Las poblaciones de vertebrados han disminuido una media del 73 por ciento desde 1970. Las razones son las de siempre: destrucción de sus hábitats, sobreexplotación de recursos, contaminación y cambio climático.
Lo revela el Informe Planeta Vivo 2026 que alerta que los ecosistemas de agua dulce son los más castigados, con una pérdida del 85% de sus poblaciones. Les siguen los terrestres, con un 69%, y los marinos, con un 59%. América Latina y el Caribe encabezan las caídas con un 95%, mientras que África registra un 80%. En Europa y Asia Central, el descenso es del 23%, aunque los autores recuerdan que en estas zonas la biodiversidad ya estaba muy deteriorada antes de 1970.
A pesar de la gravedad, los expertos insisten en que aún hay margen de actuación y que casos como el atún rojo, la tortuga verde o el tigre demuestran que la recuperación es posible. La población mundial de tigres silvestres pasó de unos 3.200 ejemplares en 2010 a cerca de 5.700 en 2025, con un incremento superior al 70% gracias a la ampliación de áreas protegidas, la creación de unidades de guardabosques y la cooperación internacional contra el tráfico ilegal.
España impulsa iniciativas como la Red Vigía de Canarias, la suelta de águila imperial ibérica en Andalucía y ciclos de cine ambiental como la tercera edición de ‘Pajareros’ organizado por SEO/Birdlife en Santander el 21, 23 y 28 de octubre.