Paralímpicos: ni más ni menos, deportistas
- El movimiento paralímpico nació en la Segunda Guerra Mundial y sigue trabajando para lograr la plena inclusión en el deporte
- Recorremos su historia en compañía de deportistas y directivos en la próxima edición de Documentos RNE: a las 0 horas del lunes 21 de septiembre

El tenista Martín de la Puente durante un partido de los Juegos Paralímpicos de París 2024.Javier Etxezarreta (EFE)
Sus resultados les colocan en la élite del deporte, sin adjetivos. Sin embargo, quienes participan en los Juegos Paralímpicos realizan además, lo quieran o no, una indudable labor social: su ejemplo ayuda a visibilizar y valorar las capacidades de las personas con discapacidad. Con ello contribuyen a romper barreras y a mover conciencias en el objetivo de conseguir una sociedad para todos.
El movimiento paralímpico empieza a construirse durante la Segunda Guerra Mundial, cuando el doctor Ludwig Guttmann –un judío alemán exiliado en Inglaterra– comienza a trabajar con soldados lesionados medulares en el hospital de Stoke Mandeville. La incorporación del deporte como parte esencial de la rehabilitación de estos heridos de guerra revolucionará sus posibilidades de sanación física y mental. También supondrá un punto de inflexión en el reconocimiento social de las personas con discapacidad.
El fundador del movimiento paralímpico, Ludwig Gutmann, entrega una medalla de oro al arquero Tony South (1968).Australian Paralympic Committee
En España, la organización del deporte de los entonces llamados minusválidos arranca unos veinte años después. Distintas iniciativas en Barcelona y Madrid crean las bases de las competiciones para las discapacidades físicas, mientras la ONCE vertebra el deporte de personas ciegas. Durante muchos años, esos esfuerzos poco coordinados tendrán un desarrollo lento y una repercusión social mínima.
Nacen los Juegos Paralímpicos
Los primeros Juegos Paralímpicos se considera que son los de Roma 1960. Aunque todavía no se llamaban así y su proyección pública fue bastante marginal, por primera vez deportistas de diferentes países y con distintas discapacidades participaban en varias disciplinas reunidas en una misma competición internacional, en la sede donde acababan de celebrarse los Juegos Olímpicos. La experiencia se repitió cuatro años después en Tokio, a lo que siguió una larga travesía del desierto en la que las citas olímpicas y paralímpicas se disputaban en ciudades e incluso países diferentes. El reencuentro se produjo en Seúl 1988, aunque el verdadero salto en múltiples órdenes llegó con Barcelona 1992. Es ahí donde arranca la historia contemporánea del movimiento paralímpico, tanto a nivel mundial, como en España.
La nadadora china Dong Lu, en la prueba de 100 metros libres de los Juegos Paralímpicos de París 2024.Javier Etxezarreta (EFE)
Desde entonces, el movimiento ha tenido picos y valles, pero en general ha seguido una curva ascendente en distintos terrenos. Se ha consolidado una estructura institucional bien coordinada con el movimiento olímpico: el Comité Paralímpico Internacional se creó en 1989, aunque empezó a actuar tras los juegos de Barcelona. El comité español nació en 1995. También ha aumentado la repercusión en medios de comunicación, no solo en el tiempo y espacio dedicados, sino también en el enfoque de las informaciones; en ello ha tenido mucho que ver RTVE.
El corredor en silla de ruedas Marcel Hug, en los 1.500 metros de la World Athletics Diamond League de Lausana (Suiza). Agosto de 2026.Laurent Gillieron (EFE/EPA)
Logros y asignaturas pendientes
La profesionalización de los deportistas paralímpicos ha ido aproximándose a la de los olímpicos en cuanto a becas, uso de instalaciones, remuneración por medalla, etc. Pero, si en la cúspide la situación ha mejorado, en la base todavía queda mucho por hacer. La práctica va muy por detrás de la teoría en los ámbitos del deporte recreativo o rehabilitador. La accesibilidad sigue dependiendo de las iniciativas y compromisos de cada centro o incluso de cada entrenador. En cualquier caso, la plena inclusión en el deporte es la meta hacia la que se va caminando, aunque de momento se vea como utópica... tanto como las ideas del doctor Guttmann en los inicios.
Documental sonoro
El documental “Paralímpicos: ni más ni menos, deportistas“, con guion de Luis Zaragoza y diseño sonoro de Samuel Alarcón, recorre la evolución histórica de este movimiento, recoge su repercusión mediática, sus efectos sociales y los desafíos aún pendientes con testimonios de dirigentes y deportistas claves en su trayectoria. También explica algunas disciplinas adaptadas y otras específicas, como el goalball (diseñado para invidentes) o la boccia (para personas con parálisis cerebral y otras discapacidades físicas severas).
Almudena Rivera y Miguel Sagarra, dos de los intervinientes en este documental sonoro.RNE
Participan Miguel Sagarra, que ha desempeñado distintos cargos en el movimiento paralímpico español e internacional; Almudena Rivera, periodista del diario Marca especializada en esta área de la información deportiva; y Luis Leardy, exnadador paralímpico y responsable de comunicación del comité español durante dos décadas. Además, suenan las voces de destacados deportistas paralímpicos como Teresa Perales, Sergio Garrote, Purificación Santamarta, Ángel Marín, Gema Hassen-Bey, Juan Manuel Montilla (El Langui), Susana Rodríguez, Ricardo Ten, Desirée Vila o Jon Santacana.
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