Un tinto de verano puede costar unos cuatro euros. Pero, si después nos ponemos al volante, el precio puede multiplicarse. Ayvens España calcula que un hipotético siniestro relacionado con el alcohol podría alcanzar los 134.700 euros entre daños materiales, lesiones, gastos hospitalarios y la atención necesaria cuando quedan secuelas. Una cifra a la que todavía habría que añadir multas, pérdida de puntos o posibles consecuencias penales.
David Henche, responsable de Comunicación y ESG de Ayvens en España, y Orestes F. Serrano, responsable de Relaciones Institucionales de FESVIAL, analizan la diferencia entre la tasa legal y la tasa segura, el papel preventivo de las empresas y las flotas y las posibilidades de sistemas como el Interlock. La recomendación es sencilla: si vamos a beber, debemos decidir antes cómo vamos a regresar. Al volante, solo cero es cero.