'El vuelo de la paloma', una comedia que transforma a Ana Belén en una 'Madame Bovary' madrileña
- La actriz comparte cartel con José Sacristán, Juan Echanove y Juan Luis Galiardo
- Todos los estrenos que llegan la semana del 3 al 9 de agosto

Ana Belén interpreta a Paloma, un ama de casa frustrada.

Madrid, 1988. La familia formada por Pepe (José Sacristán), Paloma (Ana Belén) y sus cuatro hijas parece ejemplar, pero lo cierto es que, como en cualquier hogar, siempre hay alguna que otra grieta que disimular. Pepe, un antiguo militante comunista, pretende acabar con el capitalismo sin mover un dedo. Se limita a seguir los planes de su hermano Miguel (Miguel Rellán), que consisten en hacerse pasar por testigo falso en distintos juicios para llevar algo de dinero a casa.
Paloma, mientras tanto, cuida de sus hijas y mantiene la casa como puede. Aprovecha su atractivo para que Juancho (Juan Echanove), el pescadero del barrio que está profundamente enamorado de ella, le reserve el mejor género a espaldas de la madre de él. En el mismo edificio vive su primer novio, Toñito (Antonio Resines), un hombre obsesionado con su hija mayor, Paloma (María Adánez), porque le recuerda a ella de joven.
En medio de este panorama se instala un rodaje en el barrio: TVE rueda unas secuencias de su próxima serie, ambientada en la Guerra Civil. El galán del proyecto es Luis Doncel (Juan Luis Galiardo), un hombre famoso por sus conquistas. Paloma, secreta admiradora de su trabajo, conseguirá que el actor le firme un autógrafo en su rulot. Será a partir de ese momento cuando se abra una encrucijada en su vida: seguir al lado de los hombres que siempre le han prometido cambiar o huir con uno que, sin pretenderlo, le da alas para escapar de su monótona vida.
Una película impensable en la actualidad
José Luis García Sánchez y Rafael Azcona firman esta comedia esperpéntica en la que tenían claro que querían adaptar Madame Bovary pero a la madrileña. La cinta, de hecho, sería muy difícil de rodar hoy en día. "Si un director de cine tiene que atender a lo que se puede y no se puede hacer, no podríamos rodar nada. Eso nos está llevando a un formalismo que provoca que todas las películas se parezcan", comentaba Juan Echanove en 2018, con motivo del reestreno de la cinta 30 años después.
Luis Doncel y Paloma, personajes de 'El vuelo de la paloma'.
En la misma rueda de prensa Ana Belén, la protagonista de la historia, seguía el mismo hilo argumental que su compañero. "Hemos llegado a un extremo de corrección política que coarta la libertad de creación. Hay cantidad de personajes de los ochenta que ahora sería difícil que se planteasen", sostuvo. Es el caso, por ejemplo, de Toñito, un pederasta confeso, o de Cañete (José María Cañete), un fascista convencido.
En la ficción, cuyo guion concentra toda la acción en un único día, también se cuela un atisbo de realidad: la huelga de diciembre de 1988, la primera contra el gobierno del PSOE. El director García Sánchez lanzaba un dardo en el coloquio, afirmando que esa herramienta es algo que se ha "perdido".
Echanove se libró de la mili por esta película
El vuelo de la Paloma, nominada a cinco premios Goya —se fue de vacío—, fue presentada en el Festival de Berlín, donde el cineasta consiguió diez años antes el Oso de Oro por Las truchas. Uno de sus puntos fuertes fueron los personajes, caricaturas de una España que solo llevaba diez años de democracia.
Echanove lo vivió de lleno. Su sobrepeso en la película fue clave para librarse de la mili. A sus 27 años pesaba 94 kg y cuenta que siguió comiendo para no acudir alegando obesidad mórbida. Cuando comenzó el rodaje excedía esa marca por 100 gramos. "Me dediqué a comer más que nunca. Durante el rodaje, el propio José Luis me daba tres bocadillos, comía cocido para seis… Vamos, que estaba obsesionado. Cuando acabamos y me pesé, estaba en 114 kg y pude seguir con mi carrera", recuerda.
Entre chistes sobre el racismo, el rodaje en pleno Madrid y una publicidad muy poco encubierta —las niñas aparecen al final del metraje merendando dónuts junto a una caja con el logo—, la cinta se centra en los sueños de varias personas perdidas, entre ellas Paloma. "¿Es que no tengo derecho a enamorarme de otro? ¿A pensar en el porvenir de mis hijas? ¿A ser feliz?", se pregunta. Al final, se marcha con todo lo que tiene valor para ella y pone rumbo a Alicante.