Cine internacional

Russell Crowe y Marion Cotillard tienen 'Un buen año' entre viñedos: secretos y mentiras de la película de Ridley Scott

Marion Cotillard y Russell Crowe en una escena íntima de 'Un buen año', mirándose de perfil con ella apoyando su brazo en su hombro. Fondo exterior desenfocado.

Un agente de inversiones británico hereda el castillo y el viñedo de su tío en la Provenza, donde pasó gran parte de su infancia. Allí descubre un nuevo estilo de vida relajado mientras intenta renovar la finca para venderla. Los recuerdos, una mujer hermosa y una joven estadounidense que dice ser la hija ilegítima del tío Henry interrumpen sus planes.

Entre los rodajes de El reino de los cielos y American gánster, Ridley Scott rodó Un buen año con su actor fetiche, Russell Crowe y con una desconocida en aquel momento Marion Cotillard. El reparto lo completan Albert Finney, que había trabajado con el director en cuatro ocasiones, la actriz australiana Abbie Cornish, Christie Roberts, Tom Hollander y Freddie Highmore

Vecinos y residentes en La Provenza

Peter Mayle y Ridley Scott se conocen desde los años 70 cuando ambos trabajaban en Londres en el sector de la publicidad. Ambos son vecinos de la región de Luberon en la Provenza francesa donde poseen viñedos. El escritor y el cineasta crearon el proyecto a raíz de una noticia que leyeron en la sección de negocios del Times que decía que un viñedo en Francia estaba vendiendo vino de garaje (vino de calidad que se produce en bodegas pequeñas y con pocas botellas a la venta) a más de 30.000 libras la botella.

Pactaron que Peter escribiría la novela y Ridley compraría los derechos para rodar la película. El libro tomó un rumbo diferente de la idea original que habían hablado. Scott siguió adelante con la película pero rodó manteniendo su visión inicial, por lo que existen notables diferencias entre el libro y la cinta. Marc Klein hizo el guion, para ello el guionista visitó la Provenza donde conoció al escritor, finalmente pasó casi un año documentándose sobre la región y sobre la cultura del vino.

Turismo de cine

Klein no es el único interesado en el turismo enológico. El viñedo que aparece en la película se llama en realidad Château La Canorgue y está ubicado cerca del pueblo de Bonnieux, en el sur de Francia, a escasos 15 minutos de la casa que Ridley Scott tiene en la zona. Para poder rodar allí, la propietaria del viñedo y su familia tuvieron que desalojar la casa durante varios meses. Como agradecimiento, la dueña y su hija aparecen en la película haciendo un cameo en la escena del restaurante, justo cuando el personaje de Marion Cotillard le entrega el menú a la chica.

Aunque el chateau aparece publicado en múltiples plataformas de ocio, al ser una propiedad privada y una bodega en activo, ya no permiten hacer visitas turísticas del interior ni de los lugares de la película, sólo se puede reservar la cata y por supuesto, la venta de vinos. A pesar de ello muchos turistas acuden buscando las localizaciones de la película, como la famosa piscina antigua o la pista de tenis.

Piscina y pista de tenis falsas

En ambos casos no son reales. La pista de tenis de tierra batida era inviable en el sur de Francia por el clima y por su difícil mantenimiento. ¿Qué hizo Ridley Scott? Mandó construir una e importó los postes de la red directamente desde Wimbledon.

En cuanto a la piscina, la de la propiedad era demasiado moderna y no encajaba con el aspecto antiguo que el director buscaba, por lo que el equipo construyó una piscina de hormigón totalmente nueva exprofeso para la escena en un terreno cercano. Los efectos digitales hicieron su magia con el fondo.

Russell de Arabia

Es precisamente en esta escena, en la que el personaje de Max Skinner está atrapado en el fondo de la piscina sucia cuando Russell Crowe murmura la famosa frase de Lawrence de Arabia: "Me gusta el desierto porque está limpio", un guiño espontáneo del propio Crowe teniendo en cuenta que estaba cubierto de lodo. En una entrevista posterior, el director Ridley Scott recordó que el actor australiano también imitó los ademanes de Peter O´Toole en la mítica película de David Lean.

RTVE Play

Un buen año de Ridley Scott es una de esas películas llamadas "amable", o feel-good movie, si bien, una de las que marcó su carrera fue muy distinta, la protagonizada por la teniente Ripley. Casi 50 años después sigue despertando admiración. En RTVE Play puedes ver el documental Alien, terror en el espacio, un recorrido por el legado artístico, cultural y cinematográfico de Alien, el octavo pasajero. La protagonista es una de las actrices más influyentes y carismáticas de la historia del cine moderno, revive sus personajes en Sigourney Weaver, heroína en acción un recorrido por la trayectoria del icono cinematográfico y que también está disponible en RTVE Play.