntas.

Mirame, Santiago. Santiago...

¿Ibas acompañado en el auto?

¿Eh? (LLORA)

¿Le contaste a alguien lo que pasó?

No.

¿Vamos a ver el coche?

Tiene vidrios polarizados.

¿Te acordás si ibas con las ventanillas levantadas?

Creo que sí.

Hacé memoria.

Sí, sí.

¿Te bajaste del auto para ver lo que pasó

o seguiste de largo?

Seguí... ¿De dónde venías?

De un bar, en el centro.

¿Y alguien te vio llegar o irte con el auto?

No. ¿Tus amigos, alguna chica?

No sé, no me acuerdo. Te juro que no me acuerdo.

(TELEVISIÓN) "Lamentablemente nos acaban de informar

que tanto la mujer como la criatura en camino,

fallecieron en la ambulancia que los trasladaba al hospital".

(Ruido cristales)

"La policía sigue recabando información,

a través de las imágenes de las cámaras de seguridad

y también indagando a los diferentes testigos

que transitaban a primeras horas de esta mañana".

(Ladridos)

(Cortacésped)

Muchas gracias, señora. No, por favor.

Lo que te estoy proponiendo me avergüenza y mucho...

Pero nos conocemos desde hace años

y siento que tenemos esta confianza.

Además, sos padre, sé que también querés lo mejor para tus hijos.

Entonces, pienso que un arreglo como este

quizás te pueda servir.

Si vos decís que te llevaste el auto anoche,

mientras dormíamos, para dar un par de vueltas

y que manejabas en el momento del accidente,

yo te pongo al mejor abogado,

para que te reduzcan la condena lo máximo posible.

Con buena conducta,

en menos de un año y medio estás afuera.

¿Es así? Es así.

¿Es...? Bien.

Y por ese enorme favor yo te ofrezco 500.000 dólares.

Es una cifra que no podrías ganar en toda una vida de trabajo.

Y le asegurás vivienda y educación a tu familia de por vida.

Vos lo conocés a Santiago.

No podría sobrevivir en una cárcel.

No lo resistiría.

(SUSPIRA)

A ver, José...

Sentate un poquito en el auto. Sí.

Agarrá el volante con las dos manos.

Tocalo todo el volante.

Bien.

Habías tomado un poco de whisky. Los patrones estaban durmiendo.

Cuando le viniste a estacionar el auto como siempre

te dieron ganas de ir a manejar un rato.

Si te preguntaban, ¿qué ibas a decir?

Que fuiste a inflar las cubiertas porque las viste bajas.

De repente algo se te cruzó, sentiste un golpe,

y a partir de ahí no te acordás de nada más

hasta que te despertaste acá adentro. ¿OK?

Sí. Bien.

José, no tengo palabras para agradecerle.

No, no, no se toquen por favor, no.

(JOSÉ) Está bien señora.

(SUSPIRA)

Disculpen.

Estoy pensando que, no sé...

Me gustaría charlarlo con mi señora.

¡No!

Ella no puede saber nada, José. Al menos por ahora.

No podemos correr el riesgo de que hable.

¿Y si se quiebra? Pensá en eso.

Se cae el arreglo que hiciste,

y encima vas preso igual por falso testimonio.

Está bien.

(LLORA) Ay, mi amor...

A ver, ustedes dos agarran mi camioneta y se van al campo.

Cuando pasan por un peaje, miran para abajo.

No paran en ninguna estación de servicio.

Y si quieren comprar algo pagan en efectivo,

no usan la tarjeta en ningún lado.

Santiago, vamos.

¡Vamos! ¡Vamos!

¡Vamos!

(Garaje abriéndose)

José, sentate otra vez en el auto, por favor.

Que vaya atrás él. Sí.

Adelantá el asiento.

(Sirenas lejanas)

Ustedes dos váyanse a la habitación y se acuestan a dormir.

No se enteraron de nada, ¿OK?

Vos, tranquilo y en silencio.

Yo me ocupo.

Está bien. Como diga, señor.

¿Mauricio Pereyra Hamilton?

Su abogado.

Estaba por llamar a la comisaría. Pase, por favor.

¡Qué tragedia espantosa!

Hace una hora mi cliente escuchó ruidos en la planta baja,

y pensó que le estaban entrando a robar.

Cuando va al garaje, descubre al casero,

sentado en su auto, borracho, en estado de shock.

Ahí escuchó las noticias, asoció todo y me llamó.

Mauricio Pereyra, el señor es el fiscal en turno.

Buenas. Buenos días.

Y el caballero es José,

que trabaja con la familia desde hace casi cuánto... ¿15 años?

Sí.

(TELEVISIÓN) "Está saliendo en estos momentos

el marido de la víctima, el futuro padre del bebé.

Señor, ¿cómo recibe la noticia? ¿Nos puede dar alguna declaración?

¿Cómo recibo la noticia? ¿Cómo voy a recibir la noticia?".

Apague, no es necesario. Sí.

(MARIDO) "Una sola cosa voy a decir.

El que fue, lo va a pagar.

¿Me estás escuchando?

No importa dónde te escondas, yo te voy a encon...".

Muy bien. ¿Qué pasó, José?

Eh... Perdón. José...

Te recuerdo que podés permanecer callado.

Yo voy a representar al señor Torres por pedido de mi cliente.

Nunca antes hubo un problema y es padre de dos hijos.

¿Podría contarme cómo fue el accidente?

(JOSÉ) Sí... Este, bueno...

Yo siempre le estaciono el auto al señor Mauricio,

y hacía rato que tenía ganas de dar una vuelta en el auto nuevo

y pisarlo un poco al BM, ¿no?

Y anoche...

...había tomado, la verdad.

Y bueno, estaba embalado y salí.

Nunca me imaginé que podía pasar nada, ¿no?

Y bueno, agarré la Libertador y...

...y lo puse en alta.

La verdad que venía rápido, bastante rápido,

y de repente se me cruzó algo, no sé, no distinguí qué era, algo borroso.

Pensé que era un perro,

escuché el golpe muy fuerte... (TOSE)

...y me asusté, pensé que le había abollado el auto a don Mauricio.

Y quería volver rápido para ver si lo podía arreglar

antes de que el señor Mauricio se despertara.

Ajá.

Permiso.

José, ¿sería tan amable

de acomodarse en el asiento del conductor, por favor?

¿Toco? Sí, sí. Agarre el volante.

Recuéstese, tranquilo.

¿Podría cerrar la puerta? Sí.

José, ¿usted nunca usa los espejitos para manejar?

Sí, ¿cómo no los voy a usar?

No, porque así como están solo puede mirar el techo.

Es un milagro que haya atropellado a una sola persona.

No sé, se habrán corrido con el golpe.

¿Todos al mismo tiempo?

Sí...

No.

Yo diría que a este auto lo manejó alguien bastante más alto que usted.

¿Vive alguien más en la casa?

Sí, mi mujer, mi hijo...

El perro.

Al perro déjelo descansar.

A su mujer y a su hijo me gustaría conocerlos.

Sí, cómo no, doctor. Ya les pedimos que bajen.

¿Me das permiso para iniciar una negociación?

(Pasos alejándose)

(Puerta)

(Música)

(SUSPIRA)

¿Todo mal? No, todo bien.

(SUSPIRA ALIVIADO)

Está dispuesto a llegar a un arreglo pero va a ser caro.

Caro, ¿cuánto? Un palo.

¿Dólares?

Vio cómo vivís, la casa que tenés, no va a agarrar por menos.

Lo bueno es que nos maneja todo.

Conoce al comisario, a la mayoría de los jueces,

y nos ayudaría a reforzar la coartada.

¿La del casero? ¿No se lo puede dejar afuera al casero?

No, un responsable tiene que haber, Mauricio.

Hubo dos muertes, salió en los noticieros.

Está bien, pero no sé si tengo tanto dinero en efectivo.

Es un millón y medio de dólares. Ya sé, y también está mi parte.

¿Tu parte?

Yo soy el que te está arreglando todo.

Pero yo le pago fortunas a tu estudio por año.

Pero eso es por otras cosas, Mauricio, estos no son honorarios.

Yo estoy arriesgando mi reputación acá.

Estuve a punto de darle mi camioneta a tu mujer y a tu hijo

para que se escapen.

Estás siendo un poco desconsiderado. ¿De qué cifra estás hablando?

No sé... ¿Otros 500?

¿500? Mirá...

Si querés llamar a otro abogado

está todo muy bien, mi trabajo termina acá.

Andá y cerrá todo, andá.

(SUSPIRA)

¿Todo bien, José?

La verdad es que no.

¿Por qué?

Por ir dos años a la cárcel, ¿cobraré lo mismo que su abogado?

Está bien que sea pobre, pero...

¿Sabés que es muy feo lo que hacés?

¿Feo? Vaya preso usted entonces.

Yo anoche me vi una película de vaqueros, me tomé un Cachamai,

y a las once estaba durmiendo, como siempre.

¿Qué más querés, José? Sé claro, porque no hay tiempo.

El dinero que hablamos y...

...un departamento en Mar de Ajó.

(Puerta corredera)

Mauricio, José...

¿Podemos tener una charla todos juntos?

Mauricio...

(MANIFESTANTES) ¡Justicia! ¡Justicia! ¡Justicia!

Vamos a hablar sin tapujos, señores, porque el tiempo apremia

y no queremos ningún mal entendido.

La historia que armaron se respeta tal cual.

A usted y a los miembros de su familia

los voy a citar a declarar, así que nadie se va de viaje.

Usted va a salir de acá esposado y con la cabeza encapuchada.

Afuera se va a encontrar con la prensa, con gente indignada,

le harán preguntas, lo insultarán, pero usted no dice palabra.

Bien. Hay que evitar la polémica,

permitir que la causa avance sin trabas,

que salga la sentencia y todos contentos.

(SANTIAGO) ¡Aparta, mamá!

¡Es mi vida y tengo derecho a hacer lo que me parece!

Dice que quiere confesar, que quiere salir a la calle.

¡Es lo que corresponde!

Por favor, decile algo. No sabe qué hace.

No, calmate, Santiago. Tiene razón tu mamá.

Esto se arreglará de otra forma.

¿Podés cerrar la puerta y ocuparte vos de Santiago? Por favor.

Sí, sí. Vamos, Santiago.

