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La Mañana

Juan Andueza, jefe de urgencias del Gregorio Marañon: "Trabajé más de 40 horas seguidas en la primera ola"

  • ¿Cómo se vivió la primera ola del coronavirus en el hospital más grande de España?
  • "De un día para otro no sabíamos si tendríamos el material de protección"
  • Te lo contamos en La Mañana

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Entrevista a Juan Andueza, jefe de urgencias del Hospital Gregorio Marañón de Madrid

Tras varios meses de estado de alarma en los que la población española sufrió la embestida de un enemigo invisible como es el coronavirus, las cosas parecían que se iban calmando con cifras muy positivas tanto en el apartado de contagios como hospitalizados diarios. La situación en los hospitales mejoraba y médicos y enfermeros iban dejando de hacer malabares para poder atender a todos los enfermos que se acumulaban en urgencias por culpa de ese maldito bicho llamado Covid-19.

“La segunda ola llegará en otoño”, decían muchos expertos. Una frase que quizás nos ha hecho relajarnos a todos en una situación en la que hay que estar alerta. Tan solo un mes después desde el fin del estado de alarma, ya rozamos los mil contagios diarios y parece que muchos han olvidado lo mal que lo pasamos durante los meses de marzo, abril y mayo. En este mismo programa hemos podido ver reportajes de cómo muchos jóvenes piensan que lo peor ya ha pasado o que a ellos es imposible que les afecte tan duramente esta enfermedad.

Pero si alguien no olvidará nunca estos meses son los sanitarios que se enfrentaron directamente a esta pandemia.

Y si hablamos de esfuerzo y lucha durante estos meses hay que irse al Hospital Gregorio Marañón. En pleno centro de Madrid, en el que es el hospital más grande de todo el territorio español hablamos Juan Andueza, el jefe de Urgencias. Un hombre que tuvo que enfrentarse a una situación cercana al colapso durante unos meses por la cantidad de contagios que se producían en el territorio más afectado de España. Recordamos estos momentos con él y sobretodo… recordamos los motivos por los que no debemos volver a relajarnos...

Pregunta: ¿En qué momento os empezasteis a dar cuenta de la gravedad del asunto?

Respuesta: En los primeros días de marzo. Empezaron a haber casos esporádicos en los últimos días de febrero, pero eso fue en aumento en la primera semana de marzo.

P: ¿Hubo Covid-19 en invierno?

R: No. Nosotros la impresión que teníamos con los pacientes que llegaban a urgencias es que era una gripe menos virulenta, menos agresiva que otros años. Fue en esos últimos días de febrero y los primeros de marzo cuando empezamos a ver neumonías más graves. Inicialmente en pacientes más jóvenes de lo normal.

P: ¿Cómo fueron esos primeros días?

R: Esos días fueron muy duros y se reflejaba en urgencias. Venían pacientes muy comprometidos con clínica respiratoria. Prácticamente era lo único que nos llegaba y nos suponía una gran sobrecarga de trabajo y preocupación.

P: ¿Cómo estaba el hospital durante la pandemia?

R: Los primeros días era un hospital casi monográfico. Veíamos pacientes con infección o sospecha de infección por coronavirus que se solían confirmar con la afectación radiológica que tenían los pacientes o con las pruebas de detección que hacíamos. Nosotros afortunadamente éramos uno de los hospitales que tenía la capacidad de hacerla autónomamente.

Llegué a trabajar más de 40 horas seguidas durante la pandemia

P: ¿Cuántas horas seguidas llegaste a trabajar durante la peor fase de la pandemia?

R: Llegué a trabajar más de 40 horas seguidas, dormitando un poco en el despacho. Tratamos de regular los descansos, pero hubo algún día de mucha tensión, de muchos problemas que hizo que alargara un poco mi actividad.

P: ¿Cómo es trabajar ante una enfermedad desconocida para un médico?

R: Fue muy frustrante. Nosotros trabajamos en una medicina muy garante, que da todo lo que tiene para atender a los pacientes. Cuando dispones de pocas herramientas terapéuticas y las que tienes no son muy eficaces pues es una situación de mucha impotencia.

P: ¿Llegó a colapsar las urgencias del Marañón?

R: Si. Este hospital atiende a muchísimas urgencias. La media anual de este hospital es de 450 urgencias. Estamos acostumbrados a tratar a mucho volumen pacientes pero el problema era que estos pacientes requerían mucho tiempo de evaluación y se nos iban almacenando. Tuvimos que expandirnos, utilizando otras áreas del hospital.

P: Se llegó a instalar una carpa militar… ¿Cómo fue trabajar con los militares?

R: Con los militares se trabaja muy bien porque son gente muy ordenada, que lo hace todo muy eficientemente y con mucha rapidez.

P: ¿Cómo está el equipo?

R: Está muy cansado. Centrándome en el equipo asistencial de urgencias, está agotado. Todos, todos necesitamos un descanso.

De un día a otro no sabíamos si íbamos a tener material de protección para el día siguiente

P: ¿Hubo falta de material de protección ante el coronavirus?

R: Nosotros nos hemos adaptado a los protocolos que nos iban dando desde medicina preventiva y salud laboral siguiendo las directrices que iba marcando el ministerio y la consejería de sanidad.

Es verdad que nosotros siempre hemos tenido mascarillas, batas, etc… pero siempre hemos ido justos. Al límite. Era un bien que hemos tenido que administrar muy bien porque casi no sabíamos de un día para el otro si al día siguiente íbamos a tener el material. Finalmente, siempre teníamos.