DENOMINACIÓN DE ORIGEN

Rodri se abre como nunca en 'Denominación de Origen': “Parece que tuviera que pedir perdón por ganar el Balón de Oro”

  • Revive la final de la Eurocopa de 2024 desde un punto de vista inédito y los sentimientos de sus protagonistas
  • Se adentra en cinco historias conmovedoras: las de Rodrigo Hernández, Mikel Oyarzabal, Martín Zubimendi, Samu Omorodion y Aymeric Laporte
Rodrigo Hernández, jugador del Manchester City, mira una fotografía de un hombre con barba y un perro en un bosque. Fondo azul oscuro.

Rodrigo Hernández, jugador de la selección española y del Manchester City, en un momento de la entrevista para 'Denominación de origen'

La docuserie Denominación de origen. La forja de un sueño cierra con sus últimos capítulos un recorrido por los orígenes de los futbolistas de la selección española. Un viaje hacia la intimidad de los jugadores, sus familiares y el entorno como nunca antes se había visto.

En este último episodio se transita desde los momentos más difíciles que puede vivir un futbolista, los que vienen después de una lesión de gravedad, hasta los de mayor gloria, como fue la conquista de la Eurocopa de 2024. Y todo para anhelar un sueño, el de estampar la segunda estrella en la camiseta de España en el Mundial 2026 que acaba de empezar.

Cinco grandes historias vertebran este capítulo final. Son las de Rodrigo Hernández, Mikel Oyarzabal, Martín Zubimendi, Samu Omorodion y Aymeric Laporte. Historias todas de superación, lucha contra la adversidad y éxito a pesar de todo.

Denominación de origenDenominación de origen - Episodio 4

El último capítulo revive la final de la Eurocopa de 2024 desde un lugar desconocido hasta ahora; Invita a la audiencia a mirarla con los ojos de Rodri, balón de oro

Denominación de origen - Episodio 4rtve play

Rodri, un chico normal con un Balón de Oro

La de Rodri, quizás, es la más llamativa. Prototipo de trabajador nato, siempre tuvo que tenía que compaginar el fútbol con los estudios: "Siempre me han inculcado de pequeño lo importante que eran los estudios, que primero era eso y luego estaba el fútbol".

Estábamos viendo una película de dibujos animados en mi habitación y fui yo la que le besó por primera vez

Laura Iglesias, pareja de Rodri

Cuando recaló en las categorías inferiores en el Villarreal vivía en una residencia de estudiantes mientras estudiaba en la Universidad de Castellón. Allí conoció a su pareja, Laura Iglesias, que se ha convertido en un pilar fundamental en el crecimiento de Rodri. Recuerdan con sonrisas cómo se conocieron con novatadas de por medio en el comedor de la universidad. "Estábamos viendo una película de dibujos animados en mi habitación y fui yo la que le besó por primera vez", desvela Iglesias. "Fueron nuestros momentos más bonitos", añade Rodri.

La vida de Rodri dio un vuelco en el verano de 2019. Primero, ganó la Eurocopa sub’19, su primer gran torneo con España, y en julio fichó por el Manchester City. "Yo no tenía pensado cambiar de país, pero justo al City le faltaba una pieza en mi posición. Era encajar perfectamente en un proyecto super ganador y a mí me cambió mi carrera evidentemente", asegura.

El mediocentro se deshace en alabanzas hacia el que ha sido su entrenador hasta hace unos días, Pep Guardiola: "Supone una dimensión diferente, es como si entras en Matrix. Antes ves el fútbol por un agujero pequeño y con él lo ves en 360 grados. Lo ves todo de una forma más genérica, desde arriba".

Supone una dimensión diferente, es como si entras en Matrix

Rodri, sobre Guardiola

La historia de Rodri con el City es de crecimiento total y de gloria máxima cuando ganó la Liga de Campeones en 2023 en la final contra el Inter de Milán. Laura Iglesias recuerda que se puso "a gritar como una loca" cuando éste marcó el gol de la victoria. Fue una temporada de ensueño para el City, que también había ganado la Premier y la FA Cup. Rodri aspiraba por primera vez al Balón de Oro pero lo volvió a ganar Messi. "Yo quedé quinto y me di cuenta que eso iba a ser imposible, lo descarté de mi mente", lamenta.

Pero la historia le tenía deparada una segunda oportunidad. Después de que España ganara la Eurocopa en 2024, Rodri apunta que "fue un año en el que quizás no había una figura que hubiera marcado 50 o 60 goles y todos los títulos". Había dos claros favoritos al galardón: Vinicius y él. El Real Madrid anunció que ningún representante acudiría a la gala en boicot ante lo que consideraban que era una injusticia que no fuera a parar al brasileño Vinicius.

