Enlaces accesibilidad
Aquí la Tierra

¿Te animas a plantar lechugas sin tener jardín? ¡Consejos para un buen huerto en maceta!

  • Nuestro experto en la huerta, José Manuel Sánchez, nos cuenta cómo cultivar en balcones o, incluso, interiores
  • Además, nos explica la gran variedad de lechugas que podemos encontrarnos para ello
  • ¡No te pierdas estos y otros trucos para cultivar en la web de Aquí la Tierra!

Por
Variedad de lechugas en maceta GTRES Eising Studio | GTRES

¡Hola, amigos hortelanos! Cultivar nuestras propias verduras es divertido, entretenido, relajante y sano: además, nos permite disfrutar de sabores auténticos y deliciosos. Muchos pensaréis que está fuera de vuestro alcance porque vivís en un piso o apartamento y no disponéis de un terreno. Pues os vamos a dar una buena noticia: ¡sí podéis tener un maceto-huerto de terraza, balcón o incluso interior!

José Manuel, nuestro experto hortelano nos propone cultivar nuestras propias lechugas en casa, uno de los cultivos más agradecidos y fáciles, para animar a los novatos. Se puede cultivar prácticamente todo el año, excepto los meses de invierno en las zonas más frías, así que (casi) siempre estamos a tiempo.

¿Cuál es el primer paso?

Para empezar, sobre todo a los primerizos, os recomendamos usar plantones, es deicr, pequeñas lechugas que ya están germinadas, arraigadas y con unas cuantas hojitas, listas para trasplantar y seguir creciendo hasta la cosecha. Las podéis comprar en viveros, tiendas de jardinería o tiendas especializadas online.

Aquí tenéis una guía resumida pero completa para cultivarlas:

1º El contenedor: se puede usar una simple maceta, aunque es recomendable usar jardineras, cajas o mesas de cultivo porque nos dan mayor superficie para cultivar varias a la vez. La profundidad mínima debe ser 30 cm y la separación mínima entre las lechugas plantadas, 15 cm (puede ser de hasta 10 cm pero crecerán menos).

2º El sustrato: lo ideal es una capa de 4 o 5 cm de material drenante en el fondo (arlita, grava, etc). El resto una mezcla de 70% de fibra de coco y 30% de humus de lombriz. Esta mezcla es recomendable sobre todo para cultivar en terrazas o balcones porque aligera mucho el peso de la maceta. También podéis cultivar simplemente con el famoso “Sustrato Universal” que encontramos en cualquier sitio, aunque si es posible mejor enriquecerlo con un poco de humus de lombriz (25%).

3º El lugar: las lechugas se desarrollan mejor con una temperatura suave, entre 15 y 25º. Pero también aguantan frío sin heladas (todas las variedades), aunque cuidado con las temperaturas altas, ya que, pero por encima de 30º pueden espigarse (alargar los tallos en vertical, reducir el tamaño de las hojas y echar flores) y ya no se pueden comer. Así que para los grados que alcanzamos en verano os recomendamos dos variedades que resisten mejor al espigado: la “Maravilla de Verano” y la “Romana”.

4º La variedad: debéis elegir las variedades que más os guste comer, pero teniendo en cuenta el tema de las temperaturas. Las hay finas y delicadas, como la “Hoja de Roble” y la “Loyu”, más suaves y carnosas como la “Trocadero”, más rizadas y frondosas como “Batavia” y más resistentes al calor ya mencionadas antes. Si quieres profundizar más en qué otros tipos hay, te recomendamos el reportaje Tipos de Lechugas.

5º Tipo de cultivo: por semilla o por plantón. Si empezáis desde semilla podéis usar el mismo sustrato ya descrito incluso más abonado para favorecer el desarrollo inicial y rápido. Podéis usar macetitas pequeñas o bandejas de alveolos y enterráis varias semillas entre 1 y 2 cm.

Mantenéis humedad y temperatura entre 20-25ª y en unos 4-5 días germinarán. Un par de días después debéis dejar una sola plántula por cada 2 o 3 cm2. Cuando tengan al menos 5 cm de altura ya están listas para trasladar a su ubicación definitiva, con una separación de unos 20 cm (mínimo 15).

Durante todo el proceso y resto del cultivo es necesario mantener la humedad sin encharcar. Pueden estar a pleno sol si no es demasiado fuerte. Si el sol quema mucho, hay que protegerlas, sobre todo en las horas de más incidencia. También es conveniente aplicar un tratamiento preventivo de plagas y enfermedades y al mismo tiempo nutritivo. Por aquí te dejamos el reportaje de Insecticida casero.

6º Cosecha: En realidad podemos empezar a comer hojitas de lechuga desde cualquier tamaño (cuanto más pequeño más suave el sabor y tierna la hoja) pero para aprovechar la planta es mejor esperar a que al menos tengan una altura de unos 15 cm o su tamaño máximo, que dependiendo de la variedad estará entre 20 y 40 cm. Podemos cosechar por hojas o la planta entera.

En maceta recomendamos por hojas, empezando por las que estén más desarrolladas en la parte exterior y dejando las del centro para que se sigan desarrollando. De esta forma se puede ir cosechando cada pocos días. Si se corta la planta entera, es conveniente dejar unos 5-7 cm de tallo para facilitar que rebrote y nos vuelva a dar nuevas hojas, pero de esta forma habrá que esperar dos semanas o más.

Ya veréis lo bien que sienta poder decir: ‘’¡Voy a hacer una ensalada con las lechugas de mi huerto!’’. Además, por aquí os dejamos otro reportaje que puede ayudaros a la hora de decidiros por una buena vinagreta para acompañar tu ensalada. Buena cosecha, terrícolas.