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Los vikingos, la verdadera historia del pueblo guerrero

  • Analizamos la vida de los vikingos a través de los sonidos del Archivo sonoro de RNE
  • Nos sumergimos en sus orígenes, sus costumbres y su maestría en la construcción de embarcaciones

Por
Representación de una embarcación vikinga

La creación de una serie sobre este pueblo les ha sacado del silencio del pasado pero siempre han suscitado el interés del público. La palabra vikingo, etimológicamente hablando, se empleaba para referirse a las personas marginales, a aquellas que llevaban una vida delictiva al margen de la sociedad. Era un sinónimo de pirata, de saqueadores marítimos. Hay varias vertientes sobre la procedencia exacta de su nombre. La primera hace referencia al prefijo vik, término procedente del nórdico antiguo para referirse a una bahía marítima. Por otro lado, podría proceder de la región Noruega de Víken de donde emergieron los primeros piratas y la tercera teoría se centra en las lenguas nórdicas denominadas vikingar o vikinger. En cualquier caso, el imaginario colectivo responde a la palabra vikingo de manera clara, mostrándose conocedor de aquellas personas guerreras, navegantes virtuosos y poseedores de una capacidad de adaptación magistral.

¿Quiénes eran los demonios del norte?

A finales del siglo VIII y durante los siguientes 300 años se encargaron de asolar las naciones civilizadas. Tras su leyenda bárbara se encontraban los saqueos y conquistas a través del mar. Exploradores, colonos y mercaderes recorrieron sin miedo a lo desconocido la inmensidad de los océanos. Nuestros compañeros de Espacio en blanco de RNE se embarcaron en un viaje al pasado para acercarnos a los vikingos primigenios:

El pueblo del tambor

Los vikingos cobraron fuerza en sus estamentos tras la lenta decadencia posromana. En el norte tuvieron que rehacer todo lo que se había perdido tras ella. Ocupaban las modernas Noruega, Suecia y Dinamarca. El tambor era esencial en su vida cotidiana, considerado instrumento sagrado y elemento fundamental de la figura del noaidi lo que actualmente denominaríamos chamán, aquel que interactuaba como vehículo conductor entre la vida terrenal en los glaciares y los dioses que habitaban las auroras boreales. Eran cazadores y pescadores y a partir del siglo VI empezaron a incrementar la producción del hierro. Forjaban sus propias armaduras, espadas y los remaches que se encargaban de unir las tablas de madera de los barcos porque, ante todo, el pueblo vikingo era un pueblo de guerreros y guerreras. En la Noche en vela dedicaron uno de sus espacios a relatar algunas de sus costumbres:

Paseos por la historia:Los Vikingos

La vida vikinga, la vida mejor

Gracias a la arqueología hoy podemos saber cómo eran las relaciones interpersonales de este pueblo. En el centro y como pilar fundamental se encontraba la familia, tanto la de sangre como la elegida. Entre los hombres existían lazos de amistad muy fraternales llegando a ocupar un puesto asemejado al de un hermano. En cuanto a la vida en pareja, la mayoría de los matrimonios vikingos eran poligínicos: el hombre podía tener más de una esposa pero las mujeres solamente podrían tener un esposo. En Crónicas de un nómada de Radio 5 te lanzaban la pregunta: ¿Cuánto sabes de los vikingos?

El aseo personal de los vikingos

Al contrario de lo que la mayoría puedan pensar los vikingos estaban realmente procupados por proyectar una buena imagen a sus contemporáneos. En las excavaciones arqueológicas de la Era Vikinga se han encontrado peines, cepillos de dientes, aunque se desconoce si los usaban con pasta o algún tipo de jabón, cucharillas para sacar la cera de los oídos, pinzas para depilarse las cejas, lo hacían tanto los hombres como las mujeres, navajas para recortarse la barba... Tal preocupación tiene sentido pues para este pueblo la apariencia, la ornamentación en sus armaduras, vestimentas y cuerpo, eran sumamente importante pues mostraban al resto de la sociedad qué tipo de hombres y mujeres eran. La decoración en la piel mediante el grabado de tatuajes también se estilaba entre la población vikinga.

Además los yacimientos han desvelado que construyeron letrinas y casas de baño. Estas últimas estaban situadas cerca de las granjas en donde vivían. Gozaban de agua caliente y tomaban su baño una vez a la semana, día conocido como vatdagr. En verano era común verlos aseándose en ríos, lagunas o estanques naturales. El jabón que empleaban para estos rituales estaba hecho de grasa animal.

