La vida luminosa de la gente aburrida en 'Contenta', la nueva novela de Santiago Lorenzo
Página Dos
- El escritor vasco Santiago Lorenzo, tras el éxito de Los asquerosos y Tostonazo, publica Contenta
- La novela está protagonizada por Cecilia, una mujer aburrida y algo sola que recibe un extraño encargo laboral
No hacen falta batallas épicas, dragones, amores apasionados o dramas victorianos para dar forma a una gran novela. Las tramas y los personajes de los libros de Santiago Lorenzo (Portugalete, 1964) son engañosamente sencillos.
Con un estilo que inventa palabras, el escritor recurre a la comedia amarga y presume de un oído fino para los diálogos. Lorenzo escribe historias que ocurren en los márgenes. Después de Los millones (2010), Los huerfanitos (2012), Las ganas (2014), su superventas Los asquerosos (2018) y el más reciente Tostonazo (2022), el escritor presenta Contenta, publicado de nuevo por la editorial Blackie Books. Página Dosentrevista a Santiago Lorenzo en el pueblo de Segovia donde vive felizmente retirado hace años.
En Contenta el escritor reitera su fascinación por los personajes estrambóticos que se resisten al dogma del éxito. Esta vez la protagonista es Cecilia, una mujer feliz pero algo aburrida y sola. Un encargo laboral la saca de su rutina. El ayuntamiento de una pueblo la contrata para que ruede un vídeo de promoción turística enseñando las maravillas del lugar. Muy motivada, Cecilia emprende el viaje y llega al municipio que, para su sorpresa, es horrendo. Anodino, gris, sin atractivo alguno. Tiene por delante el reto de crear un vídeo de cuarenta minutos que enamore al viajero. La trama comienza con esa loa a los oficios absurdos y las metas impuestas.
Una vida sin pretensiones
A diferencia del tono algo más sombrío en sus anteriores obras, la novela encuentra una vía de escape en lo sentimental y en lo cotidiano. Cecilia se apoya en su nueva relación con Josito, un novio con el que conecta sin rodeos ni pretensiones. A través de esta pareja, el lector descubre una luz inesperada y una complicidad que actúa como antídoto frente a la fealdad del entorno laboral o arquitectónico. La novela es un homenaje a quienes han decidido desertar de las ambiciones convencionales.
Me parece una decisión sabia aceptar el lugar donde estás
Lejos de la presión del triunfo social o del prestigio profesional, la protagonista elige estar satisfecha con lo que tiene. Para Cecilia, la felicidad no requiere de grandes escenarios idílicos; basta un código ético propio y una sana distancia respecto a las urgencias ajenas. «Me parece una decisión sabia aceptar el lugar donde estás. No es acomodaticio ni conformista, es un gesto de inteligencia», afirma Santiago Lorenzo en su entrevista a Página Dos. «Mientras no sufras injusticias ni penurias, piensas: oye, me ha tocado vivir aquí, me adapto y me va a ir mejor. Trabajar a partir de lo que hay y no a pesar de ello, que es lo que decía el maestro cinematógrafo Néstor Almendros», concluye el escritor.
Antes de ser escritor, Lorenzo ya tenía un lenguaje propio tras las cámaras. Cineasta de culto nominado a los Premios Goya al mejor director novel por Mamá es boba (1997), firmó también el largometraje Un buen día lo tiene cualquiera (2007). El realizador vasco demostró ya entonces un talento especial para radiografiar las miserias cotidianas con compasión y sin cursilería. Cansado de presupuestos y ataduras de la industria audiovisual, decidió cambiar la cámara por el teclado y retirarse a la tranquilidad rural. Entre adjetivos insólitos y giros imposibles, el escritor demuestra que, en un mundo empeñado en la fealdad y el ruido, la verdadera resistencia consiste en mantenerse modestamente contento.