Significado del título y dónde se rodó 'Las bicicletas son para el verano', todo un clásico del cine español
- Jaime Chávarri llevó a la pantalla la obra teatral de Fernando Fernán Gómez
- Enlace para ver 'Las bicicletas son para el verano', ya en RTVE Play

Gabino Diego y Elena Gortari
La película arranca con el estallido de la Guerra Civil y las imágenes ralentizadas de Luisito y Julito, dos niños que mueren a tiros. Solo están jugando, pero es una metáfora aterradora. Juegan también con el balón y tontean con las chicas. No creen que la guerra llegue a Madrid. La cámara se aleja y nos introduce en la vida cotidiana de una familia que vive en Madrid.
Ya conocemos a Luisito, y ahora conocemos su madre, doña Dolores, su hermana Manolita y su padre, don Luis, que es un oficinista de ideas republicanas, al contrario que su esposa. Manolita es profesora en una academia y gana 300 pesetas, aunque tiene "otras aspiraciones". Luisito, que solo recibe cuatro pesetas de paga, está en quinto y quiere una bicicleta para el verano, pero su padre le dice que no se la compra hasta que apruebe Física, que le ha quedado para septiembre. Estamos en julio de 1936 y esa cotidianeidad se rompe con el estallido de la guerra. Pero no es lo único que se pierde: Luisito dejará atrás su niñez e inocencia para adentrarse en la edad adulta.
Del Teatro Español al cine Capitol
Fernando Fernán Gómez era un adolescente cuando estalló la Guerra Civil y utilizó sus recuerdos (y los sueños robados) para escribir Las bicicletas son para el verano, obra de teatro que presenta en 1978 el premio teatral Lope de Vega. Lo gana, pero tarda unos años en llevar el texto al Teatro Español, convirtiendo la obra en una pieza clave del teatro español contemporáneo.
Gabino Diego y Carlos TristanchorRTVE
El reparto era estelar: Agustín González, Berta Riaza, Gerardo Garrido y Enriqueta Carballeira como protagonistas. Junto a ellos, Pilar Bayona, María Luisa Ponte, Mari Carmen Prendes y Sandra Sutherland. Tuvo tanto éxito que los productores Alfredo Matas y José Vicuña apostaron por hacer una adaptación para el cine. Para trasladar el libreto al guion se contó con Dolores Salvador Maldonado y la dirección se le encomendó a Jaime Chávarri. “He tenido la suerte de que los principales productores de mi época me llamaran para dirigir sus películas, pero yo no he tenido nunca proyectos propios y cuando los he tenido, han funcionado muy mal: soy director de productores, lo tengo claro”, contaba en Zenda.
Gabino Diego y Agustín GonzálezRTVE
Agustín González volvió a ser don Luis
Tan solo Agustín González se mantuvo en el reparto de la película y compartió protagonismo con Amparo Soler Leal, como Doña Dolores; Gabino Diego, como Luisito; y Victoria Abril, bellísima, como Manolita. Junto a ellos vemos a actores tan relevantes como los de la obra de teatro: Marisa Paredes, Alicia Hermida, Miguel Rellán, Patricia Adriani, Aurora Redondo, Guillermo Marín, Laura del Sol, Jorge de Juan y Emilio Gutiérrez Caba. E incluso vemos a una debutante Lydia Bosch.
Chávarri atravesaba un buen momento, pues un año antes había estrenado la adaptación de Bearn o la sala de las muñecas y había logrado el respaldo de la critica. Y repitió. Las bicicletas son para el verano funcionó muy bien en taquilla y superó enseguida el millón de espectadores: un éxito que se extendió a los festivales internacionales por los que pasó. Fue además en un momento clave, cuando el cine intentaba que la sociedad se reconciliase con su pasado reciente. Es cierto que se ofreció la dirección a Fernando Fernán Gómez, que rechazó la oferta por miedo a la autocomplacencia, pero se dice que quedó satisfecho con el trabajo de Chávarri. ¿Fue humildad artística o miedo a no estar a la altura de su propio texto?
Carlos Tristancho, Victoria Abril y Gabino DiegoRTVE
Significado del título
La bicicleta era, para muchos chicos, el regalo que se pedía para las vacaciones de verano. Eso sí, si se aprobaban todas las asignaturas en junio. Es lo que don Luis promete a Luisito, pero resulta que el joven tiene que estudiar en verano para el examen de septiembre.
-Eso ya está hablado. Cuando apruebes tendrás la bicicleta. ¿Es lo que acordamos, no?
-Pero es que no me había dado cuenta de lo del verano. Las bicicletas son para el verano.
-Y los aprobados son para la primavera.
Gabino Diego y Amparo Soler LealRTVE
Rodaje en Madrid
Las localizaciones en el centro de Madrid y las secuencias rodadas en el estudio resultaron perfectas para ambientar las historia y trasladar al espectador al Madrid de 1936, logrando verosimilitud y credibilidad. Y aquí hay que aplaudir el trabajo de Gil Parrondo al frente de la dirección artística. La cinta se rueda en el verano de 1983, utilizando lugares de los barrios de Palacio y La Latina y de los distritos de Arganzuela y Retiro marcados por la arquitectura urbana del Madrid de los años treinta del siglo XX.
En la película se ven lugares con tanta historia como la cuesta de Moyano, el Paseo del Prado, la plazas de la Paja, Puerta de Moros y de la Independencia, la Real Basílica de San Francisco el Grande, el parque de la Cornisa y calles como las de Ciudad Rodrigo, Humilladero, Príncipe de Anglona, Redondilla, Rosario, Toledo. Era algo necesario, porque mucha gente recordaba lo que había ocurrido: eran recuerdos imposibles de borrar. Como curiosidad hay que destacar que el tranvía que aparece en la película es el mismo que se usó en el rodaje de Dr. Zhivago, que se llevó a cabo en Madrid.