Parece que tuviera que pedir perdón por ganar el Balón de Oro. Es un premio que da mucho caché y hay muchas presiones por detrás

Rodri

Rodri recuerda, con cierto reproche, lo que sintió ese día: "En otros países hay mucho más apoyo a sus jugadores y aquí quizás no pasa eso. Parece que tuviera que pedir perdón por ganar el Balón de Oro. Es un premio que da mucho caché y hay muchas presiones por detrás".

Asegura que no sabía que se lo iban a dar a él: "Fue sorpresa hasta el final". Y el ansiado momento llegó y se convirtió en el segundo español en lograr el prestigioso trofeo: "Cuando dicen tu nombre, la cabeza se vuelve en blanco y empiezan a aparecer los mejores momentos de tu vida. Y empiezas a recordar a las personas que están a tu lado".

El enroque Rodri-Zubimendi

Un Balón de Oro que recogió en muletas, por una grave lesión de rodilla que sufrió en septiembre. En junio, en plena final de la Eurocopa contra Inglaterra, también apareció otra en el momento más inoportuno. Fue al final de la primera parte. "Yo llegué muy justo de fuerzas a esa final y al estirar la pierna a un balón, noté que me rompí en la parte posterior del muslo", describe Rodri.

Él y Mikel Merino recuerdan que los jugadores ingleses, al enterarse de que Rodri se había lesionado, se arengaron en el túnel de vestuarios soñando que la final ya era suya. Y ahí es cuando llega la gran jugada del enroque de España. La del cambio del ‘rey’ Rodri por la ‘torre’ Zubimendi. "Pasó todo muy rápido y me dieron muchas instrucciones en muy poco tiempo", recuerda el donostiarra, que de pequeño compaginó el ajedrez con el fútbol.

Yo pensé, tenemos al mejor mediocentro del mundo, pero también tenemos al segundo mejor

De la Fuente, sobre Rodri y Zubimendi

Merino se sincera sobre lo que se le pasó por la cabeza en ese momento: "Yo estaba cagado". Pero si había un hombre que confiaba ciegamente en las capacidades de Zubimendi para suplir a Rodri ese era el seleccionador: "Yo pensé, tenemos al mejor mediocentro del mundo, pero también tenemos al segundo mejor". La jugada salió redonda y Zubimendi hizo una segunda parte memorable. "Creo que fue el mejor jugador de la final", considera Morata.

La lesión de Oyarzabal

El gol de la victoria en aquella final de Berlín lo marcó Mikel Oyarzabal, compañero entonces en la Real Sociedad de Zubimendi y Merino. Un tanto y un título que borraban de un plumazo todos los sinsabores que había tenido que masticar dos años atrás.

Estuve una hora llorando

Oyarzabal, sobre su lesión en 2022

Corría marzo de 2022 cuando en un entrenamiento con la Real en un choque fortuito con Portu, sufrió una rotura de ligamento cruzado anterior, con afectación del menisco y arrancamiento de huesos. "Estuve una hora llorando", rememora con dolor. Compañeros como Remiro también recuerdan con escalofríos el momento: "Cuando escuchamos los gritos de Oyarzabal, cayó hielo. Se hizo un silencio tremendo".

El delantero afrontaba una durísima recuperación que le iba a tener alejado de los campos hasta diciembre, con el Mundial de Catar en el horizonte: "Todos los pensamientos se vienen a la cabeza, si voy a volver a jugar al fútbol, si voy a volver a quedar bien, si no me van a quedar secuelas".

Forzó al máximo su recuperación para llegar a tiempo pero cuando llevaba solo cinco entrenamientos con la Real Sociedad, en un tiro se volvió a lesionar. "Noté un pequeño pinchazo y me dijeron que se acabó. No tuve opción de pensar más en ello". Se perdió el Mundial.

Marqué el gol de la final con la pierna mala, pero la de la operación se quedó atrás, que me la podía haber partido otra vez

Oyarzabal

Pero en la Eurocopa se pudo quitar esa espina que tenía clavada. Era el minuto 86 de la final, Cucurella le sirvió un pase envenenado y Oyarzabal entró con todo. "Marqué el gol de la final con la pierna mala, pero la de la operación se quedó atrás, que me la podía haber partido otra vez. En ese momento no me di cuenta". Un instante único e irrepetible para él: “Cada esfuerzo, cada detalle, cada lesión que haya tenido, ha merecido la pena”.

