Pocos artistas de góspel han trabajado con famosos de la talla de Michael Jackson o Madonna. Este era el caso de Andraé Crouch, fallecido a causa de un ataque al corazón el 8 de enero de 2015, a los 72 años. Hijo de dos predicadores, amigo y compinche musical en sus años jóvenes de Billy Preston y Gloria Jones, Crouch debutó al frente de su banda de góspel, The Disciples, en 1969, convirtiéndose enseguida en una de las figuras más respetadas del género. Triunfó en los años ochenta con la banda sonora del film de Spielberg El color púrpura, tuvo problemas con las drogas (como muchos miembros ilustres de la comunidad góspel), se rehabilitó, fundó su propia iglesia en 1995. Hoy el recordamos con una de sus grandes canciones, que grabó Elvis Presley en Nashville en los años setenta: “I’ve Got Confidence”.