En Semana Santa, el cuerpo y el alma piden recogimiento, reflexión y un momento para encontrarse con uno mismo. Pocas compañías son tan poderosas como la música. Andrés Salado nos guía hacia el Stabat Mater, un poema medieval que expresa el profundo dolor de la Virgen María al contemplar la crucifixión de su Hijo.
La cantata que escucharemos a continuación fue compuesta por Johann Sebastian Bach para celebrar la Visitación de la Virgen María a su prima Isabel. Su intención era mostrar a Jesús como la auténtica alegría y fortaleza del alma. Por eso, el último movimiento de esta cantata BWV 147 lleva el título “Jesús, alegría de los hombres”.
Cerraremos esta Alboreá dejándonos llevar por la fuerza luminosa del Aleluya de Georg Friedrich Händel.