JOSÉ MARÍA REY.- Incredulidad es la primera impresión. La segunda, inmensa alegría al constatar que va en serio: 17 añitos y capaces de emitir singles como Liar que ya quisieran OK Go. Pero ¿qué les dan a estos crios en Mallorca?
Y luego está esa imagen: 4 chavales revoltosos con pinta de avispada despreocupación. Solo con verles ya sabes que esconden algo. Y, en efecto. Esa precoz genialidad con la que su música estalla inmediata, brillante. Y sincera. Con todos los ecos inocentes de sus heroes anglosajones. Si, Strokes, Libertines, Interpol, Arctic Monkeys seguramente. Pero con una insultante capacidad melódica y un insólito autocontrol para unos mocosos debutantes. Y eso ya desde su inicial maqueta, It's you, la canción perdida que Strokes nunca escribieron. Y al poco, el jugeteo nuevaolero de Devil's House con sus teclados o el dinámico arrebato de Ha ha ha con sus brisas corales.
Puro indie-Pop de portada. Para Pitchfork o NME. Estamos ante un imprevisto relevo que jubilará al indie patrio. Ellos, 45 Grados y pocos mas escriben ya el futuro. Con frases del presente,claro. Como siempre. Con melodía britanica y elegancia neoyorquina. Estas son las cosas que hacen que uno lamente no estar ya en primera linea.