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Jon Sistiaga se posiciona sobre la presencia de youtubers en zonas de conflicto: "Son turistas bélicos" | La Revuelta

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Jon Sistiaga
CARLOS VILLANUEVA (La Revuelta)

Jon Sistiaga está acostumbrado a enfrentarse a “lo mejor de cada casa” en un mundo “que no se presta mucho al humor”, pero considera que “si no hacemos bromas sobre este tipo de situaciones, no podríamos sobrellevarlas”. Aun así, su paso por La Revuelta dejó más reflexiones sesudas y anécdotas impactantes que momentos para la risa, ya que presentó Miguel Ángel Blanco: las 48 horas que lo cambiaron todo, su nuevo documental sobre el secuestro y asesinato del concejal de Ermua a manos de ETA, y recordó algunas de las vivencias más intensas de su carrera periodística.

Periodismo vs. creación de contenido

El periodista de Irún es una de las figuras más reconocidas del reporterismo por sus trabajos en todo tipo de conflictos, desde el genocidio de Ruanda hasta el de Palestina, pasando por los enfrentamientos armados en la antigua Yugoslavia o la guerra de Irak. Del país de Oriente Medio trajo a David Broncano un billete de 250 dinares con la cara de Sadam Hussein, que dejó de estar en circulación tras la caída de su dictadura. Allí vivió una de sus anécdotas más sorprendentes cuando, junto al difunto José Couso descubrió que los heridos de guerra que les mostró el régimen en un hospital “no parecían tan heridos. Cuando nos giramos, vimos cómo volvían a vestirse de soldados”, recordaba. Controlados por la censura, tuvieron que recurrir a un truco para poder hacer pública aquella información: “Le dimos una botella de whisky al fixiele emborrachamos y le pusimos las imágenes. Pero, por encima, estaba mi voz diciendo que era todo mentira”. 

Unas vivencias que, en su opinión, son ya de otra época porque “el tiempo de los reporteros ya ha acabado. Cualquiera lleva una GoPro, un dron, o te lo graba un soldado y solo tienes que revisarlo”, pero “ya nadie se mete hasta ahí”. Algo que tampoco es comparable, bajo su punto de vista, a la labor que desempeñan los youtubers y creadores de contenido que se desplazan a contextos complicados: “No les consideramos periodistas, son turistas bélicos”, porque su objetivo es “conseguir seguidores, más clics y más dinero”.

Un fallo de la educación, la democracia y los padres

El motivo de la visita de Jon Sistiaga a La Revuelta era presentar Miguel Ángel Blanco: las 48 horas que lo cambiaron todo, el documental que repasa, 29 años después, todo lo que sucedió del 10 al 12 de julio de 1997, desde que fue secuestrado el concejal de Ermua hasta que la ETA abandonó su cuerpo herido de muerte: “Todo el mundo se acuerda de aquel momento, hubo un bloqueo, un apagón generalizado en nuestros cerebros” por el impacto de la información, narrada casi en tiempo real. Una cobertura en la que Sistiaga, nacido y criado en Irún, pudo “tirar de contactos”, ya que había “ido a clase con gente que entró en ETA, y con gente que fue víctima de ETA”. Su misión era ir “a los montes, a dar vueltas y conseguir información” y, como conocedor de la zona, se dirigió al triágnulo “entre Lasarte, Hernani y Andoain”, convencido de que tenía que tratarse del Comando Donosti: “Me quedé a 5 kilómetros de dónde lo mataron”, lamentaba el periodista.

El acontecimiento marcó un punto de inflexión en la lucha contra ETA, “se perdió el miedo a oponerse, y su entorno perdió las calles”, reflexionaba el reportero en La Revuelta. Aún tardaría 15 años en disolverse, “pero se empezó a gestar el final. Fue agónico, pero significó un cambio para muchos”, y la banda terrorista, que dejó más de 800 muertos, “desapareció, no existeno se puede sacar el espantajo como si estuviéramos en el 97, afortunadamente”. El tiempo ha pasado y “ahora nos levantamos y scrolleamos en TikTok, pero antes nos levantábamos y escuchábamos la noticia de un atentado”, observaba Jon Sistiaga para ilustrar que, según las encuestas, el 60% de los jóvenes desconocen qué era ETA: “Es un fallo del sistema educativo, de la democracia y de los padres, que nos hemos dormido. En Euskadi hay una dulce amnesia colectiva”. 

La RevueltaLa Revuelta | Jon Sistiaga: "En Euskadi hay una dulce amnesia colectiva"

Jon Sistiaga presenta en 'La Revuelta' el documental "Miguel Ángel Blanco: las 48 horas que lo cambiaron todo" sobre el secuestro y asesinato del concejal de Ermua a manos de ETA

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La entrevista más difícil de Jon Sistiaga

Jon Sistiaga ha perdido a compañeros en el frente de batalla, ha recibido disparos y ha llegado a estar secuestrado, o retenido ilegalmente, durante seis días en Serbia. Tras su detención por las tropas serbias como “prisionero de guerra”, empezó a comerse todos los papeles en los que tenía apuntados números de teléfono que pudieran traerle problemas, pero se dejó el de “Arkan”, sobrenombre del paramilitar serbio Željko Ražnatović, propietario también del club de fútbol FK Obilić. Paradójicamente, parte de la mediación para lograr su liberación vino, precisamente, de "la diplomacia del fútbol, estoy convencido". En concreto de parte de Radomir Antić, entonces entrenador del Atlético de Madrid, y Pedja Mijatović, delantero del Real Madrid. “Me dieron cuatro hostias y me llevaron hasta la frontera”, recordaba en La Revuelta. La parte más amable de la historia es que el periodista quiso saber si, al pasar una semana retenido, “¿se cobra como horas extra? Al final, no me pagaron”.

Pero la agenda no siempre la marcan los acontecimientos históricos, también “hay una elección personal, casi de ética periodística”, como entrevistar a Luis Alfredo Garavito, el mayor asesino en serie de niños y pederasta que se conoce, con más de 200 víctimas a su nombre. “Probablemente la entrevista más dura de mi vida”, un cara a cara a pocos centímetros de distancia en el que “intentaba llevarme a su terreno y destruirme psicológicamente, cada vez que me tocaba era un sartenazo”. Y, aunque Sistiaga hizo salir a los guardias de seguridad “para que el tío viera que no le tenía miedo, estaba acojonado”.