Cuando hablamos de consumo de energía en la movilidad, no estamos interesados en la ficha de especificaciones cuál es su consumo, sino cuánto consume realmente en carretera. En un momento en el que la electrificación avanza, conviven distintas tecnologías pero los conductores tenemos un papel decisivo, aparecen nuevas formas de medir la eficiencia en condiciones reales. Y algunas son tremendamente divertidas. Un magnífico ejemplo es Ecomotion organizado por la empresa de renting Ayvens, una prueba que hace unas semanas reunió a 23 marcas y 28 vehículos para analizar cómo se comportan distintas tecnologías fuera del laboratorio. El objetivo ya no es únicamente comparar vehículos; es consolidar una prueba automovilística para que la conducción eficiente genere datos capaces de mejorar decisiones futuras.