(JOSÉ) Tranquilo, Santi.

¿Podemos continuar?

A partir de ahora usted va a ser el nexo entre nosotros.

Yo con el señor Pereyra no hablaré más, salvo para declarar.

Y usted, José, evita todo tipo de comunicación

con quien no sea su abogado. Perfecto.

Voy a necesitar dinero en efectivo para gastos operativos,

unos 30.000 dólares que hará llegar el lunes a primera hora.

Perdón que pregunte...

¿Cuáles serían esos gastos operativos?

Afuera hay oficiales, está el comisario.

Si alguien vio o escuchó algo hay que participarlo,

trámites internos...

Debemos estar atentos a cabos sueltos que puedan aparecer.

Si les parece, podríamos...

No tengo inconveniente en pasarle ese dinero el lunes,

pero aclaro que sale del presupuesto acordado, no pongo un centavo más.

Mauricio, por favor...

¡Sí, "por favor"! Eso digo yo. Por favor...

Yo sé que estoy en una situación complicada,

pero no permitiré que me destripen de esta manera.

Mauricio, lo que explica el fiscal es razonable,

no desviemos el foco de atención por 30.000 dólares.

Ponelos vos entonces. Que salgan de tu parte.

(RÍE)

Señores, no es momento de este tipo de discusiones.

Si quieren avanzar, hay que avanzar ya.

O que salgan de la suya si no.

Usted va a cobrar un millón de dólares,

¿y me está pidiendo 30.000 más para contingencias?

¿Quién va a cobrar un millón de dólares?

No, eh... Tiene razón.

El millón de dólares incluye las contingencias.

Lo suyo, más las contingencias, suman el millón.

Mi parte no la toquen, ¿eh?

¿Saben qué, muchachos?

Se cortó... ¡No hay trato!

No, Mauricio, esperá... ¿Cómo que no hay trato?

¡Se cortó! ¡Se cortó! Ya está. ¡Se terminó!

¡No hay nada para nadie!

Mauricio... ¡Para nadie!

¡Santiago!

¿Vos querías confesar lo que hiciste?

Me parece perfecto. ¡Salí a la calle y hacelo!

Yo te di la mejor educación

y vos siempre hiciste lo que se te cantaron las pelotas.

¡Así que ahora jodete, hermano!

¡Mauricio! ¡Mauricio!

Mauricio, calmate. ¿Podemos ser sensatos?

¿Pero qué pasó? ¿Qué pasó?

¡Que son todos una manga de buitres! ¡Eso pasó!

¡Pero se acabó, yo no maté a nadie!

¡Mauricio te lo pido!

¡Lo viste nacer! ¡No le podés hacer esto!

(TELEVISIÓN) "Estamos en el corazón de San Isidro.

Recuerden, esta mañana hubo un trágico accidente en...".

(Música clásica)

(GENTE GRITA FUERA) ¡Justicia! ¡Justicia!

(SUBE EL VOLUMEN)

(SUSPIRA)

Mauricio. ¿Me podés abrir, por favor?

Tengo algo importante para decirte.

Mauricio, ¿podemos hablar un minuto en forma civilizada?

¿Qué pasa? Ya está, llegamos a un arreglo

y los 30.000 dólares se absorben entre todos...

¡Es que no quiero saber más nada! ¡Se terminó! ¡Váyanse de mi casa!

Mauricio, te recuerdo que hay dos muertos.

Si a Santiago lo llegan a encontrar culpable

esto nos va a costar muchísimo más...

José, en cambio, es insolvente.

Por eso, ¿quién va a indemnizar a los familiares de las víctimas?

Que la plata vaya a parar ahí, que es lo que corresponde.

¿La basurita esta cobra un sueldo que sale de mis impuestos?

¡Que investigue lo que pasó!

¿Querés defender a mi hijo? Fijá tus honorarios con él.

Si te los puede pagar... Yo no tengo nada que ver.

¡Hagan lo que tengan que hacer! ¡Laburen, viejo!

Mirá, ya habíamos llegado a un acuerdo.

Es de poco caballero retirarse así. (RÍE)

Yo te pido disculpas si en algo te ofendí,

pero desde que llegué a esta casa

no hago más que defender los intereses de tu familia.

¡Te lo agradezco de corazón! Sos un pan de Dios.

¿Me dejás que hable con ellos,

para ver si puedo mejorar las condiciones?

(Llaman a la puerta)

Permiso.

Bueno, creo que tenemos una propuesta superadora.

José acepta los 500.000 iniciales,

y dice que te olvides del departamento en Mar de Ajó,

y el fiscal y yo compartimos el millón.

Punto. Ni un centavo más.

Eso sí, hay que hacerlo ahora, Mauricio.

Están todos los medios afuera y el fiscal me dice

que no puede demorar un segundo más la entrada del comisario.

¡No! Oh...

Yo pongo un millón en total,

y ustedes se lo reparten como quieran.

¿Cómo un millón en total? ¡Es eso o nada!

Si les va, bien. Y si no, su ruta.

Me golpeás la puerta con cualquier otra propuesta,

y yo mismo salgo a denunciarlos por extorsión, ¡a vos y al fiscal!

Doctor, ¿podría revelar la identidad del imputado?

Por el momento hay secreto de sumario.

Solo puedo adelantar que el caso está casi resuelto.

Hay un único sospechoso.

En pocas horas presentaré el escrito ante el juez.

Muchas gracias.

(MANIFESTANTES) ¡Justicia! ¡Justicia! ¡Justicia!

(HOMBRE GRITA) ¡Cuidado! ¡Cuidado!

(Gritos y golpes)

(Ladridos)

(Sirena)

(Música)

(Risas)

(Aplausos)

(HOMBRE) ¡Siempre en bolas, Bocha!

(Risas)

(Aplausos)

(PRESENTADOR) ¡Y ahora sí!

Llegó el momento de ponernos todos de pie

para recibir con un fuerte aplauso

a nuestros queridos...

¡Romina y Ariel!

(Aplausos)

(Vítores)

(Música)

Déjame al suegro saludar...

Cuídamela, ¿eh? ¡Cuídamela!

No te hagas el inocente. ¡No!

¡Gracias!

Le di unos consejos... (RÍE)

(Continúa la música)

(Gritos)

(Continúa la música)

(Aplausos)

(Música alegre)

(FOTÓGRAFO) Miramos todos acá.

Con permiso.

(FOTÓGRAFO) ¡Whisky!

(TODOS) ¡Whisky!

¡A ver una sonrisa!

Muy bien, muchas gracias, muy amables.

Gracias, ¿eh? Muchas gracias.

¡Bueno, disfruten! (RÍE)

Romina...

¿Sí?

(ACENTO FRANCÉS) Este es un pequeño presente para vos.

¡Ay! ¡Por favor! ¡No, no se hubieran molestado!

El regalo es su presencia.

¿La están pasando bien?

Muy hermoso. ¡Linda sos vos!

¡Tu familia simpática!

Lástima la inseguridad en el país, ¿no?

Anoche a Ronnie le robaron la billetera en restorán

y ni cuenta se dio.

¡Ay, no te puedo creer! ¡Pobre!

No, sí, está tremendo, pero bueno, de a poco...

¡Linda gente! ¿Todos amigos? Sí.

Bueno, esa es la mesa de los chicos del country.

No nos veíamos desde los 13 años,

pero con todo esto del Facebook, nos reencontramos...

¡Con Facebook!

Las de allá atrás son mis compañeras de la facultad

con sus novios...

Bueno, las que tienen, ¿no?

Aquellos son los compañeros de trabajo de Ariel.

(MUJER) ¿La estás pasando bien?

Sí. ¿Vos?

Bien... Todo muy... estándar.

Sos terrible, ¿eh?

Divertite. Vos también.

¿Conoces algún buen lugar para que aprendamos tango?

Sí. No, yo no, pero mi prima seguro que sí.

Ahora se las presento.

(Tono llamada)

(Móvil)

¿Hola?

(Tono llamada)

(Móvil)

Hola, ¿hola? ¿Hola...?

¡Ay, la concha de la lora!

¿Qué pasó?

(RÍE)

Dale, te saco el vino...

No, no me saques el vino... ¡Solo hablame! ¡Quedate acá!

(Música vals)

(Aplausos)

(Aplausos y vítores)

Ariel, ¿cómo se llama esa chica de pelo largo?

¿Cuál? Esa, tu compañera de trabajo.

Lourdes.

¿Por?

No, por nada.

¿Y de dónde conoce Lourdes a tu profesor de guitarra?

¿A mi profesor de guitarra?

Sí.

Cuando hace un par de meses te pregunté

de quién era ese número que cortó cuando atendí tu teléfono,

dijiste que de tu profe de guitarra. Me pareció extraño y lo agendé...

Y es raro que ahora llamo y atiende esta chica, Lourdes.

¿O no? (RÍE)

Mi amor, no tengo idea de qué me hablás.

De verdad te digo. ¿No sabés de qué te hablo?

De eso, Ariel.

Que con todas las empresas de celulares que hay

y todas las promociones que tienen, es rarísimo

que esta chica le comprara la línea a tu profesor de guitarra.

Sobre todo si nunca los presentaste. ¿No es una casualidad increíble?

¿Y? ¿Qué?

Dame una respuesta, si no le pregunto a ella.

Romi, por favor...

¡Romi las pelotas! ¡Contestame lo que te pregunto!

¡Ariel! ¿Toda la mesa 27 sabe que te cogiste a esa mina?

¿Invitaste a todos esos pelotudos a nuestro casamiento? ¿Qué hiciste?

Perdón que interrumpa...

¿No me permite una pieza con el príncipe?

Sí, claro, reina.

Aquí está su príncipe...

(Continúa la música)

¿Qué pasó? ¿Qué? Nada.

(Aplausos)

Romi, ¿estás bien? (LLORA)

¿Qué pasó?

Un segundito, ¿eh?

Romi...

Bocha, ¿me permite un segundito más?

Mi amor...

Mi amor, basta. ¿Podemos disfrutar de la fiesta?

¿Estuviste con esa mina?

¡Por favor te lo pido!

¡Necesito saber!

Sí, mi amor...

Pero para mí no significó absolutamente nada, te lo juro.

Romi, te pido por favor

que no hagamos una escena, fue una estupidez.

¡Soltame! ¡Sacame las manos! Disculpame, cometí un error.

