Hay noches en las que uno mira hacia la torre vigía y no sabe muy bien qué está esperando. Una señal, una advertencia, alguien que nos diga por dónde seguir. Pero ¿qué sucede cuando quienes deberían mantener encendida la luz empiezan a alimentar las llamas? ¿qué nos queda cuando el ejemplo pierde valor y el ruido se confunde con la autoridad? Hoy, en Rubato, vamos a escuchar a quienes todavía saben orientarnos. No a los que gritan respuestas, sino a quienes nos enseñan a formular mejores preguntas. Los violines de Yury Revich y Libor Ježek y la viola Pavla Honsová en el segundo movimiento de la Sinfonía concertante en Fa mayor, óp.10 de Joseph Bologne o el poco volumen que necesitan Tabea Zimmerman en la viola y Javier Perianes al piano para resultar incuestionables, entre otros. Agradecimientos a Jean Valjean por la imagen que acompaña este texto.