10 de septiembre de 1981, llegada a España del Guernica de Picasso
El Guernica de Pablo Picasso regresó a España el 10 de septiembre de 1981, después de décadas de "exilio" en el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, donde lo depositó el pintor. Su llegada puso fin a uno de los capítulos más simbólicos de la historia cultural española y cumplió la voluntad de su creador.
Picasso pintó la obra en 1937, por encargo del Gobierno de la Segunda República, para la Exposición Internacional de París. Inspirado por el bombardeo de la villa de Gernika durante la Guerra Civil, el artista convirtió el lienzo en una representación universal del horror y la violencia de la guerra.
Tras el final de la Guerra Civil, en 1939, y el establecimiento de la dictadura franquista, Picasso decidió que el cuadro permaneciera en Nueva York: su deseo era que el Guernica no regresara a España hasta que el país recuperase las libertades y la democracia.
La muerte de Franco en 1975 (Pablo Picasso había fallecido dos años antes) abrió el camino para el retorno de la obra. El proceso de Transición democrática y la aprobación de la Constitución de 1978, avalaron el inicio de la negociación del Gobierno español para su repatriación. Finalmente, el 10 de septiembre de 1981, el Guernica aterrizó en Madrid.
El audio que acompaña este relato nos permite escuchar cómo fue aquel momento histórico: la llegada del avión, la descarga de la caja en la que viajó el cuadro y su salida hacia el Casón del Buen Retiro. En la grabación intervienen varias de las personas clave en el retorno: Javier Tusell, Director General de Bellas Artes, Archivos y Museos; Íñigo Cavero, ministro de Justicia; el diplomático Rafael Fernández Quintanilla; Carlos Robles Piquer, Secretario de Estado de Asuntos Exteriores, y Justino de Azcárate, abogado y senador en las Cortes Generales de España.
El cuadro fue instalado inicialmente en el Casón del Buen Retiro, donde permaneció protegido por un cristal blindado y bajo una estricta vigilancia policial debido a la delicada situación política de aquellos años.
En julio de 1992, el Guernica fue trasladado al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, donde se convirtió en una de las piezas centrales de su colección. Actualmente se expone de forma permanente en la sala 205.10 de la segunda planta.
Más de ocho décadas después de su creación, el Guernica continúa siendo uno de los grandes símbolos del arte del siglo XX y un poderoso alegato contra la violencia y la guerra.