45º aniversario

La llegada a España del 'Guernica' de Picasso, el "último exiliado"

  • El Guernica fue pintado por Picasso en París y no pisó suelo español hasta 1981
  • Picasso condicionó su entrega al Estado español —su propietario legal— a que España recuperase las libertades perdidas
El 'Guernica' en el Casón del Buen Retiro el 23 de octubre de 1981, en su presentación pública.

El 'Guernica' en el Casón del Buen Retiro el 23 de octubre de 1981, en su presentación pública.EFE

MARIA DEL MAR DEL CASTILLO / ARCHIVO SONORO RNE

El 19 de octubre de 1977 el Senado aprobó de forma unánime una proposición no de ley para pedir al Gobierno que solicitara al Museo de Arte de Arte Moderno de Nueva York la devolución del Guernica de Pablo Picasso, al cumplirse la condición del pintor de que regresara a una España que hubiera recuperado las libertades.

La proposición fue defendida por Justino de Azcárate, senador por designación real y exiliado tras la Guerra Civil. Terminó su defensa afirmando: "Necesitamos ver el Guernica y acordarnos de lo que fue para que podamos seguir el camino de paz y reconciliación entre los españoles".

Estábamos en plena Transición democrática y los símbolos eran esenciales en el proceso: como ejemplo, en la misma sesión fueron aprobadas otras proposiciones no de ley para el traslado a España de los restos mortales de Alfonso XIII, de Niceto Alcalá-Zamora y de Manuel Azaña, los tres jefes del Estado español que estaban enterrados en el extranjero. El traslado fue definido por el Senado de "iniciativa que sirve adecuadamente a la reconciliación pacífica de los españoles y que constituye una auténtica demostración de superación de la guerra civil".

En enero de 1937, el Gobierno de la República española encargó a Pablo Picasso, quien residía en París, una obra de gran formato para el Pabellón Español de la Exposición Internacional que se iba a celebrar en la ciudad ese verano. Le pagó 150.000 francos por el encargo, a pesar de que el pintor quiso hacerlo de forma gratuita.

El bombardeo de lavilla de Gernika en abril por la aviación alemana, uno de los más crueles episodios de la Guerra Civil, y el horror que causó en Picasso le impulsaron a trabajar obsesivamente en una obra sobre el tema y tenerla acabada el 12 de julio, fecha de la inauguración.

Estado de Gernika tras el final de la Guerra CivilEFE

El impacto que causó su contemplación en la Exposición Internacional convirtió rápidamente al Guernica en un símbolo de denuncia del horror y la barbarie de todas las guerras, no solo de la española.

En 1944, Picasso deposita oficialmente el cuadro para su custodia en el MoMa. La oposición del propio artista frustra el primer intento de recuperación del cuadro por parte del gobierno de Franco que se produjo en 1968.

El momento definitivo llegó con el advenimiento de la democracia. La proposición no de ley de 1977 era un primer paso oficial en unas negociaciones, hasta ese momento informales, que habían comenzado mucho antes y que tuvieron al abogado y periodista José Mario Armero como elemento clave. Así lo reconocía en marzo de 1981 Javier Tusell, en aquel momento director general de Bellas Artes, Archivos y Museos, en el programa El estado de la cuestión, donde repasaba en detalle cómo se desarrollaron las negociaciones y el papel desempeñado por las distintas partes implicadas en la recuperación del cuadro.

Joyas del archivo sonoroJoyas del archivo sonoro - El Guernica y las claves de su negociación

10 de septiembre de 1981, llegada a España del Guernica de Picasso

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El proceso de recuperación del Guernica pasó por el acuerdo de la familia Picasso con el Museo de Arte Moderno de Nueva York, por el visto bueno de Roland Dumas, abogado de pintor e intérprete de su voluntad de que el cuadro volviera solo si España hubiera recobrado la democracia, y por la autorización del Congreso de Estados Unidos de la entrega a España del cuadro en 1978. La última dilación la produjo el intento de golpe de estado el 23 de febrero de 1981.

Por fin, a las 07:45 horas del 10 de septiembre de 1981, aterrizaba en Madrid el avión de Iberia que transportaba la tela enrollada cuidadosamente dentro de una caja especialmente diseñada para el traslado. El viaje se realizó con el máximo secreto, sin seguro (ninguna compañía se atrevió a asegurar una obra de valor incalculable) y en un vuelo regular sin que los viajeros supieran que acompañaban al cuadro. Se enteraron cuando el piloto se lo comunicó y vieron en Barajas el avión completamente rodeado por la Guardia Civil.

Llegada del Guernica al aeropuerto de Barajas en Madrid el 10 de septiembre de 1981EFE

En el vuelo acompañaron al cuadro varios de los políticos que habían participado en la negociación y el traslado: además del ya citado Javier Tusell, volaron Íñigo Cavero, ministro de Justicia, y Carlos Robles Piquer, secretario de Estado de Asuntos Exteriores. Cuentan que el secretismo era tal (o tal vez fuera improvisación), que compraron sus billetes a última hora, en el propio aeropuerto.

En Barajas, esperaban otras personas esenciales en el regreso del Guernica como fueron el diplomático Rafael Fernández Quintanilla o Justino de Azcárate.

Joyas del archivo sonoroJoyas del archivo sonoro - 45 años del regreso del ‘Guernica’ a España

10 de septiembre de 1981, llegada a España del Guernica de Picasso

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El cuadro atravesó Madrid custodiado por un amplio dispositivo de seguridad hasta llegar al Casón del Buen Retiro, edificio anejo al Museo del Prado. Allí, además de los periodistas, le esperaban decenas de personas que envolvieron en aplausos su llegada.

El Guernica permaneció allí, protegido por un cristal blindado y bajo una estricta vigilancia policial debido a la delicada situación política de aquellos años, hasta 1992, momento en fue trasladado al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía entre una gran polémica por la posibilidad de que fuera en contra de la voluntad de Picasso de que fuera expuesto en El Prado.

Desde entonces, la obra se encuentra en la sala 205.10, en la segunda planta, donde ha sido visitada por más de un millón de personas cada año.