Un pequeño alcance por detrás, un golpe al detenernos en un semáforo o una colisión lateral pueden provocar dolor, rigidez o molestias en el cuello. Es lo que conocemos como latigazo cervical: una lesión que debe atenderse con seriedad y cuya valoración exige estudiar cómo se produjo cada siniestro, porque no todos los impactos son iguales.
José Antonio Maurenza, responsable del Área de Reconstrucción de Accidentes de Tráfico de Cesvimap, y Orestes F. Serrano, responsable de Relaciones Institucionales de FESVIAL, explican qué aporta la biomecánica, por qué el coste de reparación del vehículo no basta para medir la intensidad de un impacto y qué diferencia existe entre la valoración pericial y la clínica.
También hablamos de prevención y de la importancia de llevar correctamente ajustados el asiento, el cinturón y el reposacabezas. Después de un siniestro, la prioridad es siempre la salud y una valoración profesional.