¡Quiero estar sola!

(LLORA)

¿Qué pasó? ¿La viste?

¿A mí me preguntás?

(RESPIRA AGITADA)

(COCINERO) ¿Todo bien?

(LLORA)

¿Querés que llame a alguien?

(LLORA)

¿Pero estás bien?

Evidentemente, bien no estás.

No...

Tranquilizate. ¿Qué te pasó?

Me acabo de enterar de que mi marido me engaña con otra invitada.

¡Uy, qué mal!

¡Y ahora no sé qué hacer!

¡Con toda la gente ahí!

Tranquilizate, estas cosas pasan. Se superan con el tiempo.

Toma.

Si lo querés, a la larga lo podrás perdonar.

Si es tu hombre... ¡No! ¡No sé si lo quiero!

(SE SUENA LA NARIZ)

¡No sé si es mi hombre!

¡Es un pelotudo! Ah, bueno...

Pero entonces aprovechá y pasá a otra cosa.

Y la gente, bueno...

Tampoco vayas a creer que sos la primera engañada del salón.

Además, si vas a tener tan en cuenta la opinión de los otros, ¿viste?

Sonaste, pichona...

¿Nos tranquilizamos?

Mirá...

Si yo fuera vos, bajo...

Acelero todo para que la fiesta termine cuanto antes,

y después, a la noche, tranquila en tu casa, te separás.

Lo que te pasó es terrible, no te lo voy a negar.

Pero hay que salir adelante.

¿Mejor?

(Gemidos)

¿Romina?

¡Vos te vas ya mismo de acá! ¡No decís ni mu!

¡No sabés con quién te metiste!

¡Te voy a sacar hasta el último centavo!

Hasta la última propiedad que tu viejo puso a tu nombre

para evadir al fisco, va a ser mía.

Estamos casados, legalmente casados.

Voy a dedicar mis días

a acostarme con cada persona que me tire un mínimo de onda.

Con todo aquel que me dé un gramito de amor.

Y cuando vos te quieras separar voy a tomar clases de actuación

para sentarme frente al juez con cara de perrito mojado

y decirle que la estoy luchando, que la estoy luchando,

así nuestro matrimonio se prolonga indefinidamente.

Voy a divulgar por Facebook todos tus secretos,

te voy a meter el dedo en la llaga

y revolverlo hasta que llores de dolor.

Vas a padecer tantas humillaciones,

que tu única salida va a ser subirte a un banco y tirarte por el balcón.

Y ahí sí, cuando la muerte nos separe,

cuando tu muerte nos separe, me voy a quedar con todo.

Ariel, Ariel, calmate.

Andá, flaco.

Andá, andá, andá...

Ariel...

(Música alegre)

¡Boluda! ¿Dónde estabas? ¿Todo bien?

(Gritos)

¡No! ¡Paren!

¡Bájenme! ¡Bájenme, boludos!

¡Les digo que me bajen! Está pasando...

¡Gustavo, deciles que me bajen!

Está pasando algo grave, ¡deciles que me bajen!

¡Les estoy diciendo!

¡Marianito! ¡Turco! Cuidado, chicos.

¡Comanche! ¡La puta que te parió, bajame!

¡Boludos!

¡Boludos!

¡No entienden que me tienen que bajar!

(Música)

Pero ¿cómo? ¿Ya se están yendo?

¡Por favor, no! ¡Quédense!

No, es que...

En serio, está todo hablado. No hay problema. ¡Vení, Lour!

(Música)

¡Pará, por favor! Me estoy mareando...

Relajá, que está buenísimo...

¡Basta, en serio!

¿Vos agarraste la época del Italpark o sos más chica?

¿Viste que lo cerraron porque un carrito salió volando?

(Ruido cristales)

(Gritos)

(HOMBRE) ¡Médico! ¡Médico!

Lo amenazó con que le iba a sacar todo,

que se iba a quedar hasta con la última propiedad.

-La vamos a llevar a acostar. -Es lo mejor.

Lamento mucho todo lo ocurrido, igual la fiesta estuvo maravillosa.

Permiso, por favor.

La mayoría de las heridas son superficiales.

Van a cicatrizar bien. De cualquier manera la internaremos

para asegurarnos de que no se cortó ningún tendón.

¿Pero tiene una buena obra social?

Romina, te pido por favor que volvás al salón.

Por favor.

Solo pregunto si tiene una buena obra social.

Perfecto. Quedate adentro.

Estoy bien.

Romi, querida. ¿Estás bien? Sí, sí, sí. No, no...

¿Seguro estás bien? Sí, sí, sí. Quédense tranquilos.

Che, ¿y si aprovechamos este hueco para hacer la torta?

¿Eh?

(Ruido cristales)

Vengan, chicas. Dale, no me dejen así pagando...

Dale, chicas, vamos.

Tuve un momento de mierda, pero bueno,

ahora me quiero relajar, disfrutar de mi casamiento...

No creo que me case otra vez.

¿Va?

(MILI) ¡Romi!

¡Ay, Mili, vos! ¡No lo puedo creer!

¡Una foto con Mili! ¡Foto!

¿Vos no te querés casar con Mili? ¡Ay, no, Romi!

¡Dale!

Demostremos que todo esto es mentira

pero lo del anillo es cierto. ¿No sería espectacular?

No, Romi, no... ¿Eh?

(CANTURREA) ¡Piquito! ¡Piquito! ¡Piquito!

Romina... ¿Sí?

Ahora vendría el ramo, las ligas y el carnaval carioca.

No sé si querés que sigamos, suspendamos...

¡Suspendemos!

Suspendemos.

¡Ay! ¿Pero por qué? ¡Qué mala onda que tenés!

¡Chicas, ahí va!

(Gritos y cristales)

Además todavía falta el pastrón caliente, ¿no?

¿Saben lo que costó? (RÍE)

Decí la verdad, Ariel.

Estuvimos una semana discutiendo que si el pastrón caliente sí o no.

Definimos que sí, lo pagamos, y me lo quiero comer. ¿Puede ser?

Romina, ¡basta! ¡Ay!

Dejemos que la gente se vaya yendo.

No es una pavada lo que estás haciendo.

Date una idea, el abogado de mi familia,

recomendó que te denuncie por amenazas.

Ay...

No me digás que todo esto es un plan de tu mamá...

Romina, en serio, ¡cortala!

Tu mamá es una auténtica "wedding planner".

¡Basta!

¿Qué te hice?

¡No te hice nada comparado con lo que me estás haciendo vos!

(LLORA)

Hijo...

Por favor te pido, tranquilizate.

Por favor.

(AMBOS LLORAN)

¡Dios...!

¡Mamadera!

Filmame esto, Néstor.

Néstor, filmame esto, por favor.

Vos también, vení.

Filmá, por favor.

Si me vuelvo a casar...

Si me consigo un tipo que valga la pena,

voy a poner esto como "blooper" en la pantalla gigante.

No...

Esto me lo voy a ver hasta con mis hijos,

en vez de Dora la exploradora y todas esas pelotudeces

les voy a poner este video.

¡Ya sé! Lo voy a poner en esos portarretratos electrónicos

que quedan haciendo un "loop" todo el día...

(GRITA)

¡Soltá a mi hija, hija de puta! ¡Soltala!

¡Vos quedate en el molde porque cobrás!

¡Te iba a ayudar, Bocha!

Cuca, vení.

(GRITA)

Hija, ¿estás bien?

¡Ah!

(RESPIRA AGITADA)

(HOMBRE) ¡Doctor!

Ocupate de la señora, y ocupate del caballero.

-Sí, bien. ¿Qué tomó? -Tranqui...

No, nada, tuvo un "shock" emocional, no está drogado.

¿Podés caminar? ¿Cuál es el nombre de la novia?

(HOMBRE) -Romina. (MUJER) -Acá, acá.

Hola, Romina. Si eres tan amable, te voy a pedir que te serenes,

así te puedo tomar la presión, ¿sí?

¡Romina! ¡Romina!

Dame una silla, Mauro.

Sentate acá.

¿Pueden sacar el saco, por favor?

Toma asiento, Romi, por favor.

(MUJER) -Sentate. (DOCTOR) -Romina...

¿Estás bien? Tranquila, Romi, tranquila.

Romina...

Romina, Romina...

¿Me traes un vasito con agua?

(MUJER) -Sí, doctor. -Sí, por favor...

Ay, no, Romi, no...

(LLORA) (DOCTOR) Tranquila, Romina.

(LLORA)

Pará, pará, pará. Ariel...

Calmate, Ariel.

(DOCTOR) Tranquila, tranquila.

(Estruendo)

No pasó nada, estamos bien. Estamos bien, ¿sí?

-Tranquila. -No pasa nada.

(Gritos)

-¡Pará, Ariel, pará! -¡No! ¡Ariel!

Tranquilo.

(Música)

(Continúa la música)

Somos Cine - Relatos salvajes - Ver ahora

La vida y nada más

Andrew, un adolescente afro-americano, anhela encontrar su sitio en la Norteamérica actual. Con su madre, Regina, quien a su vez desea encontrar algo más en su vida que ocuparse de sus hijos, Andrew se verá forzado a sufrir la presión de las responsabilidades familiares. Además, su búsqueda por comunicarse con su ausente padre le llevará a tomar un peligroso camino.

Dirigida por Antonio Méndez Esparza, esta película fue ganadora del festival de San Sebastián en la sección oficial, el premio John Cassavetes en los premios Independent Spirit y el premio especial en los premios Feroz.

Somos cine - La vida y nada más - Ver ahora

Petra

Petra (Barbara Lennie) no sabe quién es su padre, se lo han ocultado a lo largo de su vida. Tras la muerte de su madre inicia una búsqueda que le conduce a Jaume, un célebre artista plástico poderoso y despiadado. En su camino por conocer la verdad, Petra también entra en contacto con Lucas, hijo de Jaume, y Marisa, esposa de Jaume y madre de Lucas. A partir de ese momento, la historia de estos personajes se va entretejiendo en una espiral de maldad, secretos familiares y violencia que los lleva a todos al límite. El destino dará un giro a su lógica cruel abriendo un camino para la esperanza y la redención.

Dirigida por Jaime Rosales, esta película obtuvo 16 nominaciones y un premios Gaudí a mejor actor de reparto (Oriol Pla).

