Hablamos con Ignacio Urquizu, profesor de Sociología en la UCM, consultor de Metroscopia y autor de Generación 15-M: la crisis del porvenir (Ed. Endebate)
Ignacio Urquizu, profesor de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid, consultor de Metroscopia y autor de Generación 15-M: la crisis del porvenir (Endebate), ha analizado en el 24 Horas de RNE las similitudes y diferencias entre las movilizaciones actuales por la vivienda y el 15-M de 2011. Aunque ambas comparten el malestar social y las dificultades para acceder a una vivienda digna, considera que las protestas actuales tienen un discurso menos transversal y más situado a la izquierda. "Entonces eran discursos mucho más transversales", ha recordado. A su juicio, el protagonismo de las mujeres en las acampadas también responde a cambios sociales de los últimos 15 años: "Las chicas hoy en día son mucho más de izquierdas que los chicos".
El sociólogo ha advertido de que la ruptura de las expectativas de progreso y la creciente desigualdad están alimentando el descontento, especialmente entre los jóvenes. Según ha explicado, las nuevas generaciones han perdido el vínculo emocional con la democracia y los partidos políticos que mantienen los mayores, al tiempo que ha detectado un avance del conservadurismo y una brecha entre chicos y chicas en cuestiones como el feminismo. Urquizu también ha señalado el aumento del catolicismo entre los jóvenes y ha apuntado a las redes sociales y a la pérdida de los vínculos comunitarios como posibles factores explicativos. Sobre la vivienda, ha alertado de que la actual combinación de escasez y elevada demanda puede tener consecuencias sociales graves: "Va a haber mucha desigualdad, va a haber mucha gente vulnerable".
Urquizu ha situado a España en un momento delicado, marcado por el debilitamiento de la democracia representativa y una década de parálisis política. A su entender, la decepción con las expectativas que generó el 15-M ha contribuido al cierre de una etapa y a la llegada de una nueva ola conservadora, más intensa y con una extrema derecha que cuestiona los derechos y la convivencia. "Hoy lo que hace la derecha y la extrema derecha es cuestionar la convivencia", ha afirmado. En cuanto a los sondeos electorales, ha recordado que no son una predicción del futuro, sino una fotografía del momento: "El futuro lo decide la gente". También ha advertido de que el enfado de la izquierda podría traducirse en una mayor movilización electoral, aunque le preocupa que el clima político esté dominado por emociones negativas como la decepción y la desconfianza.