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El dardo de Adriana Torrebejano para quienes le hacían bullying: "Estarán en sus casas llorando" | La Revuelta

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La actriz Adriana Torrebejano, invitada de hoy 10 de julio en La Revuelta
CARLOS VILLANUEVA (La Revuelta)

Hay invitados e invitadas que tienen un vínculo especial con La Revuelta, como es el caso Adriana Torrebejano. El programa le debe mucho a la actriz, que ha salvado la emisión cuando no había nadie a quién entrevistar, y ella, a su vez, asegura que “gracias a venir aquí y quedar en ridículo” hablando del número de habitantes de su pueblo, Castellbisbal, “ahora soy muy importante allí”. Incluso le llegaron a hacerle una recepción en el ayuntamiento a la altura de toda una personalidad. Pero, “si me ven en fiestas, que me dejen beber tranquila”, reclamaba la invitada, “estoy allí porque soy de allí”. Un nivel de popularidad y cariño que deja ya como un lejanísimo recuerdo la época del instituto, en la que sufría un cierto grado de bullying.

El lunar que llegó a lo más alto

La adolescencia puede ser una etapa cruel para muchos, un momento de cambio “en el que llegas a un mundo hostil”. Algo parecido le sucedió a Adriana Torrebejano, que enumeró los motivos por los que se metían con ella al ser preguntada por David Broncano sobre los motes que tenía en su infancia. “Todos los motes incluyen bullying”, analizaba la actriz, que recuerda que “se metían con mi lunar en la nariz”, aunque le ha dado “bastante igual, el lunar sigue ahí y no me lo voy a quitar hasta que una doctora me lo diga”. También era motivo de burla la anchura de su espalda y la envergadura de sus hombros, desarrollados gracias a su actividad como nadadora federada, y “me decían Adriana la plana porque siempre iba encorvada. Luego me salieron las tetas y dije: ahora hay que lucirlas”. Por todo ello, qué mejor lugar que el escenario de La Revuelta para enviar un afectuoso saludo “a quien lo esté viendo y diga: era yo” quien se lo decía: “Estarán en su casa llorando, espero”.

El invitado que sorprendió a Adriana Torrebejano

Adriana Torrebejano es una actriz todoterreno que debutó en la actuación profesional de la mano de RTVE y ha trabajado en todo tipo de películas, obras de teatro y series, incluida una en la que “hacía de hija de Ana Obregón, que era presidenta del Gobierno”, y también videoclips como “La casa no es igual”, de Melendi, cuya altura sorprendió a la intérprete catalana. Hablando de estatura, también le impactó la de Peio Reparaz, líder de Zetak, cuando vio su entrevista con Broncano: “Flipé desde mi casa. Pensaba: pero, ¿cuánto mide este hombre?”.

Invitada habitual de La Revuelta y seguidora declarada del programa, Adriana Torrebejano está más que autorizada para mandar “a tomar por culo” las preguntas clásicas de Broncano: “Deja ya de preguntar esas mierdas. Luego está mi coño y mi cuenta bancaria en todos los titulares. Tienes que preguntar cosas más interesantes”. Por ejemplo, recurriendo a las tarjetas “de casa rural”, de donde surgió una tan interesante como complicada de responder de forma improvisada: ¿Qué tiene en común tu antiguo ideal de hombre con la persona con la que estás actualmente? En este caso, de su pareja el músico Víctor Gil, Adriana Torrebejano destacó “que me cuide, que me respete, que me valore y que me admire”.

¿Qué órganos donaría Adriana Torrebejano?

Aunque venía a presentar la cuarta temporada de la serie “Muertos S.L.”, Adriana Torrebejano sabía “que solo iba a hablar de caca”. Y así fue, cuando rememoró una ocasión en la que “un bizcocho con cositas” le hizo “ver monos con los ojos muy grandes, iba en bicicleta flipando” y, después, “empecé a cagarme. Era celíaca y no lo sabía”. Pero también se habló de la muerte y de lo que sucede con nuestros cuerpos una vez que se quedan sin vida. Antes de declarar públicamente a cámara que quiere donar sus órganos una vez que fallezca, la actriz explicó que la serie le ha hecho “ver la muerte de una manera diferente, me ha servido para vivir más en el presente y ver que, una vez que mueres, no hay nada”, subrayaba. Como anécdota inquietante relacionada con la serie, Adriana Torrebejano recordaba que “una vez, una taxista me contó que había sido tanatopractora”, como su personaje, “y me dijo que le haría mucha ilusión preparar mi cuerpo cuando me muera”. La admiración llevada al último extremo.