La ley prohibirá el uso de metales pesados, plásticos, barnices o pinturas disolventes, entre otros
Para el próximo otoño se espera que entre en vigor la nueva normativa municipal que regulará los efectos contaminantes de los ataúdes y cajas empleados para las incineraciones. Actualmente, el 90 % de los sepelios se realizan a través de incineración y el área de sanidad trata de regular y minimizar su posible efecto contaminante.
La realidad es que el sector lleva tiempo ya adaptado a esta circunstancia y en su catálogo solo se ofrecen ataúdes no contaminantes o con certificado medioambiental biodegradable, de modo que ya se evita lo que ahora quiere regularse por norma: evitar barnices o pinturas con disolventes, empleo de poliuretanos o componentes plásticos, así como metales pesados, PVC, cristal o vidrio.
El Ayuntamiento de Pamplona ya comunicó a las empresas su intención y estás han dispuesto de plazo para alegaciones, que no han formulado, en tanto que ya están cumpliendo con lo que se pretende. Otra cuestión a analizar -y con urgencia- es la necesidad de un tercer tanatorio para la comarca, que alivie la presión que actualmente existe de incineraciones diarias.
Hablamos de todo ello con Mikel Idoate, gerente del Tanatorio Izarra.