GLORIA BENDITA

Frank T, Gitano Antón y Alba Jiménez en 'Gloria Bendita': "El hip hop es un espacio de resistencia y comunidad"

  • Los pioneros de la música urbana y la jurista romaní analizan el auge de las corrientes reaccionarias en las redes sociales.
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Frank T, Gitano Antón y Alba JiménezVer ahora
Frank T, Gitano Antón y Alba Jiménez
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El tercer programa de Gloria Bendita sienta en su plató a tres invitados que comparten mucho más que la pasión por el rap: los pioneros de la música urbana Frank T y Gitano Antón, y la jurista Alba Jiménez. A través de sus testimonios, el espacio conducido por Ariel Carmona contrapone las vivencias en los barrios periféricos de los años 80 con los desafíos actuales de la representación gitana y racializada, demostrando el poder del arte como una herramienta inalienable de transformación y derechos humanos.

Orígenes de barrio: raíces, referentes y supervivencia

Cuando nos asomamos a los inicios del hip hop en España, descubrimos que los barrios periféricos de los años 80 marcan a fuego la identidad de sus protagonistas. Frank T recuerda perfectamente cómo se vivía esa época en Torrejón de Ardoz, un lugar que funcionaba como una burbuja de diversidad gracias a la base militar estadounidense. Para un chaval negro de la época, encontrar espejos en los que mirarse dentro de la televisión de la Transición resultaba casi imposible: "Para mí el español era un señor como Andrés Pajares y Fernando Esteso, y el afroamericano era alguien como los Jackson Five o Carl Lewis". Ese contraste visual y cultural le sirvió para empoderarse, aunque las calles no siempre eran amables; el propio rapero rememora la violencia y el peligro real que suponían los grupos de extrema derecha en el Corredor del Henares a principios de los 90, una época en la que imperaba "el neonazismo de verdad, el de botas de metal, rapón y palizas".

En la otra punta de Madrid, en Pan Bendito, Gitano Antón explica cómo era la realidad en el sur de la capital, donde salir adelante dependía muchas veces del tejido humano del barrio. El integrante de La Excepción agradece su escolarización a "buenos profesores que tuvieron un corazón enorme" para cuidar y educar a los niños gitanos en un momento social complejo. En medio de ese ambiente puramente flamenco, Antón adoptó en su día los códigos de la cultura urbana, lo que generaba situaciones tan chocantes como llevar los pantalones caídos de MC Hammer ante la mirada de sus vecinos y de su propio padre, que le soltaba entre extrañado y divertido: "Hijo, lo que te gustan los negros". Esta conexión natural entre el mundo gitano y el hip hop viene de atrás; Frank T aporta un dato revelador al confesar que la primera vez que escuchó la palabra breakdance no fue por un disco importado, sino porque se la descubrió un niño gitano de seis años que se puso a bailar en mitad de la calle.

Alba Jiménez y el debate sobre el rap reaccionario

La conversación gana profundidad con la entrada de la jurista Alba Jiménez, miembro de la Asociación Unión y Progreso Mujer Romaní, un colectivo volcado en impulsar las oportunidades laborales de las mujeres gitanas. Jiménez conecta de inmediato su profesión y sus raíces con su pasión por la música urbana, asegurando que "la mujer gitana con el rap tiene todo: una queja, una lucha y una fuerza". Al debatir sobre si el género es intrínsecamente antirracista, la jurista argumenta desde una perspectiva legal y social que, si analizamos el nacimiento del movimiento en los barrios, este no es más que "una reivindicación de los derechos humanos", lo que vuelve este compromiso social algo totalmente inalienable a su esencia.

A partir de ahí, la mesa aborda sin tapujos un fenómeno actual y controvertido: el auge del rap de tintes reaccionarios o ultraderechistas en las redes sociales. Para Frank T, la explicación de que estas corrientes calen en nuestro país reside en una asignatura pendiente del panorama nacional, que es la falta de diversidad racial histórica en el grueso del rap español, un vacío que aprovechan determinados sectores para asimilar estéticas que no han construido. Aun así, los invitados miran al futuro con tranquilidad; el productor insiste en que este fenómeno "es un suflé que se va a bajar porque carece de raíz", una idea que comparte Alba Jiménez al señalar que estas propuestas musicales son insostenibles a largo plazo porque, a diferencia de los artistas urbanos tradicionales, "todo lo que dicen son falsedades que se pueden contrariar de una manera súper sencilla".

El arte como refugio y cierre con música en directo

El encuentro termina con una mirada íntima hacia el papel que juega la creación artística a la hora de rescatar a las personas y ofrecerles un salvavidas emocional. Alba Jiménez resume el valor de una canción en su capacidad para "hacer que ciertas personas se sientan comprendidas" y encuentren un espacio seguro en el que refugiarse de la soledad. Es una responsabilidad enorme que los propios músicos asimilan con humildad; Frank T desvela la contradicción interna que vive cuando un seguidor le agradece su trabajo de forma tan profunda: "Cuando estás delante del espejo y sabes que en realidad eres un mierda como todos los demás, que alguien te diga que le ha cambiado la vida te hace pensar: guau, lo que hace esto que hacemos".

Para explicar cómo una obra trasciende su propia materia y genera emociones incontrolables, en el plató se compara el impacto de un tema musical con la fuerza que transmite el Guernica de Picasso cuando se contempla cara a cara. Tras esta reflexión, el programa aparca la teoría y da paso a la acción a través de la música. El cierre de esta entrega junta a los protagonistas para improvisar rimas y cantar juntos frente al micrófono, despidiendo la emisión con la energía y la autenticidad que definen al espacio de la plataforma pública. El tercer capítulo de Gloria Bendita ya está disponible en RTVE Play.