Hay versos que parecen contener un mundo entero. "Donde habita el olvido". Primero nos lo regaló Bécquer. Más tarde se convirtió en el título de uno de los libros más intensos de Luis Cernuda, "Donde habite el olvido". Y muchos años después reapareció convertido en canción, por nuestro querido don Joaquin. Joaquín Sabina. Desde ahí, vamos a escuchar fabulosas interpretaciones como la que hacen del Concierto para violín en mi mayor BWV 1042, segundo movimiento, de Johann Sebastian Bach en el violín de Hilary Hahn, junto a la Orquesta de cámara de Los Ángeles, dirigida por Jeffrey Kahane o el Lacrimosa del Requiem de Mozart a cargo del Coro de cámara de Estocolmo, el coro de la Radio de Suecia y la Berliner Philharmoniker, a las órdenes de Riccardo Mutti. Y unas cuantas más. Agradecimientos a Xavier von Erlach por la imagen que acompaña este texto.