De seda y hierro

El talento sin barreras puede transformar la ciencia y el empleo

Pablo ayuda a Arif a ponerse un molde de prótesis para su pierna.

Pablo ayuda a Arif a ponerse un molde de prótesis para su pierna.

Noemí Vera

Desde su laboratorio en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Carmen López reflexiona sobre la importancia de adaptar los entornos científicos y académicos para garantizar la igualdad de oportunidades. En esa tarea se encuentra al frente de la Oficina para la Ciencia Inclusiva, desde donde coordina proyectos como el Jardín Accesible en el Real Jardín Botánico.

La ciencia inclusiva rompe techos de cristal

A través del desarrollo de materiales adaptados, la docencia y su participación en talleres de teatro de acción, la investigadora demuestra cómo la accesibilidad universal permite derribar cualquier barrera profesional.

Lo importante es saber interpretar los resultados, no verlos

Carmen López, investigadora del CSIC

Enfrentarse a los experimentos, adaptar las herramientas de trabajo cotidianas y divulgar la ciencia a toda la sociedad ejercita la creatividad e impulsa la inclusión real en el ámbito científico. "Lo importante es saber interpretar los resultados, no verlos", comenta Carmen en el programa De seda y hierro. Para ella, el apoyo de su entorno y la perseverancia “han sido fundamentales para demostrar que la discapacidad visual no frena la investigación”.

“Mis padres para nada han sido sobreprotectores. Su filosofía era “bueno inténtalo” así que las limitaciones las pongo yo y son mías y hay muchas veces que no existen, aunque han personas que las quieran ver, no están. Eso es gracias a la libertad de exploración que me han dejado mis padres durante toda mi vida”, asegura una de las protagonistas del programa.

Carmen López en el programa 'De seda y hierro'

Carmen López en el programa 'De seda y hierro'

Segundas oportunidades

El joven Arif llegó a España tras perder una pierna en Afganistán. “Llevo una prótesis porque perdí la pierna en una explosión de una mina cuando tenia 10 años, y la vida de personas con discapacidad que yo recuerde allí es horrible”, cuenta emocionado.

No te miran como una persona humana

Adif

Adif también recuerda como fue se llegada a nuestro país y las advertencias que le hicieron: “No te miran como una persona humana, y familiares cercanos me decían que no tenia futuro allí”.

“Siempre intento estar fuerte por mi familia y por mi y por la gente que quiero que estar aquí”, asegura el joven afgano, agradeciendo mucho a la gente de España la acogida y la inclusión y a la entidad Illunion la confianza depositada en él para incorporarse como agente de reservas en su centro de atención telefónica.

Junto a su equipo de trabajo y el entorno familiar de su amigo Pablo, Arif ha podido construirun proyecto de vida autónomo basado en la estabilidad y el compañerismo, algo que siempre ha soñado y que se ha hecho realidad: “Siempre he querido tener mi familia cerca en algún país europeo y que puedan vivir en paz y sin miedo”.

Arif en su puesto de trabajo como agente de reservas en Ilunion Hotels.

Arif en su puesto de trabajo como agente de reservas en Ilunion Hotels.

Arif ha compartido su historia para animar a otras personas en situaciones complejas y demuestra que el empleo es la mejor herramienta de autonomía personal y superación.

Los dos protagonistas de De seda y hierro son ejemplos de cómo la inclusión y las oportunidades laborales favorecen la integración de las personas en España.