No recomendado para menores de 16 años Somos cine - Petra - Ver ahora
Transcripción completa

TERESA: Estarás cansada del viaje.

PETRA: No, he hecho noche en Barcelona.

Ah, bueno. Mejor.

Sí, no es muy largo.

¿Por aquí? Sí.

Esta es la habitación.

Pues qué bonita. Sí, grande.

Te he puesto una colcha. No hace frío ahora,

pero por la noche refresca. Vale.

Además, esta habitación es así un poco...

Está en un lugar de la casa que es más húmedo.

Sí, ya se nota.

Y si te molesta, te la quitas. Genial.

Ahí tienes un armario para dejar cosas.

Vale. Y la cómoda también.

Ah, ¿se puede usar? Sí, claro.

Vale. Sí, sí.

El baño está ahí

y es para ti sola, solo lo usas tú.

Vale.

No vienen muchos invitados

¿No tenéis invitados normalmente? Normalmente no.

Yo me quedo unos cuantos días. Mejor.

Me gusta tu nombre.

¿Sí?

Petra. Es muy bonito.

Bueno, a mi madre le gustaban los nombres antiguos, sí.

¿El tuyo era? Teresa.

Vale, pues muchas gracias.

De nada, aquí estamos para eso. Te dejo un momentito aquí

y yo estoy en la cocina. Luego seguimos cuando estés.

Vale, ahora te busco.

Hasta ahora. Hasta ahora.

Buenas. Hola, ¿qué tal?

Bien.

¿Te apetece algo?

No, estoy bien.

Si algún día quieres cualquier cosa, tú misma en la nevera y... tú misma.

Vale. Qué buena pinta esto, ¿no?

Sí. ¿Hay cosas que te gusten más que otras

o cosas que no te gusten, algo que no comas?

Yo como de todo. ¿Sí? Pues mira qué bien.

Ahí está el comedor, el grande, el de Jaume y Marisa.

Ellos comen ahí, y, si quieres, puedes comer con ellos.

Vale.

Y si algún día no vinieras a comer, si te acuerdas, me lo dices.

Muy bien. ¿Te ayudo?

No, gracias.

No, vete fuera, que hace muy buen día. Yo te traigo algo ahora.

Vale. ¿Vale?

Muchas gracias, Teresa. A ti.

Hola.

MARISA: Hola.

¿Qué tal? Yo soy Petra.

Acabo de llegar. Voy a estar unas semanas aquí

haciendo una residencia artística con Jaume.

Sí, sí, me lo habían dicho, pero no me acordaba de cuándo era.

Me acaba de dejar Teresa ahí en la habitación.

¿Te gusta la habitación? Sí, está muy bien.

La casa es muy bonita.

Un poco grande, ¿no?

(ASIENTE)

Teresa es fantástica.

Sí, muy maja.

Tú eres la mujer de Jaume, ¿no?

Sí.

Me llamo Marisa.

Encantada.

Encantada.

Yo creo que con Jaume no se puede aprender nada.

¿No se puede aprender nada? Nada.

Bueno, sí, una cosa:

se puede aprender a ganar dinero.

Ya.

Sí.

Sí, sí, dinero...

dinero parece que tiene.

Tiene, sí tiene. Bastante.

Bueno, a mí no me interesa especialmente. Eso no...

¿Ah, no? No.

¿No te interesa el dinero?

No.

Pues a todo el mundo le interesa el dinero, ¿no?

A mí sí, a mí me interesa mucho el dinero.

¿Sí? Sí.

¿Por qué?

Bueno, porque da muchas cosas, ¿no?

Porque te permite muchas cosas.

Ya. Bueno, es que justo...

Puede ser, pero que... Digo, en el arte no...

no es lo que busco.

¿Y qué buscas en el arte?

Pues...

la verdad.

¿La verdad?

¿Qué verdad?

Una verdad. No sé, a través de mi trabajo encontrar...

la verdad, la luz... Pero, ¿tú crees

que a través del arte no se puede mentir?

Creo que se puede mentir, sí, sí. Hay mucho artista que miente mucho.

Claro.

Pero... no me interesa, me da igual.

Pues entonces

estás en el sitio equivocado.

Puede ser.

¿Jaume dónde está?

Pues está por ahí. Sí. Vale.

A veces cena, a veces come, estamos juntos,

viene, no viene...

JUANJO: En esta parte, como ves, están las obras más en bruto.

Aquí ya van pintadas y al fondo están ya más terminadas.

Y allí, donde está aquel sillón, me ha dicho Jaume que dejes tus cosas.

Vale.

Vale. Qué grande es esto, ¿no?

Sí.

¿Y él está por aquí? No, está en Alemania ahora.

Bueno, pues voy a coger... las cajas.

Espera, te ayudo.

LUCAS: Ah, que no te he ofrecido nada, ¿quieres... un vaso de vino?

Bueno, no lo abras por mí. Me tomo una cerveza y ya está.

No, no, si está abierto. Mira, la botella está allá.

Los vasos aquí, en este armario.

Vale. Quieres tú, ¿no?

Sí, por favor.

¿Te lo dejo aquí? Gracias.

Y estoy con un proyecto que me gusta mucho

de fosas de la Guerra Civil.

¿Puedo verlo?

Este no lo tengo, pero tengo...

tengo otra serie...

que me publicaron.

No sé dónde la he metido.

No sé dónde...

Ah, mira, aquí. Está este.

¿Este cuál es?

Este es de retratos y de viajes en...

Bonito.

Y luego tengo... otro. Aquí.

Este es una serie que hice... en Argentina.

Muy chulo.

(Ladra el perro)

Creo que le he dado. ¿Sí?

Sí.

No he visto nada.

Sí, sí.

Un conejo.

Es un poco raro cómo vivís aquí, ¿no?

¿Sí? ¿Te parece? Sí.

No sé, cada uno a vuestra bola.

Tu madre come por ahí sola, tu padre no sé dónde está,

tú tienes esta casa...

Bueno, supongo que es la única manera de...

de entenderse y... de aguantarse, ¿no?

Si estuviéramos todo el día juntos...

Ya.

Sí, puede ser.

¿Y tu madre? Porque se queja mucho, pero aquí está.

¿Mi madre?

Mi madre antes tenía más ilusiones, más...

más sueños, más energía. No sé, ahora está...

está más apagada.

Por eso... también siempre...

siempre que me he ido, he vuelto...

por ella también un poco.

(ASIENTE)

Pero te llevas bien.

Sí, ya sabes cómo son las madres:

un día te llevas bien y al día siguiente... la querrías...

La quieres matar, sí.

Bueno, sí, pasa esto con las madres siempre.

No es fácil a veces.

Bueno, pero te compensa estar aquí.

Sí, supongo que sí, es cómodo. Mira, si ves esto...

Ya, es alucinante este lugar. ¿Cómo no voy a estar aquí?

Oye, ¿y tu padre cómo es?

¿Mi padre? Buena pregunta.

Bueno, es... es complejo, es...

es difícil... de describir. No sé, es...

es alguien que puede ser encantador como que puede ser...

muy perverso, muy... cruel.

¿Cruel? Sí, sí.

¿Pero contigo también? ¿En general? Sí, a mí me...

a mí me desprecia bastante. Básicamente, sí,

porque no soy como él y...

y no... me respeta. ¿Le gustaría que fueras

como él de...?

Bueno, que fuera un artista de su talla,

que fuera alguien...

que le plantase cara.

Y a mí no me compensa muchas veces

enfrentarme a él.

Cada uno lo hace a su manera, ¿no?

Mantenéis la distancia entonces. Sí, sí.

Bueno, no, no es lo mejor que he hecho, pero...

Que no, que cocinas muy bien.

Me defiendo bastante, eso sí que...

O sea, que haces fotos, cocinas...

Y ya está, ya está, ahí se acaba mi...

mi repertorio. Bueno, no está mal.

Bueno,

no se me da mal el minigolf también.

¿El minigolf? El minigolf, sí.

Qué bien, qué útil.

Sí, super útil. Oye, ¿y tú qué? ¿Tú qué eres, qué haces?

Me gusta bailar. ¿Y... qué tipo de baile? ¿Qué...?

Bueno, a mi bola.

Bailo... todo y nada.

¿Pero alguna técnica especial o...?

No, no. No, si quieres,

bailo... aquí un poco y lo ves.

¿Te pones aquí a bailar?

Vale. Sí. No será muy difícil.

¿Sabes? (RÍE)

Oye, es... alucinante.

¿Y te pones así? Pero,

¿sin calentamiento ni nada? (RÍE)

Oye, me has dejado impresionado. Brindemos por tus...

Me voy a servir un poco más. ...por tus habilidades. Salud.

PAU: Hola. Hola.

¿Qué tal? Bien.

¿Qué haces?

Pues estaba trabajando.

Ya, pero, ¿te... estás grabando como... una peli o algo?

No, no, no es una peli, es una...

Nada, grabo los movimientos y...

me sirven como guía para después dibujar.

Ah, guay.

¿Y yo puedo probar?

¿El qué?

Hacer algo. Y tú... lo grabas y lo dibujas luego si quieres.

Bueno.

Bueno, es que la obra es sobre mi cuerpo, pero...

Ya, pero no sé. No, vale. Si quieres, prueba.

¿Sí? Te puedo hacer como una...

Cosas así. (RÍE)

Bueno, venga, prueba si quieres.

Ahí estás bien.

Vale, cuando quieras.

Muy bien.

¿Tú sabes que soy famoso aquí en la zona

por haber descuartizado

a más de... quinientas mujeres?

Hay un lago aquí detrás

y, bueno, me he montado una historia.

Las llevo allá al lago, les cuento

una película y tal, y...

y luego... las ahogo. Y están todos los cuerpos allá.

Joder. (ASIENTE)

¿Te apetece ir a verlo? Me apetece un montón.

Claro. Lo sabía, siempre es así.

Bueno, voy a recuperar sus cuerpos. No sé.

Hombre, puedes...

catalogarlos, ver si... sacas algún dato interesante, ¿no?

Bueno, son muchas.

A no ser que acabes tú también en el lago.

Sí, corro ese riesgo, ¿no? Ese riesgo siempre está ahí.

Tú misma, ¿eh? Vale, vamos.

¿Sí? ¿Vamos? Sí, sí.

¿No?

