Cuando un automóvil llega al final de su vida útil, su historia no acaba necesariamente en un desguace. Desde hace años, buena parte de sus materiales vuelven a la cadena de producción. Ahora, la Unión Europea quiere dar un paso más para reforzar la economía circular y obliga a que los vehículos incorporen cada vez más materiales reciclados desde su fabricación. El nuevo reglamento europeo pretende transformar todo el ciclo de vida del automóvil: desde el diseño y la producción hasta la reutilización y el reciclaje de sus componentes. Una estrategia que busca reducir el consumo de materias primas y disminuir el impacto ambiental de una industria cambiante. La nueva normativa no parte de cero. El automóvil es, desde hace años, uno de los productos industriales con mayores índices de recuperación de materiales. Arancha García es directora del Área de Industria y Medio Ambiente de ANFAC, la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículo. Arancha, apoya los objetivos medioambientales, temiendo que una iniciativa por la mejora del planeta se convierta en un ejercicio meramente burocrático de cumplimiento formal.