La comarca cordobesa de Los Pedroches se ha convertido en un laboratorio natural para estudiar cómo recuperar áreas afectadas por la falta de regeneración de encinas. Se han plantado un millar de bellotas para salvar esta dehesa y asegurar el futuro de las encinas andaluzas. Se trata de un ensayo científico que, a través de nuevas tecnologías, ha implementado un método pionero para frenar el envejecimiento forestal y mejorar la regeneración natural de uno de los ecosistemas más emblemáticos del Mediterráneo. El proyecto busca reponer este arbolado introduciendo 90 semillas seleccionadas en puntos estratégicos, un reto vital para la economía rural.
La clave del éxito radica en el riego inteligente. Vasijas de arcilla enterradas y modernos contenedores de cartón biodegradable dosifican la humedad en el subsuelo, garantizando que los brotes sobrevivan a los veranos más severos.
La iniciativa impulsada por entidades científicas como el CREAF y ganaderas como la COVAP pretende reforzar uno de los paisajes más valiosos del sur de Europa. Dentro del proyecto europeo MONALISA se pondrá a prueba dos tecnologías muy innovadoras capaces de almacenar agua y suministrarla de forma gradual durante los primeros meses de vida de las plántulas, una etapa clave para su supervivencia.
Se pretende mejorar la supervivencia de las encinas, reducir los efectos de la sequía y preservar la actividad económica ligada a la dehesa.
Haz gestos, haz un gesto para preservar el…