¿No quieres?

¿Te he dicho algo que no...?

Perdona, perdona.

¿Es por lo del lago?

No, no, perdón. Es que no...

Es que no puede ser, no... puede ser esto.

JUANJO: ¿Lucas?

¿Juanjo? Sí.

Hola. Pasa, pasa.

(Se cierra puerta)

Ya voy, ¿eh?

¿Qué hay?

Hola. Mira, te quería pedir... un favor.

Dime.

Es para Pau, ¿sabes? Sí.

Tú lo conoces bien y...

y sabes que es listo. Y sobre todo que es muy habilidoso

con las manos, pero es que...

es que no se termina... de ilusionar por nada

ni centrar.

Tampoco es que haya tenido mucha suerte.

Y, mira, habíamos pensado Teresa y yo

que podría servir aquí para trabajar en el campo o para...

arreglar cosas que se rompen.

Pero, Juanjo, yo...

trabajo no le puedo dar. No tengo...

No tengo ni con qué pagarle ni tengo...

Por eso habíamos pensado Teresa y yo

si a ti no te importaría hablar con tu padre.

¿Con mi padre?

Sí, él igual lo podría poner de mozo en...

en el taller, por ejemplo, ayudándole.

Juanjo, ¿te das cuenta de lo que me estás diciendo?

¿Que trabaje con mi padre?

Ya. ¿Y qué otra cosa vamos a pensar? Ya, pero...

¿Que se vaya a Barcelona con una mano delante y otra detrás,

y sin trabajo?

JUANJO: Vamos a presentarla. Llévate el carro a la izquierda.

Baja, baja, baja, baja, baja, baja.

Baja.

Mira lo que te digo: no tiene el volumen que ha de tener esto,

porque el arco nos ha de venir más a...

¿Y si la probamos en esta parte? A ver, prueba al otro lado.

El carro hacia delante. Un poquito más. Vale, para la izquierda.

No, no, demasiado.

¿Todo? Demasiado. Tráelo delante.

Un poco para adelante el carro.

A ver, ponlo aquí.

Ahora baja un poco. Baja, baja.

Ya, vale. Y a la izquierda. Izquierda.

¿Un poco más? No, no, Juanjo.

No tiene el volumen que ha de tener esto.

(HABLA JAUME EN CATALÁN)

(LUCAS EN CATALÁN)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(JAUME) (LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS) (JAUME)

(LUCAS) (JAUME)

(CAMARERO) (JAUME)

(CAMARERO) (JAUME)

(CAMARERO) (JAUME)

(CAMARERO) (JAUME)

(Ruido de ducha)

(TERESA)

(JAUME)

(TERESA) (JAUME)

(TERESA)

(JAUME)

(Gaviotas)

Pasa, pasa. Estoy desayunando, ¿quieres un café?

No, gracias. ¿Seguro?

Sí, sí.

¿Otra cosa? ¿Una tostada?

No. Oye, ¿tú sabes algo de Teresa?

No, ¿por qué?

Pues porque Juanjo la está buscando.

Se llevó el coche ayer y no ha aparecido esta mañana.

¿Desde ayer?

Sí.

Está inquieto, dice que nunca lo... había hecho antes y...

no sabe nada de ella. Ya, es raro.

Oye, nada, pues... acabo de desayunar y voy para allá.

Vale. Vale.

OK. Hasta ahora.

Hasta ahora.

(JAUME) (LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS) (JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(LUCAS) (JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(RADIO) Adelante Z28 para central.

-Hemos encontrado el cadáver en un acantilado de muy difícil acceso,

por lo tanto le solicito que llame al juzgado de guardia

para notificárselo y si nos autoriza el levantamiento del cadáver.

En cuanto tenga alguna noticia, comuníquemelo.

(JAUME) (LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(Coche arranca)

(EL JOVEN SOLLOZA)

JUANJO: Gracias.

NIEVES: Y ahora... este otro ojo, ¿vale?

Un momentito...

Ya. Ha entrado, ¿verdad? JULIA: Sí.

¿Qué tal? ¿Mejor?

Pues que quieres que te diga, estoy cansada.

Bueno, es normal.

Es normal, Julia.

Estoy muy harta, muy harta de estar aquí.

Fíjate que siempre he dicho que no...

que no tenía miedo a la muerte y...

Me hubiera gustado, yo que sé,

hacer...

una carrera,

viajar,

tener nietos...

Y los vas a tener.

Hola.

Hola, hija.

Hola, Petra. ¿Qué tal? ¿Qué tal, tía?

Muy bien. ¿Cómo estás?

Bien.

(Besos)

Mamá, ¿cómo vas?

Bien.

Te he traído lo que me pediste.

Muy bien.

Ah, y otra cosa. Mira lo que he encontrado.

(AMBAS RÍEN)

Mira que me conoces, ¿eh? (ASIENTE)

ANDREA: Pareces agotada, ¿quieres que vayamos a tomar otro café?

Así damos una vueltecilla y te despejas.

No, no, si me he tomado como tres cafés ya.

NIEVES: Aunque no te tomes nada. Vete con Andrea y das un paseo.

Yo creo que te vendrá muy bien.

Sí, luego vamos. En un rato.

ANDREA: ¿Tú cómo te encuentras?

Bueno, me angustia mucho todo esto.

Me angustia mucho no poder hablar con ella.

Porque se lo guarda todo mi madre.

Con lo de mi padre ya no..., vamos, es tabú.

Mamá, ¿y a ti no te ha contado nunca nada la tía?

Nunca. No me lo puedo creer.

NIEVES: Cuando se quedó embarazada, yo le pregunté,

pero ni me había dicho que estaba embarazada.

Yo se lo noté y se lo pregunté. Y entonces,

pues nada, se cerró en banda y no me quiso

contar nada, y me dijo que no se lo preguntara más.

ANDREA; ¿Y no podrías hablar con ella ahora? Quizá sea el momento.

NIEVES: Lo veo... difícil.

Lo veo muy difícil.

Intentarlo, no sé.

No quiero que me vuelvas a hablar del tema nunca.

Pero si es que es Petra la que lo quiere saber.

Me da lo mismo, no me preguntes nada de eso.

Pero es que para ella es importantísimo.

Oye, que no me preguntes más. Se acabó, punto.

Bueno, pues nada.

¿Qué le vamos a hacer?

¿Te traigo algo más, mamá, de comer?

No, no tengo ganas.

¿Seguro?

Sí.

No has comido nada.

No quiero que venga la tía Nieves.

¿Hoy?

No, que no venga al hospital.

¿Cómo que no venga al hospital?

Que me aburre.

¿Qué dices, mamá?

Me cansa estar con ella.

¿Que te cansa estar con ella? ¿Y por qué? ¿Qué ha pasado?

Nada.

¿Entonces?

Ha venido mucho tiempo, no tengo ganas...

Mamá, ¿qué estás diciendo?

Pues que no quiero verla más.

Pero si te quiere mucho la tía Nieves, está aquí desde el minuto 1.

Por eso, que lleva mucho tiempo. Y yo también la quiero, pero no...

Que no venga.

¿Está bien? Se lo dices tú.

No, no se lo voy a decir yo.

¿Cómo le voy a decir eso?

Me quiero ir de aquí.

¿Te quieres ir?

Sí.

¿Qué, a dar una vuelta?

No, me quiero ir del hospital.

Pero...

No sé, mamá, no nos podemos ir ahora.

Sí, nos podemos ir cuando queramos.

Bueno, a lo mejor los médicos no opinan lo mismo.

Claro que sí.

Yo puedo pedir el alta cuando quiera.

No sé, mamá, creo que no funciona así.

Yo creo que sí.

Yo no me quiero morir aquí.

Mamá...

Que no, que no es nada. Es que prefiero salir de aquí.

Bueno, a lo mejor hay otras...

No sé...

Petra, no, yo me quiero ir.

¿A casa quieres ir?

No, me gustaría ir al campo.

Pero no muy lejos tampoco, a la sierra.

Bueno, pues si quieres, hablo...

con los médicos, pregunto.

Cuanto antes.

Oye, no te enfades con la tía, ¿vale?

Le pedí que hablara contigo.

Tengo una sed terrible, ¿me podrías traer un poquito de agua?

Estaba bueno el bocadillo, ¿no?

Mucho, muy rico.

¿Te apetece dar un paseo luego?

Sí. Por ahí.

Sí.

Esto sigue, ¿no? O sea... ¿El qué?

Que esto cruza por ahí, ¿no?

Yo creo que sí.

Me agobia un poquito que no... vayas a estar bien.

Estoy bien.

Me gusta mucho tu cara.

(AMBAS RÍEN)

Siempre me ha gustado mucho, de verdad.

Menos mal, mamá. (RIENDO) Imagínate...

¿Sigues queriendo saberlo?

Sí. Sí, sí, siempre he querido saberlo. Ya lo sabes.

Y ahora más. Ahora que mamá no está, más.

No sé, necesito...

saber de dónde vengo.

Tiene que ver con mi identidad.

Quizá te pueda hacer daño. Es que, claro,

no sabes a lo que te vas a...

enfrentar. Pues ya veremos.

Pero estar así es peor.

No sé, ¿no te acuerdas de algún nombre, algún lugar?

Yo recuerdo el grupo de amigos

que tenía ella...

en esa época, a principios de los 80.

Y...

Pues...

Pero nombres ahora mismo no te sé decir.

Había una que era muy amiga suya

y a lo mejor puedo preguntarle...

a otra chica que era amiga de ella,

que de esa sí que tengo los datos.

Petra, ¿qué opinas de mí?

¿Cómo artista?

Como persona.

Pues como persona no te conozco todavía, no sé.

¿No quieres opinar?

Bueno, no es que no quiera. Es que,

no sé, no tengo una opinión formada.

Mira, una de las cosas en el mundo

que... odio, el victimismo.

Lo odio.

En la vida... lo odio.

¿Lo dices por mí?

No, no, en general, en general.

Y sobre todo por mi hijo Lucas,

que es un ejemplo... de ello.

Pero Lucas no ha caído en el victimismo, ¿no?

Mira, yo, a los catorce años

quedé huérfano y mi hermano me sacó de casa.

A partir de ahí, me tuve que espabilar.

Desde entonces, he ido creando todo esto.

