Emma Suárez y Carmelo Gómez lograron lo imposible: llenar los cines con 'El perro del hortelano', una película hablada solo en verso
- Se llevó siete premios Goya, entre ellos a Mejor dirección para Pilar Miró
- Enlace para ver 'El perro del hortelano', ya en RTVE Play

Emma Suarez y Carmelo Gómez en 'El perro del hortelano'RTVE
Diana de Belflor es una bella joven, valiente, impulsiva y perspicaz, atributos que rompen con el estereotipo de la corte en la que impera la mujer sumisa y obediente. Tiene varios pretendientes aristocráticos que quieren casarse con ella, pero cuando descubre que su secretario Teodoro está enamorado de Marcela, su dama de compañía, siente celos y traza un plan para separarlos. Pero Diana se divide entre el amor y el honor de su clase: ama a Teodoro de verdad o solo siente celos de Marcela.
Teodoro, por su parte, vive despistado por los cambios de Diana, que tan pronto enciende su pasión como la apaga. Además, de debate entre el amor y el ascenso social, lo que le lleva a despreciar a Marcela, que fingirá estar enamorada del criado Fabio, para dar celos a Teodoro. ¿Dónde irán a parar las flechas de cupido? ¿Habrá boda finalmente? Pues no, no habrá una boda, sino tres.
Emma Suárez es Diana de Belflor, Carmelo Gómez es Teodoro y Ana Duato es Marcela. Completan el reparto: Fernando Conde como Tristán, Miguel Rellán como Fabio, Ángel de Andrés López como Ricardo, Juan Gea como Federico, Maite Blasco como Anarda, Rafael Alonso como Ludovico y Blanca Portillo como Dorotea.
La gran apuesta de Pilar Miró
La película está dirigida por Pilar Miró que realizó también el guion con la colaboración de Rafael Pérez Sierra. El texto se basa, con respeto, en la obra de corte palatina que Lope de Vega publicó en 1618. Se estrenó en Madrid y se ha representado varias veces a lo largo de los años. También ha tenido su versión televisiva. Fue, por supuesto, en Estudio 1, de Televisión española. Se emitió el 2 de febrero de 1966, bajo la dirección de Pedro Amalio López, y en el reparto figuran actores como Mercedes Barranco, Fernando Delgado, Julia Trujillo, Irene Daina y Concha Leza.
Para Emma Suárez fue un rodaje inusual, de entrada por rodar en verso, pero guarda un precioso recuerdo de Pilar Miró y en concreto de El perro del hortelano, con la que ganó su primer Goya. "Fue un descubrimiento para mi trabajar en verso, es el verso quien te lleva al personaje. El proceso de trabajo es inverso, es la palabra la que te lleva a la protagonista", contaba en Días de cine.
Ana Duato y Carmelo Gómez en 'El perro del hortelano'RTVE
Significado del título
El perro es un animal carnívoro, que no come las verduras del huerto de su amo pero tampoco deja que las coman otros animales. A eso se refiere la frase "Eres como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer", que aplicada a la película ( y la obra de teatro) indica que la condesa Diana no puede amar a Teodoro por su diferencia social, pero se resiste a que él sienta amor, o sea amado, por otra mujer, en este caso Marcela.
Rodaje problemático en Portugal
Pilar Miró ambientó su historia en Nápoles, pero para rodar desplazó al equipo a Portugal, concretamente a lugares como el Palacio dos marqueses de Fronteira, el Palacio da Pena de Sintra, el Palacio Nacional de Queluz (del siglo XVIII, con estilo rococó y versallesco), el Monasterio de Jesús de Setúbal y Lisboa, entre otros. El rodaje no empezó con buen pie. Según cuentan las crónicas de la época, "la falta de previsión financiera ha obligado a interrumpir, momentáneamente, el rodaje", decía Rocío García, en El País. "La directora, los actores y el resto del equipo técnico y artístico regresaron a Madrid el pasado jueves después de estar tres días sin trabajar esperando infructuosamente que el productor, Carlos Ramón Lluch, consiguiera la liquidez necesaria".
Emma Suárez en 'El perro del hortelano'RTVE
El maravilloso vestuario
El vestuario se encargó a Pedro Moreno, un grande del sector en el cine y el teatro. "Es muy difícil elegir, me he formado en el teatro, pero le debo mucho conocimiento de los tejidos a los 23 años que trabajé con Elio Berhanyer, que no me enseñó moda, me enseñó a trabajar con rigor", contaba a Javier Tolentino, en El séptimo vicio de RNE.
Las piezas de Moreno llaman la atención por el llamativo uso del color, ideado para tener protagonismo en los escenarios reales en los que se rodó, lugares muy llamativos, azulejados, con una estética barroca y adornada con profusión. "Descartamos a Velázquez, que no encajaba, y me fui a Nápoles y descubrí a Paolo Veronese, que le gustaba mucho a Pilar Miró. Elegimos los colores porque son muy significativos. El color de cada vestido de la condesa está elegido según su estado de ánimo".
Moreno disfrutó mucho confeccionando el vestuario, pero siempre ha dicho que el rodaje fue muy complicado. "El día que se volvió a Portugal para poder continuar tuvimos que buscar el vestuario, que estaba guardado en un camión. Hubo que descargar todo y tuvimos la suerte de encontrar lo que buscábamos, pero fue muy agobiante. ¿Volvería a hacer El perro del hortelano? No sé, sé que volvería a hacer las partes de creación de vestuario que me gustaron.
