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El motivo por el que Leocadia exige casarse a Carlo y María 'La Promesa': podría quitarles a Janita

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La Promesa - Si María Fernández no se casa, podrían quitarle a Janita

Tras la marcha de Alonso de vacaciones Madrid y la de Manuel a Lisboa, Leocadia se ha vuelto a ver con pleno derecho de tomar decisiones en lo que se refiere al servicio de La Promesa. Por eso, con ellos dos fuera de combate y también Curro, la señora ha convocado a Carlo y María. Cristóbal no ha tardado en ir a buscarlos para que, preocupados, fueran hasta su despacho, donde la Figueroa les esperaba para hacerles una petición a la que no se pueden negar: tienen que casarse. ¿Te has perdido el momento? Te contamos cómo ha sido.

Leocadia ordena el casamiento de Carlo y María

"Quiero que os caséis", así de directa ha empezado Leocadia la reunión a la que han sido llamados la doncella y el lacayo, que han llegado asustados al despacho del mayordomo, y para nada se esperaban esto. Y además, lo ha hecho delante del señor Ballesteros para que quedara constancia de su orden, porque sí, ha sido una orden: "No me he expresado bien. No quiero que os caséis, os ordeno que os caséis".

Carlo y María no salen de su asombro, que le reclaman a la señora que no puede hacer esa petición. "Además, es una decisión que pertenece en exclusiva a nuestra vida privada", añade la joven, pero Leocadia no está nada de acuerdo con ello, pues cree que su actitud afecta al buen nombre de la casa: "Es una cuestión de puro sentido común, en primer lugar. Y en segundo lugar, respeto a las leyes de la moralidad y a la ley de Dios. Tenéis una hija en común, y esa niña tiene derecho a crecer en una casa decente".

La PromesaLa Promesa - Leocadia ordena el casamiento de Carlo y María

La señora ha reunido a María y Carlo para ordenarles que deben de oficializar su situación, pero la doncella está dispuesta a casarse

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María se enfrenta a Leocadia

María insiste en que es un asunto personal, y además le recuerda que tienen el beneplácito de don Manuel y del señor marqués para no casarse. Sin embargo, ninguno de los dos se encuentra en este momento en La Promesa, y es por eso que Leocadia ha aprovechado su ausencia para presionar a los miembros del servicio del palacio. La doncella reitera que son ellos los dueños de esta casa: "Y sinceramente, usted no es nadie para llevarles la contraria".

Estas palabras no gustan al mayordomo de La Promesa, que llama la atención a María para que no pierda las formas, pero Leocadia no necesita de Cristóbal para defender: "Yo sola me basto y me sobro para cantarle las cuarenta a esta impertinente. ¿Tú quién te has creído que eres para llevarle la contraria a una señora? ¿O caso hace falta recordarte cuál es tu lugar en esta casa?". A la doncella no le faltan ganas de contestarla, pero se mantiene firme y sin decir nada a pesar de los agravios que escucha por parte de la señora, que le recuerda que su obligación es obedecer lo que le pide su señora.

Sin embargo, finalmente, y desde la calma, María Fernández responde a Leocadia con una frase muy clara: "Pero es que usted no es mi señora". La mujer vuelve a amenazarla, añadiendo que no entiende los motivos que puede tener la doncella para no casarse, pues según ella sería beneficioso para su hija y a ella la convertiría en una "mujer decente y no en una amancebada como hasta ahora". La joven quiere volver a responder a los improperios que escucha, pero el señor Ballesteros vuelve a pararle los pies, y el mayordomo también obtiene un mandato de la Figueroa: "Cristóbal, le hago responsable de que se cumplan mis órdenes como primer mayordomo que es de esta casa. Y a la mayor brevedad", dice antes de marcharse del despacho. "Señor Ballesteros, tenga claro que no nos vamos a casar", le dice María Fernández una vez que Leocadia ya no está presente.

Si María Fernández no se casa podrían quitarle a Janita

María Fernández aprovecha que ha subido el café a Leocadia para hablar con la señora, que en un principio se niega pero finalmente cede. "He estado pensando en lo que me pidió, y me voy a casar con Carlo", dice la doncella, una frase que parece agradar a la Figueroa, pero no la aclaración que hace: "Pero cuando vuelva don Alonso, don Manuel y don Curro. Usted les da sus explicaciones y si logra convencerlos lo haré sin rechistar".

Leocadia no sale de su asombro al escuchar la exigencia de María, que le pide que deje de decir tonterías a la vez que le exige casarse cuanto antes. Una urgencia tan repentina que la doncella le dice que no llega a comprender: "Usted no es nadie para ordenarme algo así", vuelve a reprocharle, lo que provoca enfado de la madre de Ángela, que inmediatamente le da una nota y le dice unas palabras que dan miedo: "Yo soy la persona que puede evitar que te quiten a tu hija". Cuando María pregunta de qué se trata, Leocadia le explica que es una carta anónima que llegó hace unos días: "Alguien se ha enterado de tu situación irregular con Carlo y nos conminan a que os caséis inmediatamente. Si no lo hacéis, os denunciarán y las autoridades os quitarán la custodia de la niña. Ahora vuelve a decirme que no soy nadie para darte órdenes".

La doncella, sin palabras tras escuchar lo que le ha dicho Leocadia, no puede creer lo que está leyendo. ¿Quién habrá escrito esa carta? ¿Está Leocadia en su derecho de exigirle que se casen? ¿O tal vez hay otra solución? ¿Se casará finalmente María Fernández? No te pierdas los próximos capítulos de La Promesa para descubrirlo.