Reinas, príncipes e infantas que encontraron en la composición una auténtica vocación artística: Guillermina von Bayreuth, Luis Fernando de Prusia y María Luisa de Borbón, autora de las sinfonías más antiguas conservadas de una compositora española. El piano también es protagonista con pequeñas joyas de Theodor Leschetizky, Enrique Granados y Ottorino Respighi, antes de despedirnos con el elegante aire parisino de Percy Fletcher.
HAENDEL: Alcina: Tambourino; Música acuática: Suite núm. 3 en sol mayor, HWV 350: Menuet (03'23"); H. Reyne; La Simphonie du Marais. WILHELMINE VON BAYREUTH: Concierto en sol menor para clave, cuerdas y bajo continuo: I. Allegro; Camerata Øresund; M. Mohlin; P. Spissky. LOUIS FERDINAND VON PREUSSEN: Trío con piano en la bemol mayor, op. 2: III. Finale. Allegro con brio (06'43"); Trio Parnassus. MARÍA LUISA DE BORBÓN: Sinfonía núm. 1 en re menor (08'10"); Real Filharmonía de Galicia; J. L. Temes. LESCHETIZKY: Impromptu núm. 1, Les deux alouettes (03'47"); M. Lewin. GRANADOS: Goyescas. Los majos enamorados. Parte I, núm. 4. Quejas o la maja y el ruiseñor; M. L. Cantos. RESPIGHI: Seis piezas para piano: selección; K. Sherbakov (p.). FLETCHER: Dos estampas parisinas: núm. 1. Demoiselle chic; R. Corp; New London Orchestra.
Foto: Retrato de María Luisa de Borbón, obra de François-Xavier Fabre (1801).