Desde que Rusia dio luz verde a la invasión de Ucrania, su ejército ha reclutado de manera desproporcionada a más hombres jóvenes procedentes de comunidades indígenas de las repúblicas más alejadas de Moscú o San Petersburgo. Entre las regiones con mayor número de bajas en el frente ucraniano se encuentran Buryatia, Yakutia, Tuvá o Daguestán. Hablamos de comunidades que no son muy numerosas, por lo que un índice alto de bajas puede dejarlas al borde de la extinción. Por ello en los últimos años han surgido algunas organizaciones como 'Free Yakutia' o 'Free Buryatia' que, a falta de estadísticas oficiales, están intentando documentar el número de bajas de sus paisanos y disuadir a sus jóvenes de alistarse. Aunque casi todos ellos consideran que esta guerra no es la suya, muchos se han presentado voluntarios para huir de la pobreza a cambio de un salario. También se han producido reclutamientos forzosos o mediante engaños.