La inteligencia artificial ya no se limita a responder preguntas o generar textos. También puede cambiar la forma en que las empresas gestionan sus vehículos. La combinación de conectividad, telemetría e IA generativa promete reducir el tiempo dedicado a tareas administrativas, anticipar averías y facilitar la toma de decisiones. El objetivo es convertir la enorme cantidad de datos que generan los vehículos conectados en información útil para actuar con rapidez. Ford ha dado un salto de gigante en esta tecnología. De hecho, la ha incorporado no solo a un modelo, sino a todo un sistema de gestión de flotas. La revolución tiene nombre propio: se llama Ford Pro. Antonio Chicote es el gerente de Comunicación de la compañía en la península ibérica.