Son herramientas matemáticas diseñadas para resolver problemas que no pueden resolverse con exactitud mediante fórmulas tradicionales. Se usan para aproximar soluciones de ecuaciones, integrales, derivadas o sistemas complejos, permitiendo a científicos e ingenieros obtener resultados prácticos incluso cuando la teoría exacta es demasiado complicada o desconocida. Se aplican en la simulación del clima, diseño de aviones, análisis de estructuras, biología matemática, economía y física computacional, entre muchos otros campos. Permiten convertir problemas abstractos en cálculos que una computadora puede ejecutar de manera eficiente, brindando aproximaciones muy cercanas a la solución real.
Antonio Manuel Vargas Ureña, profesor de Matemáticas (UNED)