El papa León XIV habla este lunes en el Congreso de los Diputados. Será la primera vez que un pontífice da un discurso la cámara baja. Una iniciativa que ha sido del Vaticano, según ha reconocido en Las mañanas de RNE el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, que califica la visita del papa de "extraordinaria" e "impecable" desde el punto de vista organizativo.
En el Congreso esta mañana no estarán todos los grupos políticos. Podemos y el Bloque Nacionalista Galego (BNG) estarán ausentes. El ministro Bolaños no ha mostrado asombro por estas ausencias. Afirma que "están en su derecho a no venir". Sí destaca, sin embargo, la presencia de VOX. Asegura que "hay mensajes que no pueden sentar bien a la ultraderecha" como "que se apueste por el derecho internacional y por la paz" teniendo en cuenta los "mensajes denigratorios", dice Bolaños, hacia ciertos colectivos que "la ultraderecha hace a diario".
Félix Bolaños define como "coherente" el discurso del papa: "que defienda el derecho internacional, apueste por la paz, el diálogo, por el entendimiento entre pueblos, por la solidaridad entre personas y que pida a los países que tienen una situación económica de mayor riqueza que acojan a las personas más vulnerables que llegan a Europa, con una mano delante y otra detrás, son discursos que el papa viene pronunciando desde el inicio de su pontificado".
Sobre las reuniones de León XIV con asociaciones de víctimas de abusos sexuales de la Iglesia. Varios colectivos han manifestado su preocupación ante la falta de representación y pluralidad en estos encuentros. El ministro, que desconoce los grupos con los que el pontífice se va a reunir, sostiene que "es importante que el papa haya hecho mención de manera valiente a que es una herida abierta en la iglesia". Bolaños pone en valor además el sistema creado por el Estado para la reparación de las víctimas: "han acudido 430 personas en menos de dos meses".
Por último, preguntado por los casos judiciales en torno al Partido Socialista y al presidente del gobierno, Pedro Sánchez, el ministro de Justicia ha asegurado que no le "resta gravedad", pero que " tiene que ser la justicia quien tome las decisiones que correspondan" y que estos casos no pueden "hacer que se tape la realidad de nuestro país en materia económica y social".