En el verano de 1819 Franz Schubert, con 22 años, pasaba unas semanas en la preciosa ciudad de Steyr (Alta Austria), donde se juntan los ríos Steyr y Enns.
Allí, recién "liberado" de su atosigador trabajo como maestro en la Saülengasse, rodeado de sus amigos Paumgartner y los Schellmann (especialmente las ocho hijas de Schellmann), y bendecido por los sonidos o las sensaciones de aquellos paisajes, Schubert compuso su Quinteto en La mayor "La trucha", en cinco movimientos:
1) Comienza contemplativo, sigue con un tema sentimental y después un tema lúdico, "scherzante", todo en el típico esquema de Exposición-Desarrollo-Reexposición.
2) Un Tema A como una canción amorosa inocente, un Tema B doloroso, y un Tema C como un galop infantil. Forma binaria.
3) Un Scherzo muuuy vigoroso, con una sección central sosegada.
4) El famoso, que sale en anuncios de mieles ricas. Son cinco variaciones sobre la canción "La trucha" (1817) que cuenta que una trucha inocente muerde un anzuelo de la misma manera que una muchacha ingenua cae en las garras de un astuto seductor...
5) Es casi un rondó-sonata: Tema A como canción lúdica, Tema B como un dúo eufórico rossiniano, y otra vez el Tema A variado, en continuas alternancias.
Incitación al optimismo existencial, queridas y queridos, al gozo de la ingenuidad consciente: "Schubert es un niño que juega despreocupadamente entre gigantes" (Robert Schumann),,,