Con esto he sacado dinero, he comprado la finca

de mis padres a mi hermano, metí a mi hermano en el geriátrico

y este soy yo.

¿Este eres tú?

Gracias a mi hermano, por habérmelo negado todo.

Me voy a la fundición, ¿quieres venir?

Si quieres que vaya...

Sí, sí.

Así irás aprendiendo.

Vale.

(JAUME)

(JAUME) (EMPLEADO 1)

(JAUME)

(EMPLEADO 1) (JAUME)

(EMPLEADO 1)

(JAUME)

(EMPLEADO 1) (EMPLEADO 2)

(JAUME) (EMPLEADO 1)

(JAUME)

(EMPLEADO 1) (JAUME)

Hola.

Estoy viendo tu pintura.

¿Y qué te parece?

La veo floja.

¿Floja?

Es excesivamente intimista,

claustrofóbica, cerrada.

Está encerrada en ti misma.

Te miras demasiado el ombligo.

No puede tener éxito esto.

¿Tú por qué eres así?

¿Qué pasa? ¿Por qué hablas así? Le falta garra.

¿Garra? Ya.

Está pensada

como una terapia para ti, no pensando en...

en el público.

¿Tú sabes por qué estoy aquí?

No.

¿Por qué?

Porque creo que eres mi padre.

¿Tu padre?

(ASIENTE)

¿Y qué te hace pensar esto?

Soy la hija de Julia Ramírez.

¿Julia Ramírez?

(ASIENTE)

¿La hija de Julia Ramírez?

(SUSPIRA)

¿Y por esto has venido?

Sí.

Hola, Juanjo.

Hola.

¿Cómo estás?

Bueno, ahí vamos, regular.

¿Y Pau?

Peor, lo lleva peor.

Es que fue hace poco.

Sí, hace muy poco. Y es horrible lo que ha pasado.

Bueno, no es lo mismo, pero...

yo todavía no me he recuperado de la muerte de mi madre y...

no sé.

Se necesita tiempo, me imagino.

¿Puedo decir una cosa?

Sí, claro.

Es que llevo unos días pensando decírtelo.

Creo que te tendrías que ir de aquí en cuanto puedas.

¿Por qué me dices eso?

No sé, te veo buena muchacha, pero...

de aquí no vas a sacar nada bueno.

Es que de Jaume no se puede sacar nada bueno.

Perdona, igual...

No, no, no, está bien.

¿Qué opinas de Petra?

Es simpática, ¿no?

No la encuentro inteligente a esta chica.

Oye, ¿tú has visto mi sombrero marrón,

ese que... tiene una cinta blanca?

No, no lo he visto. ¿No?

Bueno...

Se lo diré a Nabila,

a ver si ella... lo ha guardado.

¿Sabéis por qué he venido a comer con vosotras?

Ni idea, ni idea.

A ver, ilumínanos.

Petra cree que yo soy su padre.

No me extrañaría, siempre te han gustado los líos.

Pero no soy su padre.

Yo creo que sí.

¿Por qué lo crees?

Una amiga de mi madre me dio tu nombre.

Os conocía de aquella época. Me habló de ti...

¿Y tu madre?

No, mi madre no. Mi madre nunca quiso.

Era un tabú este tema.

Pues no soy tu padre. Yo conocí a tu madre...

en el verano del 85 en Cadaqués...

y ya tenía un bebé:

tú. ¿En el verano del 85?

Sí. ¿Tú cuándo naciste?

En noviembre del 84.

Por eso. Ella tenía un bebé.

¿Tú tienes alguna hermana?

No.

Pues...

no soy tu padre.

Tendrás que buscar a tu padre en otro sitio,

porque ella ya tenía un bebé,

que eras tú,

cuando estuvo conmigo.

Bueno, él siempre ha tenido muchos líos.

Y yo también, claro.

Eran otros tiempos.

Hola, Lucas.

No, no, no pasa nada. Estoy bien.

Bueno, nada, mejor te llamo en otro momento, ¿te parece?

Vale.

Chao, hasta luego.

Me estoy planteando dejar el proyecto de las fosas.

¿Y eso?

Pues sí, porque no...

no estoy teniendo ninguna respuesta de ningún lado

y, al final, tengo que ganar dinero.

Empieza a mover más el proyecto y verás como tienes respuestas.

Ya, pero yo no sé si es tan bueno.

Sí, es muy bueno. A mí me encanta, ya lo sabes.

¿Cómo vas a dejarlo?

Ya, pero yo, si me tengo que poner

a trabajar... cualquier cosa,

al final no sé si le voy a poder dedicar el tiempo... que quisiera.

Pues nos organizamos con otra cosa.

No sé, el dinero se saca.

¿Tú crees?

Claro.

No lo dejes, es importante lo que estás haciendo.

(LLANTO DE BEBÉ)

(CALMÁNDOLO) Ya está, ya está...

Mira, a lo mejor es un poco grande el tuyo, ¿no?

Mira, lo repartimos a la mitad.

Es un supercollar, toma.

NIÑA: Mira.

¡Ay, se ha roto! Mira. ¿Lo coges?

(NIÑO RÍE)

¿Qué tienes? ¿Qué tienes?

NIÑA: Una K.

Viene tu hermano este "finde", ¿no? Viene tu hermano, ¿no?

MARTHA: Sí, sí.

(DUDANDO) ¿El sábado...? Sábado, sí.

¿Y qué vais a hacer?

No sé. Viene una amiga aquí,

pero... no sé adónde vamos.

Bueno, si quieres, podemos organizar una comida o algo en casa. No sé.

¿Sí?

Sí, no hay problema, claro.

Así la conozco. ¿Eso qué es?

¿Qué nos traes? NIÑA: Un bizcocho.

Un bizcocho gigante.

(Ambiente de niños en clase)

Bueno, este es un rollo.

Hola.

¿No me conoces?

Hola.

¿No... te apetece?

Estoy cansada.

Un poquito.

(SUSURRANDO) Un poquito.

Con estos pantalones que llevas tan... sugerentes.

Ven aquí, ¿no?

(RÍE)

Buenos días. Hola, señor, buenos días. Dígame.

Tengo una reserva a nombre de Jaume Navarro.

Perfecto. Si me permite su DNI, por favor.

Gracias.

Genial.

Perfecto.

La habitación sería la 107.

¿Para qué querías verme?

¿Lucas va a venir?

No.

Una lástima, porque le concierne a él... también.

No va a venir, no va a venir.

Bueno, pues, a pesar de todo, le sigue concerniendo, pero...

él sabrá.

Mira,

he venido porque, Petra,

eres mi hija.

¿Qué?

Eres mi hija.

¿Qué estás diciendo ahora?

La verdad.

¿La verdad? La verdad, sí.

No te creo.

Mira, cuando llegó tu solicitud,

me intrigó mucho tanta insistencia.

Hice mis indagaciones...

y vi que eras hija de Julia Ramírez.

Con Julia Ramírez

tuve una relación hace 33 años.

Sí. Y me dijiste que ya tenía una hija ella cuando la conociste.

Te mentí.

Ah, ¿me mentiste? Era un tema estratégico.

¿Qué estratégico? ¿Qué estás diciendo?

Para saber más de ti.

No te creo y no sé por qué he venido a verte...

Mira, tengo pruebas que quizás te convenzan.

He traído fotografías de la época,

del año 84.

Aquí... tu madre conmigo.

Del 84.

Tu madre...

esperando, esperándote a ti.

Y dos más de tu madre de aquel momento.

Míralas bien, Petra.

(LLANTO DE BEBÉ)

Es imposible, yo no creo que sea verdad.

¿Tú le crees?

No sé.

No sé qué pensar ya.

Oye, yo voy a ir bajando. No me encuentro bien, ¿vale?

Si quieres, cuando se despierte, bajas tú.

Petra, espera.

¿Por qué no bajamos juntos cuando se despierte...

y hablamos de todo?

Yo ya no quiero hablar de nada ahora.

Luego te veo, ¿vale?

Estupendo, gracias.

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS) (JAUME)

(JAUME) (LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(Disparo)

¿Y Berlín ha estado bien entonces? Muy bien, muy bien.

Sí, tenía ganas de irme y ya está. He estado dos meses al final.

Ya.

No, yo te quería comentar lo de mi padre, que me parecía...

delirante.

¿Delirante?

Bueno, no sé.

Es que coincidían los datos que me habían dado.

Una amiga de mi madre

me había hablado de él y me había enseñado una foto.

Y...

es que no tenía nada más, tenía que probar.

Claro.

¿Y qué vas a hacer ahora? ¿Vas a seguir buscando?

Voy a seguir buscando, sí.

No sé muy bien dónde porque no tengo mucha información,

pero... quiero saber quién es, sí.

Bueno, al menos ya sabes dónde no toca buscar.

Es algo. Es algo.

Creo que tampoco me puedo esperar nada muy bueno, ¿no?

Si no, mi madre me hubiera contado algo.

Bueno, nunca se sabe.

En realidad, lo mejor es que nos hemos conocido.

Pues sí, eso está muy bien.

Yo siento cómo...

cómo lo hice.

Ya está, no pasa nada. Sin rencor.

Sí.

Está bien, está todo bien.

(LUCAS) (PAU)

(PAU)

(PAU) (LUCAS)

(PAU)

(LUCAS)

(LUCAS) (PAU)

(PAU) (LUCAS)

(PAU)

(LUCAS) (PAU)

(LUCAS) (PAU)

(LUCAS) (PAU)

(LUCAS) (PAU)

(PAU) (LUCAS)

(PAU) (LUCAS)

(PAU) (LUCAS)

AMIGO 1: Eso es como que hace aguas.

AMIGO 2: ¡Hombre! ¿La verdad?

Sí. Incluso el propio término, ¿no?

La moda, al final, ha derivado en el "low cost"

y de "low cost" no tiene nada.

El coste luego es altísimo, ¿no? -La belleza por la belleza.

-Para el planeta, los trabajadores...

Total, total.

La belleza y la función impuestas. -La "belleza",

porque, efectivamente, si no hay verdad, no hay belleza.

Si no hay verdad, no hay belleza.

No hay verdad. Las veces que eso ocurre, desde luego.

AMIGA: Me ha dicho Petra que tu padre es Jaume Navarro

y yo soy muy admiradora de él desde hace un montón de tiempo.

Y te quería... Solo quería que lo supieras.