Samu, una historia de superación

Otro jugador muy importante para esta selección que no ha podido ser convocado para este Mundial por una grave lesión es Samu Omorodion. Para encontrar los orígenes del jugador del Oporto hay que viajar hasta Nigeria. De allí es su madre, Edith, una luchadora incansable que dejó lo poco que tenía para buscarse un futuro en España en un camino mucho más largo del que se imaginaba.

Yo pensaba que en dos semanas iba a estar en Marruecos, pero no fue así

Edith, madre de Samu

"Yo pensaba que en dos semanas iba a estar en Marruecos, pero no fue así. Desde mi país, son dos años, hay que pasar un país tras otro. Puedes caminar durante tres días sin agua y sin comida, no hay refugio, y no te puedes parar a auxiliar a alguien que está desfallecido", relata.

Después de pasar una odisea, Edith llegó a Marruecos, allí conoció al padre de Samu y se quedó embarazada de Samu. "Mi madre llegó a Melilla y me tuvo en un centro de acogida. De ahí ya llegamos a Sevilla, que es donde yo me he criado", explica el delantero.

Samu Omorodion, jugador de la selección española y del Oporto, en un momento de la entrevista para 'Denominación de origen'

Samu Omorodion, jugador de la selección española y del Oporto, en un momento de la entrevista para 'Denominación de origen'

En Sevilla se encontraron a gente como su vecina, Juani Ruiz, que les ayudó en todo lo necesario para salir adelante. Mientras Edith trabajaba todo el día fuera de casa, Juani se encargaba de buscar al colegio a Samu y cuidarle en su casa. Pero nadie sabía el calvario silencioso que estaba sufriendo Edith.

"A mí me decían que en el segundo ponían la música muy alta y ya me enteré por qué era así. Un día subí porque escuché muchos gritos y me encontré una situación dantesca, era horroroso", recuerda con amargura Juani cuando se enteró de la violencia machista que sufría su vecina.

Un día subí porque escuché muchos gritos y me encontré una situación dantesca, era horroroso

Juani, amiga de la familia de Samu

"Este día me pegó y yo no pude levantarme al día siguiente para llevar a Samu al instituto. Nadie sabía por lo que yo estaba pasando porque no quería hablar", describe Edith, a lo que añade Samu que su padre "se fue" de sus vidas tras aquello. "Le deportaron a otro país porque maltrataba a mi madre", afirma sobre el trauma vivido.

Tras una infancia durísima y una pelea constante por querer ser jugador de fútbol, llegó el Atlético de Madrid para cambiarle la vida. "Dile a tu jefe que desde mañana ya no vamos a trabajar", le dijo Samu a su madre el día que firmó. Y ella, emocionada concluye: "Siento que toda mi lucha no ha sido en vano". Desde entonces, ya no se llama Samu Omorodion sino Samu Aghehowa.

El padre de Laporte

Si Samu tuvo un padre que nunca debió estar, Aymeric Laporte tuvo otro que se fue antes de tiempo. El jugador del Athletic revive entre lágrimas cómo fueron sus recuerdos con su padre antes de que falleciera de cáncer el 31 de enero de 2025: "Poder celebrar con mi padre la Eurocopa fue lo mejor del mundo".

Poder celebrar con mi padre la Eurocopa fue lo mejor del mundo

Laporte

El defensa, de origen francés, revive aquellos tiempos en los que tuvo que dejar a su familia para comenzar su carrera en Lezama. "Los momentos más duros fueron cuando tenía que vivir en la residencia del Athletic. Estar fuera de tu país de origen, lejos de tus padres, me costó muchísimo". Y con mucho cariño, tiene un recuerdo hacia todos los esfuerzos que hicieron los suyos para que él terminara siendo futbolista: "Todo lo que he logrado en el fútbol es gracias a mis padres y especialmente a él. Siempre creyó en mí ciegamente".

Aymeric Laporte, jugador de la selección española y del Athletic, en un momento de la entrevista para 'Denominación de origen'

Aymeric Laporte, jugador de la selección española y del Athletic, en un momento de la entrevista para 'Denominación de origen'

Y así se llega al momento en el que los jugadores de la selección afrontan el mayor reto de sus carreras, el Mundial. Un torneo al que llegan como favoritos, el escaparate con el que siempre han soñado. "Un Mundial es mi gran objetivo", asegura Merino. Olmo considera que "somos el rival a batir" mientras Fabián asegura que tienen "la ambición de ganar el Mundial". El sentimiento de unión y ganas de ir a por todas lo termina resumiendo el seleccionador De la Fuente: "Ojalá seamos un ejemplo de lo que también demanda nuestra sociedad. Nos quedan cosas por conseguir". Ojalá.