Del latín a la gramática de Nebrija: Un viaje de 500 años para conocer el desarrollo del español con Iñaki Gabilondo
- Iñaki Gabilondo conduce La gran aventura de la lengua española, una serie documental de ocho capítulos
- No te pierdas un nuevo episodio cada domingo en La 2 y RTVE Play
La serie documental La gran aventura de la lengua española ha estrenado el primer capítulo de los ocho que comprenderán este viaje por el español, desde sus orígenes hasta convertirse en la segunda lengua más hablada del mundo. El periodista Iñaki Gabilondo conduce el programa que ha contado con la participación del presidente de la Real Academia Española y varios académicos.
Este episodio ha iniciado su recorrido por la historia de la lengua española, partiendo de su nacimiento en el norte de la península ibérica, para descubrir un idioma que nace de la mezcla y de los préstamos. "Tomando el vasco como la única pervivencia de lengua prerrománica, se incorporaron voces como izquierda para sustituir al latín sinister, porque era una palabra de mal agüero", explica el catedrático de literatura española en la Universidad de Zaragoza, Alberto Montaner, en el documental. El latín va cambiando y llega un momento en que se hace mixto y se llena de barbarismos. "En el siglo VII, San Isidoro ya constata que en su época se habla un latín mixto, esto es un protorromance", indica Juan Gil, filólogo hispánico y académico de la RAE.
Los arabismos también fueron una importante contribución a la lengua y a la cultura. "Todas las lenguas románicas peninsulares tienen un componente de arabismos, incluso algunas que durante cierto tiempo y por razones ideológicas se consideraban inmunes", sostiene Montaner. Luego, la Reconquista sirve para expandir la lengua romance y el latín empieza a relegarse a un segundo plano como lengua culta. En el siglo XI aparecen las Glosas Emilianenses —anotaciones en los márgenes de los códices escritos en latín en el monasterio de San Millán de la Cogolla— que se consideran el primer testimonio del castellano escrito.
Préstamos del francés
La influencia de la orden de Cluny en España y sus reformas también impulsaron la lengua romance y su uso escrito. Además, también llegan de Francia nuevos términos como sargento, vajilla o chapitel, entre otros. Así avanzó la formación del español y, durante el reinado de Alfonso X el Sabio, se produjo un punto de inflexión: toda la documentación del reino comenzó a escribirse en romance.
Gracias al Camino de Santiago, se intensifica la mezcla con la cultura gala y el desarrollo del mester de clerecía y de juglaría. Así, el castellano comienza a expresarse en la cultura y se desarrollan los cantares de gesta con obras tan representativas como el Cantar de Mio Cid, de finales del siglo XII.
El español en la literatura
"En la Edad Media sigue la idea de que el romance es el lenguaje vulgar, y no es hasta el siglo XV cuando se abre un verdadero debate", expone Lola Pons, historiadora de la lengua y catedrática en la Universidad de Sevilla en el episodio. Este cambio puede apreciarse en autores como Juan de Mena o el Marqués de Santillana, que comienzan a utilizar el castellano para sus creaciones literarias.
Con la llegada del Renacimiento, la poesía se rinde a la moda italiana y al concepto del amor cortés, que hace una clara apuesta por las lenguas vulgares con la influencia de Dante, Petrarca y Boccaccio. Un paso decisivo para la construcción de la lengua española viene de la mano de Antonio de Nebrija, latinista y catedrático de la Universidad de Salamanca, que publicó en 1492 la primera gramática impresa del castellano.
Este capítulo recorre los 500 años que tardó el romance castellano en convertirse en una lengua con su propia gramática. Ya disponible en RTVE Play.