Ya sé que todo el mundo te lo dirá,

pero es que yo no podía remediar...

decírtelo, estar aquí contigo y no...

Le he dicho que no te apetecía a lo mejor hablar de él, pero...

le ha dado un poco igual. Pero es un reconocimiento,

no podía.

Oye, me han caído super bien tus amigos, ¿eh?

¿Sí? Sí.

Creo que lo han pasado bien contigo. ¿Ah, sí?

Perdona por las preguntas que se han hecho de tu padre y todo esto.

No pasa nada, si es normal.

Oye, ¿te importa si me quedo a dormir hoy?

Sí. Sí, sí.

¿Sí te importa?

¿Te imaginas? Pero si me encanta que te quedes.

No, yo lo digo más que nada por la...

por la cama, ¿eh? No por la compañía.

No, claro. Sí, sí, sí, por la cama. Ya.

Te gustó mucho, ¿no? Me gustó mucho, sí.

¿Está bien?

Sí.

¿Necesitas dinero?

No, ya me arreglo.

Puedo decirle a tu padre que te mande algo, que te...

No, no, gracias. No quiero vuestro dinero.

¿Por qué?

Porque me da asco vuestro dinero, por eso.

Antes no le hacías ascos.

Antes, sí, pero ahora es otro momento.

No me gusta Petra.

¿Y a qué viene eso ahora?

No me gustó como se infiltró en casa, ¿sabes?

No se infiltró en casa.

Mintió.

Como todos mentimos.

Bueno...

¿O no?

Más o menos.

HOMBRE: Veinticuatro.

Rodillas: 1,65.

Quince.

Junta el pie.

La mitad.

A 2-27-4.

Individuo diez.

Zona del hemitórax izquierdo.

A ver, ¿coordenadas?

CHICA: Veinte.

HOMBRE: Cinco metros,... CHICA: Veinte, veinte.

HOMBRE: ...veinte centímetros. X.

¿La Y?

Mira, un poco más aquí, más aquí, más aquí. Ahí.

CHICA: Un metro diez. HOMBRE: Un metro diez, vale.

-Mira, acabo de encontrar una mella. -¿Ah, sí?

Espera, déjalo.

Es un anillo de tipo sello, ¿no? -Sí, eso parece.

CHICA: Dámelo.

Oye.

Dime.

¿A ti te apetecería vivir en el campo?

¿Vivir en el campo? Sí.

¿Por qué?

Pues porque estoy pensando que no me apetece seguir en Madrid.

¿Pero quieres que nos vayamos al...?

¿Cuándo?

No sé, pronto.

¿Sabes Lucía, mi amiga, que tiene casa en Buitrago?

Sí.

Me ha dicho que por ahí se alquilan cosas que están bien de precio,

que...

No sé, yo estoy un poco cansada de estar aquí. Es...

¿Pero de qué... te has cansado, de...?

Quiero hacer otras cosas. Dejar esto además,

no quiero seguir con el arte. ¿Qué quieres dejar el arte?

Pero tú no puedes dejar el arte, si es tu vida.

Pues... ya no, siento que no.

No... me lo dices en serio, ¿no?

Que sí, pero que no pasa nada. Quiero hacer otras cosas.

Pero, ¿cómo qué? Pues yo qué sé,

buscar ahí algo... que me guste.

No sé, cambiar de aires, tener hijos... No sé.

¿Tener hijos?

Sí.

Pero, a ver, es muy serio lo que me estás contando. Tener hijos...

Que tengamos hijos. ...es para siempre, ¿eh?

(ASIENTE)

¿Te gusta?

Es precioso.

(EN VOZ BAJA) ¿Qué?

He encontrado este palo.

¿Coges tú otro?

Toma.

¿Que te lo quieres meter ahí?

No.

Aquí.

Venga, vamos.

¡Tres!

¡Tres!

(CARIÑOSA) Que te pillo, que te pillo.

Cariño...

Que te pillo.

Yo creo que sí, que tienes razón, la eliminamos.

Esta, ¿no? Sí.

Es que en realidad esto podría... ¿No? Es como confuso.

Podría ser otro lugar.

Sí, podríamos estar en Egipto.

Tal cual.

Yo creo que sí. ¿Hacemos estas?

Lo que pasa es que se queda la duda

con estos dos bodegones, ¿no? Porque...

el del zapato es...

Claro, hablar de banalidad en este tema es terrible.

(PAU)

(JAUME) (PAU)

(JAUME)

(JAUME) (PAU)

(JAUME)

(PAU)

(JAUME)

(PAU)

(JAUME) (PAU)

(JAUME)

(PAU)

(JAUME)

PAU (JAUME)

(PAU)

Este Pau... cada día me gusta más,

realmente.

Tiene iniciativa, es trabajador, me ayuda...

y, la verdad, me descansa.

Solo hay una cosa que no acabo... de entender:

¿cómo era tan amigo... de Lucas?

Una persona con tanta iniciativa y el otro... tan parado.

Realmente...

Me voy a ir unos días a Madrid.

Si acabas de llegar.

Pero bueno, querida, haz lo que quieras.

Este campo, al limpiarlo, ha ganado en perspectiva.

Y, realmente, colocar... una escultura aquí

quedaría muy bien.

Estoy nerviosa,

duermo fatal últimamente.

La visita de Marisa me angustia un huevo, no sé.

¿Y por qué no le dices que no venga?

Bueno, le he dicho que esta vez y que ya está. No sé.

Creo que tenía que pasar tarde o temprano, así que...

¿Y Julia? ¿La va a ver?

(ASIENTE)

¿Te podrías quedar con ella el jueves por la tarde?

Es su abuela, ¿no? ¿No crees que debería verla?

Son un par de horas, pero, si no puedes, no pasa nada, ¿eh?

No, no hay problema.

Se puede quedar todo el tiempo que quieras, ¿eh?

Vale, gracias.

Quiero ver a Julia.

Pues lo siento, pero no la vas a poder ver.

Lo necesito,

es lo único que me queda.

Marisa, que no,

que no quiero que tenga nada que ver con vosotros. Ya está.

Por favor. Que no.

Estoy mal.

¿Estás mal? Muy mal.

Tengo poco tiempo... Es la culpa, es la culpa, ¿sabes?

Es la culpa,

es una enfermedad que no tiene cura.

¿Qué culpa?

Yo tengo la culpa de todo.

De todo.

¿Qué estás diciendo?

Lucas no era hijo de Jaume.

¿Cómo que no era hijo de Jaume?

No, te lo juro.

Era hijo de un abogado de Madrid.

Conocí a un abogado en Madrid.

Tuvimos una historia y me quedé embarazada.

En cuanto me di cuenta de la primera falta, volví con Jaume.

Nunca lo supo.

Nadie lo supo,

solo yo.

¿Comprendes?

¿Qué estás diciendo?

Quería decírtelo, no podía...

Quiero que te vayas.

No podía con esta mentira, ¿sabes? Quiero que te vayas, por favor.

Por favor.

Por favor, escúchame. Por favor.

Sí, hola. Quiero pedir un taxi, por favor.

Sí, para ahora.

Eso es. Sí, sí, gracias.

(JAUME)

(PAU)

(JAUME)

(PAU)

(JAUME)

(PAU)

(JAUME)

(PAU)

(PAU) (JAUME)

(Disparo)

Papá, llama a la policía. Acabo de matar a Jaume.

-¿Qué?

-Le he pegado dos tiros: en el pecho y en la espalda,

y lo he dejado muerto ahí al hijo de puta.

-¿Pero qué dices?

-Está en el claro, ahí debajo, pasada la roca.

Está ahí tirado, ¿vale? Tú llama a la policía y que me vengan a buscar.

Yo me voy a mi cuarto.

Todo eso, sí.

¿Y cómo duermes?

Mal.

Bueno, siempre he dormido mal. Ya sabes.

Es que ahora ni siquiera engancho.

Pues con todo lo que te ha pasado,

no sé cómo no te has vuelto loca.

Bueno, estoy a punto de volverme un poco loca.

No dormir es... fatal, ¿eh?

Es fatal, sí.

¿Y por qué no vas al médico?

¿Al médico? (ASIENTE)

¿Pero para que me dé pastillas?

Pastillas o cualquier cosa.

Lo que sea, él sabrá.

No sé.

Lo que tengo no se arregla con pastillas.

Es una cosa de dentro.

Lo tengo que arreglar yo sola.

Hablarlo puede ayudarte también, ¿eh?

Sí, puede ser.

Sí.

¿Has visto cómo están las lechugas? Sí.

Enormes.

Llévate unas cuantas si quieres, ¿eh?

¿Sí? Sí.

Vale.

Deberías montar un negocio.

(AMBAS RÍEN)

Lechugas, imagínate.

¿Qué tienes ahí?

¿Eh?

Míralo.

Mira.

La esponjita...

La esponjita...

¿Qué? Mira.

¿Qué? ¿Qué es este?

¿Este cuál es? ¿Un gato?

Muy bien.

Al coche.

Vamos al coche, sí.

Al columpio no, al coche. Espera, mi amor,

que lo guardo aquí, ¿vale?

Eh, eh, eh, eh, eh.

Eh, eh, eh, eh, eh.

Ven aquí, ven aquí.

Ven aquí, tú.

¿Adónde te vas? ¿Adónde te vas?

Ven aquí, que nos vamos.

Hola, Nabila.

Hola.

¿Está la señora?

Sí, está dentro.

¿Le dices que baje, por favor? Sí, un momento, por favor.

Hola. Hola.

He traído a Julia.

Se ha quedado dormida, está en el coche.

¿Quieres verla? Sí.

Somos cine - Petra - Ver ahora

A cambio de nada

La gran sorpresa de los Premios Goya 2018, dirigida por Daniel Guzmán (mejor director novel) y protagonizada por Miguel Herrán (mejor actor novel). Darío y Luismi, adolescentes unidos por una fuerte amistad, empiezan a fraguar su futuro en los espacios de marginalidad que la sociedad les deja. Empujados por sus circunstancias individuales y familiares, comienzan a adentrarse en el mundo de la delincuencia y la marginación.

Guzmán peleó durante diez años para sacar adelante esta película: "Era una necesidad autobiográfica. Quería hablar sobre la amistad, la necesidad, las rupturas familiares y la relación con la tercera edad", dice. Su abuela abuela interpreta un papel principal.

