El ruido submarino provocado por los barcos se ha convertido en una de las formas de contaminación marina menos visibles, pero con mayor impacto sobre su biodiversidad. En este contexto, investigadores e investigadoras de La Salle Campus Barcelona participan en el proyecto europeo DeuteroNoise, para analizar cómo la actividad marítima altera el entorno acústico del mar y afecta a diferentes especies marinas en diversas cuencas europeas y en el litoral de Barcelona. Y pone a disposición de la comunidad científica y del público una ventana directa a cómo “suena” el mar cuando aumenta la actividad humana.
En la edición de la Copa América en Barcelona, las grabaciones registraron incrementos de entre 5 y 8 dB respecto a los niveles habituales cerca de la costa.
A diferencia de los vertebrados marinos (como delfines, ballenas o peces), los efectos del ruido antropogénico sobre muchos invertebrados han sido tradicionalmente menos estudiados, a pesar de que desempeñan un papel clave en las redes tróficas y en el funcionamiento de los ecosistemas. Ahora se pone el foco en este vacío de conocimiento y se trabaja con organismos del grupo de los deuteróstomos, evolutivamente próximos a los vertebrados.
El reto es comprender cómo varía el paisaje sonoro durante la temporada alta y cuáles pueden ser sus consecuencias sobre las especies que habitan estos ecosistemas en un paso necesario para avanzar hacia una gestión marítima más compatible con la biodiversidad del litoral.