Hablamos con Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva
Teresa Ribera ha defendido que Ceuta es una frontera de Europa, no sólo de España, y ha señalado que la Unión Europea tiene margen para mejorar su respuesta ante la crisis migratoria. La vicepresidenta de la Comisión Europea ha apostado por reforzar la cooperación con Marruecos y ha rechazado la idea de romper relaciones: "A la gente se le llena la boca de bravuconería sin pensar muchas veces qué es lo que significa". Ribera ha insistido además en que el control fronterizo debe ir acompañado del respeto a los derechos de las personas migrantes y de los menores.
Sobre la regulación tecnológica, Ribera ha respaldado la iniciativa europea para limitar el acceso de los menores a las redes sociales, ante la evidencia acumulada sobre el efecto de las pantallas y los algoritmos. También ha considerado "preocupante" la evolución de la inteligencia artificial y ha defendido aplicar el principio de precaución. A su juicio, si la IA "nos va a cambiar el mundo", las instituciones deben decidir "hasta dónde estamos dispuestos que nos cambie el mundo" y garantizar que sus beneficios se orienten al conjunto de la sociedad.
La vicepresidenta europea también ha defendido que la transición energética y el rearme no tienen por qué ser opciones incompatibles. Ha vinculado una mayor apuesta por las renovables y la electrificación con la autonomía estratégica de Europa y ha advertido de que la dependencia de los combustibles fósiles puede ser utilizada para generar tensiones económicas y geopolíticas. Ribera ha reclamado que Europa avance simultáneamente en seguridad, transformación productiva y transición ecológica: "Es fundamental que se despliegue, aunque sea un gran esfuerzo, de forma simultánea, de forma paralela".