No recomendado para menores de 12 años Somos cine - A cambio de nada - Ver ahora
Transcripción completa

¡Gracias!

Hola.

Joder, ¿otra vez lo mismo?

Ya no sé qué más hacerte.

¿Te duele? No.

¿Cuántas veces tengo que decirte que te laves la cara antes de salir?

Me la he lavado. ¿A qué hora te acostaste?

Pronto.

¿Por qué no dejas ese trabajo? ¿Con qué comemos?

Darío, tienes que venir a hablar con el abogado.

¿Me estás escuchando?

¿No puedes de otra manera?

Que pase el dinero que debe.

Me da dinero. Me lo tiene que dar a mí.

Ya te lo doy yo, ¡a ti qué más te da!

¿Por qué no habláis antes del juicio?

¡No tengo que hablar con nadie!

¡Ya sabes lo que tienes que hacer!

"¿Sí?".

Baja, Luismi. "Todavía no puedo, tío".

Venga, va, coño, que te espero detrás.

No puedo bajar tan pronto. Pero ¿cómo vas con esas pintas?

Que hay que ir a trabajar. Haberme avisado antes.

¡Tira para atrás! Déjame llevarla, coño.

Luego. Siempre luego, pero luego nunca.

No tienes carné.

Ni tú tampoco, no te jode. A ver si nos va a ver alguien.

Es que eres un mierda.

110.

115.

¡115!

¡Joder!

A ver si adelgazas, no llegamos a 120 en la vida.

Puta madre.

Que buenas las hacen ahora, las hacen de verdad.

Joder, qué sensación.

(CHISTA)

Te la has pillado un poco justa, ¿no?

Estoy tocho.

Hijo puta, pero si no te he visto hacértelas.

Son muchos años, tío.

Qué cabrón...

Están guapas, ¿eh?

Pásate mañana.

Pero qué mañana, tronco, llevo pasándome dos semanas.

¿Yo qué quieres que haga, niño? La gente es muy "malqueda".

No me cuentes tu vida, te traje lo que pediste y me pagas.

Que te voy a pagar, en cuanto cobre.

No puedo esperar más, necesito la pasta sin falta.

Como no la pinte...

Estoy más tieso que Tarzán.

Te buscas la puta vida, tío.

Y dale, pedales... Que no tengo, niño, joder.

Que más me gustaría que poderte pagar.

A mí no me gusta deber dinero a nadie.

Así que si quieres coge las piezas y te las llevas.

¿Qué te crees que es El Corte Inglés? ¡Quiero mi dinero!

Qué hostia. ¿Te has hecho algo?

¡Quita, coño!

Has venido muy fuerte, tigre.

Ni tigre, ni pollas.

O le pagas lo que le debes o te lo explico de otra manera.

Joder, cómo ha venido hoy el escudero.

Darío...

Darío, venga, vamos a la cama.

Venga, vamos, hijo, que yo ya no puedo contigo.

¿Sí? -Pasa.

Hombre, pensaba que estabas enfermo.

Bueno, estaba malo, pero ya estoy bien.

Siéntate.

¿Qué vas a hacer el año que viene si no apruebas?

Voy a aprobar. Eso dijiste el año pasado y mira.

Este año será diferente, lo verá. ¿Sí? ¿Por qué?

Porque lo va a ser. Porque lo digas tú.

Veo que voy a aprobar. Lo creo.

Dile a tus padres que vengan a hablar conmigo.

No pueden, trabajan los dos.

Pues dame su teléfono.

No me lo sé.

¿No te sabes el teléfono de tus padres?

Por favor, las cosas están muy mal en mi casa.

Y peor que van a estar si sigues así.

Deme una oportunidad, por favor. ¿Otra?

Ya no me quedan.

(Claxon)

Hola. ¿Qué pasa?

¿Esos pelos?

No sé como tu madre te deja salir así de casa.

No sé qué cojones hace.

Trabajar, no te jode. Esa boca...

me cago en Dios.

¿Has hablado con ella?

¿Y?

Cago en Dios... es que...

Encima que me deja en la puta calle, me quiere quitar lo poco que tengo.

Ahora sí que vamos a tener problemas, estoy hasta los cojones

de tu madre, al final se queda sin la casa, ya verás.

No se queda en la calle. Yo sí...

No he dicho eso.

Una cosa es que quieras a tu madre y otra que me jodas.

No voy en contra de nadie. ¡Díselo a ella!

¡No me levantes la voz que te saco a hostias!

Habla con ella a ver si te das cuenta de cómo es, coño.

¿Qué tal las clases?

Bien.

¿Seguro?

Menos mal que este año lo estás haciendo bien.

Casi es la única alegría que tengo.

Para ti, para ti, ¿eh?

Fírmalo aquí.

¡Tyson, para!

Tronco, ¿quieres coger a tu puto perro?

No la monta, no llega.

No te muevas, puto gordo.

Que está en celo, coño.

¿Y si le ponemos chubasquero y que se den un homenaje?

¿Y si me la doy con tu hermana? Chúpame el cipote.

¡Tú! Para, coño.

Como se la cargue vas a flipar, ¿eh, subnormal?

Tronco, ¿quieres parar ya?

Joder, mañana te traigo tres bolsas, gañán.

Siempre traes mucho pero luego no traes nada.

¡Tú, deja el calcio, coño!

¡Joder, qué asco, no sé como puedes beber esa mierda!

¡Tú, tú, la hora!

Joder...

Qué guapa es Alicia, tío.

Ya ves, menudas tetas tiene.

¿Se las ves? Ah, no, es el codo.

Esta quiere con los dos cien por cien, te lo digo yo.

Que se está tocando. ¿Lo estás viendo?

No, pero lo dice su cara.

Vamos a pedirle aceite, ahora es el momento.

Ahora no se puede, su viejo está al caer.

¿Qué haces, coño? Me he resbalado, joder.

¿Qué hace? ¿Qué hace?

Buah, chaval, que se está tocando.

¡Eh, qué coño haces!

Yo no te he tocado con nada, te lo juro.

Madre mí...

Pues... esa es la situación.

Si no aprueba los exámenes finales tendrá que abandonar el instituto.

Estoy de piedra. No sé qué decir.

Sería un error que dejara de estudiar.

No, hombre, no, eso desde ningún concepto.

No, yo le juro... ¡Tú te callas, coño!

Que bastante la has liado ya.

¿Qué haces? ¿A tu padre le vas a contestar?

Con todos los problemas de casa y ahora esto...

Toda la vida sufriendo y trabajando y trabajando

para darte una educación y ahora esto.

Es pública.

Que no me contestes, coño, que no me contestes.

¿Qué quieres acabar como yo? ¿En la obra?

¿Eso es lo que quieres?

¿En qué nos hemos equivocado, hijo? Dímelo.

¿Qué hemos hecho mal?

Jo... estoy hundido en un pozo profundo.

Bueno, tranquilo. Tranquilo, tranquilo...

¿Tiene usted hijos?

No sabe el dolor que tengo ahora, no sabe.

Estoy... estoy... estoy que no estoy, vamos.

Bueno, estamos en paz. ¿Cómo que en paz?

Nos ha jodido, compi, he tenido que cerrar el taller.

¿Cómo puedes tener tanta cara? Anda, vamos, niño,

que menudo marrón te he quitado. Lo suyo es que ganemos todos.

Ah, figura, ya te puedes espabilar,

que como no apruebes vas a cagar vinagre.

Pero ¿qué haces? Que está mirando, joder.

Déjate de gilipolleces, déjate de gilipolleces.

Joder, niño, cada vez subes más pronto.

¿Has cenado?

Anda...

¡Vamos, tronco!

¡Alicia!

¿Qué haces, gilipollas? Nada, se ha enganchado.

A ver si te engancho una hostia. Que tienes la mano muy larga.

¡Tyson!

Ahora os tiráis una hora en la calle.

¡Que no tenga que bajar a por ti!, ¿me oyes?

Venga, espabila, que me tengo que subir ya.

No tardas nada, he dejado todo hecho.

Venga, dale ahí, venga.

Venga, más, más, más.

Más... Que no, tigre.

Que no se puede. A que le dabas, ¿eh?

¿Se puede saber qué haces aquí?

Espero a Darío que ha subido a pedirle apuntes a un compañero.

Tira para casa. Ahora subo.

Que te muevas, ¿qué quieres que baje tu padre?

Ahora subo.

No me digas coño que te parto la cabeza.

Tira para casa, coño.

(LADRA) -El perro también...

¡Vamos! ¡Toma!

(SILBA)

(RADIO) "Adelante, radio 5".

Mañana te vas a vivir con tu padre, no me complicas más la vida.

¿Sí?

Ah, perdone, Santos, luego continuamos. Adelante, pase.

Hasta luego.

Hola. -¿Qué tal?

Siéntese, por favor. Siéntate.

¿Y su marido?

Ni idea, le dejé un mensaje.

¿Perdón?

Que le he dejado un mensaje.

No creo que venga, la verdad.

Ah...

Bien, siento mucho lo ocurrido.

El instituto no va a presentar ninguna denuncia contra Darío.

(Puerta) Pero la dirección del centro...

Sí, ¿qué desea? -Soy el padre.

¿Cómo el padre? -El padre de Darío.

Pase, pase. Pase.

Siéntese.

Le estaba diciendo a su mujer

que el instituto no va a presentar ninguna denuncia contra su hijo.

Pero la dirección ha decidido expulsarle del centro.

Es una decisión demasiado drástica, ¿no le parece?

Un buen estudiante puede tener un mal día.

¿Perdón?

¿Han tenido en cuenta sus notas antes de tomar esta decisión?

Ese ha sido uno de los motivos por los que se ha tomado.

¿Cómo?

Mi hijo tiene todo aprobado y con nota.

No, me temo que no.

Su hijo tiene todo el curso perdido.

Si quieren que continúe estudiando

tendrán que matricularle de nuevo en tercero y en un centro privado.

Querrá decir en cuarto.

No, en tercero.

Darío, ¿en qué curso estás?

No entiendo nada, perdone.

Darío.

¡Tú tienes la culpa de todo!

¡¿Que me siente?! ¡Levántate tú!

¡Levántate y da la cara, hijo de puta!

¡Me cago en tu puta madre! -Tranquilícese.