Desde la Catedral de Toledo con motivo de la celebración de sus 800 años de historia, Juan Ramón Lucas habla con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page en Las Mañanas de RNE. Se muestra tajante sobre el problema de la vivienda en España, del que responsabiliza tanto al Gobierno como al resto de grupos y cree que los decretos anunciados ayer son "un torniquete" para una situación que ya venía ocurriendo desde antes del caso de Maricarmen. En su opinión, en el país "no hay estrategia clara de vivienda, ni en los 8 años de Gobierno socialista ni en los anteriores" y reclama más inversión pública y menos trabas para la construcción. Pone el foco especialmente en la ley de suelo, que está paralizada. "Un gobierno con gran estabilidad política tardaría en resolver el problema de la vivienda de hoy no menos de 5 o 6 años teniendo que construir no menos de 300.000-400.000 viviendas año estamos construyendo, no llegan a 100.000, muy por debajo de la gente que viene", comenta. "El éxito requiere gestión también, y de hecho, en buena medida, hay un problema de vivienda porque España está creciendo", afirma, y señala que lo referente a los pisos turísticos está mal enfocado ya que son necesarios, señala, para cubrir toda la oferta turística del país.
Sobre las movilizaciones, Page critica que desde dentro del Gobierno se llame a la misma, sobre todo desde la vicepresidencia, en referencia a la ministra de Trabajo y también vicepresidenta, Yolanda Díaz. A su juicio, el Gobierno ha tenido un problema desde el inicio de su primera legislatura con el resto de partidos de la coalición, porque no apoyaban en el Congreso lo mismo que salía en el Consejo de Ministros, lo que lastra al Ejecutivo y también al propio PSOE, tanto nacional como los autonómicos. Tilda esta de "legislatura demoníaca porque hemos firmado acuerdos contra natura, que ponen en solfa nuestros propios valores, nuestros principios como organización y nos hacen hacer todo lo contrario de lo que hemos prometido" y cree que es un "laberinto sin salida", por lo que no cree que vaya a haber adelanto, aunque para el presidente castellanomanchego "hace mucho que deberían haber sido". "Nos da la impresión muchas veces que el Gobierno está gestionando con camisa de fuerza, maniatado" por su incapacidad para ponerse de acuerdo en el Parlamento, lamenta.
Otra de las críticas al Gobierno es a raíz de la crisis en Ceuta. Page cree que es "enormemente injusto" culpar a las autonomías de no ayudar y acusa al Ejecutivo de dejación de funciones por su gestión del control de fronteras y de responsabilizarse de todas las cuestiones que surjan de eso. "El sistema que tenemos para acogimiento de menores podría estar previsto para 20.000. De pronto tiene que estar dimensionado para 50.000. ¿Y quién nos dice a nosotros que mañana no tiene que ser dimensionado de la noche a la mañana para 200.000?", plantea, y reclama un Pacto de Estado "para el tema de migración en España".