Metrópolis en Pinta Malasaña: cuando el barrio se convierte en lienzo

  • Artistas nacionales e internacionales visibilizan la crisis de la vivienda y la brecha económica en sus murales para Pinta Malasaña
  • Metrópolis emite "Pinta Malasaña 2026" el lunes 29 de junio a partir de las 20 h en RTVE Play y de madrugada en La 2
Metrópolis en Pinta Malasaña: cuando el barrio se convierte en lienzo

Intervención de UltraLxP (Pinta Malasaña, 2026)

Susana Blas Brunel

El último domingo de abril, Malasaña amaneció con una banda sonora diferente. No era el habitual trasiego de sus calles, sino el característico traqueteo de los aerosoles al agitarse. Comenzaba una nueva edición de Pinta Malasaña, el festival en el que cada año un centenar de creadores internacionales transforma el centro de Madrid en un taller al aire libre.

La undécima edición del certamen confirmó la consolidación de un proyecto que ha logrado superar la barrera de la década para convertirse en una cita imprescindible del calendario cultural madrileño. El proyecto nació con una doble vocación que sigue intacta. Por un lado, dinamizar el comercio de proximidad mediante intervenciones artísticas en persianas, escaparates y fachadas. Por otro, reivindicar el espacio público como lugar de encuentro, creación y reflexión colectiva.

Logo Pinta Malasaña

Logo Pinta Malasaña

Durante toda la jornada del 26 de abril, Metrópolis acompañó a artistas, organizadores y vecinos para documentar no solo las obras terminadas, sino también el proceso humano que hay detrás de cada intervención, continuando así su apuesta por el arte urbano y la creatividad comunitaria, que el programa ha reflejado durante tantos capítulos.

Un festival nacido del barrio que conecta con la historia de Madrid

Entre las voces que ayudan a explicar la evolución del festival, destacan la del periodista Diego Casado, redactor jefe del periódico local Somos Malasaña, y las de Guillermo de la Madrid y Diana Prieto, responsables y fundadores de Madrid Street Art Project. Los tres defienden el arte como una herramienta de transformación urbana y participación ciudadana y han trabajado en esta idea en innumerables proyectos.

La jornada comenzó temprano en el Museo de Historia de Madrid. Entre las ocho y las diez de la mañana, los cien artistas seleccionados recogieron allí los materiales necesarios para ejecutar las intervenciones murales que llevaban semanas preparando.

Intervención de Jamalamaja (Pinta Malasaña, 2026)

Intervención de Jamalamaja (Pinta Malasaña, 2026)

La directora del museo, Hortensia Barderas, compartió con Metrópolis la importancia de que una institución pública participe en iniciativas capaces de conectar patrimonio, ciudadanía y creación contemporánea, pues la historia de una ciudad también se escribe observando su presente.

Desde ese momento, el museo se convirtió en uno de los centros neurálgicos del festival. Su entrada acogió el punto de información y una de las sedes de la votación popular, mientras que la Plaza del 2 de Mayo concentró actividades, talleres y encuentros vecinales durante toda la jornada.

Diversidad, mirada feminista y crítica social

Uno de los rasgos más reconocibles de Pinta Malasaña es su apuesta por la diversidad y por la igualdad de género. Cada edición busca mantener la paridad entre artistas y abrir espacio a creadores procedentes de distintos contextos y países.

La imagen más representativa de este compromiso pudo verse en la Plaza de los Rastrillos, donde ocho artistas mujeres realizaron una intervención colectiva de gran formato que se convirtió en uno de los focos de atención del festival.

Instalación de Las Enganchadas (Pinta Malasaña, 2026)

Instalación de Las Enganchadas (Pinta Malasaña, 2026)

Más allá de la explosión de color, las obras funcionaron como un espejo de las preocupaciones del barrio. La dificultad de acceso a la vivienda, la presión turística, la proliferación de pisos turísticos o los efectos de la gentrificación aparecieron una y otra vez en los muros y persianas intervenidos.

Malasaña, un barrio históricamente ligado a la contracultura y a los movimientos vecinales, está utilizando el arte urbano para seguir contando su historia y expresar sus inquietudes actuales.

La calle como espacio compartido con vecinos y estudiantes

Una de las singularidades del festival es que el proceso creativo ocurre a la vista de todos. Metrópolis pudo comprobar que los vecinos se detienen, preguntan, opinan, ofrecen agua o simplemente observan cómo una superficie gris se transforma poco a poco en una pieza sorprendente.

Murales alumnado Universidad Complutense de Madrid (Pinta Malasaña, 2026)

Murales alumnado Universidad Complutense de Madrid (Pinta Malasaña, 2026)

La participación ciudadana alcanzó uno de sus momentos más visibles en la ya tradicional Galería de Bolardos, instalada junto a la Plaza del 2 de Mayo. Allí, cientos de personas, cargadas con sus materiales de pintura y sus manualidades, pudieron intervenir libremente elementos del mobiliario urbano.

Las universidades madrileñas también tuvieron una presencia destacada. Estudiantes de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid y de la Universidad Rey Juan Carlos participaron de manera activa ejecutando elaborados murales, mientras que el Creative Campus de la Universidad Europea desarrolló proyectos participativos en varios puntos del barrio.

Intervención de Yana Medow (Pinta Malasaña, 2026)

Intervención de Yana Medow (Pinta Malasaña, 2026)

Los profesores Santiago Morilla y Bárbara Fluxá, ambos de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense, destacaron en sus entrevistas el valor pedagógico de una experiencia que permite a los estudiantes trabajar fuera del aula y enfrentarse a la realidad del espacio público como escenario de creación y compromiso social.

Además, compartieron la implicación del alumnado de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense en la defensa de la universidad pública y explicaron cómo desde el departamento de Pintura Mural habían surgido algunos de los diseños de cartelería y pancartas más creativos y destacados, vinculados a estas reivindicaciones.

Una emocionante entrega de premios y el cierre de la jornada

A las ocho de la tarde concluyó el tiempo de ejecución. Con los últimos trazos terminados, comenzó la labor del jurado, encargado de recorrer las intervenciones y deliberar sobre los premios de esta edición. Mientras tanto, se realizó el recuento de los votos emitidos por los visitantes para decidir el Premio del Público, una de las distinciones más valoradas por su conexión directa con vecinos y asistentes.

La jornada culminó en la Sala Maravillas, un templo mítico cultural de la ciudad, donde artistas, organizadores, comerciantes y vecinos celebraron juntos el cierre del festival y la emocionante entrega de premios.

Entrega de Premios en la Sala Maravillas (Pinta Malasaña, 2026)

Entrega de Premios en la Sala Maravillas (Pinta Malasaña, 2026)

El jurado reconoció con el primer premio a Creto, mientras que Carcan obtuvo el segundo y Prëo el tercero. Por su parte, el Premio del Público fue para el activismo feminista de Las Enganchadas, confirmando una vez más la importancia de la participación ciudadana dentro del certamen.

Más allá del impacto estético, Pinta Malasaña volvió a demostrar que su verdadero valor no reside únicamente en la variedad de obras que deja sobre las paredes. Durante un día, el barrio se convierte en un espacio de encuentro donde arte, comercio y ciudadanía comparten una misma conversación. Una conversación que, una vez terminados los murales, continúa resonando en las calles mucho después de que se hayan secado las últimas pinceladas.