Canta el alba de luz por la poesía de Nicasio Álvarez de Cienfuegos, uno de esos poetas nacidos en la segunda mitad del siglo dieciocho, entre el temblor de época moral, con brillo de patíbulo, de la Revolución francesa, y el látigo sangriento que estremece Europa con las campañas napoleónicas, en el humo de su devastación. Es un hombre entre dos siglos, dos sensibilidades y esperanzas, con la humanidad en sus composiciones llenando de tejidos y de cuerpo su rigor estético. El amor y la aurora, la soledad, la herida, los amigos perdidos, el amor, la razón y la muerte, se ligan en su sensibilidad al desgarro social, con su destello de liberalismo. De la visión neoclásica, pasando por corrientes ilustradas, hasta los albores del Romanticismo. Es un dramaturgo y un poeta entre edades, que hallará su lugar entre las emociones verdaderas.