La 'road movie queer' que muestra la realidad de la comunidad trans en la Estambul de Erdogan: así es 'Crossing'
- Mzia Arabuli interpreta a Lia y nunca había conocido a una persona trans
- Enlace para ver la película Crossing, del director sueco Leva Akin

Lia baila en una boda en Estambul escena de la película 'Crossing' de Leva Akin
Lia es una profesora jubilada de Georgia, su hermana le pide en su lecho de muerte que encuentre a su sobrina Tekla, una mujer transgénero que, rechazada por su propia familia, huyó hace tiempo. Lia emprende su búsqueda acompañada de Achi, un joven vecino que quiere huir y que sabe que Tekla ha ido a Turquía.
Llegan a Estambul donde conocen a Evrim, una abogada transgénero que lucha por los derechos de su comunidad. El viaje para encontrar a Tekla se transforma en una travesía interior de perdón, solidaridad y redefinición de los lazos familiares.
El director es Levan Akin, conocido por su nominación al Óscar en 2019 con Sólo nos queda bailar. En los papeles principales están Mzia Arabuli, Lucas Kankava y Denis Dumanli.
El cineasta sueco, de ascendencia turca y georgiana, explicó durante la promoción: “Mi intención con Crossing fue hacer una película acerca de la solidaridad, encontrar esos pequeños gestos de amabilidad y comprensión tanto entre desconocidos como familiares".
Una historia real
La película se considera una queer road movie, un drama de carretera en el que el viaje, no sólo da visibilidad al colectivo LGTBIQ+, sino que se sumerge en el interior de los personajes y en su propia travesía hacia la redención.
El director supo de la historia en Georgia, durante la promoción de Sólo nos queda bailar. Conoció a un abuelo cuya nieta era trans, él la apoyaba incondicionalmente a pesar del rechazo del resto de la familia. "La idea de que un georgiano de 70 años fuera más tolerante con su nieta trans que sus padres, de 40 años, me hizo considerar mis propios prejuicios", dijo Akin en una entrevista.
Esta vivencia fue la semilla para escribir un guion con implicación intergeneracional. A este germen se sumó el hecho de que muchas mujeres trans van de Georgia a Estambul para hacer su transición de cambio sexual.
Vida rosa
Akin impregna en la cinta una estética que la acerca al documental. El cineasta se aleja de la Estambul turística para mostrar una realidad mucho más cruda y escondida.
En Crossing participó la comunidad LGBTI de Estambul, el director sueco se apoyó en la asociación Pink Life (Pembe Hayat en turco) que trabajan sobre el terreno con abogados, académicos, psicólogos, prostitutas, familias y tutores... Luchan contra la transfobia institucional y social y contra la estigmatización de las trabajadoras sexuales, sobre todo las transgénero.
Tender puentes
La actriz que interpreta a Lia, Mzia Arabuli de 72 años, nunca había conocido a personas transgénero. A esto hay que añadir que el elenco trans en Estambul no son actores, son personas reales de la comunidad local. El casting llevó casi un año, Akin quiso mezclar a actores profesionales con gente de la calle para dotar a la cinta de realismo y de una atmósfera de documental. Volviendo a Lia, el proceso de tender puentes como acercamiento y aceptación hacia la comunidad trans que vive en la pantalla, ocurrió de forma auténtica para la actriz en el set de rodaje. A la metáfora de relaciones y vínculos se añade el puente en el Bósforo que conecta Asia con Europa y que los personajes cruzan constantemente.
Reconocimiento nacional e internacional
La película inauguró la sección Panorama del Festival Internacional de Cine de Berlín en 2024. Paralelos a La Berlinale se celebran los Teddy Awards, los premios oficiales de cine LGBTQIA+ más antiguos y prestigiosos del mundo. En ellos Crossing obtuvo el Teddy Jury Award. Según dijo el jurado, un reconocimiento por su valentía artística, su narrativa innovadora y por conmover profundamente al comité.
En los Premios Guldbagge, los galardones del cine sueco, se alzó ese mismo año con 4 premios, Mejor Película, Mejor Dirección, Mejor Fotografía y Mejor Diseño de Sonido. En España, Crossing ganó el premio al Mejor Largometraje de Ficción en el Festival de Cine y Artes Escénicas LGTBIQ+ de Bilbao (Zinegoak 2024)
Identidad, aceptación y conexión
La versión original de la película está rodada en turco y en georgiano. Ambos idiomas no tienen distinción de género gramatical, cuanto menos es paradójico, ya que la marginación es el motor de este drama. También podría tomarse como una especie de homenaje del director al personaje "perdido", Tekla.
Algunas de las críticas la describen como un drama y a la vez comedia costumbrista tan conmovedora como punzante y como una búsqueda de la aceptación al diferente y la superación de los propios prejuicios. Y es que en el fondo, todos tenemos cicatrices y en sustancia, todos buscamos conectar con otros seres humanos, pertenecer a un grupo con el que identificarnos, ser aceptados y que nos quieran tal como somos.
RTVE Play
Sentirse diferente y ser aceptada es precisamente la encrucijada que plantea 20.000 especies de abejas, en la que tres generaciones de mujeres de la misma familia se enfrentan a sus dudas y temores, está disponible por tiempo limitado en RTVE Play. Y si quieres conocer una historia concreta que te baje los pies a la tierra, puedes descubrirla en el episodio del vídeopodcast Menudo Cuadro en el que Carlota Corredera, David Insúa y David Andújar entrevistan a Samantha Hudson y María Barrier.
