Casi nueve mil prisioneros de guerra ucranianos han recuperado la libertad, pero lejos de ser un final feliz, es el comienzo de una etapa dolorosa de readaptación que no siempre tiene éxito.
Ucrania estima que decenas de miles de soldados y civiles ucranianos permanecen en cárceles rusas como prisioneros de guerra. Casi nueve mil han recuperado la libertad en operaciones de intercambio desde el inicio de la guerra a gran escala. Sometidos a torturas, a tratos degradantes, su deterioro físico y , sobre todo, mental, es tan grave que el regreso a casa no es simplemente un final feliz, sino que se convierte en el inicio de un proceso doloroso de readaptación que puede durar años y no siempre tiene éxito . Sus familias, si siguen vivas, han cambiado y ellos tampoco son los mismos. La mayoría soportarán para siempre las secuelas, los síntomas del estrés postraumático. El gobierno ucraniano ha puesto en marcha Centros de Integración, en los que los que reciben atención médica, pero muchos denuncian que son insuficientes. Hablamos con la diputada ucraniana Anna Purtova, que ha puesto en marcha iniciativas para apoyar y ampliar la ayuda a quienes regresan del cautiverio. Es un reportaje de Aurora Moreno