Ser esclavo en la Era Vikinga

Las familias vikingas solían estar formadas por entre siete y diez miembros en los casos más reducidos y de hasta 40 en las más grandes. Existía una gran estancia en donde se comía en torno al fuego y se dormía. También se utilizaba para charlar y estrechar lazos y contaban con juegos de mesa para entretenerse. En estos círculos familiares también convivían con esclavos. En el caso de los primeros eran parte fundamental de la sociedad vikinga y también económica. El número de esclavos fue en aumento y la condición se fue heredando de generación en generación. Secuestrar, vender y explotar a "sus" esclavos eran prácticas habituales de su cultura. En Canal Europa indagan en estas prácticas y en su capacidad para el saqueo, el pillaje, la barbarie y la conquista de todo lo que encontraban a su paso:

Lo normal es que tras un saqueo violento hiciesen a esas personas esclavas. Pero también, podías ser esclavo de nacimiento si ambos progenitores lo eran. Por otro lado, podías entrar al mundo de la servidumbre si la persona tenía deudas con una familia determinada. No cobraban nada, ni heredaban, ni legaban. Muy pocos fueron los que lograron comprar su libertad. Si te hacían o nacías esclavo lo más probable es que murieras con esta condición. No hay que olvidar que se han encontrado más de una docena de tumbas de vikingos varones con sus esclavos atados de pies y manos y depositados en un estrato contiguo a su amo. Estos siervos aparecen con señales de haber sido asesinados tras la muerte de su señor. Normalmente, eran ahorcados, decapitados o golpeados fuertemente en la cabeza hasta causarles la muerte y así poder seguir cumpliendo su función de servidumbre en el otro mundo.

Dueños del mar

Pero si algo caracteriza a este pueblo es su capacidad de construir naves rápidas y robustas para surcar los mares. Un ejercicio que les llevaba tiempo y grandes esfuerzos económicos. La madera que empleaban procedía de los bosques que estaban asignados a diferentes familias y clases sociales. Se cuidaba mucho la tala de determinados árboles pues no toda la madera servía para lo mismo. El pino, el abedul, el roble y el olmo gozaban de la mejor madera para la construcción de barcos. Se podían disponer en troncos enteros o en láminas previamente trabajadas. La época vikinga tardía basó la mayor parte de su actividad económica en la explotación maderera. El tiempo estimado de construcción de una embarcación vikinga tradicional es de más de siete años. El resultado magistral de estos navíos y su naturaleza guerrera les otorgó el control de los mares. Nuestros compañeros de Europa Abierta de Radio Exterior nos relataban el legado que nos dejó el pueblo vikingo:

Europa abierta - La ruta europea de los vikingos conduce a Catoira - escuchar ahora

Mujeres guerreras

El pueblo vikingo es sinónimo de pueblo de guerreros y de guerreras. Pronto la población escandinava comenzó a crecer lo que supuso un ademán de querer explorar nuevos territorios y hacerse con ellos. Desde una edad muy temprana el pueblo vikingo se encargaba de criar a los más pequeños en el arte de la guerra. Se familiarizaban con las armas y eran instruídos mediante rituales. Cada uno de ellos gozaba de navajas, espadas o hachas con las que entrenaban casi a diario. El ropaje que portaban era de unas características especiales que luego acompañarían en el campo de batalla con escudos y vestimenta bélica; como pieles de animales salvajes y cascos de apariencia feroz.

Según los últimos estudios las mujeres también acudían a estas gestas. Se han encontrado tumbas de guerreras y en los escritos de la época figuran pequeñas bandas de mujeres, algunas de ellas dirigentes de grandes ejércitos. En algunos casos cambiaban su nombre y no siempre portaban escudo. En las tumbas se encontraron hachas, dagas y algunas flechas con las que fueron enterradas. Unas conclusiones que se obtuvieron gracias a la obtención del ADN de sus huesos.

El pueblo vikingo era bárbaro, saqueador, guerrero sanguinario y conquistador. Pero también, fue un pueblo aventurero, familiar, pulcro en el cuidado de su cuerpo, respetuoso ante sus dioses y ancestros y maestro artesano. Los cascos decorados con cuernos, barbas desaliñadas y modales rudos ante la mesa, forman una imagen distorsionada de lo que en realidad fue este pueblo, que lejos de excusar la barbarie, conformó una sociedad ordenada y próspera. Hasta su caída y desaparición, tan gradual como controvertida.