Hablamos con el ministro de Transportes, Óscar Puente
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, mantiene que con la información que disponían del CNI no había margen para actuar de una forma diferente en la entrada masiva de personas en Ceuta: "Nadie previó que iba a pasar lo que pasó [...] la información de los movimentos en las redes es unas horas antes de la movida ¿Qué se podía hacer en unas horas?¿Íbamos a mandar al Ejército y tirotear a la gente que intentaba entrar?". Recuerda que es una situación que no se ha vivido antes y defiende el ejercicio de transparencia al hacer públicos los informes. Sobre el papel de Marruecos, no entra en si tuvo algo que ver o no, pero reivindica que Rabat es necesario controlar la frontera:"Sin la colaboración de Marruecos es imposible. Hay una irresponsabilidad a la hora de valorar, me alegro que el presidente pone por delante las neuronas antes que la testosterona". Reconoce que Marruecos no es el país más democrático con el que tiene que relacionarse pero que "les toca".
Puente quita hierro a la posición de Margarita Robles respecto la decisión del Gobierno y la publicación de los documentos. La califica de "verso suelto" pero como otros miembros del Ejecutivo entre los que se incluye. Cree que la situación "se está sacando de madre" igual que con el rey. Defiende que la relación entre Pedro Sánchez y Felipe VI es buena aunque "nada es ídilico". Por otro lado, el Gobierno también tiene tensiones con el poder Judicial. Puente asegura que hay jueces que "quieren hacer política": "La tensión es inegable, cuando un Tribunal Supremo decide dejar la amnistía en un congelador, cuando una jueza decide que unos informes de seguridad sean ocultados, ¿con que razón?". Por otro lado la ley de nietos y la suspensión del derecho a voto:"Lo del tribunal de suspender el derecho a voto de un número de españoles cuya nacionalidad no niega es inexplicable". En este sentido recuerda que gobierna "quien se presenta a unas elecciones" y insta a quien quiera hacer política a que se presenta: "No se puede gobernar por detrás"
Sobre su ministerio, lamenta que se le eche las culpas a Rende de todos los problemas de la red donde operan otras empresa: "¿Hay una avería? La puta Renfe y muchas veces no tiene la culpa". Puente mantiene que no aspira a ser sustituto de Pedro Sánchez. Cree que es una posición muy complicada por la "persecución" a la que asegura está sometido el presidente del Gobierno pero no sabe que puede pasar de aquí 4 años.