Hablamos con Enrique Santiago, portavoz parlamentario de Izquierda Unida en el Congreso de los Diputados
Enrique Santiago ha defendido que la entrada masiva de migrantes en Ceuta "no ha sido un movimiento migratorio espontáneo, sino una operación preparada", y ha señalado directamente a Marruecos, en coordinación con Estados Unidos e Israel. El portavoz parlamentario de IU ha considerado que "es obvio" que esos flujos no podían haberse producido sin, al menos, permisividad de las autoridades marroquíes y ha reclamado una revisión de la política exterior española hacia Rabat.
Santiago ha pedido al Gobierno que traslade a la península a parte de las personas que permanecen en Ceuta y ha advertido de que la ciudad "no es un lugar de confinamiento". Ha criticado además la gestión de la crisis por parte del Ejecutivo y el discurso de la derecha y la ultraderecha, que, a su juicio, "está excitando el odio, el racismo" y poniendo en riesgo la convivencia. Sobre la situación de los menores y las devoluciones, ha asegurado que Marruecos no está respondiendo a los expedientes de reagrupación y ha defendido que quienes necesiten protección internacional no pueden ser devueltos.
El dirigente de IU ha revelado que Sumar no sabía que el Gobierno había convocado a la embajadora de Marruecos y ha considerado que, por la gravedad de la crisis, el socio de Gobierno debería haber sido informado. Santiago ha asegurado que su formación habría querido que la convocatoria sirviera para trasladar a Rabat "una queja formal" por su presunta participación en la entrada masiva. También ha reclamado un cambio en la política exterior hacia Marruecos y ha admitido que, aunque "todo tiene un límite", Sumar intentará reconducir las discrepancias dentro del Ejecutivo.